La poesía lesbia y los lidios

Puede que nuestra generación de hojas sea por desgracia la que más conoce la distancia entre Lesbos y la costa anatolia. Lesbos, la isla cuya extensión se dibuja desde el continente, es hoy un limbo entre las esperanzas de un futuro prometedor y un el horror de un pasado destruido. Afganos, eritreos, sirios, iraquíes… Personas confinadas en auténticos campos de concentración tras una traumática travesía son forzadas por nuestras autoridades y nuestro silencio cotidiano a mirar atrás para convertirse en las más de las veces en estatuas de sal. Si en el s. XX Odysseas Elytis todavía podía mezclar vida y poesía al enorgullecerse de ascendencia lesbia, en este siglo desmemoriado difícilmente podremos dejar de asociar esta isla a las barbaries creadas por nuestra civilización.

La historia ha querido, además, que esos pocos kilómetros ahora infames vuelvan a separar el helenismo, al que siempre tildamos de europeo, de otra cultura, menos conocida y a la que etiquetamos de oriental sin mayor precisión. Esta es también la concepción que proyectamos hacia los tiempos de Safo y Alceo: una Grecia que prefigura un ideal de Europa y una Asia de bárbaros. De hecho, el mar, en una concepción anterior al turismo de sol y playa, era y es una fuente de calamidades – y no puedo olvidar aquí la fotografía del cadáver de Aylan – y de temor. A pesar de la sonrisa marina dibujada por Esquilo (ποντίων τε κυμάτων | ἀνήριϑμον γέλασμα, Prometeo encadenado vv. 89-90), en Lesbos las olas avanzaban contra las naves (parafraseando la ya canónica traducción de Joan Ferraté). Pero todavía más, la isla poblada por griegos al menos desde tiempos micénicos era en el s. VII-VI a.C. una unidad política y cultural muy diferente al continente que surgía en su horizonte levantino, una tierra dominada por el esplendor lidio.

Lidios 1
Fragmento de terracotta de mediados de s. VI a.C. procedente de Sardes (Museo de Manisa Nº. Inv. 1673) representando a un hombre barbudo pero sin bigote y con pendientes, al modo en que las fuentes griegas describen a los lidios.

Es cierto que conocemos algo de la historia política y militar de Lidia gracias, básicamente, a Heródoto y a algunos otros autores griegos de época clásica y romana. Sin embargo, para estos autores Lidia, el último Estado anatolio anterior a la conquista persa y a la posterior griega, era ya algo del pasado y, finalmente, poco más que una concepción geográfica. De hecho, sólo en la obra de Safo y Alceo encontramos un testimonio coetáneo de lo que fue un poderoso reino que influía y no poco en sus vidas griegas.

Los lidios no son el único pueblo mencionado en la poesía lesbia: hay influencias anatolias que van más allá de los lidios. Es de sobras conocido que el tópico de la ‘tierra negra’ (ya en la Ilíada 2.699, γαία μέλαινα), que encontramos hasta dos veces en Safo (περὶ γᾶς μελαίνας F 1 L-P y ἐπ[ὶ] γᾶν μέλαι[ν]αν F 16 L-P) y otras dos en Alceo (μελαίνας χθόνος F 8 L-P 38) parece continuar una tradición anatolia consolidada, a juzgar de expresiones hititas como danku tekan ‘la oscura tierra’ (en un ritual para la construcción de una casa), que en última instancia procede de Mesopotamia quizá por vía hurrita (pues también aparece en dicha expresión en esta última lengua, timerre eženi). En los últimos años, además, también hemos podido confirmar que algunas de las palabras ‘extrañas’ de este fragmentario corpus poético son préstamos de lenguas habladas en Anatolia. Es el caso de βεῦδος ‘vestido femenino, estatua’, palabra que ahora sabemos que procede del frigio bevdos.

Sea como sea, en el corpus poético lesbio los lidios destacan por su número de apariciones y por ser en algunos momentos una medida estética. Safo usa a los lidios para enfatizar su ansia por ver a su amada en el F 39 L-P:

τᾶ]ς κε βολλοίμαν ἔρατόν τε βᾶμα
κἀμάρυχμα λάμπρον ἴδην προσώπω
ἤ τὰ Λύδων ἄρματα καὶ πανόπλοις
πεσδομ]άχεντας.

