Rebusca entre las numerosísimas imágenes que ilustran las obras de Ovidio: Ovidius pictus

Nos llega por varias vías (entre ellas José Carlos Fernández Corte y el Mercurio Salmantino) la noticia de la inauguración de una nueva web, fruto del trabajo realizado en varios proyectos de investigación desarrollados desde el año 2007 y encabezados por Fátima Díez Platas (Dpto. de Historia del Arte. Universidad de Santiago de Compostela): la Biblioteca Digital Ovidiana. Los proyectos han perseguido la recopilación, estudio y digitalización de todos los ejemplares de las ediciones ilustradas de las obras ovidianas, impresas entre los siglos XV y XIX, que se encuentran en las bibliotecas españolas públicas y privadas, y la creación de una base de datos de estas ilustraciones. Además, dentro de esta página se aloja un blog, Ovidius pictus, sobre los libros y las bibliotecas que los contienen. Lee aquí su primera entrada: Ovidio en la biblioteca más antigua de Galicia. Damos la enhorabuena a esta iniciativa que sin duda utilizaremos muy frecuentemente y les deseamos la mejor suerte.

Susana González Marín

El confinamiento y Ovidio

En la serie inacabable de ejemplos diversos que los periódicos nos ofrecen de situaciones similares a la de confinamiento que vivimos, Jacinto Antón publicó en el País el viernes pasado (24/04/2020) un artículo sobre el destierro de Ovidio: El exilio más cruel y triste para el poeta romano más mundano. La visión que arroja es un tanto superficial, pero al fin y al cabo responde a la idea general que la gente tiene del poeta. Si te apetece recuperar la poesía triste de Ovidio en una versión distinta, la de Maite Jiménez, lee la entrada de Grand Tour Distancia social.

Abril, el mes consagrado a Afrodita

Abril es el mes de la primavera por definición, donde las flores crecen, el sol relumbra y las lluvias cubren con generosidad el campo, que acrecienta su verdor y valor.

Según el Etymological Dictionary of Latin and the other Italic Languages (2008) de Michiel de Vaan, Aprilis “April”, es posible que esté formado con ab, *ap(e)rilis ‘el próximo, el siguiente’. Podría reflejar la misma  preforma *aperi- (apertura’) que se propone para apricus. El sufijo -ilis podría ser analógico a los meses quinto y sexto del calendario romano (Quintilis y Sextilis, respectivamente), lo que lo convertiría también en un adjetivo sustantivado.

Pero este mes, para los romanos, está consagrado a la diosa Venus, y de ahí también la probable procedencia de Afrodita. Esta etimología, que aparece ya en Varrón, la encontramos también en Isidoro, Etym. V, 33: [7] Aprilis pro Venere dicitur, quasi Aphrodis; Graece enim AFRODITE Venus dicitur; vel quia hoc mense omnia aperiuntur in florem, quasi Aperilis. El mes de abril se dice por Venus, igual que Afrodita; pues Venus se dice Afrodita en la lengua griega; o bien porque en este mes todo se abre en flor, como aperilis.

Afrodita o Venus, diosa del deseo y del amor, nació de la espuma del mar, arquetipo de la fuerza vital y de los nuevos inicios.

El poeta Ovidio habló del calendario romano y de los orígenes de los meses del año en su obra Fastos. Mediante la lectura de estos versos, podemos darnos cuenta de lo que la diosa Venus significa, como iniciadora de la primavera, por un lado, y como diosa que trama ardides de índole amorosa.

“[…] Pero yo adivino que el mes de Venus recibió su denominación de la lengua griega; la diosa fue llamada en base a la espuma del mar. […]

[…] Pues, dado que la primavera abre entonces todo y cede la intensa aspereza del frío y la tierra fecunda se abre, dicen que se llamó abril por la estación abierta, mes que reivindica la nutricia Venus, poniendo su mano en él. […]

[…]  Ella dio sus orígenes a los sembrados y a los árboles; ella condujo a la unión el carácter selvático de los hombres y enseñó a cada cual a juntarse con su pareja. […]

[…] Y ningún tiempo era más apropiado para Venus que la primavera. En primavera relucen las tierras, en primavera está el campo blando; ahora rompen la tierra y levantan sus guías las plantas, ahora brotan las yemas de la vid en la corteza hinchada. Y la hermosa Venus es digna de una estación hermosa, y como suele hacerlo, acompaña a su querido Marte. En primavera aconseja a los bajeles curvilíneos surcar los mares de que ella nació y dejar de temer ya las amenazas del invierno. […]”

Ovidio, Fastos IV, 61-64; 88-91; 96-98; 125-134. Trad.: Bartolomé Segura Ramos.

