El ADN de los antiguos romanos

Javier Sánchez Martínez nos envía este enlace a la noticia publicada en ABC sobre una investigación cuyos resultados se han publicado este mes de noviembre en Science: se han tomado muestras genéticas de 127 individuos, lo que ha permitido reconstruir de dónde procedían y cómo evolucionaron a lo largo de la historia las poblaciones de la Italia central.

No hay zasca, Luz Sánchez Mellado

Seguramente hoy leeremos con otros ojos la columna de Luz Sánchez Mellado publicada en El País el día 8 de noviembre y titulada “Miedo y asco en el mitin“. Prescindiendo de cómo los resultados de las elecciones puedan variar la recepción inicial del texto, no podemos dejar pasar que su párrafo final nos invitaba a intervenir:

“Quien sí ha vetado a los periodistas de PRISA por no haberle gustado un editorial de este diario, es Vox. No es la primera vez que ocurre. En la campaña de las generales de abril ya lo hicieron. Después, se pusieron tan simpáticos y jacarandosos que se los rifaban las teles para animar sus tertulias con sus exabruptos, qué bestias, jajaja, qué risa. Lo de matar al mensajero tampoco es nuevo, por otra parte. Ya lo hizo Herri Batasuna. Y antes, los clásicos. Dicen que fue Tigranes El Grande, rey armenio, quien ordenó asesinar al emisario que le informó de que el romano Lucio Lúculo, que terminaría derrotándolo, se acercaba en lontananza. Vale, está cogido por los pelos. Lo he cogido de Wikipedia y algún latinista me soltará un zasca. Me lo merezco.”

Puwa no hay zasca. Porque en efecto es una anécdota facilitada por Plutarco en la Vida de Lúculo 25,1:

Como el primero que anunció a Tigranes que Lúculo se
acercaba no fue recompensado sino que se le cortó la cabeza,
ningún otro le dijo nada más sobre ello. Por el contrario, el rey
estaba sentado sin enterarse de nada mientras alrededor suyo
ya ardía el fuego de la guerra. Escuchaba sólo asuntos agradables,
como que «Lúculo sería un gran general si podía hacer
frente a Tigranes en Éfeso y no salía huyendo directamente
de Asia al ver tamaña cantidad de soldados».

Trad.: David Hernández de la Fuente (Plutarco, Vidas Paralelas, Madrid: Gredos, 2007)

Eso sí, el párrafo de Luz Sánchez Mellado me confirma en la idea de que los estudios clásicos han quedado para adorno a disposición de políticos y periodistas.

Susana González Marín

Mary Beard, investida doctora honoris causa por la UOC

La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) invistió como doctora honoris causa a Mary Beard el pasado miércoles 30 de octubre. Podéis leer aquí la noticia publicada por La Vanguardia. Por su parte, ElDiario.es publicó ayer, día 6, una breve entrevista.

Su viaje a Barcelona no estuvo libre de incidentes, puesto que vivió una embarazosa situación al pasar por los engorrosos trámites de seguridad que ahora implican los traslados en avión: en el aeropuerto de Heathrow fue obligada por los empleados del control de seguridad a despojarse de su túnica -que ellos confundieron con una chaqueta- y quedarse en ropa interior, hecho que ella mismo comunicó en Twitter y por el que los responsables del aeropuerto se han disculpado ya. (Lee la noticia en La Vanguardia)

Gladiadores y lanistas

The Conversation es una publicación digital nacida en Melbourne (Victoria, Australia) con el propósito de difundir libremente noticias y análisis escritos por la comunidad académica e investigadora y dirigidos directamente a la sociedad. La edición española está radicada en Madrid y forma parte de una red internacional de editores. Diego Corral nos envía un artículo aparecido en agosto en este medio  sobre los gladiadores de la antigua Roma, redactado por el Catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Granada, Mauricio Pastor Muñoz: Lanistas: entrenadores, representantes y traficantes de gladiadores

WATCHMEN, “Quis custodiet ipsos custodes?

Si eres un auténtico seriéfilo estarás al tanto de las últimas series que se están estrenando, como la última de HBO, Watchmen, del universo cómic DC.

