Feliz Navidad

El blog Notae Tironianae os desea Felices Fiestas y se toma un merecido descanso hasta después de la visita de los Reyes Magos

Imagen de la Adoración de los Reyes Magos en el Códice de Roda (s. X-XI, folio 206r.)

La revuelta de los Macabeos

Durante ocho noches a partir el 25 del mes de kislev del calendario judío —lo que suele coincidir con el final de noviembre o el comienzo de diciembre del gregoriano— se celebra Ḥanuká (חֲנֻכָּה), si bien es cierto que la fecha se ha retrasado notablemente este año. En el ámbito hispanohablante, la RAE, así como otras instituciones y organizaciones, parece decantarse, junto con formas más largas como “Fiesta de las luces” o “Fiesta de las luminarias”, por Janucá como forma castellana, motivo más que suficiente para preferir Ḥanuká. Para ser justos, la ortografía y la pronunciación de Ḥanuká en otras lenguas es igual de conflictiva:

 

A pesar de que muchos hemos tenido el primer contacto con Ḥanuká de la mano del Armadillo Navideño, el representante de Santa Claus en los estados del sur que, paradójicamente, tiene sangre judía, el origen de la festividad, o al menos su leyenda, está fuertemente imbricado con la historia del colonialismo griego tras la expansión de Alejandro Magno.

De acuerdo con Macabeos I, un texto que conservamos en griego y que aceptan como parte del canon sagrado los católicos y buena parte de los cristianos orientales —no así judíos y protestantes—, surgió una respuesta armada a las políticas religiosas de Antíoco IV Epifanes, monarca del reino seléucida. En efecto, la religión judía, su culto e incluso la posesión de la torá fueron prohibidos con el fin de helenizar forzosamente a las poblaciones judías bajo control seléucida. El Primer libro de los Macabeos narra cómo Matatías el Asmoneo, un líder religioso, mata a un judío helenizado que pretendía hacer una ofrenda a un ídolo. A continuación ha de echarse al monte junto con sus hijos, que son apodados Macabeos, e inician la revuelta contra Antíoco IV.

Se sigue discutiendo el origen y significado exacto del término “macabeo” pero la hipótesis clásica y aquella que ha gozado de mayor favor en la tradición es que procede del término arameo maqqǝba, ‘martillo’, por la fiereza mostrada en el combate. Tras la muerte de Matatías, su primogénito, Judas Macabeo, será quien dirija la revolución que mediante la táctica de guerrillas podrá infligir serias derrotas al ejército seléucida, mucho más númeroso, y terminar por recuperar el control de Jerusalén. No son las tropas de Antíoco el único objetivo de Judas Macabeo: durante sus campañas destruirá los lugares de culto de la religión griega y atacará con fiereza a los judíos asimilados, llegando a proceder a la circuncisión forzosa. Una vez asegurada la ciudad de Jerusalén y para consternación de los píos revolucionarios, constatan que el Templo ha sido profanado y, tras proclamar a Jonatán Macabeo, hijo de Matatías y hermano de Judas, nuevo Sumo Sacerdote, proceden a su purificación ritual. Esto incluye la destrucción del altar para las ofrendas al estar contaminado y su posterior reconstrucción y dedicación (es lo que significa ḥanuká) De acuerdo con I Mac 4,59, es el propio Judas quien propone que se instaure la fiesta de Ḥanuká durante ocho días en recuerdo del primer sacrificio realizado en el nuevo altar. Sin embargo, no es esta la historia más reconocible en la celebración de Ḥanuká. Una leyenda talmúdica (Šabat 21b) cuenta que cuando Judas Macabeo y sus hermanos están en las labores de purificación del Templo se dan cuenta de que solo queda aceite para prender la menorá, el candelabro de seis brazos y siete luces, durante un día y que se tardarán ocho más en conseguir combustible puro. Es aquí cuando tiene lugar el prodigio que la fiesta de Ḥanuká recordará: pese a la escasez de aceite, las llamas de la menorá no se apagan y continúan ardiendo hasta la recepción de la nueva remesa.

En cualquier caso, el éxito relativamente sencillo de los Macabeos contra el imperio seléucida tendrá dos consecuencias. Por un lado, consiguen la libertad de culto que había detonado la revuelta pero, por otro, una parte de los judíos se plantea continuar con la revolución y lograr también la autonomía política. Quienes optaron por esa vía volvieron a ponerse a las órdenes de Judas Macabeo, partidario de expulsar definitivamente al poder seléucida.

