Ovidio. Amori, miti e altre storie

Desde Roma, Georgina Olivetto nos envía amablemente noticia sobre una atractiva exposición en el Palazzo delle Scuderie del Quirinale, abierta desde el 17 de octubre al 20 de enero: Ovidio. Amori, miti e altre storie; se exponen unas 240 obras que testimonian la influencia de la obra ovidiana en su época y en la cultura occidental hasta la actualidad. Alrededor de la muestra, cuya comisaria es Francesca Ghedini, hay un riquísimo programa de actividades, encuentros y lecturas

Os dejamos aquí un video sobre la exposición.

 

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Leda en Pompeya o Quevedo y el cisne

Quevedo, en el romance “Anilla, dame atención”, vilipendia a Júpiter del que dice que “habló por boca de ganso” y. como un tramoyista, se transforma en dios pajarraco:

“habló por boca de ganso
a Leda, y con la tramoya
de plumas blancas y pico,
 dios avechucho, engañola”

Javier San José

Los versos quevedianos sirven de magnífico pie de foto a la noticia publicada el día 21 de noviembre en El País sobre el descubrimiento en Pompeya de un fresco que reproduce la imagen de Leda y el cisne. En National Geographic puedes ver fotografías de calidad que revelan su extraordinario estado.

Irene Reyes-Noguerol, De Homero y otros dioses

Tras Caleidoscopios llega a nuestras manos otro libro de Irene Reyes-Noguerol, de la que ya habíamos publicado en este blog el cuento “Los ciegos”. Precisamente este relato, subtitulado “De Homero y otros dioses”, abre y da título al nuevo volumen (Maclein y Parker, Sevilla 2018, prólogo de Fernando Iwasaki). La joven autora presentará su nueva obra en Letras Corsarias el sábado, 17 de noviembre a las 19:00. Ejercerá de maestro de ceremonias Juan Antonio González Iglesias.

Si ya habíamos comprobado que su escritura rebosa de resonancias clásicas, ahora este libro asume esta relación sin tapujos. No solo el título De Homero y otros dioses lo proclama, es que el hilo conector de los relatos incluidos es el de la mitología clásica. El título de cada uno incluye debajo el nombre de las figuras míticas que evoca (con la excepción de “Sombras. El reino del Hades”).

En realidad no son piezas narrativas, sino descripciones del mundo interior de sus personajes, muy próximas a una poesía acusadamente sensorial. En prácticamente todos los casos (“Que los hombres no lloran. Príamo” es la excepción) se trata de situaciones que forman parte de la vida cotidiana de nuestro tiempo: la violencia de género en varias formas, el abandono, la pérdida de un hijo, el aborto, la soledad, la vejez y el deterioro, el Alzheimer, las refugiadas de guerra. Por muy presentes y actuales que los consideremos estos temas han existido siempre y la autora lo pone de relieve presentándolos a través de la lente de los mitos clásicos. Entre estos dramas de gran calado hay algún suceso menos transcendente pero no menos universal: la venganza diferida contra la maestra que nos aterrorizó en las aulas (“Por mí y por todos mis compañeros. Medusa”), cuento en el que no he podido por menos de identificar a algún fantasma propio.

He dicho que predomina el tono intimista y la descripción del universo interior de los personajes, pero hay una excepción: “Gran carnívoro. Licaón”, que nos presenta con gran economía narrativa una nueva versión de Caperucita con un toque humorístico que me recuerda a aquel cuento ya clásico de Tony Ross, Hipersuper Jezabel (Hipersuper Jezabel es una niña insoportable de puro pluscuamperfecta pero el cocodrilo que se la come afirma que las ha comido mejores)

Al final se incluye como apéndice un diccionario mitológico, sin duda útil para el público general porque la autora no introduce solo figuras conocidas sino algunas más recónditas. Sin embargo, hubiera preferido que no estuviera, rompe con el tono del libro: al fin y al cabo la mitología es poesía y el prosaico diccionario no hace justicia a los hermosos textos antiguos ni a la prosa poética de la autora.

El libro una vez más confirma la enorme plasticidad de la mitología: su capacidad de impregnar distintos modos artísticos, distintos registros, distintos géneros. Y todavía hoy es así.

Susana González Marín

 

 

 

En la Semana de la Ciencia. DIOSES EN EL FIRMAMENTO: ORÍGENES MITOLÓGICOS DE LOS NOMBRES DEL SISTEMA SOLAR

Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. De los ocho planetas que conforman nuestro sistema solar, todos excepto uno reciben su nombre de deidades romanas. ¿Cuáles de estos planetas se conocían en la antigüedad? ¿Cómo se llaman los planetas enanos? ¿Y los satélites?