En suma, este es un mes propicio para el renacimiento y la renovación, es la antesala al verano.  Las flores que se abren en primavera, son símbolo de juventud. Para muchos poetas la juventud y la primavera significan lo mismo, alegóricamente.

Elena Villarroel Rodríguez

Un ejemplar especial de las Metamorfosis de Ovidio (absténganse los estómagos sensibles)

Nos envía Diego Corral un enlace para comprobar que las librerías, desesperadas en estos tiempos obligados de confinamiento, recurren a estrategias efectistas para atraer nuestra atención. Es el caso de La mar de libros.Screenshot_2020-04-08 Fwd Libros encuadernados en piel humana - sana usal es - Correo de Universidad de SalamancaSi pinchas en el enlace, te remite a la siguiente pantalla:Screenshot_2020-04-08 458 pdf

Y si pinchas en Más información, te reconduce a  un pdf informativo sobre libros encuadernados en piel humana. o, por decirlo con un término técnico, a la bibliopegia antropodérmica.

Bien, pues entre ellos, si tienes estómago para leerlo, comprobarás que en Countway Library’s Center for the History of Medicine de Harvard hay un ejemplar (Lyon 1597) que contiene una traducción al francés de Las Metamorfosis de Ovidio encuadernado en piel humana.

Manuela Carmena y el fingimiento del orgasmo femenino en Ovidio

Unos días después del 8-M, el programa Quatre Gats de la Televisió de Catalunya (TV3) emitió un programa dedicado a la mujer en la política, un ámbito en el que el techo de cristal más ha actuado tradicionalmente. El programa se centra en tres mujeres que han alcanzado el cargo de máxima responsabilidad en su ámbito: Manuela Carmena (exalcaldesa de Madrid), Uxue Barkos (expresidenta de Navarra) y Teresa Rodríguez (líder de Podemos en Andalucía). En un determinado momento, la primera de ellas, Manuela Carmena habla de cómo la sexualidad siempre ha sido algo tratado desde una perspectiva únicamente masculina y, para ejemplificar su argumentación, comenta que hay unos versos del Ars Amatoria de Ovidio (III 793-803) en los que se recomienda a la mujer que, en caso de no hacerlo espontáneamente, finja tener un orgasmo en el coito para satisfacer al hombre. El video completo puede encontrarse en este enlace (para la cita de Ovidio, véase a partir del minuto 45:00). Los versos a los que hace referencia son los que siguen:

Sentiat ex imis venerem resoluta medullis
     Femina, et ex aequo res iuvet illa duos.
Nec blandae voces iucundaque murmura cessent,
     Nec taceant mediis improba verba iocis.
Tu quoque, cui veneris sensum natura negavit,
     Dulcia mendaci gaudia finge sono.
Infelix, cui torpet hebes locus ille, puella,
     Quo pariter debent femina virque frui.
Tantum, cum finges, ne sis manifesta, caveto:
     Effice per motum luminaque ipsa fidem.
Quam iuvet, et voces et anhelitus arguat oris.

“Sienta el amoroso deleite en lo hondo de sus entrañas la mujer entregada, y que la cosa esa les dé gusto a los dos por igual. No paren quejidos tiernos y susurros gozosos, no queden sin pronunciar frases descaradas en medio de los retozos. También tú, a la que naturaleza negó sentir el amoroso deleite, aparenta dulces gozos con engañosos sones. ¡Pobre la mujer que tiene fría y embotada la parte esa donde a la par deben hembra y varón hallar disfrute! Eso sí, al aparentar, debes procurar no delatarte: inspira con tus meneos y con los ojos incluso confianza. El gusto que sientes demuéstrenlo en tu boca quejidos y jadeos.” (Traducción de Francisco Socas para Alma Mater, 1995).

