La Olmeda, referente arqueológico internacional

Mª Ángeles Martín nos envía este enlace a una noticia publicada en ABC el 8 de diciembre: La Olmeda, en el “top 10” imperial.

La revista National Geographic ya dedicó un reportaje a la villa en 2013 e incluyó en 2016 el yacimiento de La Olmeda entre los doce «grandes descubrimientos de la arqueología. Ahora, gracias al Congreso Internacional «Las villas romanas bajoimperiales de Hispania» el yacimiento de la Olmeda recibe más atención por parte de los medios de comunicación. Trinidad Nogales, directora del Museo de arte romano de Mérida y miembro del cómite científico del congreso destaca que se trata de «la villa de la Meseta Norte más singular» y «no sólo por la entidad del yacimiento», sino también «por el trabajo tan modélico que se ha desarrollado». A ello ha contribuido de manera decisiva la figura de Javier Cortés -«inigualable en el descubrimiento y la generosidad hacia la villa»- y también el trabajo de José Antonio Abásolo, «figura clave en su estudio, conocimiento y difusión», así como en el apoyo institucional «ininterrumpido» de la Diputación de Palencia.

Aquiles y Ulises en tierras palentinas. 50º Aniversario de La Olmeda

En verano se cumplirán cincuenta años del descubrimiento de la Villa palentina de La Olmeda. Una buena excusa para visitarla, acaso se pueda aprovechar para hacer una parada en Mons Dei, la nueva edición de las Edades del Hombre en Aguilar de Campoo.

En la página de La Olmeda encontrarán cumplida información sobre todas las actividades que se han planificado para celebrar tan importante aniversario. Desde aquí he querido rendir un pequeño homenaje a la primera villa romana que visité recién comenzada la carrera en mi alma mater.

Para ello les propongo un juego semejante a los viejos pasatiempos de la prensa más tradicional: semejanzas y diferencias.

Contemplen el maravilloso mosaico de la sala principal de la villa:

Olmeda 1.jpg

AquilesUlisesOlmeda.jpgRecorran la información, identifiquen a sus personajes, sírvanse de la página oficial, de la propuesta didáctica con magníficas plumillas de F. Riart en “Mosaico de Aquiles en Skyros de la Villa de la Olmeda” (corríjase, eso sí, Teodoseo por Teodosio y Skyros por Esciros o Esciro), de la atención que le prestó National Geographic. Hoy son tantas las herramientas fácilmente disponibles a un golpe de clic que casi parece un atraso recomendarles leer la pequeña guía del museo o la bibliografía que encontrarán allí o en su página web.

Y lo cierto es que justo eso es lo que propongo, que retrocedan en el tiempo de la mano de Filóstrato el Joven, autor del siglo III d.C. y se recreen en esta descripción que él ofrece de un cuadro donde se plasma el mismo episodio:

“Esta heroína con juncos en la cabellera… es la isla de Esciros… La torre que hay a los pies de la montaña es donde se encuentran las doncellas, hijas de Licomedes, con la supuesta hija de Tetis.

Cuando Tetis se enteró por su padre Nereo del decreto de las Moiras sobre su hijo –que una de estas dos cosas le había sido otorgada: o vivir sin gloria o morir joven envuelto por la gloria– decidió llevarse al niño y esconderlo en Esciros, junto a las hijas de Licomedes. Pasaba por ser una muchacha entre las otras muchachas, pero se enamoró en secreto de una de ellas, la más joven, y ya se acerca el tiempo en que ésta dará a luz a Pirro.

Nada de esto se ve en la pintura. Hay un prado delante de la torre…  como puedes ver, las muchachas se agachan aquí y allá, cortando flores. Todas son increíblemente bellas, pero así como la mayoría tienen los rasgos habituales de la belleza femenina –resplandor en la mirada, mejillas sonrosadas– y en todo cuanto hacen se ve la huella de la feminidad, a ésta de aquí, por el contrario, la que está trenzando su cabellera hacia atrás, con aire grave al tiempo que gracioso, no tardará mucho en traicionarla su naturaleza y en desnudarse del aspecto que ha tomado por necesidad, revelando que es, en realidad, Aquiles. Puesto que ya corre el rumor entre los griegos del secreto de Tetis; ya Diomedes, junto con Ulises, pone rumbo a Esciros para averiguar qué es lo que hay.

Míralos a los dos: uno lanzando penetrantes miradas, como corresponde a su astucia, creo, y a su habilidad de estar siempre fingiendo; el otro, el hijo de Tideo, prudente, pero siempre a punto para un buen consejo y dispuesto a la acción. ¿Qué significa este hombre que va detrás de ellos con una trompeta? ¿Cuál es el significado de la pintura?

Ulises, que es hombre sabio y hábil desvelador de secretos, ha ideado el siguiente plan para descubrir a éste: lanza por el prado cestitas y toda clase de objetos propios para los juegos de niñas y también una armadura completa; las hijas de Licomedes cogerán lo que les corresponde por sexo, pero el hijo de Peleo, aunque diga que le gustan las cestitas y los husos de tejer, se lo deja todo a las muchachas y ya se dirige hacia la armadura, desvistiéndose por el camino ***.” (Filóstrato, Descripciones de cuadros III, 1, traducción de Fr. Mestre, Madrid, Gredos, 1996, p. 335 y s.).

No, no he cortado yo el texto. Así quebrado ˗se interrumpe y sigue después con una descripción de Pirro˗ es como llega a nosotros. Tal es la cadena de transmisión de la que dependemos.

Pero ya habrán dado con todas las claves. Habrán cazado no sé si los animales de la escena cinegética que a los pies remata el mosaico y que tomamos de National Geographic.

EscenaCinegeticaLaOlmedaNationalGeographic

Pero sí a los trompeteros, a la madre a la que una dueña tiende el huso, a las doncellas que acompañan a Deidamía, a Aquiles y al artero Ulises que le descubrió en Esciro.

¿O fue en La Olmeda?

Henar Velasco López

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