Robin Lane Fox, clasicista y jardinero

Entrevista de Guillermo Altares a Robin Lane Fox en El País Semanal: Leer a Homero te cambia para siempre.

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La Chana Teatro: “La Osadía”

El pasado 18 de noviembre se representaba en el Teatro Liceo de Salamanca la obra “La Osadía”, por el grupo teatral La Chana Teatro (www.lachanateatro.es). El espectáculo recrea “La Odisea”, con solo dos personas en escena y un atrezzo simple que, sin embargo, nos sitúa sin problemas en los distintos escenarios que recorre el héroe en el camino de vuelta a casa.

Ahora bien, la historia que nos cuentan es diferente a la que estamos acostumbrados. A pesar de que tiene muchos momentos cómicos, motivados algunos por la inclusión de aspectos de la vida del s. XXI (Ulises hablando por teléfono con Penélope, por ejemplo), el tono de la obra es indudablemente trágico. No son las aventuras de un guerrero intentando volver a casa, es la caída moral de un hombre que intentado ser algo mejor pierde todo lo bueno que tenía. Ulises, movido por la soberbia, busca la gloria, y la obtiene convirtiéndose en un héroe cuando su estratagema del caballo funciona. Pero, irónicamente, el momento en el que se convierte en un héroe ante los griegos es el momento en el que se transforma en un antihéroe ante los espectadores. A partir de ahí todo va cuesta abajo: su orgullo y dejarse llevar por sus impulsos más bajos le otorgan una gloria vacía.

La Chana Teatro nos ofrece, por lo tanto, una visión en la psicología del héroe en la que Ulises es simplemente un hombre que haga lo que haga nunca estará satisfecho. Es un héroe en el sentido más trágico de la palabra: alguien que rara vez podrá encontrar paz.

En conclusión, es una obra teatral muy recomendable para aquellos que quieran ver una historia tan conocida con un enfoque diferente. Aunque he de avisar: el final de la obra es diferente al de la tradición homérica. Esto puede sorprender al principio ya que la obra se mantiene casi en todo momento fiel (tomándose licencias poéticas, por supuesto) a la historia clásica, pero el espectador se da cuenta pronto de que era, en efecto, el único final que podía tener esta historia. Al fin y al cabo, en un mundo gobernado por dioses tan orgullos, las osadías se pagan caras.

Carmen Pérez González

Nico el Cuentamitos nos cuenta la Guerra de Troya en el Juan del Enzina

El teatro Juan del Enzina acoge este jueves a las 21:00 horas una nueva representación de la Muestra Universitaria de Artes Escénicas. En esta ocasión, Nico el Cuentamitos con ‘Hoy, la Guerra de Troya’, con entradas a tres euros.

“Partiendo de textos clásicos, voy a contar todo lo ocurrido en la famosa Guerra de Troya, desde que la diosa Discordia la lio parda con su manzanita de oro hasta el final del conflicto, pasando por cómo se reclutó a los soldados y algún pasaje un poco más escamoso, ¿era Aquiles realmente valiente? ¿Merecía la pena ir a la guerra por Helena? ¿Era Menelao un digno rey para Esparta?”, explica el autor.
Un monólogo aderezado con un toque de humor para pasar un rato divertido. “Porque los clásicos molan”, añade.

 

Borges: sobre la traducción

La traducción es una de las tareas fundamentales de un filólogo clásico. Para no olvidarlo podemos leer este fragmento de Las versiones homéricas, que Jorge Luis Borges escribió  en 1932. Puedes leer el texto completo aquí.

Ningún problema tan consustancial con las letras y con su modesto misterio como el que propone una traducción. Un olvido animado por la vanidad, el temor de confesar procesos mentales que adivinamos peligrosamente comunes, el conato de mantener intacta y central una reserva incalculable de sombra, velan las tales escrituras directas. La traducción, en cambio, parece destinada a ilustrar la discusión estética. El modelo propuesto a su imitación es un texto visible, no un laberinto inestimable de proyectos pretéritos o la acatada tentación momentánea de una facilidad. Bertrand Russell define un objeto externo como un sistema circular, irradiante, de impresiones posibles; lo mismo puede aseverarse de un texto, dadas las repercusiones incalculables de lo verbal. Un parcial y precioso documento de las vicisitudes que sufre queda en sus traducciones. ¿Qué son las muchas de la Ilíada de Chapman a Magnien sino diversas perspectivas de un hecho móvil, sino un largo sorteo experimental de omisiones y de énfasis? (No hay esencial necesidad de cambiar de idioma, ese deliberado juego de la atención no es imposible dentro de una misma literatura.) Presuponer que toda recombinación de elementos es obligatoriamente inferior a su original, es presuponer que el borrador 9 es obligatoriamente inferior al borrador H -ya que no puede haber sino borradores. El concepto de texto definitivo no corresponde sino a la religión o al cansancio. La superstición de la inferioridad de las traducciones -amonedada en el consabido adagio italiano- procede de una distraída experiencia. No hay un buen texto que no parezca invariable y definitivo si lo practicamos un número suficiente de veces. Hume identificó la idea habitual de causalidad con la sucesión. Así un buen film, visto una segunda vez, parece aun mejor; propendemos a tomar por necesidades las que no son más que repeticiones. Con los libros famosos, la primera vez ya es segunda, puesto que los abordarnos sabiéndolos. La precavida frase común de releer a los clásicos resulta de inocente veracidad. Ya no sé si el informe: En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor, es bueno para una divinidad imparcial; sé únicamente que toda modificación es sacrílega y que no puedo concebir otra iniciación del Quijote. Cervantes, creo, prescindió de esa leve superstición, y tal vez no hubiera identificado ese párrafo. Yo, en cambio, no podré sino repudiar cualquier divergencia. El Quijote, debido a mi ejercicio congénito del español, es un monumento uniforme, sin otras variaciones que las deparadas por el editor, el encuadernador y el cajista; la Odisea, gracias a mi oportuno desconocimiento del griego, es una librería internacional de obras en prosa y verso, desde los pareados de Chapman hasta la Authorized Versión de Andrew Lang o el drama clásico francés de Bérard o la saga vigorosa de Morris o la irónica novela burguesa de Samuel Butler. Abundo en la mención de nombres ingleses, porque las letras de Inglaterra siempre intimaron con esa epopeya del mar, y la serie de sus versiones de la Odisea bastaría para ilustrar su curso de siglos. Esa riqueza heterogénea y hasta contradictoria no es principalmente imputable a la evolución del inglés o a la mera longitud del original o a los desvíos o diversa capacidad de los traductores, sino a esta circunstancia, que debe ser privativa de Homero: la dificultad categórica de saber lo que pertenece al poeta y lo que pertenece al lenguaje. A esa dificultad feliz debemos la posibilidad de tantas versiones, todas sinceras, genuinas y divergentes.