Quisiera ver su andar, que mueve hacia el deseo,
y el luciente destello de su rostro,
antes que ver los carros guerreros de los lidios
y a sus infantes bien armados.

(Trad. Juan Manuel Macías)

También se asocia a la persona amada objetos fabricados por los lidios, explicitando, eso sí, su belleza:

Πόδας δὲ
Ποίκιλος μάσλης ἐκάλυπτε, Λύδι-
Ον κάλον ἔργον 
(Safo, F 39 L-P)

Sus pies
cubría el cuero artificioso, bello
trabajo de los lidios.

(Trad. Juan Manuel Macías)

Incluso los tocados y la moda femenina de Safo que entrevemos en los fragmentos parecen proceder de Sardes, la capital de los lidios:

ἀ̣λλ᾽ ἀ ξανθοτέρα<ι>ς ἔχη[
τ̣α<ὶ>ς κόμα<ι>ς δάϊδος προφ[
σ]τεφάνοιςιν ἐπαρτία[ις
ἀ̣νθέων ἐριθαλέων· [
μ]ι̣τράναν δ ̓ ἀρτίως κλ[
π̣οικίλαν ἀπὺ Σαρδίω[ν
(Safo, F 98 L-P)

Pero la que tenía el pelo
más amarillo que una antorcha,
para ésta era mejor aliño
ceñírselo con flor lozana;
mas recientemente, de Sardes…
coloridas diademas…
(Trad. Juan Manuel Macías)

Aunque no está del todo claro, Sardes parece volver a ser mencionado en otro fragmento en el que se habla de la amada destacando entre las lidias:

         ]Σαρδ.[..]
    πόλλακι τυίδε̣̣ [ν]ῶν ἔχοισα
ὠσπ.[…]. ώομεν, .[…]… χ[..].-
σε θἐαι σ´ικελαν ἀρι-
γνώται, σᾶι δὲ μάλιστ’ ἔχαιρε μόλπαι̣·
νῦν δὲ Λύδαισιν ἐμπρέπεται γυναί-
κεσσιν ὤς ποτ’ ἀελίω
δύντος ἀ βροδοδάκτυλος σελάννα
πάντα περρέχοισ’ ἄστρα· φάος δ’ἐπί-
σχει θάλασσαν ἐπ’ ἀλμύραν
ἴσως καὶ πολυανθέμοις ἀρούραις·
(Safo, F. 96 L-P)

… En Sardes …
tiene a menudo aquí sus pensamientos
… Para ella tú eras cual diosa manifiesta,
y tu cantar su máxima alegría.
Mas ahora sobresale entre las lidias
como la luna de rosados dedos,
al ponerse el sol, vence a todas las estrellas,
y su luz tiende por el mar salino
y por los pastos copiosos de flores.
(Trad. Juan Manuel Macías)

En el F. 132 L-P de Safo, Lidia parece ser tomada como elemento que hace destacar las virtudes de la persona amada. Sin embargo, ha quedado tan poco de esta composición que poca cosa puede apreciarse:

Ἔστι μοι κάλα πάις χρυςίοιςιν ἀνθέμοιςιν
ἐμφέρη<ν> ἔχοιςα μόρφαν Κλέις < > ἀγαπάτα,
ἀντὶ τᾶς ἔγωὐδὲ Λυδίαν παῖςαν οὐδ ̓ ἐράνναν…

Tengo una linda niña igual en hermosura
a las flores de oro, Cleis amada;
por ésta yo ni Lidia entera ni la ansiada…
(Trad. Juan Manuel Macías)

Con estos fragmentos queda claro que Lidia era una realidad muy presente en el día a día de Lesbos y que lo relacionado con esta cultura era prestigioso y valorado. Desgraciadamente, no podremos llegar a saber nunca hasta qué punto la poesía y la música lidia influyeron sobre la lesbia. De los lidios sólo conservamos inscripciones en materiales tales como piedra o cerámica y de su lengua, de la rama anatolia de las lenguas indoeuropeas, apenas se ha podido descifrar unas pocas palabras. Sin embargo, sabemos algunas cosas de la métrica que usaban y de su música y todo ello lleva a pensar que también en estas esferas los contactos con el mundo heleno serían fuertes. No es de extrañar que un helenista tan centrado en el mundo griego como Martin West hiciera algunas aproximaciones a la métrica lidia (y frigia), aunque, sea dicho de paso, con un resultado impropio de su fama.

