Pompeya en el Belén Napolitano del Palacio Real de Madrid

Hacía tiempo que sentía curiosidad por visitar el Belén Napolitano del Palacio Real de Madrid.

Y no es que mi ciudad natal, Valladolid, de rica tradición belenista, no cuente con uno. Lo tiene, y muy bello. Puede visitarse en el Palacio de Villena, anexo al Museo de Escultura y hace dos años fue objeto de un montaje espectacular.

Pero yo sentía curiosidad… Ya saben, Pandora…

Por fin el año pasado lo visitamos mi esposo y yo, suyas y mías son las fotos que acompañan estas líneas.

 belen

 

Poco podía imaginar que a la entrada me esperaran unas columnas caídas, unos operarios desenterrando tesoros bajo la atenta mirada de un arqueólogo levantando sus planos… Que un poco más allá, al fondo, sobre una pared bermeja asomara una famosa imagen pompeyana (la del así llamado Mosaico de la Casa de Cicerón, cuya imagen ampliada puedes ver aquí), peculiares sones y panderetas.

Belén

¡Qué hermosura! Me dije. ¡Qué bonita forma de homenajear a Carlos III, bajo cuyo reinado y patrocinio allá en la bahía de Nápoles comenzaron a aparecer los restos de Pompeya y Herculano, mucho antes de que se convirtiera en Rey de las Españas!

Supongo que a ciencia cierta no podemos saber cómo fue su forma primera, fue creciendo poco a poco, iniciado por Carlos III para su hijo. Pero a buen seguro quienes idearon esas figuras querían agasajarle a él, a su heredero después, guardar memoria. O acaso fue el propio rey quien llevó la voz cantante…

Este año leo en la página de Patrimonio Nacional que incluso la figura de Carlos III se va a incorporar al Belén: se quiere rendir cuenta de su pasión por la arqueología. Yo me atrevería a añadir por el Mundo Antiguo. Recuerden si no su papel en el diseño del Paseo del Prado con su Cibeles, su Apolo, su Neptuno…

Para mí sumar a la belleza de tantas figuras el guiño a nuestros estudios fue un regalo inesperado. Y como tal “don” quiero ofrecérselo a todos los que escriben y leen este blog, y acompañarlo de mis mejores deseos para esta Navidad.

Henar Velasco López

P.S. Información sobre otros belenes reales aquí . Y si quieren saber de Pompeya lean el magnífico libro de la flamante Premio Princesa de Asturias 2016, Mary Beard (Pompeya, 2009) o vean su documental .

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Electra

Manuela y Mª Ángeles Martín Sánchez nos sugieren una actividad prenavideña: el espectáculo de danza clásica Electra, primera propuesta de obra argumental completa del Ballet Nacional de España bajo la dirección de Antonio Najarro. Es una creación de Antonio Ruz en la que da vida, con diferentes lenguajes de danza, a la tragedia clásica con una visión original y contemporánea inspirada en nuestro imaginario popular. Lee aquí el reportaje de ABC. Hasta el 23 de diciembre en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.

Al hilo de esta noticia, aconsejamos por indicación de Henar Velasco un interesante enlace a un reportaje de El País, La maldición de la casa de Atreo, que repasa la presencia del mito de Electra en la danza y la ópera.

Claribel Alegría y su Penélope

El pasado día 14 de noviembre, Claribel Alegría, recibía a sus noventa y tres años de manos de Su Majestad el vigésimo sexto Premio Reina Sofía.

En su discurso el Rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez, ensalzó su amor a la vida, el amor a su esposo y su estrecha colaboración intelectual con él, Darwin Flakoll. A él, a Bud, dedica este bello poema:

LA PREGUNTA
Tejo y destejo
la pregunta
que desde siempre me persigue:
el cuerpo muere
¿pero el alma?
O bien seré cenizas
o encontraré tu huella.

Ese tejer y destejer naturalmente nos recuerda a Penélope y éste es el poema originalísimo que sobre ella teje Claribel Alegría.

