REESCRITURAS CLÁSICAS EN CANCIONES LITERARIAS

Paqui Noguerol nos envía este anuncio que puede resultar de interés.

Esta tarde a las 7:30 en el Aula Minor de la Facultad de Filología, dentro del programa de actividades organizadas por el proyecto CANTes, Clara Marías (Universidad de Sevilla) pronunciará la conferencia

REESCRITURAS CLÁSICAS EN CANCIONES LITERARIAS: ULISES, ECO Y NARCISO Y SÍSIFO
POR JAVIER KRAHE, CHRISTINA ROSENVINGE Y NACHO VEGAS

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ITINERARIVM LATINVM TAVRISANVM

Isabel Gómez Santamaría nos envía este paseo por la ciudad de Toro que han elaborado sus alumnos de 1º de Bachillerato del IES Cardenal Pardo de Tavera.

Atrévete a descubrir que el latín, esa lengua casi olvidada, está presente en Toro, más cerca de lo que crees y fuera de las aulas del instituto también. Te lo vamos a mostrar, si nos acompañas en un itinerario con paradas en cuatro puntos de la ciudad para ver monumentos, leer latín y pensar. Esta es la crónica de ese recorrido realizado por los alumnos de latín del IES Cardenal Pardo de Tavera, de Toro (Zamora), alternándonos en las explicaciones relativas a cada uno de los monumentos e inscripciones, tarea para la que nos habíamos documentado previamente.

Iniciamos nuestro recorrido extra muros, partiendo del toro celtibérico ante la Puerta de Santa Catalina (I), porque a él está ligada una de las tres hipótesis para explicar el nombre de nuestra ciudad. Continuamos, ya intra muros, hacia la Colegiata de Santa María la Mayor (II), donde encontramos una inscripción en latín en el altar mayor. Desde allí seguimos, dentro del recinto amurallado, hasta otro templo, la iglesia de San Sebastián de los Caballeros (III), con sus pinturas góticas y la inscripción latina que conserva el nombre de su pintora o mecenas. Y nuestro recorrido acaba en la Puerta de Corredera (IV), que tantas veces habrás atravesado sin preguntarte por qué está ahí y por qué tiene una inscripción en latín.

I. INCIPIT: TAVRVS EXTRA MVROS

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103923070La escultura situada ante la Puerta de Santa Catalina, fuera del recinto amurallado, es decir, extra muros, pertenece al grupo de los denominados “verracos”, monumentos cuyo origen se remonta a finales de la Edad de Bronce o principios de la Edad de Hierro y cuyos creadores fueron los vetones, pueblo prerromano asentado entre los ríos Duero y Tajo. El término “verraco” procede de verres, “cerdo padre” en latín. Pero estos monumentos no solo representan cerdos, sino también toros, como el que vemos aquí.

Existen diferentes hipótesis para explicar la creación y finalidad de estas esculturas:

  • se colocaban como hitos para marcar límites entre territorios
  • constituían indicadores de los caminos por donde transitaban los ganados trashumantes
  • objetos de culto para pedir protección de los ganados y fertilidad de los campos porque se creía que atraían la lluvia
  • monumentos funerarios.

La escultura que observamos en Toro está ligada a una de las tres hipótesis sobre el nombre de la ciudad. Suponiendo que se trata de un toro, palabra que en latín es TAVRVS, la ciudad debería, pues, el nombre a la presencia de esta escultura prerromana. Una segunda hipótesis hace remontar la procedencia del nombre a época romana, basándose en que el cónsul que mandaba las tropas asentadas en la ciudad era TITVS ESTATILIVS TAVRVS, general partidario de Augusto que combatió entre los años 29 y 19 a. C. en Hispania, donde venció a cántabros, vacceos y astures durante las guerras cántabras. Y a partir de su nombre se originó el nombre de Toro. Una tercera hipótesis remite el origen del nombre al sintagma CAMPVS GOTHORVM, tierra de godos. Hacia el siglo X, Alfonso III mandó repoblar ciudades desertas ab antiquis, es decir, abandonadas por sus antiguos pobladores, y Toro era una de ellas, para reforzar una nueva línea del Duero, creando con ello enclaves fuertes  frente a Al-Andalus. El rey mandó repoblar Toro junto con Zamora, Simancas, Dueñas y todos los Campos Góticos, o campos de godos (Campus Gothorum)