Sin embargo, Lidia era una potencia política y militar y no sólo influía en su entorno exportando estética, sino que también procuraba controlar la política de sus áreas de influencia. Así pues, es normal que Alceo, cuando menciona a los lidios, hable de cómo aportaron dinero para derrocar a Pítaco, el tirano de Mitilene odiado por Alceo:

“Los lidios, padre Zeus, mortificados
por el caso, nos dieron dos mil piezas
por si acaso lográbamos entrar
            en la ciudad sagrada,
(Alceo, F. 69 L-P)

sin debernos siquiera ni un favor
ni apenas conocernos; y él, astuto
como un zorro, pronosticando el éxito
            creyó que iba a engañarnos.”
(Trad. J. Ferraté)

Lidios2
Moneda de oro lidia de la primera mitad del s. IV a.C., the British Museum (no. RPK,p146B.1.Sam, AN31772001). Fotografía: © The Trustees of the British Museum

Este fragmento de Alceo nos explicita que el arma lidia usada para cambiar el gobierno de un territorio vecino es la moneda, como si de un “patio trasero de los gringos” se tratara. Este es un elemento clave para acercarnos a los lidios porque precisamente ellos inventaron la moneda y son suyas las primeras acuñaciones, bellos estáteros de electro de finales del s. VII y principios del VI a.C., no mucho antes de que florecieran Safo y Alceo.

Bartomeu Obrador Cursach

 

Anuncios

Lesbos, 1 de noviembre de 2015

(Imagen de cabecera de El Confidencial)

Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua.
Dale, para nosotras, vida nueva a las voces,
a las risas antiguas, las liras y a la música
que hizo tan penetrantes los besos del pasado…
Tú que guardas el eco de liras y de voces,
Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua.
Renée Vivien (trad. de Aurora Luque)

(Mi colega Pau Pavón Rodríguez, ya habló de la relación de Safo en la poesía de Renée aquí )

La primera entrada de este blog  se hacía eco de la enorme contraposición de la isla de Lesbos en los tiempos de Safo y Alceo y nuestros días. Algo más de un año y 5000 muertes en el Mediterráneo después, desde nuestras Notae seguimos queriendo mostrar nuestro desconcierto y pesar por esta situación. Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua, para que no seamos indiferentes a todo lo que estas personas están sufriendo.

Marta Martín Díaz

Puedes ver más información aquí y aquí. Y también en los siguientes enlaces, donde además puedes ayudar:

ACNUR

Amnistia internacional

Médicos sin fronteras

Proactiva open arms

Save the Children

UNICEF

Lesbos, enero de 2017

(La imagen de cabecera procede de Comunidad Valenciana ONGD)

Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua.
Dale, para nosotras, vida nueva a las voces,
a las risas antiguas, las liras y a la música
que hizo tan penetrantes los besos del pasado…
Tú que guardas el eco de liras y de voces,
Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua.
Renée Vivien (trad. de Aurora Luque)

(Mi colega Pau Pavón Rodríguez, ya habló de la relación de Safo en la poesía de Renée aquí )

La primera entrada de este blog  se hacía eco de la enorme contraposición de la isla de Lesbos en los tiempos de Safo y Alceo y nuestros días. Algo más de un año y 5000 muertes en el Mediterráneo después, desde nuestras Notae seguimos queriendo mostrar nuestro desconcierto y pesar por esta situación. Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua, para que no seamos indiferentes a todo lo que estas personas están sufriendo.

