Hip-hop en el Coliseo

Beyoncé Giselle Knowles-Carter, artísticamente conocida como Beyoncé o Queen B, es una cantante, bailarina, diseñadora de moda, modelo, actriz y empresaria nacida en Houston (Texas).

Tras cosechar varios éxitos como integrante del grupo Destiny’s Child, Beyoncé se consagró como artista solista con el lanzamiento de su primer álbum en solitario, que procuró a la artista 5 premios Grammy  y la venta de 11 millones de copias alrededor del mundo, entre otros. Desde entonces, la carrera de Beyoncé ha sobrevolado el panorama musical por lo más alto. Además, sobre el escenario Beyoncé es un impactante espectáculo: sus shows, acompañados por coreografías imposibles pero incapaces de hacer titubear ni lo más mínimo la increíble voz de y por un despliegue de medios inigualable, se han traducido en infinitas alabanzas por parte de los críticos, que la coronan como una de las mejores performers y artistas de la música contemporánea. Además, Beyoncé goza de otros muchos reconocimientos más allá de lo musical y lo artístico.

Podría seguir hablando de los éxitos de Beyoncé largo y tendido, pues es una artista de los pies a la cabeza y una persona verdaderamente icónica. Todo aquello que hace tiene trascendencia mundial y, por ello, es protagonista de trabajos verdaderamente únicos e inalcanzables para el resto de mortales, descabellados a la vez que épicos, y siempre tan profesionales como bien ejecutados. El último es el videoclip de Apeshit, rodado en el Louvre entre obras de arte de todo tipo, entre las que están algunas que señalan directamente a nuestros estudios como, por ejemplo, La Victoria de Samotracia o El rapto de las sabinas.

No obstante, Queen B no tuvo suficiente con el Louvre, sino que aspiraba aún a más, si cabe, con su último proyecto: rodar el videoclip de una de las canciones de su nuevo disco (hoy por hoy aún sin confirmar) en un monumento ancestral, histórico, emblema de la cultura occidental a la par que de Roma, declarado en 1980 Patrimonio de la humanidad y el 7 de julio de 2007 una de las Siete maravillas del mundo. En efecto: la estrella del pop quiere grabar nada más y nada menos que en el Coliseo.

Decidida a romper una vez más el panorama musical y audiovisual, la artista pidió la autorización pertinente al Ministerio de Bienes Culturales Italiano mientras estaba con su marido, Jay-Z, de gira. Sin embargo, este flamante proyecto finalmente no pudo llevarse a cabo, y Beyoncé, por ahora, tiene que ahogar sus planes y deseos, no por la falta de recursos, sino más bien por otras razones que ahora veremos:

Según la prensa italiana, los días solicitados (perfectamente adaptados a su gira y encajados en su agenda) el Coliseo iba a estar ocupado por un paleontólogo muy famoso en Italia, que además ejerce de divulgador científico en numerosos y exitosos programas en la RAI (radio televisión pública italiana), Alberto Angela. El Parque Arqueológico del Coliseo, por su parte, según apunta ABC.es, se ha justificado tanto por la falta de antelación con la que llegó la solicitud «al ministerio de Bienes Culturales llegó el 26 de junio la petición, realizada por una agencia privada de tour operator, para la apertura nocturna del Coliseo con el fin de rodar un video musical en los días 7, 9 y 10 de julio, que sería realizado por una sociedad discográfica de nivel mundial, sin precisar su nombre. En las fechas indicadas en la petición, el Coliseo debía ser utilizado, según acuerdo cerrado desde hace tiempo, para el programa televisivo ‘Maravillas’. A la agencia, que solo el 2 de julio señaló que intervenía por cuenta de la casa discográfica de Beyoncé, se le comunicó que su proyecto debía ser detallado y presentado con suficiente anticipación», como por la escasez de datos y explicaciones necesarias «en consideración a la complejidad del monumento, sirven las debidas cautelas y la supervisión técnica para valorar la calidad y el impacto del proyecto».

Beyoncé y Jay-Z, cumplidos los requisitos suficientes, aún podrían acceder al Coliseo en un futuro. De hecho, muchos medios ya adelantan que la artista de nuevo ha entrado en negociaciones y que está tomando todas y cada una de las precauciones necesarias. Aunque, si este proyecto por fin se consuma, no será algo nuevo para Beyoncé, ya que, junto con Pink, Enrique Iglesias y Britney Spears, iconos del panorama musical pop-latino, protagonizó una campaña publicitaria en el mismo Coliseo de la marca de refrescos Pepsi.