En esta entrada exploraremos nuestra pequeña zona del universo analizando cómo los astrónomos llevan milenios sirviéndose de la mitología para bautizar sus descubrimientos.

Al observar el cielo nocturno, los antiguos griegos se fijaron en que cinco de las luces se movían, en oposición al resto de estrellas. A estas cinco las llamaron πλανήτης (planētēs): errante, vagabundo. Estos cinco son los planetas que pueden ser observados a simple vista: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno (a los que los griegos llamaban estrellas de los dioses equivalentes: Hermes, Afrodita, Ares, Zeus y Crono). Y sumados al Sol y a la Luna, fueron los que dieron nombre a los días de la semana. 2

El Sol es la estrella núcleo de nuestro sistema. Los griegos lo veneraban como el dios Helios, hijo del titán Hiperión y la titánide Tea, que conduce un carro por el cielo de día de este a oeste, y por la noche regresa al este. Después, se identificaría con el dios Apolo. Ya en el s. III AEC Aristarco de Samos propuso una teoría heliocéntrica, pero no tuvo mucha aceptación.

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El planeta más cercano a él es Mercurio, el más pequeño de los ocho. Los griegos lo llamaban Στίλβων (Stilbōn), “el brillante”, además de Hermes. 4 5Recibe el nombre del dios mensajero por la rapidez con la que se mueve por el firmamento: al ser el planeta más cercano al Sol, tarda tan solo 88 días en completar una vuelta. Su símbolo astronómico representa el casco alado y el caduceo que son atributos del dios. No tiene satélites.

El siguiente planeta es Venus, el cuerpo más brillante tras el Sol y la Luna y el único que puede ser visto de día junto con esos dos. Los antiguos griegos diferenciaban la aparición vespertina del planeta de la matutina, pensando que se trataban de dos astros diferentes, y las llamaron ʿΈσπερος (Hesperos) o “lucero vespertino” a la que aparecía por la tarde y Φωσφόρος (Phōsphoros) o ʿΗωσφόρος (Heōsphoros) cuando aparecía por la mañana, el “lucero del alba”. Recibe el nombre de la diosa del amor y la belleza por ser considerado el más brillante y bonito. Venus y la Tierrra son los únicos planetas con nombres de diosas. Su símbolo astronómico representa el espejo de mano de la diosa, y coincide con el símbolo del género femenino. 6Al igual que Mercurio, carece de satélites.

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Detalle de “La noche estrellada”, donde Van Gogh pinta una estrella sin darse cuenta de que es Venus

La Tierra es el tercer planeta. Del latín Terra, que es el equivalente romano de la diosa Gea, personificación de nuestro planeta.

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10Su símbolo astronómico es un círculo con una cruz que representa el Ecuador y un meridiano.

 

 

 

 

 

 

Tiene un único satélite natural (y muchos artificiales), la Luna (para los griegos, Selene, que luego se identificaría con Ártemis).

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El cuarto planeta es Marte. Se nombró en honor del dios de la guerra por su color rojizo, que recuerda al color de la sangre; también lo llamaban Πυρόεις (Pyroeis), “ardiente, de fuego” a raíz de su color. 12En él se encuentra el segundo pico más alto de todo el Sistema Solar y el más alto de cualquiera de los planetas, el Monte Olimpo. Su símbolo astronómico representa una lanza y un escudo, además de ser el usado para el género masculino. 13

Marte tiene dos satélites naturales, Fobos y Deimos (Miedo y Terror, respectivamente), que eran dos dioses que acompañaban a Ares, a menudo considerados hijos suyos con Afrodita.

 

 

 

Júpiter es el quinto planeta. Recibe su nombre del equivalente romano de Zeus, padre de dioses y hombres, aunque también lo llamaban los griegos Φαεθών (Phaethōn), “brillante”.  14Su símbolo astronómico ha sido asociado con el rayo, atributo del dios, o con el águila, animal consagrado a él.