Marta Martín Díaz

Puedes ver más información aquí y aquí. Y también en los siguientes enlaces, donde además puedes ayudar:

ACNUR

Amnistia internacional

Médicos sin fronteras

Proactiva open arms

Save the Children

UNICEF

Lesbos, 22 de octubre de 2015

(Imagen de cabecera de Buzz Feed News)

Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua.
Dale, para nosotras, vida nueva a las voces,
a las risas antiguas, las liras y a la música
que hizo tan penetrantes los besos del pasado…
Tú que guardas el eco de liras y de voces,
Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua.
Renée Vivien (trad. de Aurora Luque)

(Mi colega Pau Pavón Rodríguez, ya habló de la relación de Safo en la poesía de Renée aquí )

La primera entrada de este blog  se hacía eco de la enorme contraposición de la isla de Lesbos en los tiempos de Safo y Alceo y nuestros días. Algo más de un año y 5000 muertes en el Mediterráneo después, desde nuestras Notae seguimos queriendo mostrar nuestro desconcierto y pesar por esta situación. Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua, para que no seamos indiferentes a todo lo que estas personas están sufriendo.

Marta Martín Díaz

Puedes ver más información aquí y aquí. Y también en los siguientes enlaces, donde además puedes ayudar:

ACNUR

Amnistia internacional

Médicos sin fronteras

Proactiva open arms

Save the Children

UNICEF

Lesbos, 1 de agosto de 2015

(Imagen de cabecera de ACNUR)

Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua.
Dale, para nosotras, vida nueva a las voces,
a las risas antiguas, las liras y a la música
que hizo tan penetrantes los besos del pasado…
Tú que guardas el eco de liras y de voces,
Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua.
Renée Vivien (trad. de Aurora Luque)

(Mi colega Pau Pavón Rodríguez, ya habló de la relación de Safo en la poesía de Renée aquí )

La primera entrada de este blog  se hacía eco de la enorme contraposición de la isla de Lesbos en los tiempos de Safo y Alceo y nuestros días. Algo más de un año y 5000 muertes en el Mediterráneo después, desde nuestras Notae seguimos queriendo mostrar nuestro desconcierto y pesar por esta situación. Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua, para que no seamos indiferentes a todo lo que estas personas están sufriendo.

Marta Martín Díaz

Puedes ver más información aquí y aquí. Y también en los siguientes enlaces, donde además puedes ayudar:

ACNUR

Amnistia internacional

Médicos sin fronteras

Proactiva open arms

Save the Children

UNICEF

Lesbos, 29 de octubre de 2015

(Imagen de cabecera de El País)

Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua.
Dale, para nosotras, vida nueva a las voces,
a las risas antiguas, las liras y a la música
que hizo tan penetrantes los besos del pasado…
Tú que guardas el eco de liras y de voces,
Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua.
Renée Vivien (trad. de Aurora Luque)

(Mi colega Pau Pavón Rodríguez, ya habló de la relación de Safo en la poesía de Renée aquí )

La primera entrada de este blog  se hacía eco de la enorme contraposición de la isla de Lesbos en los tiempos de Safo y Alceo y nuestros días. Algo más de un año y 5000 muertes en el Mediterráneo después, desde nuestras Notae seguimos queriendo mostrar nuestro desconcierto y pesar por esta situación. Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua, para que no seamos indiferentes a todo lo que estas personas están sufriendo.

Marta Martín Díaz

Puedes ver más información aquí y aquí. Y también en los siguientes enlaces, donde además puedes ayudar:

ACNUR

Amnistia internacional

Médicos sin fronteras

Proactiva open arms

Save the Children

UNICEF

Lesbos, 11 de octubre de 2015

(Imagen de cabecera de New Europe)

Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua.
Dale, para nosotras, vida nueva a las voces,
a las risas antiguas, las liras y a la música
que hizo tan penetrantes los besos del pasado…
Tú que guardas el eco de liras y de voces,
Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua.
Renée Vivien (trad. de Aurora Luque)

(Mi colega Pau Pavón Rodríguez, ya habló de la relación de Safo en la poesía de Renée aquí )

La primera entrada de este blog  se hacía eco de la enorme contraposición de la isla de Lesbos en los tiempos de Safo y Alceo y nuestros días. Algo más de un año y 5000 muertes en el Mediterráneo después, desde nuestras Notae seguimos queriendo mostrar nuestro desconcierto y pesar por esta situación. Lesbos de orillas áureas, danos nuestra alma antigua, para que no seamos indiferentes a todo lo que estas personas están sufriendo.

Marta Martín Díaz

Puedes ver más información aquí y aquí. Y también en los siguientes enlaces, donde además puedes ayudar:

ACNUR

Amnistia internacional

Médicos sin fronteras

Proactiva open arms

Save the Children

UNICEF