La Chana Teatro: “La Osadía”

El pasado 18 de noviembre se representaba en el Teatro Liceo de Salamanca la obra “La Osadía”, por el grupo teatral La Chana Teatro (www.lachanateatro.es). El espectáculo recrea “La Odisea”, con solo dos personas en escena y un atrezzo simple que, sin embargo, nos sitúa sin problemas en los distintos escenarios que recorre el héroe en el camino de vuelta a casa.

Ahora bien, la historia que nos cuentan es diferente a la que estamos acostumbrados. A pesar de que tiene muchos momentos cómicos, motivados algunos por la inclusión de aspectos de la vida del s. XXI (Ulises hablando por teléfono con Penélope, por ejemplo), el tono de la obra es indudablemente trágico. No son las aventuras de un guerrero intentando volver a casa, es la caída moral de un hombre que intentado ser algo mejor pierde todo lo bueno que tenía. Ulises, movido por la soberbia, busca la gloria, y la obtiene convirtiéndose en un héroe cuando su estratagema del caballo funciona. Pero, irónicamente, el momento en el que se convierte en un héroe ante los griegos es el momento en el que se transforma en un antihéroe ante los espectadores. A partir de ahí todo va cuesta abajo: su orgullo y dejarse llevar por sus impulsos más bajos le otorgan una gloria vacía.

La Chana Teatro nos ofrece, por lo tanto, una visión en la psicología del héroe en la que Ulises es simplemente un hombre que haga lo que haga nunca estará satisfecho. Es un héroe en el sentido más trágico de la palabra: alguien que rara vez podrá encontrar paz.

En conclusión, es una obra teatral muy recomendable para aquellos que quieran ver una historia tan conocida con un enfoque diferente. Aunque he de avisar: el final de la obra es diferente al de la tradición homérica. Esto puede sorprender al principio ya que la obra se mantiene casi en todo momento fiel (tomándose licencias poéticas, por supuesto) a la historia clásica, pero el espectador se da cuenta pronto de que era, en efecto, el único final que podía tener esta historia. Al fin y al cabo, en un mundo gobernado por dioses tan orgullos, las osadías se pagan caras.

Carmen Pérez González

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La correspondencia de Circe y Penélope

Vamos a proponer a los lectores una novela de Begoña Caamaño: Circe o el placer del azul (Vigo, Galaxia 2014, traducción de Xosé Antonio López Silva; título original: Circe ou o pracer do azul). Continúa con el tema de la Odisea en la actualidad y también con el de las mujeres en la Antigüedad, tratados en otras entradas.

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La novela narra la amistad entre Penélope, la esposa de Ulises, y Circe, la hechicera hija de Helios (el Sol) y Perseis. Ambas son reinas, aquella de Ítaca y esta de la isla de Eea. Estos dos personajes, tan distantes geográficamente, se ponen en contacto cuando Circe decide escribir una carta a Penélope. Le cuenta, de la forma más respetuosa posible, que Ulises está con ella por voluntad propia y que son amantes. Así da a Penélope la oportunidad de utilizar la información como ella crea conveniente. A pesar de las circunstancias, se va forjando poco a poco una amistad entre las dos mujeres a través de las cartas que se mandan por medio de un pájaro.

La autora nos plantea una visión feminista de varios mitos clásicos, todos en relación con las dos protagonistas de la historia o familiares suyos, como Helena, Clitemnestra o Medea. Nos hace preguntarnos cosas como qué relación había realmente entre Ulises y Penélope y entre Ulises y Circe. También explica la razón por la que Circe tiene la costumbre de hechizar a los hombres que llegan a su isla o incluso el motivo por el que Helena llegó a Troya.

La autora imita sutilmente a Homero en el estilo y consigue que la mente del lector se traslade al contexto de la novela sin que la lectura deje al mismo tiempo de ser dinámica. Además también facilita la lectura con explicaciones, muy integradas en la historia, para quien no esté familiarizado con los mitos.

La literatura de Begoña Caamaño se caracteriza por la visión feminista que aporta a cada tema que trata. Además adapta el estilo al tipo de historia que narra. Con estas características la misma autora publicó en 2012 otra novela en la que también reinterpreta grandes mitos femeninos y por la que recibió el Premio de la Asociación de Críticos Españoles: Morgana en Esmelle.