Bartomeu Obrador Cursach

Bernini, Klimt y Scorsese: Apolo y Dafne

La Filología Clásica es una de las disciplinas menos valoradas por nuestra sociedad actualmente. Apenas es tenida en cuenta y los que nos dedicamos, o queremos dedicarnos a ella, lo sufrimos. No obstante, a pesar de todo, seguimos descubriendo referencias día tras día, obra tras obra, hacia lo clásico; ya no sólo en marcas comerciales o en la literatura, sino que también lo encontramos en el cine, es un recurso inagotable para las producciones de Hollywood: todos conocemos la “famosa” película de Troya con un Brad Pitt encarnando al héroe Aquiles, o alguna de las versiones realizadas a partir de la obra de Homero, la Odisea. Todos estos son ejemplos claros de la apropiación clásica.

Pero también encontramos una serie de ejemplos, en muchas ocasiones velados, que evocan o hacen referencia a algún momento de la antigüedad clásica, inspirados en los grandes autores latinos o griegos. En esta entrada vamos a hablar del mito de Apolo y Dafne, que aparece en las Metamorfosis de Ovidio, y su pervivencia artística.

A modo de breve resumen, esta historia cuenta con Apolo y Dafne como protagonistas. Apolo, maldecido por Eros, recibe un flechazo áureo por el que se enamora de Dafne, mientras que ella recibe otro flechazo, de plomo en este caso, que le provoca un odio desmesurado hacia la figura de Apolo. Dafne, incitada por su padre a contraer matrimonio, siempre se había mantenido reacia a él y prefiería las artes cinegéticas en honor a la diosa Artemisa, a quien rendía culto. En un arrebato incontrolable de pasión, Apolo comienza una persecución por el bosque. En cambio, Dafne, aterrorizada, escapando del dios y a punto de ser apresada, decide invocar a su padre, pidiéndole que le permita conservar su virginidad, tras lo que su piel comenzó a volverse corteza, sus brazos ramas y sus cabellos hojas de laurel, culminando su transformación en laurel. Tras este hecho, Apolo juró amarla por siempre y rendir culto a ese árbol, de modo que todo aquel que resultase vencedor o campeón llevaría esas hojas como símbolo de grandeza.

Llegados a este punto, nos viene a la mente la sublime imagen que Bernini, entre 1622 y 1625, proyectó en mármol “dando vida” al momento exacto en el que Apolo ha alcanzado a Dafne y ésta se está convirtiendo en laurel.Bernini

Esta imagen, y por ende este mito, ha servido de inspiración en algunas manifestaciones artísticas mucho más actuales, prácticamente contemporáneas. La obra a la que nos referimos es la de El beso de Gustav Klimt,  realizada a principios del siglo XX y que pertenece al canon del simbolismo; actualmente reside en el Palacio de Belvedere, en Viena. Esta obra representa el momento exacto en el que Apolo está besando a Dafne y ella está a punto de convertirse en laurel. Algunos estudiosos del arte y del autor manifiestan que el cuadro se complementaría con otro lienzo donde se ve ya la conversión en laurel. La obra a la que nos referimos es un friso situado en uno de los comedores del Palacio de Stoclet.

Klimt 1

Dos imágenes que se retroalimentan mutuamente y que conforman el mito contado por Ovidio en sus Metamorfosis.

Klimt2

No obstante, también encontramos una representación artística de este cuadro, y por lo tanto del mito, en el cine. Se trata de Shutter Island (Martin Scorsese, 2010), película protagonizada por Leonardo Di Caprio, quien da vida a un policía al que le han asignado un caso en un psiquiátrico situado en una isla, donde la trama cada vez se complica más por lo retorcido de la historia. El propio protagonista nos presenta mediante flashbacks escenas de su vida para que podamos conocer mucho mejor al personaje, atormentado y lleno de zozobra por un terrible suceso que ha agitado y sacudido su vida, el asesinato de su mujer e hijos. Dentro de esos flashbacks que se nos muestran en forma de pesadillas, llega un momento en el que Di Caprio imagina una escena idílica de amor junto a la que fue su esposa en el salón de su antigua casa, donde la música suena y bailan abrazados. Tras el baile llega la representación de la escena del beso de Klimt y la figura de Bernini mediante un abrazo y un beso cómplices, seguidos por la desaparición de ella convirtiéndose en ceniza, símbolo de su muerte. Por lo tanto, tenemos aquí una interpretación actualizada del mito de Ovidio en una superproducción de Hollywood donde, en vez de convertirse en laurel, se convierte en ceniza, pero su sentido será el mismo, la privación del amor y la separación de ambos, la transformación de una y el tormento de otro.