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Este comercial fue grabado entre el 21 de Septiembre y el 1 de Octubre de 2003 y lanzado en 2004 en el medio tiempo de la Super Bowl (siendo considerado por muchos uno de los mejores anuncios publicitarios de la Super Bowl), y con poco más de 3 minutos de duración pretende captar la atención de todo tipo de públicos, especialmente la de los jóvenes.

La ambientación en el Coliseo de la antigua Roma se respira desde el primer instante: un cuadro propio del Imperio, un público embravecido, un emperador (Enrique Iglesias) expectante, legendarias luchas de gladiadores… No obstante, tres aspectos divergen de esta tan lograda ambientación (claramente a propósito): el primero, en lugar de fornidos y robustos gladiadores encontramos a tres bellas y poderosas gladiatrices; segundo, la presencia de un cofre con hielo y latas de Pepsi al lado del emperador, que bebe una mientras contempla el espectáculo; y tercero, las contendientes, en lugar de luchar, comienzan a cantar un remake de “We will rock you”, de Queen, una canción publicada muchísimos siglos después (obviando el casi cinematográfico hecho de que los morituri, o moriturae en este caso, se pusiesen a cantar y el público siguiera).

No obstante, por lo demás, podemos dar el visto bueno a la caracterización. El vestuario, hecho a mano, pretende enmascarar tres tipos de gladiadores existentes en Roma: el que desempeña nuestra Beyoncé es un reciario, gladiador ágil y veloz equipado de armamento ligero, similar a los utensilios de un pescador (red lastrada, tridente y daga). Por su parte, Pink va vestida como un tracio. Generalmente estos gladiadores representaban, junto con los mirmillones, confrontamientos históricos entre romanos y sus enemigos. Por último, Britney está caracterizada como un secutor, los gladiadores más equipados en los juegos, y como Beyoncé y Pink respectivamente, también lleva las armas típicas de su personaje: espada corta y escudo.

Las tres ya desde el subsuelo incitan al público golpeando las paredes y el suelo con el típico ritmo del “We will rock you” y después, en la arena, tras arrojar sus armas al suelo, comienzan a cantarlo, enloqueciendo a los romanos y poniéndolos contra el emperador, todopoderoso en aquella época, para conseguir las latas de refresco que luego tirarán hacia el público como muestra de agradecimiento. Incluso, en honor a la canción, aparecen en el palco disfrazados de romanos entre el público Brian May y Roger Taylor, guitarrista y baterista de Queen.

Así pues, este anuncio nos lleva de vuelta a una reinterpretada y recreada Roma en la que sólo el emperador puede gozar de la consumición de Pepsi, aunque las gladiadoras con sólo la fuerza de una canción consiguen que la hielera caiga a la arena (con el matiz publicitario subyacente que quiere Pepsi: la suya, a pesar de ser una bebida propia de un emperador romano, está al alcance de todos).

Cuando preguntaron a Beyoncé por este comercial, afirmó que había estado muy contenta y que había sido la mejor experiencia de su vida. Es decir, la mejor experiencia hasta entonces de la diva y súper estrella del pop, que, modelo a seguir de muchos y referente de todos, entra en directa relación con Roma, con sus tradiciones, con su sociedad, con su atmósfera. Y aun así el mundo sigue creyendo que la cultura grecolatina está muerta. Me gustaría saber que pasará el día que reviva para ellos.

Julián Bautista

“Achilles Heel” en Glasgow

Sabemos que a Aquiles se le llamaba “el de los pies ligeros” y el nombre (solo o con el epíteto) parece muy apropiado para una tienda de deportes. Más discutible es si resulta conveniente llamarla Achilles Heel, como esta de Glasgow que figura en la foto enviada por una seguidora del blog. Al fin y al cabo, el talón era el único punto débil del héroe…

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SABER LATÍN

La compañía telefónica Orange ha lanzado una curiosa campaña publicitaria para denunciar el acceso de niños menores de diez años a contenidos para adultos a través del teléfono móvil. Con este fin, han creado y difundido un vídeo de denuncia (puedes verlo aquí) articulado en torno a una idea: que estos niños saben latín. Literalmente.
Jesús Hernández Lobato

Digilosofía: un compuesto aberrante

digilosofíaUno de los principales bancos españoles ha lanzado una campaña publicitaria basada en la extraña palabra digilosofía. No somos los primeros en sorprendernos de este compuesto bastante aberrante. Antonio Salvadores en su blog letrasmolan le dedica un comentario, “Digilosofía. Ese curioso acrónimo”, en la misma línea de este nuestro.

