El terror en la literatura (en la clásica, también)

El próximo mes de julio la Universidad de Zaragoza organiza un curso extraordinario en Jaca sobre la literatura de terror, centrado en algunos de sus personajes arquetípicos: brujas, vampiros y hombres lobo. Por supuesto, habrá una introducción al subgénero literario: sus rasgos, sus aporías —¿por qué leer algo que nos da miedo? ¿por qué nos da miedo, si no creemos en ello?— su vinculación con el cine, y por supuesto, su historia.

El relato de terror no comienza, en realidad,  con la novela gótica, a fines del s. XVIII, del mismo modo que en la Edad Media tardía representaciones como la Danse Macabre  o los esqueletos de santos adornados con joyas en sus relicarios, que a nosotros hoy solo nos horripilan, no tenían como función principal asustar, sino intención ante todo edificante. Como bien sabemos en Notae tironianae, todo empieza con los clásicos. La literatura clásica, dejando aparte monstruos mitológicos, omina y portenta, nos ofrece estupendos relatos que configuran situaciones y personajes que hoy son típicos del género: el relato del hombre lobo en Petronio (Satyricon 62), los diversos episodios entre fantásticos y terroríficos que se encuentran en El asno de Oro de Apuleyo, y las descripciones de los tristes espíritus de ultratumba, tanto las de Homero (Patroclo, Il. 23, 65-92; Aquiles, Od. 11, 465-497) como las de Virgilio (Héctor, Aen. II, 271-279; Anquises, Aen. VI, 700-702), que son el modelo de nuestro modo de describir al “aparecido”. Así, el espíritu de Héctor se muestra sucio y con las heridas que causaron su muerte:

ei mihi, qualis erat, quantum mutatus ab illo
Hectore qui redit exivias indutus Achilli (…)
squalentem barbam et concretos sanguine crinis
volneraque illa gerens, quae circum plurima murus
accepit patrios…

(Aen. II, 274-5, 278-9)

“Ay de mí, cuál estaba! ¡cuán distinto/ del Héctor vencedor que orna sus hombros/con las armas de Aquiles (…); barba y cabello en sangre enmugrecidos,/cuerpo con mil recientes cicatrices, /de tanta herida ante los patrios muros… (Tr.: Aurelio Espinosa Pólit)

En el Averno, el padre de Eneas por tres veces se escapa de los brazos de su hijo, sin más sustancia que el viento, o un sueño:

ter conatus ibi colo dare bracchia circum;       
ter frustra comprensa manus effugit imago,
par leuibus uentis uolucrique simillima somno.

(Aen. VI, 700-702)

“…Cercarle quiso /con los brazos el cuello por tres veces, /y otras tantas en vano aprisionada, /aura ligera, se esfumó su imagen /cual sueño volador” (Tr.: Aurelio Espinosa Pólit)

Pero mi espectro clásico favorito es el que aterroriza en Atenas a los habitantes de una casa encantada, y que consigue apaciguar el filósofo Atenodoro, al hallar su tumba en el jardín, según nos narra Plinio el Joven (Epistulae VII, 27, 5-11). No solo es un relato de “casa encantada” canónico, digno de Iker Jiménez; muestra al primer fantasma con cadenas de la literatura, o al menos, se adelanta en dieciocho siglos al espíritu dickensiano del avariento Jacob Marley, encadenado a sus cajas de caudales en A Christmas Carrol:

Senex macie et squalore confectus, promisa barba, horrenti capillo, cruribus compedes, manibus catenas gerebat quatiebatque … (Plinio el Joven, Ep. VII, 27, 5)

“… despues aparecia un espectro, un anciano extenuado por la delgadez y la suciedad, con una larga barba y cabellos hirsutos, que llevaba grilletes en las piernas y cadenas en las manos, que movia al caminar” (Tr.: Julián González Fernández)

Y si queréis viajar a la India, en sus textos clásicos os podéis encontrar con funestos compañeros como bhūtas (fantasmas de difuntos) y vetālas (espíritu que suele poseer los cadáveres), o situaciones como la que se produce en el Caṇḍakauśikam (“la ira de Kauśika”), un drama de Kṣemīśvara (s. X d.C.) donde el protagonista, un rey arrastrado a lo más bajo por un cúmulo de desdichas, se ve obligado a pasar la noche en un crematorio de cadáveres —el equivalente hindú de nuestros cementerios— y allí presencia un horripilante espectáculo de fantasmas, buitres, vetālas y devoradores de cadáveres; el célebre Thriller de Michael Jackson no ofrece más, desde luego.