Nuria Freiría

 

¿Por qué el capitán Nemo se llamaba así?

El capitán Nemo, en Veinte mil leguas de viaje submarino, reunió entre su tripulación al profesor Aronnax, a su criado Consejo y al arponero canadiense Ned Land. Todos en el barco Nautilus (del griego nautilos, “marinero”).

Ulises, en La Odisea, hizo el viaje de regreso a Ítaca, también acompañado de sus compañeros, algunos de ellos pereciendo durante el camino. En el canto IX de la epopeya de Homero llegan a una gruta donde habita el cíclope Polifemo (que en griego significa “celebrado en muchas canciones”), de un solo ojo. Allí quedan todos maravillados del ganado de este cíclope y del queso que elabora.  Odiseo quisiera recibir la dádiva de la hospitalidad, pero Polifemo no se la concede tan fácilmente, porque coloca una gran piedra a la entrada de la cueva y los retiene a todos. Odiseo es sagaz y le ofrece vino, y Polifemo también es astuto. Le pregunta cuál es su nombre, a lo que Odiseo le responde que se llama “Nadie” (en latín Nemo, de nemo, -inis, compuesto de ne y homo, “ninguno”, “nadie”). El cíclope le cree y, tras quedar ciego por la estaca que Odiseo le clavó en su único ojo, así se lo dice a sus amigos los cíclopes, cuando acuden en su ayuda y le preguntan quién le ha hecho daño. Y es precisamente esta respuesta la que hace que los cíclopes no le ayuden. Polifemo les contesta que ha sido “Nadie” quien por medio del engaño pretende matarle. Y los cíclopes se van.

En un primer momento a Odiseo decir que se llama “Nemo” le salva la vida. Pero después, cuando ya está a salvo, le desvela su verdadero nombre, teniendo como consecuencia que Polifemo ruegue a Poseidón venganza contra Odiseo y sus compañeros.

Aquel “Ne homo” y su importante viaje simboliza la vida, tan bien contada posteriormente por C. P. Cavafis en “Ítaca”, donde expresó la Spes o esperanza de un largo viaje, donde ni siquiera los cíclopes ni Poseidón podrían hacerle ningún mal.

Y El capitán Nemo, hombre culto, con un libro de Homero en su biblioteca del Nautilus…, ¿ese libro sería La Odisea?

Elena Villarroel Rodríguez

La Odisea para niños en versión de Els Joglars

Eusebia Tarriño nos envía este hallazgo valiosísimo que ha encontrado en los archivos de la página de RTVE: una versión de La Odisea para niños, realizada por Els Joglars y con Albert Boadella al frente. Fue emitida en 1976, en el programa infantil “Un globo, dos globos, tres globos”…, que los que tenéis cierta edad seguramente recordaréis. Son cinco capítulos, aquí podéis encontrar el enlace del primero. La representación es tronchante y, desde luego, el atrezzo es económico, como Eusebia nos indica.

Por cierto, también podéis ver aquí cómo recordaba ese rodaje Albert Boadella en 2014.

No se trata de recrearnos en la nostalgia ni de constatar cuánto han cambiado las personas y los medios tecnológicos. La reflexión sobre este pequeño descubrimiento nos lleva más allá: muchas veces nos asombra que ahora los muchachos sepan tan poco de tantas cosas (incluyendo naturalmente la cultura clásica, pero no sólo) que para nosotros eran conocidas de una manera casi natural; y buscamos culpables, los chicos, el sistema de enseñanza, los profesores… Pues bien, aquí tenemos parte de la explicación, si consideramos que la televisión está en relación directa -y desde luego compleja- con la sociedad a la que se dirige: en 1976, un año después de la muerte de Franco, la televisión pública, la única existente en España, emitía un programa infantil y juvenil cuyo título se tomó de un verso de Gloria Fuertes (que había puesto letra a la sintonía) y que entre otras secciones incluyó una versión de La Odisea representada por Els Joglars y dirigida por Albert Boadella. Echemos un vistazo a la programación infantil de hoy mismo en la televisión pública y no hacen falta más comentarios.

Susana González Marín