Jaime Siles recoge el premio de poesía Gil de Biedma

Aprovechamos que mañana nos visita Jaime Siles (antiguo alumno y profesor de esta Universidad, actual catedrático de Filología Latina en la de Valencia, pero también poeta) para felicitarle por el XXVIII premio de poesía Gil de Biedma. Mª Ángeles Martín nos envía la noticia de que ha recogido el premio hace pocos días. El poemario galardonado se titula Galería de rara antigüedad, un homenaje a todos los profesores que le enseñaron griego en el instituto y en la universidad, según palabras del poeta.

Ítaca de Francisca Aguirre, Premio Nacional de las Letras 2018

Henar Velasco López nos deja este enlace donde podemos escuchar a Francisca Aguirre, recientísima galardonada con el Premio Nacional de las Letras de este año, recitar tres de los poemas incluidos en Ítaca, su primer libro publicado.

Debajo podéis leer el poema que da título al libro.

Ítaca

¿Y quién alguna vez no estuvo en Ítaca?
¿Quién no conoce su áspero panorama,
el anillo de mar que la comprime,
la austera intimidad que nos impone,
el silencio de suma que nos traza?
Ítaca nos resume como un libro,
nos acompaña hacia nosotros mismos,
nos decubre el sonido de la espera.
Porque la espera suena:
mantiene el eco de voces que se han ido.
Ítaca nos denuncia el latido de la vida,
nos hace cómplices de la distancia,
ciegos vigías de una senda
que se va haciendo sin nosotros,
que no podremos olvidar porque
no existe olvido para la ignorancia.
Es doloroso despertar un día
y contemplar el mar que nos abraza,
que nos unge de sal y nos bautiza como nuevos hijos.
Recordamos los días del vino compartido,
las palabras, no el eco;
las manos, no el diluido gesto.
Veo el mar que me cerca,
el vago azul por el que te has perdido,
compruebo el horizonte con avidez extenuada,
dejo a los ojos un momento
cumplir su hermoso oficio;
luego, vuelvo la espalda
y encamino mis pasos hacia Ítaca.

Hace un año nos dejó Gata Cattana

El 2 de marzo de 2017 fallecía, a los 25 años de edad, Ana Isabel García Llorente, más conocida por su pseudónimo Gata Cattana, bajo el cual rapeaba, o Ana Sforza, con el que firmaba sus «versos libres». «Rapeadora de noche. Poetisa de día. Politóloga a ratos», como ella misma se definía en su biografía de tuiter, experta en Relaciones Internacionales y Sistemas de Defensa, se fue cuando aún dudaba entre ser Rapera, Politóloga o Catedrática.

Creía firmemente que «el arte trasciende a la propia muerte» y tenía claro que «hay artistas que siguen estando muy vivos a través de su obra y, sobre todo, siguen siendo útiles para las personas». De ahí que, tras hallar esa misma utilidad en las creaciones de autores tanto clásicos como contemporáneos, Ana habitara artísticamente entre el pasado mitológico, el pasado histórico y nuestro presente, a veces no tan distinto a estos («nos han dao un circo malo, pero nada de pan» como canta en Los siete contra Tebas). Por eso ella vivió dando más batallas que la Persia de Alejandro, subida a lomos de Ícaro hasta que se queme el avión, siendo mejor en lo que escribía como Cicerón; encallándose en su propia guerra civil, como Lisístrata, ya que «en todos los ámbitos de la sociedad hay machismo y el rap es, ni más ni menos, un reflejo de lo que encontramos fuera». Porque ella nunca fue Helena y ni siquiera Penélope, sino la Gorgo en Esparta,/ la Cleopatra en Egipto,/ y la peor de las Erinias. Como Antígona, una humana más con su éxito y sus crisis, el mito contra la φύσις, sin miedo a apocalipsis ni al castigo de los dioses. Invocando con su cadencia a la guerrera amazona, a la vestal romana, a Safo, a Hipatia, buscando una luz.gata-cattana-cordoba-U10189996906SzF--1240x698@abc

No sabía si precisamente esa influencia póstuma a través de la propia obra sería la inmortalidad, «pero sí que es lo verdaderamente importante». Non omnis moriar; ni siquiera en siete vidas, Gata.

Su primer EP Los siete contra Tebas, que incluye los temas Antígona y Los siete contra Tebas.

Su segundo EP, Anclas, donde se encuentra Lisístrata.

Banzai, su único LP, en el cual estaba trabajando cuando murió, fue  publicado póstumamente en octubre de 2017.

Entre 2013 y 2016, mantuvo activo un blog con poemas y reflexiones, también llamado Los siete contra Tebas, que puede seguirse visitando:

Ana también fue asidua de los Slam Poetry, en los que se proclamó en más de una ocasión vencedora, aquí recitando «La Satine»:

También publicó un poemario, La escala de Mohs (2017), que actualmente se puede seguir adquiriendo a través de pedidosgatacattana@gmail.com.