La pregunta que nos hacemos muchos hablantes, como señala Antonio Salvadores, es por qué no se ha usado “digitosofía” que hubiera sido mucho más comprensible. Aparentemente no había razones de marca registrada porque en nuestras búsquedas “digitosofía” (o en inglés “digitosophy”) no son términos registrados, ni en uso; en realidad la mayoría de las apariciones de esas palabras en Google son posteriores a la introducción de “digilosofía” y “digilosophy” en la campaña que comentamos.

Así las cosas parece que el motivo de esta anómala composición es solo ignorancia. Vayamos por partes. Un hablante español o inglés con digi- no identifica digital porque todas las palabras derivadas de lat. digitus (digitación, digitado, digital, digitalina, digitalización, digitar, digitiforme, digitígrado, digitopuntura), tienen en español, o en general en idiomas modernos occidentales, una -t-, incluido dedo donde la -t- ha evolucionado a -d-.

Peor es lo que ocurre con la segunda parte del compuesto. Creo que la mayoría de la gente con cierta formación sabe, porque así se lo han explicado en la escuela o en el instituto en repetidas ocasiones, que filosofía es un término compuesto de φίλος ‘amigo’ y σοφία ‘conocimiento’ (en realidad, expresado con más detalle, φιλοσοφία es un derivado de φιλόσοφος, siendo esta última palabra la que significa ‘amigo del conocimiento’). Es decir, que una mayoría de hablantes asocian la terminación -sofía con filosofía. Es verdad que según el Diccionario de la Lengua Española, -sofía es segundo elemento de compuesto en alguna otra palabra española como antroposofía, demosofía y teosofía y propiamente -sofía no significa ‘filosofía’, sino ‘conocimiento’; pero son  palabras raras y muchísimo menos frecuentes que filosofía, con lo que en realidad -sofía lo vinculamos a filosofía. No ocurre lo mismo con -losofía que solo produce extrañeza porque no sabemos interpretar ese -lo-.

Sin embargo, digitosofía sería ‘conocimiento de lo digital’ para los más cultos y ‘filosofía digital’ para los que lo son menos, por tanto, tendrían sentido los dos elementos del compuesto para todo el mundo. No es momento ahora de discutir qué significa filosofía para una empresa o un banco, porque probablemente no tenga mucho que ver con lo que significaba para Platón o Aristóteles.

Se nos ocurre que otro posible motivo de esta anómala creación podría ser que los creadores de la campaña buscaban provocar extrañeza en el público al que va destinada y así tener mayor impacto publicitario. Nos parece una hipótesis poco verosímil.

Lo más probable es que sea pura y sencilla ignorancia, falta de cuidado y documentación en la selección de un término que es el núcleo de una campaña publicitaria de millones de euros.

Francisco Cortés Gabaudan

De sucibus: vinos y aceites para acompañar el queso

Estando yo en mi carnicería de confianza (adquiriendo viandas para la barbacoa de rigor en fechas de calorcito y ociosidad), me encontré con tres sorpresas filológico-culinarias que trajeron a mi mente la entrada que mi compañero (y, pese a ello, amigo) Ibor tuvo a bien dejar por estos lares allá por finales de marzo (pincha aquí para leerla).

La primera de dichas sorpresas vino en forma de dorado zumo de aceituna. Y nunca mejor dicho, porque ante mis ojos estaba, escrito en flamante verde oliva, Sucus Sucus. En palabras de los padres de la criatura, ‘puesto que es un auténtico zumo de aceituna […], hemos recurrido a la raíz de nuestro idioma, el latín, que denomina sucus al zumo de la fruta’. Y uno, que es filólogo hasta en el comer, no puede por menos que quitarse el cráneo.sucus