Leonardo di caprio

Ésta es una de las innumerables representaciones artísticas e iconográficas de nuestra cultura actual, heredera de Grecia y de Roma, que siguen más vivas que nunca.

Rubén Díaz Nieto

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

La violencia contra la mujer es una lacra muy antigua, como se puede comprobar leyendo a los clásicos. Sí, en efecto, hoy ninguna mujer querría vivir en la Atenas de época clásica ni en la Roma de Augusto (es probable que tampoco ningún hombre; sin embargo, los hombres podían tener más o menos suerte, pero ninguna mujer, por muy afortunada que fuera en el reparto de riqueza y status social, la tenía. Lee Mujeres y poder de Mary Beard.)

A este respecto, las discutidísimas obras de Ovidio, entre otras las Metamorfosis, consideradas por algunos “un manual de la violación”, han dado pie a una saludable polémica académica que demuestra la complejidad de su recepción y la riqueza del texto, un ejemplo excelente de cómo la interpretación de los clásicos no puede reducirse a su idealización ni puede pasar por alto la alteridad del mundo antiguo. A este respecto también encontramos posiciones extremas, desde los que consideran que la obra debería censurarse o ser apartada del canon a los que, desde posiciones ultraderechistas, recurren a los clásicos como  soporte de sus peligrosas ideas acerca de la mujer. (Aconsejamos la lectura de Donna Zuckerberg, Not All Dead White Men: Classics and Misogyny in the Digital Age, Harvard University Press, 2018, sobre este tipo de prácticas en las redes sociales estadounidenses)

Pero, como prueba de que no todo es tan sencillo, nos despedimos con este verso que Ovidio dirige a los maridos (Amores 3, 4, 7): nec corpus servare potes, licet omnia claudas (“No puedes vigilar su cuerpo, aunque cierres todas las entradas”)

Susana González Marín

Nuevas Heroidas en el IES Maestro Haedo

Rodrigo Río nos informa de que en el IES Maestro Haedo de Zamora la profesora Rosa Arribas ha propuesto a sus alumnos de Cultura Clásica de 4º de E.S.O. la redacción de cartas según el modelo de la Heroidas de Ovidio. Mostramos aquí tres de ellas seleccionadas del conjunto; felicitamos a profesora y alumnos y agradecemos a Rodrigo su envío.

I

Llegarás, lo sé

Luna Manzano Alzate

Son ya seis años, seis largos años sin ti, sin tus besos y caricias cada mañana a la salida del alba, sin tus susurros bajo todos y cada uno de los catasterismos que contienen cielo y tierra e historias tan bonitas como la nuestra.

Ulises, cuando te fuiste te llevaste mis sonrisas e ilusiones, las mismas que he tenido que crear para Telémaco.

¿Sabes? Te echa de menos, casi tanto como yo, va vagando por Ítaca y ha perdido la ilusión y la vida que le caracterizaba. Pero creo y sueño con que estaremos bien, y seguiremos adelante, tal y como te prometí.

Es mucha la gente que me dice que te olvide, que seguramente ya habrás cruzado la laguna Estigia y que ya no volverás, que me case y pase página. Pero me niego, te prometí amor eterno y eso precisamente te voy a dar. Mientras tanto, tejo todo el día. Todo lo que sale de mis manos y se plasma en la obra tiene que ver contigo, con  nuestras historias. Y, tan solo cuando termine, prometí olvidarte y casarme, pero todo lo que tejo durante el día lo destejo en la noche porque me niego a hacerlo.

Sueño con que vuelvas, con que vuelvas a abrazarme y hacerme sentir querida, y espero que sea pronto, mientras tanto te espero aquí tejiendo, tejiéndote y tejiéndome, para no olvidarte y para no olvidarme a mí en el camino.