15En cuanto a los satélites, con 79 lunas Júpiter es el planeta que más tiene. Se han ido nombrando principalmente a partir de amantes de Zeus (Metis, Ío, Calisto, Europa, Ganímedes, Leda, Eurínome…) e hijas suyas (las tres Gracias, las Horas, las Musas…). En 2011 se envió una sonda espacial para estudiar el planeta que no llegó hasta 2016: era la sonda espacial Juno, que lleva el nombre de la mujer de Júpiter, para los griegos Hera, y que no debía de estar muy contenta al encontrarse con tantas lunas. 16

h.jpgCerca de Júpiter hay además unos pequeños cuerpos que comparten órbita con el planeta, llamados asteroides troyanos. El primero en ser descubierto por Max Wolf recibió el nombre de Aquiles, y desde entonces los asteroides se encuentran divididos en dos “campamentos” y según en qué campamento estén reciben los nombres de los héroes que lucharon en la Guerra de Troya de un bando o de otro; excepto Patroclo y Héctor, que fueron descubiertos antes de que se estableciera esta convención y están “infiltrados” en el campamento enemigo.

 

El último planeta de los que podían ver los antiguos es Saturno. Nombrado por el dios romano de la agricultura, se identifica con el titán griego Crono, padre de Zeus, Posidón, Hades, Hera, Deméter y Hestia. Su símbolo astronómico es una representación de una hoz. 18

Sus muchos satélites (algunos muy recientemente descubiertos, como ya leíamos en este blog) llevan los nombres de titanes, titánides y sus descendientes (Encélado, Rea, Jápeto, Hiperión, Atlas, Calipso, Epimeteo…) y otros satélites que según su ángulo de inclinación toman su nombre de la mitología nórdica (Ymir, Surtur, Thrymr, Fenrir, Greip…), la gala (Tarvos, Albiorix, Erriapo, Bebhionn…) o la inuit (Kiviuq, Siarnaq, Ijiraq…).

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El planeta Urano se diferencia de los demás en varias cosas. Primero, no fue descubierto como planeta hasta 1781 por W. Herschel, aunque puede que Hiparco de Nicea lo observara pero lo hubiera catalogado erróneamente como estrella ya en el 128 AEC. Segundo, su nombre proviene de la latinización del dios griego personificación del cielo. Se tardó en alcanzar un acuerdo en su nombre (Herschel quería llamarlo “Georgium Sidus” en honor a su patrón el rey Jorge III de Inglaterra, pero por alguna razón la propuesta no pareció gustar fuera del país), pero el nombre Urano era el lógico para mantener la tradición greco-latina y, al ser el padre de Crono/Saturno, encajaba bien con los planetas anteriores. 20Y tercero, sus 27 satélites no están nombrados a partir de la mitología clásica, ni de ninguna otra de hecho. Reciben sus nombres de personajes, sobre todo femeninos, de las obras de William Shakespeare y Alexander Pope: Titania, Oberón, Cordelia, Ofelia, Julieta, Crésida etc.; Ariel, Umbriel, Belinda… Por último, su símbolo astronómico es un híbrido entre el del Sol y el de Marte, porque los griegos consideraban que el cielo estaba dominado por esos dos poderes.

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Finalmente tenemos a Neptuno como último planeta. Aunque John Couch Adams y Urbain Le Verrier, independientemente, lograron predecir su existencia, fue Johann Galle quien en 1846 pudo observarlo. 22Aunque al principio se propuso llamarlo Le Verrier o Jano (por el dios romano de dos caras de las puertas y los comienzos), al final se decidieron por Neptuno, el dios de los océanos (Posidón para los griegos); como no podía ser de otro modo, su símbolo astronómico es un tridente.

Sus 14 satélites llevan los nombres de deidades acuáticas que suelen relacionarse con este dios, como Tritón, Proteo, Nereida o Náyade. 23Y Neptuno también tiene troyanos, que en su caso se ha elegido nombrar a partir de las Amazonas. Por ahora solo uno tiene nombre: Otrera, una de sus primeras reinas.

Para terminar, hay que mencionar los cinco planetas enanos que hay en el Sistema Solar. El más conocido es Plutón, que lleva el nombre del dios del inframundo (el griego Hades). 24Tiene cinco satélites: Caronte, como el barquero encargado de llevar a las almas de los muertos; Estigia, río del inframundo; Cerbero, perro de tres cabezas que guarda la entrada al Hades; Nix, personificación de la noche; e Hidra, monstruo acuático con forma de serpiente y múltiples cabezas que Heracles mató en uno de sus trabajos. 25Su símbolo es un monograma PL por Plutón y Percival Lowell, unos de los participantes en su descubrimiento.

Otros planetas enanos son Ceres y Eris. El primero recibe el nombre de la diosa de las cosechas (la Deméter griega) y el segundo de la diosa de la discordia. 26El símbolo de Ceres representa una hoz de mano, mientras que en el de Eris el círculo representa la manzana dorada y la k, el kallisti, “para la más hermosa”, que provocó una discusión entre Atenea, Hera 27y Afrodita que se resolvió con el juicio de Paris, llevando a la guerra de Troya.