II. SEQVITUR: TEMPLVM INTRA MVROS

La Colegiata de Santa María la Mayor, una de las obras más características del Románico en su fase de transición, comenzó a construirse en el siglo XII (circa 1170) y las obras se prolongaron hasta el siglo XIII. En la portada norte destaca una representación de Cristo como juez justiciero rodeado de veinticuatro ancianos. La puerta sur, a la que se accede desde el interior del templo, es una muestra del estilo románico de transición. El Pórtico de la Majestad, dentro de la Colegiata, narra la vida de la Virgen, de Cristo y el Juicio final, además de mostrar una serie de músicos con sus instrumentos. Y en el pequeño museo de la sacristía se conserva el famoso cuadro “La Virgen de la Mosca” (siglo XVI). Pero nos interesa especialmente el altar mayor, con el retablo en forma de templete ensamblado por el artista toresano Simón Gavilán Tomé, porque la mesa del altar, realizada hacia 1970, se adorna en su contorno con una inscripción latina que recoge una fórmula de consagración. Constituyen una parte de esa inscripción las siguientes palabras:

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SVSCIPE .SANCTA. TRINITAS. HANC.OBLATIONEM

Significan: “Acepta, Santa Trinidad, esta ofrenda”.

III. DEINDE: ALIVD TEMPLVM INTRA MVROS

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No hay constancia de la fecha en que fue construida originalmente la iglesia de San Sebastián de los Caballeros, pero fue parroquia desde el siglo XII hasta finales del XIX. Su primera edificación era de ladrillo, de estilo románico mudéjar.

IMG_7409A principios del s. XVI fue reconstruida en su totalidad por Juan Martínez de Revilla a expensas del cardenal Fray Diego de Deza. Se trata de una construcción gótica que destaca por su solidez, sobriedad y predominio del macizo sobre el vano. En la actualidad es un museo sacro que alberga frescos de estilo gótico lineal, del s. XIV, que representan escenas de la vida de Jesucristo, San Juan Bautista y Santa Catalina de Alejandría. FullSizeRenderSobre los frescos, bajo un escudo de la pintura dedicada a San Cristóbal, puede leerse la inscripción TERESA DIEÇ ME FECIT, es decir, “Teresa Díaz me hizo”.  Sabemos que esta forma de firmar, haciendo que la propia obra de arte “hable” en primera persona y “diga” el nombre de su autor, era una fórmula muy extendida, pero lo que nos gustaría saber es si fue esta mujer la pintora o la mecenas que encargó las pinturas a otro artista. Todavía no hay una respuesta definitiva.

IV. FINIS CORONAT OPVS: REX ET PORTAArco de CorrederaArco de santa catalina

Llegamos al final del recorrido y atravesamos la Puerta de Corredera. Esta puerta, entrada natural al recinto histórico de Toro, está situada en el tercer recinto amurallado de la ciudad. Se construyó en el año 1602 en honor de Felipe III, con fines decorativos, imitando los arcos triunfales de la Roma Imperial, y para recordar la visita del rey a la ciudad.

En la parte exterior central de la puerta se puede leer la inscripción siguiente:correderatoro

PHILIPPO III HISPANIARVM
REGI LONGE POTENTISSIMO
ET INVICTISSIMO SENATVS
POPVLVSQVE TAVRISANVS
DEDICAVIT. IIII IDVS
FEBRVARII ANNO MDCII.
REGIO VRBIS PREFECTO
GARSIA SILVA FIGUEROA

Significa: “A Felipe III, rey de las Españas, poderosísimo y nunca vencido, dedicaron [este monumento] las Autoridades y el Pueblo de Toro, el diez de febrero de 1602, siendo regidor de la ciudad García Silva Figueroa”.