Y recuerda, te espero, siempre te esperaría…

                                                    Con amor, tu esposa,

                                                                                                          Penélope.

 

II.

De Ulises a Penélope

Malena Castronuño Ganado

Mi querida Penélope:

Hace ya muchos años de mi partida, durante los cuales he tenido que librar una guerra sangrienta y dolorosa. Todo este tiempo he pensado en ti y he intentado ponerme en contacto contigo, pero me ha sido imposible. Siempre surgían obstáculos que me lo impedían. Las guerras son impredecibles y cada día que pasaba era diferente al anterior. He tenido que librar muchas batallas para sobrevivir, lo cual no me ha sido fácil. Todos los días tenía que luchar con la seducción de la maga Circe, la ninfa Calipso o la princesa Nausícaa. Solo sé que no hay quien se interponga en nuestro amor, eres la única a la que siempre he amado y a la que amaré.

Espero que me estés esperando aún, tras estos largos años. Estoy luchando porveros a ti y a nuestro hijo sanos y salvos. Con todo mi amor,

Ulises

 

III.

DE HÉCTOR A ANDRÓMACA

Estela Álvarez Sebastián        

Querida mujer,

En tiempos de guerra los hombres mueren en el campo de batalla mientras que vosotras, cuidando de nuestros hijos, lloráis y esperáis con angustia nuestra llegada. Es algo que yo, general del ejército troyano, no puedo cambiar para quedarme a tu lado, como pides.

Escribo esta carta, ya que cuando tú despiertes yo ya estaré esperando al heleno Aquiles fuera de nuestras fuertes murallas. Sabes que todo esto es por un error, el error de matar el hombre más querido por Aquiles. El error que jamás perdonará y que sé que me costará la vida.

Tal día como hoy rezo al grandioso Apolo por nuestro hijo, para que crezca sano y fuerte, para que se convierta en el mejor soldado troyano jamás visto, para que todos los aqueos tiemblen al escuchar su nombre y para que las mujeres y niños lo comparen con el mismísimo Ares.

Ahora, con lágrimas en los ojos, solo me queda decirte que te he amado siempre. Desde que el sol aparece en todo lo alto hasta que desparece detrás de la muralla. Te amaré hasta que las Parcas decidan cortar tu hilo de la vida, hasta que Caronte te guíe por la laguna Estigia hasta mis brazos para estar juntos por toda la eternidad. Solo pido que los dioses escuchen mis plegarias y esto ocurra pronto para poder volver a ver tu dulce cara.

                                                                                                Héctor

 

 

 

 

 

Narciso en el Tesoro del Delfín

Acaso porque los narcisos figuran entre mis flores favoritas, -los ramilletes que se vendían en la Calle Santiago en Valladolid, en la Rúa salmantina, primeros anunciadores de la primavera irlandesa-, a horas intempestivas, en la madrugada del 11 de septiembre de 2018, oí una entrevista en Radio Nacional de España que captó mi atención y terminó de despertarme.

Comentaban la exposición “El Tesoro del Delfín” que acababa de inaugurarse en el Museo del Prado. Cuando el periodista creía comprometer a la responsable de la misma al requerirle que eligiera un objeto, ella respondió que de hecho sí tenía una favorita: una jarra de cristal con un Narciso que sólo encontraba su reflejo a medida que el agua la colmaba.

Jarro de cristal con Narciso y Eco.jpg

Ahí tienen la pieza, cumplida información sobre ella, así como sobre el Tesoro del Delfín . En esos enlaces pueden encontrar más datos sobre el resto de la colección en la que también asoman otras figuras de la mitología grecorromana.

Contemplándola, imaginando cómo cae el agua y el mito cobra vida al ir transformándose el joven en flor, recuerden no sólo el texto de Ovidio, Metamorfosis III, 340-509, sino las lecturas sucesivas del episodio en clave alegórica.

Profundo y complejo es el simbolismo del narciso en la propia antigüedad. Permítanme que hoy tan sólo me sirva de excusa para desearles una hermosa primavera.

Henar Velasco López

 

 

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