No acabaron aquí mis asombros oleicos, pues la empresa encargada de este aceite (sita, por cierto, en la sierra de Francia) se llama Soleae; servidor, que no entendía qué pintaban las chanclas en este entuerto aceitunero, se puso a investigar y acabó dando con la fuente de inspiración: Columela, en De re rustica XII, 52, 6, enumera tres métodos de obtención del aceite, siendo el último de ellos un sistema llamado canalis et solea, similar a la pisa de la uva pero en versión olivera (para más datos, consultar el artículo de Pedro Sáez Fernández, disponible en Dialnet). Lo dicho, cráneo fuera, señores míos.soleae

Y como de zumos iba la cosa, la tercera y última sorpresa llegó en forma de tinto crianza con denominación de origen Navarra y nombre de pensadora: Hypatia. ¿Por qué ese nombre? Porque filosofar con vino siempre es mejor; y si no, vayan al bar del pueblo más cercano y desmiéntanmelo (ciudad no vale, que se filosofa de fútbol y no es lo mismo).

Visto lo visto, va a ser cuestión de que la SEEC, Ganimedes y quien sea menester se reúnan en secreta conjura para organizar un viaje a un hayedo más próximo y degustar como los dioses mandan semejantes manjares clásicos. Buenos días, y buen provecho.

Alberto López Redondo

El perfume de los dioses

Estamos en plena campaña navideña, época sin duda característica por el continuo bombardeo publicitario. Se ha estimado que de media en un día recibimos unos 3000 impactos publicitarios y de todos ellos, nosotros, como filólogos clásicos y amantes de lo greco-latino nos hemos hecho eco de dos.

Los perfumes son uno de los regalos más socorridos en estas fechas, pero en concreto nosotros os recomendamos dos, no por su aroma, ni por su precio, ni por la marca… -no estamos aquí para hacer ese tipo de publicidad gratuita-; pero sí por lo que representan en sus spots y en su nombre: Invictus y Olympéa.

Invictus es un perfume masculino en cuyo anuncio aparece un esbelto Adonis, recién vencedor de los Juegos Olímpicos. Lo impresionante de esta campaña publicitaria es cómo ha sabido conjugar elementos propios del siglo XXI, como los paparazzi, el estadio, los tatuajes… con lo que es la esencia de los Juegos Olímpicos de la Grecia clásica: el atleta es jaleado por la multitud tras su victoria, considerado un héroe, aunque aquí cambiamos la corona de olivo por un trofeo. En el spot ampliado vemos que el vencedor es incluso señalado por una divinidad femenina y recibido por dos dioses que le tienden la mano, simbolizando el carácter semidivino que se les otorgaba a los campeones. Y para finalizar, su nombre, Invictus. Aquí no han recurrido a la cultura griega, sino al latín: “invicto”.

Podéis pinchar aquí para ver el anuncio en su versión extendida de casi un minuto

Pero Paco Rabanne no creó sólo la fragancia masculina, el año pasado lanzó la correspondiente para el género femenino, Olympéa. En esta ocasión vemos a una mujer que sin duda rivaliza en belleza con la propia Afrodita. Su llegada al Olimpo en un deportivo blanco con alas despierta a los aletargados y aburridos dioses, ¡hasta las estatuas cobran vida para mirarla! Volvemos a tener aquí a nuestro campeón de Invictus, que, como es lógico y esperable, se queda prendado de nuestra diosa. De nuevo observamos una mezcla entre lo clásico y lo actual: un Zeus escuchando un “loro”; vestidos que recuerdan a la Grecia clásica pero que fácilmente podrían desfilar por la fashion week; duchas en la palestra; e incluso, un coche deportivo con alas que podría cambiar su matrícula de OLYMPÉA por la de PEGASO, sin ningún problema. Pero hay un error en toda esta historia y no sabemos si ha sido involuntario o una transgresión para dotar de más carácter a nuestra Afrodita particular, y es que las mujeres griegas nunca pisaban las palestras donde los atletas entrenaban en total desnudez y esto es lo que se representa en la última escena. De todas las maneras la esencia nos deja un recuerdo totalmente clásico.

Aquí podéis pinchar por si queréis ver el anuncio.

Así que, si estas navidades queréis sentiros como vencedores de las Olimpiadas o hermosas diosas griegas, sólo tenéis que incluir estos perfumes en vuestras listas de deseos. Y por si alguien se pregunta cuál es la canción de fondo, os la dejamos aquí . Observaréis que también tiene ciertas reminiscencias clásicas.

Os pedimos que, si conocéis otros perfumes con anuncios televisivos desde el mismo enfoque, los compartáis con nosotros.

Cecilia Ares del Teso

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