Si nos has acompañado hasta aquí, lector fiel, queremos comunicarte una reflexión final. Del Toro de época romana queda algo más que los sillares del Puente Mayor, porque la lengua es el monumento romano más perdurable: el latín es una lengua para la eternidad. Era la lengua que los fieles escuchaban en las iglesias de la Edad Media como una cantinela ininteligible cuya musiquilla, no obstante, los acercaba a Dios. Sirvió también el latín para no olvidar el nombre de una mujer, en una época en que casi todas eran invisibles. Y para recordar una visita real, porque por entonces, por el año 1602, era la única lengua de prestigio a la altura de un rey. Así que, en latín se escribían mensajes para los hombres del futuro, como los que hemos leído en la Colegiata, San Sebastián de los Caballeros y la Puerta de Corredera. Nos despedimos, porque, como ya sabes, FINIS CORONAT OPVS,  es decir, el fin corona la obra.

DAVID ALONSO, PABLO PÉREZ, SARA PRIETO, SHEILA RODRÍGUEZ, ZAIRA RUBIO, MÓNICA RUIZ ET SHEILA VILLAFÁFILA, ALUMNOS de LATÍN de 1º de BACHILLERATO ME FECERVNT

“Tesoros eléctricos” en Valladolid

Si en vacaciones os dais una vuelta por Valladolid, podéis acercaros a esta exposición, Tesoros eléctricos, que está abierta hasta el 8 de abril en el Museo Nacional de Escultura. Reproducimos el texto de presentación:

“El Diecinueve fue un siglo ansioso de belleza y elegancia, y particularmente proclive a refugiarse en el pasado, a inspirarse en tiempos más confortables que su convulso presente.

Copa con centauros, lámpara del Sileno ebrio, salero con hojas de hiedra, copa con máscaras, pátera de la Bacante… Los nombres de los objetos presentados en esta exposición evocan un mundo de opulencia, mitos clásicos y placeres refinados. Son facsímiles de orfebrería romana, espléndidos por su impresionante virtuosismo técnico, la gracia de sus proporciones y su rica ornamentación. Reproducen fielmente tesoros enterrados hace dos milenios, pero fueron fabricados entre fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX para la colección nacional de reproducciones artísticas que pertenece al Museo Nacional de Escultura. Ahora se exhiben por primera vez.

El título, Tesoros eléctricos, anuncia la singularidad de esta exposición que no ha querido limitarse a la simple y desnuda reunión de un conjunto de delicados facsímiles clásicos, asociándolos a aquel pasado al que imitan pero al que nunca pertenecieron. Más estimulante es considerarlos como objetos fabriles nacidos en plena euforia de la segunda revolución industrial, en las décadas finales del siglo XIX, cuando, a la vez, y no por casualidad, las artes del ornamento experimentaban un reconocimiento y aprecio sin precedentes.”

Hace un año nos dejó Gata Cattana

El 2 de marzo de 2017 fallecía, a los 25 años de edad, Ana Isabel García Llorente, más conocida por su pseudónimo Gata Cattana, bajo el cual rapeaba, o Ana Sforza, con el que firmaba sus «versos libres». «Rapeadora de noche. Poetisa de día. Politóloga a ratos», como ella misma se definía en su biografía de tuiter, experta en Relaciones Internacionales y Sistemas de Defensa, se fue cuando aún dudaba entre ser Rapera, Politóloga o Catedrática.

Creía firmemente que «el arte trasciende a la propia muerte» y tenía claro que «hay artistas que siguen estando muy vivos a través de su obra y, sobre todo, siguen siendo útiles para las personas». De ahí que, tras hallar esa misma utilidad en las creaciones de autores tanto clásicos como contemporáneos, Ana habitara artísticamente entre el pasado mitológico, el pasado histórico y nuestro presente, a veces no tan distinto a estos («nos han dao un circo malo, pero nada de pan» como canta en Los siete contra Tebas). Por eso ella vivió dando más batallas que la Persia de Alejandro, subida a lomos de Ícaro hasta que se queme el avión, siendo mejor en lo que escribía como Cicerón; encallándose en su propia guerra civil, como Lisístrata, ya que «en todos los ámbitos de la sociedad hay machismo y el rap es, ni más ni menos, un reflejo de lo que encontramos fuera». Porque ella nunca fue Helena y ni siquiera Penélope, sino la Gorgo en Esparta,/ la Cleopatra en Egipto,/ y la peor de las Erinias. Como Antígona, una humana más con su éxito y sus crisis, el mito contra la φύσις, sin miedo a apocalipsis ni al castigo de los dioses. Invocando con su cadencia a la guerrera amazona, a la vestal romana, a Safo, a Hipatia, buscando una luz.gata-cattana-cordoba-U10189996906SzF--1240x698@abc

No sabía si precisamente esa influencia póstuma a través de la propia obra sería la inmortalidad, «pero sí que es lo verdaderamente importante». Non omnis moriar; ni siquiera en siete vidas, Gata.

