Gladiadores y lanistas

The Conversation es una publicación digital nacida en Melbourne (Victoria, Australia) con el propósito de difundir libremente noticias y análisis escritos por la comunidad académica e investigadora y dirigidos directamente a la sociedad. La edición española está radicada en Madrid y forma parte de una red internacional de editores. Diego Corral nos envía un artículo aparecido en agosto en este medio  sobre los gladiadores de la antigua Roma, redactado por el Catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Granada, Mauricio Pastor Muñoz: Lanistas: entrenadores, representantes y traficantes de gladiadores

En la Antigua Mesopotamia ya había brecha salarial

Si hace pocos días nos hacíamos eco de la publicación de un libro sobre la situación de la mujer en Roma, hoy ofrecemos el texto publicado el día 11 de abril en El Diario.es y firmado por Agnes Garcia Ventura (Universitat Autònoma de Barcelona) y Josué Javier Justel (Universidad de Alcalá), sobre las mujeres de la Antigua Mesopotamia. El título, En la Antigua Mesopotamia ya había brecha salarial, es ya una orientación sobre lo que vamos a encontrar.

Para abrir boca, os dejamos el comienzo del artículo:

Una mujer, hace unos 4200 años, se dispone a recibir, por parte de un templo, una asignación de cereales en compensación por la labor desempeñada: la de escriba. Siglos más tarde, hace 3700 años, encontramos una composición en forma de diatriba que muestra la imagen ideal que de las mujeres tenían los autores –esta vez, hombres–: se ridiculiza a la receptora del mensaje por “su corta estatura… e incluso le está saliendo bigote”. Hace unos 3200 años una mujer, probablemente joven, adquiere un estatus jurídico masculino que le permitirá a todos los efectos comportarse como un varón: podrá heredar, rendir culto a los dioses familiares, etc. Y pasados unos siglos, hace aproximadamente 2800 años, encontramos a una mujer que gestionaba la casa real, que influía decisivamente en todos los asuntos de su reino, y que incluso llegó a gobernar durante unos años, como regente, el imperio más poderoso de la época.

Rescatando a las mujeres mesopotámicas del olvido

¿Qué tienen en común todas estas mujeres? Primero, que vivieron en la antigua Mesopotamia y que las conocemos porque son mencionadas en tablillas de barro, soporte de la denominada “escritura cuneiforme” que servía para expresar diferentes lenguas –en los casos arriba referidos, solamente el sumerio y el acadio–.

Segundo, que son ejemplos escogidos de las múltiples facetas que una mujer mesopotámica podía vivir a lo largo de la Historia (y la Historia de Mesopotamia dura hasta que la escritura cuneiforme muere, es decir, hasta el cambio de era: unos 3000 años). Tercero, que son testigos directos de mujeres de carne y hueso que vivieron en aquel pasado lejano y que por lo tanto nos permiten desmontar los estereotipos que, a través de filtros como los de la Biblia o Heródoto, han llegado hasta nuestros días.

Finalmente, que sus vidas han sido terriblemente desatendidas.

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El texto original se publicó en The Conversation

Nos envió el enlace Diego Corral Varela.

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