CARTA A UN DESTERRADO
Mi querido Odiseo:
ya no es posible más
esposo mío
que el tiempo pase y vuele
y no te cuente yo
de mi vida en Ítaca.
Hace ya muchos años
que te fuiste
tu ausencia nos pesó
a tu hijo y a mí.
Empezaron a cercarme
pretendientes
eran tantos
tan tenaces sus requiebros
que apiadándose un dios
de mi congoja
me aconsejó tejer
una tela sutil
interminable
que te sirviera a ti
como sudario.
Si llegaba a concluirla
tendría yo sin mora
que elegir un esposo.
Me cautivó la idea
al levantarse el sol
me ponía a tejer
y destejía por la noche.
Así pasé tres años
pero ahora, Odiseo,
mi corazón suspira por un joven
tan bello como tú cuando eras mozo
tan hábil con el arco
y con la lanza.
Nuestra casa está en ruinas
y necesito un hombre
que la sepa regir.
Telémaco es un niño todavía
y tu padre un anciano.
Preferible, Odiseo,
que no vuelvas
de mi amor hacia ti
no queda ni un rescoldo.
Telémaco está bien
ni siquiera pregunta por su padre
es mejor para ti
que te demos por muerto.
Sé por los forasteros
de Calipso
y de Circe.
Aprovecha, Odiseo,
si eliges a Calipso,
recobrarás la juventud
si es Circe la elegida
serás entre sus cerdos
el supremo.
Espero que esta carta
no te ofenda
no invoques a los dioses
será en vano
recuerda a Menelao
con Helena
por esa guerra loca
han perdido la vida
nuestros mejores hombres
y estás tú donde estás.
No vuelvas, Odiseo,
te suplico.

Tu discreta Penélope

¡Enhorabuena por el premio y que sus huellas sigan juntas por siempre!

Henar Velasco López

P.S. Los poemas proceden de su libro Mitos y delitos (Madrid, Visor Libros, 2008), dedicado a Rubén Darío, a Robert Graves y a Juan Ramón Jiménez, su maestro.

 

Las clásicas son para el verano: 7 propuestas de actividades veraniegas

Hoy, para despedirnos de nuestros lectores ante la llegada de las vacaciones de verano, hemos pedido a algunos profesores que nos envíen sus propuestas para pasar un verano “clásico”. Veréis que son muy distintas -algunas son los propósitos que ellos mismos han proyectado para su verano-: hay lecturas, cursos, visitas culturales y excursiones que permiten un contacto más estrecho con la naturaleza; entre ellas también hay margen para las no tan “clásicas”.

Agracedemos a todos ellos sus respuestas y os las dejamos aquí para inspiraros.

Feliz verano a todos. Esperamos vuestras aportaciones y vuestra atención a la vuelta de vacaciones.

1.

Anastasio Kanaris de Juan nos anima a Watermark.aspxaprender griego moderno y sugiere este método de los autores Αγλαΐα Παυλοπούλου, Γιώργος Σιμόπουλος , Ρίτα Κανελλοπούλου, ΕιρήνΠαθιάκη ,  Ελληνικά Α΄. Μέθοδος εκμάθησης της ελληνικής ως ξένης γλώσσας (επίπεδα Α1 + Α2); lo hay en e-book: Ελληνικά Α΄. Μέθοδος εκμάθησης της ελληνικής ως ξένης γλώσσας (επίπεδα Α1 + Α2) (e-book / pdf)  (Ψηφιακό βιβλίο, libro digital)

 

2.

Francisco Cortés Gabaudan nos envía tres propuestas de excursión para ver restos romanos, dos son muy conocidas y otra lo es menos. Las ordenamos por orden de dificultad:

  • Puente Mocho, Ledesma:

puente mocho.png

Origen de la imagen: https:////upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/bd/PuenteMocho_Ledesma.jpg

El lugar tiene mucho encanto; el puente que vemos ahora para cruzar la Rivera de Cañedo es medieval pero la calzada que lleva a él sí tiene muchos elementos propios de época romana; parece claro, además, que el puente medieval es heredero de uno romano. Es muy fácil llegar porque está indicado: Al llegar desde Salamanca, antes de cruzar el puente sobre el Tormes, se toma la carretera de Ledesma a Bermillo o Alemeida, y más o menos a un kilómetro a la derecha está al acceso donde hay un aparcamiento para dejar el coche, después hay que andar un par de kilómetros para llegar hasta el puente; en el camino hasta el puente podemos encontrar numerosos restos de calzada romana, la que unía Ledesma (Bletisa) con Ocellum Duri en las cercanías de la actual Zamora. Buscando “Puente Mocho” en Google Maps sale sin ningún problema. Más información: Wikipedia, Diario del viajero, La Gaceta de Salamanca, etc.