Su primer EP Los siete contra Tebas, que incluye los temas Antígona y Los siete contra Tebas.

Su segundo EP, Anclas, donde se encuentra Lisístrata.

Banzai, su único LP, en el cual estaba trabajando cuando murió, fue  publicado póstumamente en octubre de 2017.

Entre 2013 y 2016, mantuvo activo un blog con poemas y reflexiones, también llamado Los siete contra Tebas, que puede seguirse visitando:

Ana también fue asidua de los Slam Poetry, en los que se proclamó en más de una ocasión vencedora, aquí recitando «La Satine»:

También publicó un poemario, La escala de Mohs (2017), que actualmente se puede seguir adquiriendo a través de pedidosgatacattana@gmail.com.

Marta Martín Díaz

Juan Antonio González-Iglesias en el Museo del Prado

El Museo del Prado aparece con frecuencia en este blog. Hoy además aparece junto a un nombre conocido para nosotros, Juan Antonio González-Iglesias, que imparte en el Museo una conferencia titulada “Masculinos y clásicos. Homoeróticos en la colección del Museo del Prado” coincidiendo con el recorrido expositivo La mirada del otro: escenario para la diferencia. Será el domingo 18 de junio a las 12:00.

Más información aquí

Pigmalión, el mito del que todos hablan

Aprovechando el tirón sobre la entrada pasada de nuestra compañera Marina López, que podéis ver aquí, continuemos explorando la figura de Pigmalión, ¡qué mejor homenaje para recordar al poeta Ovidio en el segundo bimilenario de su muerte (43 a.C.- 17 d.C.)!.

Para el que no haya oído hablar de él o no haya echado un vistazo a la entrada a la que he hecho referencia anteriormente, es un mito que narra la historia de un artista, Pigmalión, que, aborreciendo a las mujeres, decide crear él mismo, con sus propias manos, a la mujer ideal. Crea una estatua de marfil tan hermosa, que acaba enamorándose de ella. Le adorna con ropas el cuerpo, se lo palpa y la besa imaginándose que es real, pero no es así. El día de la fiesta de Venus en Chipre, tras realizar las debidas ofrendas en el altar de la diosa, le pide tímidamente a ésta, que su esposa sea una joven semejante a la joven de marfil:

[…] cum munere functus ad aras
constitit et timide, “si di dare cuncta potestis,
sit coniunxopto” (non ausus “eburnea virgo
dicerePygmalion “similis mea” dixit “eburnae.”

“Cuando después de haber cumplido el ritual, se paró junto al altar y con gran temor dijo Pigmalión: “Si los dioses podéis conceder todo, deseo que mi esposa sea” (no se atrevió a decir “la joven de marfil”) “semejante a la de marfil” (Ov. Met. 10, 273-276)

Y la diosa, entendiendo su petición, le concede vida a la estatua. El poeta finaliza el mito dándonos el nombre de la hija de ambos, Pafos. Hecho que resulta curioso, ya que en ningún momento da el nombre de la estatua, y podía haber hecho lo mismo con la hija, aunque muy posiblemente le resultó útil nombrarla para narrar la historia siguiente. Con esto, quiero señalar el evidente papel secundario de la mujer durante todo el relato. Quizá podamos encontrar similitudes en la creación de la mujer por el hombre en la historia de Adán y Eva.

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Ernest Normand, Pigmalión y Galatea. 1886

Bien, una vez expuesto el mito, les invitaré a que hagan memoria, ¿les suena haber visto, leído u oído una historia similar bien sea en libros, en cines, teatro o música? De sobra es conocida la película de My fair lady, por poner un ejemplo.

Eso en cuanto al cine, pero bien podría hablar de literatura, pintura, teatro o incluso ciencias modernas como la sociología, pero donde me voy a detener es en la música.