 

Solo Eris tiene un satélite, Disnomia, hija de Eris y diosa del desorden civil y la ilegalidad.

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Los dos últimos planetas enanos llevan los nombres de Haumea, deidad hawaiana, y Makemake, deidad de la Isla de Pascua.

Carmen Pérez González

En la Semana de la Ciencia: el origen mitológico de algunos elementos químicos

Con motivo de la Semana de la Ciencia y puesto que este es el Año Internacional de la Tabla Periódica de los Elementos Químicos, como ya apuntamos hace días, dedicaré este espacio a hablar del origen mitológico de algunos de ellos.

Tantalio (Ta): El nombre de este metal procede de Tántalo, rey de Lidia e hijo de Zeus y la oceánide Pluto. Se cuenta que, siendo un gran amigo de los dioses, era invitado frecuentemente en los banquetes celebrados por estos hasta que, en uno de ellos, los traicionó y fue castigado al Hades. La causa del castigo varía según las fuentes: unas dicen que fue porque pretendió robar el néctar y la ambrosía, alimentos que hacen inmortales a los dioses, para entregárselos a los hombres; otras, que reveló secretos de los dioses que había escuchado mientras compartía mesa con ellos; y otras prefieren el relato de que Tántalo intentó probar la omnisciencia de aquellos sirviéndoles en el banquete a su hijo Pélope cocinado y troceado. Sea cual sea el motivo, el caso es que fue condenado a lo siguiente: estando sumergido en un lago, no podía beber de su agua, ya que, siempre que lo intentaba, esta se apartaba; lo mismo sucedía, cuando intentaba cogerlos, con los frutos de los árboles que estaban sobre él.

tantalio

Así pues, el tantalio se relacionaría con tal personaje mitológico en el hecho de que este elemento químico, debido a su carácter resistente, no puede ser atacado por la mayoría de ácidos diluidos porque no es capaz de absorberlos, al igual que Tántalo no puede beber el agua del lago en el que se encuentra.

Prometio (Pm): El siguiente elemento químico recibió este nombre en honor a Prometeo, hijo de los titanes Jápeto y Clímene. Se cuenta que Prometeo, en un intento de beneficiar a los hombres, sacrifico un toro. La carne del animal la escondió en su vientre, mientras que los huesos fueron untados con grasa apetitosa. Ambas partes fueron ofrecidas a los dioses, para que fueran los primeros en elegir con cuál de las dos se quedaban. Zeus, al ver los huesos, los escogió, pensando que era la mejor parte, y dictó que el resto fuera para los mortales. Sin embargo, cuando se dio cuenta del engaño, privó a los hombres del fuego, dejándolos de esta manera desprovistos contra el frío. Prometeo, como benefactor del hombre, robó el fuego al dios y se lo devolvió a los humanos. Al enterarse Zeus, condenó al titán a ser encadenado al Cáucaso, lugar donde un buitre le devoraba el hígado cada noche.

prometio

En relación con esta figura mitológica, el prometio presenta tal radiactividad que ofrece una luz verde azulada en la oscuridad, es decir, proporciona una luz fluorescente, al igual que Prometeo proporcionó el fuego a los hombres. Y no solo eso, sino que también se plantea que pueda ser fuente de calor en sondas espaciales y satélites, un atributo que antiguamente solo se aplicaba al fuego.  Si llevamos tales comparaciones al extremo, también podemos mencionar que el prometio, si se inhala en forma de gas, puede resultar una amenaza especial para el hígado, precisamente el órgano vital que el buitre devora a Prometeo.

Marta Serra Marí

Toulouse convertido en el Laberinto del Minotauro

Este pasado fin de semana el grupo de teatro de calle La Machine presentó en Toulouse su espectáculo Le Gardien du Temple: el Minotauro y una araña gigante, Ariadna, enormes artefactos de unos 14 metros de altura y  varias decenas de toneladas, recorrieron el laberinto de las calles de la ciudad acompañados de música en directo.

Diego Corral Varela nos ha enviado la noticia con espectaculares fotos, así como varios enlaces con algunos vídeos: pincha aquí, aquí, aquí y aquí.

CULTURE-THEATRE-LA-MACHINE

Si los dioses griegos fueran millennials…

Lidia Gil nos envía este hilo de Facebook ¿Cómo serían los dioses griegos si fueran millenials?

