La revuelta de los Macabeos

Durante ocho noches a partir el 25 del mes de kislev del calendario judío —lo que suele coincidir con el final de noviembre o el comienzo de diciembre del gregoriano— se celebra Ḥanuká (חֲנֻכָּה), si bien es cierto que la fecha se ha retrasado notablemente este año. En el ámbito hispanohablante, la RAE, así como otras instituciones y organizaciones, parece decantarse, junto con formas más largas como “Fiesta de las luces” o “Fiesta de las luminarias”, por Janucá como forma castellana, motivo más que suficiente para preferir Ḥanuká. Para ser justos, la ortografía y la pronunciación de Ḥanuká en otras lenguas es igual de conflictiva:

 

A pesar de que muchos hemos tenido el primer contacto con Ḥanuká de la mano del Armadillo Navideño, el representante de Santa Claus en los estados del sur que, paradójicamente, tiene sangre judía, el origen de la festividad, o al menos su leyenda, está fuertemente imbricado con la historia del colonialismo griego tras la expansión de Alejandro Magno.

De acuerdo con Macabeos I, un texto que conservamos en griego y que aceptan como parte del canon sagrado los católicos y buena parte de los cristianos orientales —no así judíos y protestantes—, surgió una respuesta armada a las políticas religiosas de Antíoco IV Epifanes, monarca del reino seléucida. En efecto, la religión judía, su culto e incluso la posesión de la torá fueron prohibidos con el fin de helenizar forzosamente a las poblaciones judías bajo control seléucida. El Primer libro de los Macabeos narra cómo Matatías el Asmoneo, un líder religioso, mata a un judío helenizado que pretendía hacer una ofrenda a un ídolo. A continuación ha de echarse al monte junto con sus hijos, que son apodados Macabeos, e inician la revuelta contra Antíoco IV.

Se sigue discutiendo el origen y significado exacto del término “macabeo” pero la hipótesis clásica y aquella que ha gozado de mayor favor en la tradición es que procede del término arameo maqqǝba, ‘martillo’, por la fiereza mostrada en el combate. Tras la muerte de Matatías, su primogénito, Judas Macabeo, será quien dirija la revolución que mediante la táctica de guerrillas podrá infligir serias derrotas al ejército seléucida, mucho más númeroso, y terminar por recuperar el control de Jerusalén. No son las tropas de Antíoco el único objetivo de Judas Macabeo: durante sus campañas destruirá los lugares de culto de la religión griega y atacará con fiereza a los judíos asimilados, llegando a proceder a la circuncisión forzosa. Una vez asegurada la ciudad de Jerusalén y para consternación de los píos revolucionarios, constatan que el Templo ha sido profanado y, tras proclamar a Jonatán Macabeo, hijo de Matatías y hermano de Judas, nuevo Sumo Sacerdote, proceden a su purificación ritual. Esto incluye la destrucción del altar para las ofrendas al estar contaminado y su posterior reconstrucción y dedicación (es lo que significa ḥanuká) De acuerdo con I Mac 4,59, es el propio Judas quien propone que se instaure la fiesta de Ḥanuká durante ocho días en recuerdo del primer sacrificio realizado en el nuevo altar. Sin embargo, no es esta la historia más reconocible en la celebración de Ḥanuká. Una leyenda talmúdica (Šabat 21b) cuenta que cuando Judas Macabeo y sus hermanos están en las labores de purificación del Templo se dan cuenta de que solo queda aceite para prender la menorá, el candelabro de seis brazos y siete luces, durante un día y que se tardarán ocho más en conseguir combustible puro. Es aquí cuando tiene lugar el prodigio que la fiesta de Ḥanuká recordará: pese a la escasez de aceite, las llamas de la menorá no se apagan y continúan ardiendo hasta la recepción de la nueva remesa.

En cualquier caso, el éxito relativamente sencillo de los Macabeos contra el imperio seléucida tendrá dos consecuencias. Por un lado, consiguen la libertad de culto que había detonado la revuelta pero, por otro, una parte de los judíos se plantea continuar con la revolución y lograr también la autonomía política. Quienes optaron por esa vía volvieron a ponerse a las órdenes de Judas Macabeo, partidario de expulsar definitivamente al poder seléucida.

Tras la muerte de Judas en combate (160 aec.), su hermano Jonatán asume el liderazgo y no solo dirige el ejército sino que funge como representante de los judíos en la firma de acuerdos con naciones extranjeras, lo que prefigura la autonomía política. Será unos años después, tras el asesinato de Jonatán (142 aec.) y de que su hermano Simón Macabeo haya asumido el poder, cuando el monarca seléucida Demetrio II Nicátor acepte la independencia política completa y se constituya la dinastía asmonea. Poco después el senado romano reconocerá a los asmoneos como aliados e “invitará” a sus aliados a hacer lo mismo hasta que en el 63 aec. y con la excusa del enfrentamiento entre diferentes facciones, Pompeyo tome Jerusalén convirtiendo el reino de los asmoneos en una víctima más del imperialismo romano. La dinastía que fundaron Simón Macabeo y su hijo, Juan Hircano, terminaría por desaparecer definitivamente en el 37 aec. con el ascenso al trono de Herodes el Grande, quien también tiene su protagonismo en estas fechas.

Pero todo ello puede decirse con una canción. En concreto, con una parodia del Bohemian Rhapsody de Queen. El grupo vocal Six13 es un conjunto religioso —613 son los preceptos o miṣvot que se encuentran en la Torá— que gracias a sus impresionantes habilidades para el beatboxing puede actuar en šabat y otros festivos sin violar la prohibición de usar instrumentos musicales esos días. El año pasado, a rebufo del biopic de Freddy Mercury, sacaron su Bohemian Chanukah, una versión con la historia de Ḥanuká que recoge también algunas de las prácticas habituales de esta fiesta:

 

 

Este año Ḥanuká comienza el 22 de diciembre, una fecha particularmente tardía que hace que se solape con parte del período de Navidad.

La proximidad con la celebración cristiana siempre ha generado cierta competencia entre ambas festividades, lo cual queda excelentemente reflejado en una de las escasas “películas de Ḥanuká”, exiguo género en ascenso. En efecto, en The Hebrew Hammer (2003) Mordechai Jefferson Carver, conocido alusivamente como ‘The Hebrew Hammer’, ha de salvar Ḥanuká de los intentos de Santa por erradicar cualquier fiesta en diciembre distinta de la Navidad, lo cual incluye Kwanzaa.

חַג חֲנֻכָּה שָׂמֵחַ! Ḥag Ḥanuká sameaḥ! ¡Feliz fiesta de Ḥanuká!

Diego Corral Varela

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