Tras la muerte de Judas en combate (160 aec.), su hermano Jonatán asume el liderazgo y no solo dirige el ejército sino que funge como representante de los judíos en la firma de acuerdos con naciones extranjeras, lo que prefigura la autonomía política. Será unos años después, tras el asesinato de Jonatán (142 aec.) y de que su hermano Simón Macabeo haya asumido el poder, cuando el monarca seléucida Demetrio II Nicátor acepte la independencia política completa y se constituya la dinastía asmonea. Poco después el senado romano reconocerá a los asmoneos como aliados e “invitará” a sus aliados a hacer lo mismo hasta que en el 63 aec. y con la excusa del enfrentamiento entre diferentes facciones, Pompeyo tome Jerusalén convirtiendo el reino de los asmoneos en una víctima más del imperialismo romano. La dinastía que fundaron Simón Macabeo y su hijo, Juan Hircano, terminaría por desaparecer definitivamente en el 37 aec. con el ascenso al trono de Herodes el Grande, quien también tiene su protagonismo en estas fechas.

Pero todo ello puede decirse con una canción. En concreto, con una parodia del Bohemian Rhapsody de Queen. El grupo vocal Six13 es un conjunto religioso —613 son los preceptos o miṣvot que se encuentran en la Torá— que gracias a sus impresionantes habilidades para el beatboxing puede actuar en šabat y otros festivos sin violar la prohibición de usar instrumentos musicales esos días. El año pasado, a rebufo del biopic de Freddy Mercury, sacaron su Bohemian Chanukah, una versión con la historia de Ḥanuká que recoge también algunas de las prácticas habituales de esta fiesta:

 

 

Este año Ḥanuká comienza el 22 de diciembre, una fecha particularmente tardía que hace que se solape con parte del período de Navidad.

La proximidad con la celebración cristiana siempre ha generado cierta competencia entre ambas festividades, lo cual queda excelentemente reflejado en una de las escasas “películas de Ḥanuká”, exiguo género en ascenso. En efecto, en The Hebrew Hammer (2003) Mordechai Jefferson Carver, conocido alusivamente como ‘The Hebrew Hammer’, ha de salvar Ḥanuká de los intentos de Santa por erradicar cualquier fiesta en diciembre distinta de la Navidad, lo cual incluye Kwanzaa.

חַג חֲנֻכָּה שָׂמֵחַ! Ḥag Ḥanuká sameaḥ! ¡Feliz fiesta de Ḥanuká!

Diego Corral Varela

¿Negocios clásicos?

Es fácil encontrar empresas y negocios con nombres mitológicos, como vimos en la entrada anterior; lo difícil es utilizar para ese fin posesivos, partículas, conjunciones o pronombres. Pero los hay: idem (el mismo), uterque (uno y otro), postquam (después de que), nostrum (nuestro), ipsa (siglas de Ingenieros, Proyectos y Soluciones Avanzadas, pero también (¿deliberadamente o simplemente les sonaba bien?) el nominativo femenino de ipse, -a, -um, la misma.

idem
Salamanca. Envío de Paloma Sánchez Marcos
Uterque.jpg
Envío de Aitana Rodríguez Mangas
postquam
Envío de Paloma Sánchez Marcos
nostrum.jpg
Barcelona. Envío de Martín Jiménez Cueto

 

ipsa
Envío de Paloma Sánchez Marcos

 

 

 

Las hijas de Pelias y la formación de gobierno

Continuamente -ya hemos comentado aquí varias veces lo bien que queda- en los periódicos se publican textos de opinión que remiten a la antigüedad clásica y buscan en ella imágenes que expliquen la situación política actual, mundial o nacional.

Begoña Alonso nos envía un enlace al artículo de Alicia García Ruiz, profesora de Filosofía en la UC3M, Las hijas de Pelias, publicado en El País el 14 de diciembre. En este caso, además de comparar a la ultraderecha con Medea, la autora equipara a cierta izquierda con las hijas de Pelias que sacrificaron a su padre engañadas eon la idea de poder rejuvenecerlo.

Os ofrecemos el texto completo:

La espectacularización de la política —y los espectáculos que dan ciertos
políticos— ha alcanzado un punto en el que mucha gente sensata y silenciosa
que aún queda en este país se encuentra presa de una mezcla entre
contemplación atónita, hastío, desánimo y sobre todo ganas de desconectarse
de los debates públicos. Es una situación peligrosa, todavía más que la
polarización. Replegarse en la vida privada cuando se derrumba la pública no es
nunca una opción válida, porque las distorsiones de la vida pública no sólo
proceden de la vileza de algunos sino sobre todo del consentimiento de muchos y
acaban afectando, lo quieran o no, a sus vidas. Debemos recordarlo hoy día,
cuando tantos políticos pretenden hablar por todos dando por sentado ese
consentimiento. Dicen hablar por el pueblo, por el sentido común, por las bases,
por los votantes o por el mandato sacralizado de los representados. Pero no sólo
se apropian así de la palabra que no es suya sino que parecen además desertar
del deber de decisión y ejecución que implica su cargo. La expresión de “servidor
público” no equivale a “sirviente” porque se los elige para algo: no para obedecer
sino para gobernar.
Más allá de lo penosamente anecdótico, el espectáculo de la última sesión
constitutiva de nuestra cámara de servidores públicos ha puesto de manifiesto
una inquietante paradoja: lo democrático, la constitución de una acción de
gobierno común y plural, que implica ponerse a hablar o a parlamentar, parece
desmoronarse mientras todos exclaman sin embargo que son más demócratas
que nadie a la vez que hacen impracticable cualquier diálogo. Tomemos un
ejemplo paradigmático de este tipo de absurdos: las pintorescas declaraciones
hace unos días en TV3 de un intelectual independentista afirmando que “no es lo
mismo decir democracia en catalán que decir democracia en castellano”.
Tirando por el lado humorístico, semejante enunciado tiene la misma lógica que
los informes meteorológicos que hace años señalaban lluvia en Cataluña y… en
España, como si las nubes entendieran de ordenación territorial. Pero aquí se
acaba el humor y empieza lo serio: en esta delirante competición por hacerse
pedazos entre celosísimos demócratas se está poniendo en peligro la
democracia. Y cuando eso sucede puede terminar siendo subvertida en nombre
de la democracia misma.

Hay una vieja leyenda griega que lo ilustra. Se trata del mito de las hijas del rey
Pelias. El argumento es simple: llevada por su famoso afán de venganza, Medea
se hace pasar por anciana hechicera engañando a las hijas del anciano rey Pelias.
El engaño consiste en convencerlas de que habría una forma de rejuvenecer a su
padre, imitando lo que Medea hace con un carnero viejo. Lo mata, lo descuartiza
y lo mete en un caldero al tiempo que saca de detrás de la olla, escondido, un
carnero joven al que hace pasar por el primero. Convencidas por el milagro para
hacer lo propio con su padre, es fácil imaginar el deplorable fin del anciano,
involuntariamente asesinado por sus hijas con el tierno deseo de rejuvenecerlo.
Algo similar puede suceder, como nos advierte Bobbio, con la vieja y falible
democracia cuando se trata torpemente de regenerarla en un caldero sacrificial
henchidos del vano afán de que salga reluciente y sin ningún error o tara.
Algo de ello parecemos estar aprendiendo en España ahora que ya estamos
asomándonos al abismo de la antipolítica. Nadie está libre de responsabilidad,
aunque ésta se reparta en diferente grado y modalidad. Por una parte, cierta
izquierda se comportó en su día como las incautas hijas de Pelias. Con consignas
toscas y reduccionistas propiciaron un clima de desautorización institucional y
de acusaciones corrosivas a la política y del Estado sin mayor matización. Como
resultado, se pasó del ejercicio de la crítica legítima y saludable a una
polarización y descalificación indiscriminadas en cuyas turbulencias aún nos
movemos. Se les podría achacar que confundieron las dos caras del Estado: el
Estado-máquina y el Estado representativo. Dada esta condición bifronte del
Estado gracias a la cual están dentro de las instituciones, parecen haber
realizado cierto aprendizaje o rodaje institucional entendiendo que la crítica al
Estado no sólo se puede hacer descalificadoramente frente al mismo sino
constructivamente ante él, incluso dentro de él. Por su parte, nuestra Medea
doméstica, la ultraderecha, ya ha dado la cara revelando su verdadera
personalidad antipolítica, por más que se presenten como víctimas de dictaduras
imaginarias, mientras ensalzan aspectos de la que sí fue realmente existente. Se
necesita diálogo, en efecto, pero allí donde sea posible: entre las fuerzas
políticas, pues con las antipolíticas no parece realista esperarlo. Como afirma
Bobbio: “Si me imaginara a los interlocutores que quisiera, no precisamente
convencer pero sí hacer menos desconfiados, no serían (…) la derecha
reaccionaria perenne, que resurge continuamente bajo las más diversas
vestimentas pero con el rencor de siempre (…) sino aquellos que quisieran
destruir nuestra democracia para hacerla más perfecta (…) Abrir el diálogo con
los primeros puede ser tiempo perdido, continuarlo con los segundos permite
confiar en la fuerza de las buenas razones”.