Si los dioses griegos fueran millennials

-Zeus escucha indie para parecer profundo pero ama el reggaetón, cree en el poliamor, no le gustan las feministas, va al gimnasio y usa desodorante AXE.

-Hades es emo, cuenta su vida por Twitter, su canción favorita es “Highway to hell” de AC/DC, ve series de policías, estudia criminología, tiene de crush a Perséfone y la stalkea por Instagram.

-Afrodita es la más popular de su instituto con más de 3.000 seguidores en las redes sociales, es influencer seguramente youtuber de maquillaje, lo compra todo por internet,  se tiñe el pelo de colores fantasía  y ve series del tipo de “teen wolf’’.

-Apolo sube covers a Youtube, se pasa el día en Tumblr, escribe poesía en WordPress, bebe café o té a todas horas, quiere tener 5 gatos, estudia  algo de humanidades y dice que es “algo bohemio”.

-Hermes va de tranquilo pero vive por el salseo, lleva la cuenta de ligoteos de la universidad, ve las Karsdashians, stalkea a la gente por Facebook  y siempre se queja de Correos.

-A Ares le encantan  las bebidas energéticas, vive enfadado, juega al Leage of Legends, se queja de todo por Twitter y se mete en discusiones, siempre quiere tener la razón y ve documentales de historia y películas de Marvel.

-Atenea estudia derecho, es la empollona de su clase, piensa estar toda la vida soltera, quiere vivir en una gran ciudad y viajar por el mundo, se compra sudaderas de chico, está en un club de ajedrez, tiene muchos seguidores en Twitter porque es activista y juega al dragona ge.

-Artemisa tiene un telescopio para ver la luna, también es activista, sube a sus redes sociales fotos de animales y de comida, adora hacer trenzas, juega a los “Sims”  y al “Animal crossing”, sabe de todo y hace test de “buzzfeed”.

-Poseidón tiene una casa en la playa, es fan de los coches, estudia biología marina, va a acuarios y se hace selfies con las belugas, tiene una carpeta de memes en su móvil y manda indirectas en sus estados de Facebook.

-Perséfone dice mucho “a ver si me muero”, solo está contenta si sale el sol, hace fotos a las flores, nunca inicia ella una conversación, le gusta ver “Discovery Max”, usa Telegram, es muy sarcástica y juega a la “Nintendo DS” todo el tiempo.

-A Hestia le gusta “Pesadilla en la cocina”, siempre les dice a sus amigos que hay que comer 5 piezas de fruta y beber mucha agua, sus fotos de comida a Facebook, no le gusta salir de fiesta y estudia trabajo social.

-Hera se mete en peleas en Twitter y tiene bloqueado a Zeus, le encantan las películas románticas y sueña con encontrar a su media naranja, se pasa el día viendo tutoriales de maquillaje y su frase es “¡ay, Señor, llévame pronto!”.

-Hefesto es famoso en internet pero no en la vida real, nunca sube fotos de su cara a las redes sociales, tiene la cuenta privada en Twitter y los usa para contar sus penas, odia afeitarse la barba, usa  Tinder porque no tiene suerte en el amor, escucha Radiohead y dice mucho “en Hefesto jaja”.

-Deméter es vegetariana, busca todo en Google, estudia botánica, siempre está protegiendo a sus amigos y no usa mucho las redes sociales.

-Dioniso va todos los días al Mercadona a comprar botellas de alcohol, nunca tiene resaca, no sabe lo que está pasando con su vida, sube muchos stories de fiesta, su habitación siempre esta desordenada y hace reseñas de películas y de obras de teatro.

-Eros siempre la está liando, es el único sin pareja en su grupo de amigos, twittea poemas intensos, su película favorita es “Call me by your name”.

-Hécate siempre te deja en visto, es fan de Harry Potter, conoce todos los remedios naturales existentes, esta igual si duerme 3 horas como si duerme 8, si no sigues sus consejos se enfada contigo y tiene mucho amigos en internet.

-Iris tiene el Instagram lleno de fotos del cielo, escribe cartas a sus amigos, tiene muchos crushes, siempre quiere ayudar y que todos se lleven bien, le gusta hacer deporte.

-Odiseo está ahorrando para dar la vuelta al mundo velero, dice que estudia ADE pero no va nunca a clase, cuando sale de fiesta siempre conduce él y tiene novia pero no ha borrado su cuenta de Tinder.

-Gea es la hija hippie de padres ricos y sus vacaciones ideales consisten en hacer un viaje de mochilera con sus amigas.

-Pandora tiene 480 seguidores y se cree influencer, hace unboxings y saluda con un “hola, chiquis”.