De todo ello hablaremos del 22 al 24 de julio en Jaca, hermosa ciudad del Pirineo oscense, con una espléndida catedral románica y rodeada de unos parajes sensacionales. La matrícula está abierta hasta el 25 de junio; información y matrícula aquí.

La asistencia se puede convalidar por créditos ECTS (ver información) y como actividad de Formación Permanente de Profesorado.

Francisco J. Rubio Orecilla.

Cartel.brujas.2019.2Cartel.brujas.2019Los Materiales del Futuro 1Los Materiales del Futuro 1

Cerberus lanza una OPA sobre Optimum

La frase “Cerberus lanza una OPA sobre Optimum” quizá podría tomarse como parte de la trama de una película de superhéroes, si por un momento nos despistamos y supusiéramos que una OPA es una poderosísima arma, similar al escudo de “vibranium” del Capitán América o al lazo de la verdad de Wonder Woman. Pero no, es el resumen de una noticia que en su versión desarrollada ha sido publicada por El Diario (13/6/2019): El fondo buitre Cerberus lanza una OPA sobre la socimi Optimum (enlace enviado por Diego Corral Varela). Tras leerla y confirmar que no estamos en una película ni en un cómic sino en la vida real y que tanto Cerberus como Optimum (a pesar de las indudables resonancias positivas de este nombre) son las denominaciones escogidas por entidades tan poco recomendables, resulta inquietante la afición de éstas al latín. Eso sí, en el caso de Cerberus a los promotores de la idea no se les puede reprochar hipocresía: ¿quién si no un fondo buitre podría escoger como nombre el del temible guardián de las puertas del infierno?

Pero, cuidado con Hércules.

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P.P. Rubens, Hércules y el Cancerbero. Museo del Prado

Susana González

¿Qué hay debajo de la Plaza de España de Madrid?

Mª Ángeles y Manuela Martín Sánchez nos envían el enlace a la noticia del ABC (7/6/2019) sobre los restos arqueológicos descubiertos con motivo de las obras en la Plaza de España de Madrid: Del Paleolítico a la era romana: los vestigios bajo la plaza de España

 

Microrrelato finalista: Mitología moderna

Reproducimos el microrrelato que ha sido galardonado como finalista en la IV edición del Concurso de microrrelatos de tema clásico:

Mitología moderna

“La que se armaría si lo abrieses”, le respondió a la pregunta de por qué aquel chat
privado tenía un pithos como imagen de grupo.

Alicia Isabel León Lobera

Entrega de premios de la IV edición del concurso de microrrelatos de tema clásico

El pasado viernes 14 a las 12 tuvo lugar la entrega de premios de la IV edición del concurso de microrrelatos de tema clásico.

Adelaida Andrés, la directora del Departamento de Filología clásica e Indoeuropeo, y Marco Antonio Santamaría, presidente de la Sección local de Salamanca de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, entregaron los diplomas y el premio (100 euros en metálico) a la triple ganadora, Alicia Isabel León Lobera, alumna de doctorado de Biología y Conservación de la Diversidad en la Universidad de Salamanca.

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De izquierda a derecha: Javier San José, Rosario Cortés, Susana González, Alicia Isabel León, Marco Antonio Santamaría y Adelaida Andrés.

 

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Entre el público asistente se encontraban dos de los miembros del jurado, Rosario Cortés Tovar y Javier San José Lera; la tercera componente, Francisca Noguerol, no pudo asistir por encontrarse en un examen.

Este año se ha dado el caso de que tanto el primer premio, el relato titulado PREMONICIÓN, como los relatos finalistas, INCÓGNITO  y MITOLOGÍA MODERNA, corresponden a una única concursante. Los microrrelatos premiados serán publicados en los próximos días en este blog.

Susana González

Agradecemos las fotos a Adelaida Andrés, Eusebia Tarriño y Teresa Prado Carrascal.

 

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De izquierda a derecha: Susana González. Adelaida Andrés y Marco Antonio Santamaría
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De izquierda a derecha: Adelaida Andrés, Marco Antonio Santamaría y Alicia Isabel León Lobera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Henar Velasco explica quiénes eran los Titanes en Hora 25

La duodécima victoria de Rafa Nadal en Roland Garros le ha otorgado definitivamente en los medios la categoría de “titán”; a este propósito la sección la Cara B de Hora Veinticinco se adentra en la figura mitológica de los titanes con la ayuda de Henar Velasco. Aquí os dejamos el enlace para que lo escuchéis.