 

Cambio climático y civilizaciones antiguas

Todavía reciente la Cumbre del Clima, Isabel Alonso nos envía este enlace a un texto de Miguel Ángel Criado publicado el 13 de diciembre en El País, “La megasequía de 60 años que venció a todo un imperio“. Ashish Sinha (Universidad Estatal de California, EE UU)  vincula la caída del imperio neoasirio con una prolongada sequía. El artículo repasa otros casos en los que cambios climáticos supusieron el colapso de grandes civilizaciones. De las lecciones de la antigüedad podemos aprender a lo que nos exponemos actualmente.

Regalos navideños para aficionados a las Clásicas

Como viene siendo tradicional en estas fechas, dejamos para los Reyes Magos algunas sugerencias.

Para niños:

El hilo de Ariadna. Mitos y laberintos de Jan Bajtlik. Ed. Maeva. (29,90 €); a partir de 7 años:

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Sin salirnos de la mitología, para niños a partir de 9 años,La historia de Atenea de Isabel e Imogen Greenberg (Astronave), 15,95 €

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Playmobil nos ofrece tres figuras de gladiadores al módico precio de 7,79 €, o al mismo precio tres soldados romanos. O el jefe de los gladiadores a 2,79 €. Merece la pena echar un vistazo a la página de Playmobil porque hay más cajas relacionadas con el mundo clásico

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Para no tan niños:

Los amantes de los juegos con miniaturas encontrarán el set Pax Romana que incluye una construcción y figuras de los ejércitos romanos y celtas para pintar. (46,56 €)Pax.jpg

Anne Carson, recoge los fragmentos de Safo y los traduce y reinterpreta en Si no, el invierno (envío de Marta Martín Díaz). Vaso roto nos ofrece una edición trilingüe; el texto español es de Aurora Luque (29 €)

Si_no_el_invierno._Cuadernos_de_Safo_1000x1000.jpg

¿Una Medusa precolombina? Un caso para la mitología comparada

Guillermo Méndez nos escribe para señalar que en el Lanzón, de Chavín de Huántar (Perú precolombino) hay una iconografía comparable a la de Perseo y la Medusa. Asimismo recomienda la descripción de la imagen del “dios sonriente” en Chavín, que, con todo lujo de detalles, aparece en “Manual de Arqueología Peruana” de Federico K. Doig, pp. 256 y ss.

Amablemente nos envía una imagen:

Perseo de Perú- Lanzón- Chavín

Por nuestra parte, sobre el particular os remitimos al libro de S. R. Wilk, Medusa. Solving the mistery of the Gorgon (Oxford Univ. Pr. 2000, pp. 77-82), que ofrece testimonios similares en otras culturas.

Asimismo Méndez señala otros posibles casos paralelos entre la cultura clásica y las culturas precolombinas: figuras semejantes a Mitra y representaciones de mujeres que recuerdan a la Dama de Elche. El estudio de estas similitudes es un complejo terreno que necesita la colaboración entre especialistas en historia de religiones, estudiosos de simbología e historia del arte.

Orbis, el Google Maps del Imperio romano

Henar Velasco nos envía un enlace al reportaje así titulado, fue publicado en verano por National Geographic. Orbis es un atlas multimedia del antiguo Imperio romano que permite calcular las distancias entre diversas poblaciones: “Walter Scheidel, profesor de Cultura Clásica, y Elijah Meeks, especialista en Humanidades, dos profesores de la Universidad de Stanford, se plantearon crear una plataforma que recrease fielmente el modo en que los antiguos romanos percibían el tiempo y las distancias”

La correspondencia de Julio Verecundo en Vindolanda

Ana Laguna nos envía la noticia de que ahora podemos leer el texto de cuatro cartas que hace 19 siglos Julio Verecundo, el prefecto de la primera cohorte de Tungros (población situada en la zona de Tongeren, hoy dentro de Bélgica), escribió o recibió en Vindolanda. Allí, en el condado de Northumberland, en el límite norte del Imperio romano, se levantó un fuerte a finales del siglo I, antes de que se empezara a construir el Muro de Adriano. Este valiosísimo yacimiento va revelando en sucesivas excavaciones no solo objetos sino tablillas de madera escritas con tinta en latín, que nos permiten vislumbrar la vida cotidiana de sus antiguos habitantes.
Los textos, entre ellos una carta a su esclavo sobre un transporte de verduras o una carta de recomendación, aparecen comentados y traducidos en el artículo de A.K. Bowman, J.D. Thomas y R.S.O. Tomlin, “The Vindolanda Writing-Tablets (Tabulae Vindolandenses IV, Part 3): New Letters of Iulius Verecundus“, Britannia 50, 2019, pp. 225-251. Ana Laguna nos sugiere como complemento la lectura de la experiencia didáctica de Fernando Lillo: “Escribiendo en latín como los soldados romanos: taller de tablillas de Vindolanda y Vindonissa y óstraca de Egipto y Libia“.

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