Marta Martín Díaz

Recital de poesía

Elena Villarroel nos envía el siguiente anuncio de un recital de poesía que los tironianos que vivan en Ávila pueden disfrutar esta tarde. Se incluirá la lectura de poetas griegos y latinos.la palabra 02

Sulpicia, poetisa romana

Desgraciadamente solo se nos han conservado seis poemas de Sulpicia en el Corpus Tibullianum, cuarenta versos en total, conservación que le debemos seguramente a que era sobrina de Mesala, el patronus de los poetas Tibulo y Ovidio. Era hija de Servio Sulpicio Rufo y de Valeria, la hermana de Mesala, y como su padre murió pronto Mesala pasó a ser su tutor. Estas circunstancias personales favorecieron que ella estuviera en contacto con los poetas mencionados arriba y que cultivara la elegía amorosa romana con voz de mujer. Se conjetura que su nacimiento pudo tener lugar entre el 40 y el 30 a. C. y que sus poemas fueron escritos en la década del 20-10 a. C. Así que los escribió cuando era muy joven y quizás por eso los estudiosos trataron su obra con paternalismo y condescendencia hasta que la crítica feminista y de género empezó a tomársela en serio y hoy contamos con abundante bibliografía.

Aquí nos limitamos a presentar dos poemas, el primero y el último de la colección, porque recogen muy bien la respuesta de Sulpicia a las restricciones a las que una joven de su clase estaba sometida en Roma. En el primero proclama su amor despreciando la fama, una cortapisa a la conducta sexual de las mujeres de entonces (y quizás también un poco de ahora); en el segundo se arrepiente de haber dejado a su amado para ocultar su pasión.

Por fin llegó el amor; y tan grande
que más vergüenza me daría ocultarlo
que  la fama de haberlo desvelado.
Vencida por los ruegos de las Musas
lo trajo Citerea, y lo depositó en mi seno.
Cumplió sus promesas Venus: y mis alegrías
que las cuente quien no las tenga propias.
Confiar algo a mis tablillas
y que alguno me lea antes que mi amado, no lo quisiera;
pero me encanta haber pecado,
me da vergüenza poner cara de santa por el miedo a la fama.
Que lo cuenten: yo una mujer digna
he estado con un hombre digno.
                                                                     (Corpus Tibullianum III 13)

Que nunca más sea yo para ti vida mía una pasión tan grande
como fui –creo- hace unos días,
si en toda mi juventud cometí una estupidez
de la que confiese arrepentirme más
que la de dejarte solo anoche
deseosa de ocultar mi ardor
(Corpus Tibullianum III 17)

                                                                 Traducción: Rosario Cortés Tovar

De este modo, si los poetas elegíacos rechazaban los valores bélicos masculinos romanos para entregarse a la militia amoris, Sulpicia rechazó el modelo de mujer recatada, casta y pia, vigente y adaptó la actitud  subversiva de aquellos a sus condiciones de mujer.

Rosario Cortés Tovar

 

 

Llega el verano para los pastores de Virgilio

Bucólica VII, 45-80:

Coridón
Fuentes vosotras musgosas y hierba más blanda que el sueño,
verde madroño que os da con su sombra sin sombra su techo,
de la calura guardad al ganado, ya estío se acerca
tórrido, ya perezosa de yemas la vid se va hinchando.

Tirsis
Brasas aquí leña aquí resinosa y un fuego abundante
siempre y las vigas muy negras del tanto su hollín cotidiano;
esos los fríos del cierzo aquí los miramos lo mismo
que la crecida a la orilla o el lobo de ovejas el cuánto.

Coridón
Se alzan enebros también, y también erizados castaños;
caen por doquier esparcidos los frutos cada uno en su árbol.
Todo ahora ríe: con todo, si Alexis hermoso se fuera
de estos sus montes, ya secos los ríos mismísimos vieras.

Tirsis
Seco está el campo; de sed por mal aire se muere la hierba,
Liber la sombra ha negado del pámpano ya a los collados:
cuando mi Fílide llegue vendrá un nuevo verde a este bosque,
Júpiter ha de bajar en la lluvia contenta colmado.

Trad. Juan Manuel Rodríguez Tobal, Virgilio, Bucólicas, Madrid 2008.
 

 

Antonio Colinas, Premio Reina Sofía de poesía

La semana pasada se conoció el nuevo Premio Reina Sofía de Poesía auspiciado por Patrimonio Nacional y por la Universidad de Salamanca; en este caso concedido a un poeta que aquí nos resulta familiar y cercano, Antonio Colinas. (Lee la nota de prensa del Rectorado aquí.)

De hecho os podemos remitir a los poemas (Atenea y Canto X) que Javier Sánchez ha publicado en su blog PAU Latín y Griego. Nos sumamos a su homenaje y además os dejamos esta foto extraida del Repositorio Documental Gredos y que corresponde a su participación en un acto reinvindicativo de los estudios clásicos que se celebró en la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca el día 12/12/12 dentro de la campaña nacional: Yo conozco mi herencia, ¿y tú?. En esa ocasión tuvimos la suerte de contar con su apoyo y participación.

Susana González Marín

colinas

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