La trama de esta serie ambientada en Oklahoma, Estados Unidos; trata de una sociedad que ha prohibido todo lo relacionado con los superhéroes o el “vigilantismo”. Pasados cuarenta y dos años de esta decisión, los policías han tomado las riendas antes llevadas por superhombres. La amenaza de la ultraderecha es tan grande que necesitan proteger su identidad con máscaras o con trajes más propios de un justiciero, dependiendo del rango en que se encuentre cada policía.

Aquí viene lo que nos interesa a nosotros, y es que en el primer capítulo de esta serie los policías inician una especie de protocolo de seguridad ante el inminente peligro que les acecha. “Quis custodiet ipsos custodes?” es la frase que abre dicho protocolo, y el planteamiento principal de la serie junto a su respuesta: “Nos custodimus”.

Buscando el origen de esta célebre frase nos encontramos con Juvenal, un autor romano de los siglos I y II d.C, y su Sátira VI, en la que el poeta presenta una serie de escenas moralistas de tono didáctico que tratan sobre los vicios o defectos de la mujer, en especial la casada.

Audio quid veteres olim moneatis amici:
“Pone seram, cohibe.” Sed quis custodiet ipsos
custodes? Cauta est et ab illis incipit uxor. (346 ss.)

“Escucho lo que desde hace tiempo me aconsejáis los viejos amigos:
“Ponle un cerrojo, enciérrala”. Pero ¿quién vigilará a los propios
vigilantes? Una esposa es cauta y empieza por ellos.”

Trad. Rosario Cortés Tovar (2007), Sátiras. Madrid: Cátedra

Son unos versos colocados entre corchetes rectangulares en las ediciones, porque están encajados en este punto de la sátira sin mucho sentido, en opinión de los estudiosos.

Con esta pregunta retórica (Sed quis custodiet ipsos custodes?) Juvenal se refiere a que resulta imposible controlar a las mujeres si sus “custodes” son corrompibles.

Se trata de una cita muy utilizada para referirse a dictaduras o tiranías tanto en la realidad como en la ficción. “Watchmen” solo es una de las muchas series o películas que han recibido esta influencia del mundo clásico, pues también se escucha el eco de esta frase en la película “Batman vs Superman” entre otras muchas.

Jorge Noreña Almeida

 

 

Cabezudos del Duero

Mª Isabel Pérez Alonso nos informa de la existencia de una asociación cultural zamorana nacida del amor a  la tradición de los gigantes y cabezudos y a las artes escénicas, Capitonis Durii. Desde  2005 en sus actuaciones en fiestas entretiene a grandes y pequeños y divulga la historia de la Zamora medieval, y en concreto, el famoso episodio del cerco de Zamora. Doña Urraca, Arias Gonzalo, Bellido Dolfos, el Cid y el rey Don Sancho son los protagonistas hasta el momento. Isabel no spregunta por el nombre de esta asociación.

Efectivamente en latín existe la palabra capito, capitonis, que significa “cabezón”. Catón menciona un capito piscis en su tratado Sobre la agricultura 158, un “pez cabezón” no identificado. Y Cicerón (Sobre la naturaleza de los dioses 80), hablando del aspecto de los dioses, usa el término en este sentido:

ecquos si non tam strabones at paetulos esse arbitramur, ecquos naevum habere, ecquos silos flaccos frontones capitones, quae sunt in nobis, an omnia emendata in illis?

“¿Consideramos, acaso, que ellos (los dioses) no son tan estrabones, pero sí algo bizcos?, ¿que pueden tener un lunar?, ¿que son chatos, de orejas lacias, de frente ancha, cabezones … ? ¿O es que todo lo que se da en nosotros se encuentra corregido en ellos?”

(Trad. de Ángel Escolar, Madrid: Gredos, 1999)

Como corresponde a su significado, es lógico que se utilizara como sobrenombre de algunos personajes. Entre ellos figura Tito Roscio Capitón, uno de los parientes de Sexto Roscio. Este Capitón acusó a Sexto Roscio de parricidio pero en el juicio Roscio fue defendido por Cicerón (En defensa de Roscio Amerino). El orador sostuvo que se trataba de una acusación falsa motivada por el deseo de Capitón de hacerse con la herencia del muerto. Cicerón consiguió la absolución de Roscio.

A la vista del enunciado del sustantivo, la denominación correcta de esta asociación debería ser Capitones Durii, Cabezudos del Duero.

Susana González Marín

 

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