El videoclip “Una come te” (puedes verlo aquí) de Cesare Cremonini creo que ilustra perfectamente bien el mito que Ovidio pone en boca de Orfeo, aunque adaptado en cierta medida a los nuevos tiempos. Narra la historia de un artista, que al ver una muñeca se siente realmente inspirado para darle forma. Comienza a diseñar cada detalle del cuerpo de su muñeca inspirándose en las revistas de modelos que tiene a mano. El videoclip muestra el proceso detalle a detalle, cómo empieza modelando el yeso y creando cada parte del cuerpo de su obra. Una vez terminada, la mide y se da cuenta de que es la mujer perfecta (físicamente). Él mismo diseña y cose el vestido del maniquí y tras este duro trabajo, el artista cae rendido en un profundo sueño mientras la muñeca cobra vida. A continuación, muestra como el hombre enseña a la mujer a bailar, a comer, a hablar y a besar (recordemos los besos que le da Pigmalión a su estatua).

Oscula dat reddique putat.

“Le da besos, cree que se los devuelve” (Ov. Met. 10, 256)

[…] oraque tandem
ore suo non falsa premitdataque oscula virgo
sensit et erubuit […]

“Y por fin aplasta con su boca una boca que ya no era falsa; notó la doncella los besos que le daban y enrojeció”. (Ov. Met. 10, 291-3)

Yo creo que se asemeja bastante al mito, en tanto en cuanto que el hombre es el artista que crea a la mujer, modela cada parte de su cuerpo, se intuye el canon de belleza, ya presente en Ovidio, le cose sus ropas y además le enseña a comportarse; pero el final del videoclip a mí me desconcierta completamente. Resulta que es el hombre el que desaparece y es él quien es un muñeco. La chica sonríe como si ya se lo esperara y lo pone junto a la muñeca que apareció al principio y fue la inspiración del artista para la realización de su obra y así finaliza esta producción, casi con la idea de que todo había sido un sueño y en realidad es la mujer la que maneja al hombre, a mí me da la sensación de que los papeles se han invertido, pero las apuestas, están abiertas, opinen ustedes.

Y con esto termino esta larga entrada, dejando patente que los mitos griegos y romanos están más vivos que nunca, que la inspiración viene de cualquier parte y que puede haber muchas versiones de una misma historia, sólo hay que saber manejarlas.

Gracias por leernos.

Beatriz Calvo

Las traducciones son de Josefa Cantó Llorca y José Carlos Fernández Corte (Ovidio, Metamorfosis, Libros VI-X, Madrid: Gredos 2015)

De superhéroes y tradición clásica

A lo largo de nuestra existencia virtual nos hemos declarado muchas veces adeptos al cómic y a defender este “género” como una vía apta para la transmisión de nuestras disciplinas a través del humor, la depuración del dibujo o el exotismo de las imágenes. Hoy vemos confirmados nuestras ideas por alguien que ha estado metido dentro del negocio y lo que es más importante aún: NO ES FILÓLOGO CLÁSICO.

Una amable seguidora nos enviaba el enlace a la entrevista con el dibujante de Marvel, Claudio Castellini, que el pasado 18 de enero publicaba el periódico El País, con este título: “Los superhéroes y la mitología clásica tienen las mismas raíces” (enlace aquí). Resulta muy interesante que un medio de comunicación de masas haya escogido ese  título para una entrevista de ese cariz, donde se hablan de muchas cosas más. ¿Buscarían los autores impacto por la unión de dos conceptos en principio tan alejados? ¿Será que El País sea el diario más leído por los filólogos clásicos? Lo que está claro es que Claudio Castellini reivindica que el superhéroe y el mundo que le rodea tiene que ver mucho con la herencia de la Antigüedad. ¿Quién no ve la proporción aúrea o el canon de Policleto en Batman o en Superman? ¿Quién no ve a los superhéroes como una especie de semidioses a causa de sus poderes sobrenaturales? ¿Quién no ve en Robin y en Batman algo “griego”, por decirlo de alguna manera?

No podemos dejar pasar aquí este hecho significativo. Ya no es que los clásicos estén de moda, es que la Tradición Clásica se mantiene y se reconoce por parte de la gente que crea: ya sea escultura, pintura, poesía, novela o, como es en ese caso, dibujo y narración del cómic. Parece que la dignificación del género llega una vez más de la mano de la herencia que nos han legado los antiguos.

Ibor Blázquez Robledo