  • Puente de la Malena (40.370307, -5.848355 o 40°22’13.1″N 5°50’54.1″W) y restos de la calzada de la Plata al cruzar el río Cuerpo de Hombre.

puente.png

Origen de la imagen: http://www.jcyl.es/jcyl/patrimoniocultural/miliarios/images/foto07-u16991.png

De nuevo un sitio con mucho encanto y otra vez un puente medieval en un lugar donde hubo uno romano y con restos importantes de calzada en las cercanías, miliarios, etc. Se puede acceder por el Norte desde Calzada de Béjar o desde el Sur desde Puerto de Béjar; la ruta completa entre estos dos puntos es algo larga, 13 kms. pero se puede recortar mucho si se parte de la carretera de Béjar a Valbuena (CV 182), concretamente del punto 40.394377, -5.829734 (40°23’39.8″N 5°49’47.0″W) y así hasta el puente será un paseo de algo más de cuatro kilómetros y podremos ver los miliarios y los restos romanos de la calzada. La subida desde el Puente hasta Puerto de Béjar es muy bonita pero es bastante empinada. El miliario más conservado está en un corral muy cerca del puente, antes viniendo desde Calzada de Béjar.
Más información: Ruta Calzada de Béjar a Puerto de Béjar en Wikiloc, Ruta de Calzada de Béjar a Baños de Montemayor en Wikiloc, Patrimonio de Castilla y León. miliario del puente de la Malena, La facendera, Calzada romana de Baños de Montemayor a Valverde de Valdelacasa.

  • Collado de las piedras labradas, Jarilla, Cáceres (40.175554, -5.971773 o 40°10’32.0″N 5°58’18.4″W)

la jarilla

Origen de la imagen: http:/galeon.com/iberiamagica4/Jarilla.jpg

Esta ruta es más exigente (13 o 16 kms. ida y vuelta con subida pronunciada desde Jarilla, Cáceres, que está a 500 m. y las ruinas a 1000 m. sobre el nivel del mar) y también es menos conocida. El objetivo son las piedras labradas, piedras perfectamente labradas restos de la cella de un templete en el área de influencia de Cáparra. La ruta esta señalizada desde Jarilla y no es difícil de seguir.
Más información sobre la ruta: Wikiloc, Mapa de La Calamorcha, Wikiloc desde Casas del Monte

Un estudio científico sobre el particular en M.C. García-Hoz, M. Alvarado, A. González: “El templo romano del Collado de Piedras Labradas (Jarilla, Cáceres)”, en Homenaje a José María Blázquez (edd. J. Mangas, J. Alvar), vol. 5, pp. 1-24, Madrid 1998.

3.

Adelaida Andrés Sanz nos envía sus sugerencias para la lectura: “Al acercarse ya las vacaciones de verano, vemos en el horizonte tiempo libre para dedicar a la lectura. Es buen momento éste para recordar algo que (no) decía Marcial (XII, 1, 3-4) …: “podrás, Prisco, conceder tu tiempo libre a este (breve) librito. / La hora (no) se hace veraniega y no la pierdes entera” (Otia, Prisce, [brevi] poteris donare libello. / Hora [nec] aestiva est nec tibi tota perit) Las horas del verano son más largas, y los aficionados al mundo clásico no las perderán enteras si las dedican a leer (o, probablemente, a releer) estos libros, (algunos de ellos verdaderos “clásicos”…):

En el terreno de la investigación y divulgación científica:  

  • John Chadwick, El enigma micénico. El desciframiento de la escritura lineal B, Madrid, Taurus, 1987 (= 19732) (vers. cast. de Enrique Tierno Galván – Martín S. Ruipérez – María Rico).Finding-the-Walls-of-Troy-SDL646866828-1-c156c.jpg
  • Susan Heuck Allen,  Frank Calvert and Heinrich Schliemann at Hisarlik, Berkeley-L.A.-London, U. California Press, 1999.
  • James George Frazer, La rama dorada, México, F.C.E., 1986 (= 19512) (trad. Elizabeth y Tadeo I. Campuzano).

Dentro del ensayo literario:

Roberto Calasso, Las bodas de Cadmo y Harmonía, Barcelona, Anagrama, 20165 (trad. Joaquín Jordá, 1990).

No olvidemos la poesía:

  • Aurora Luque, Aquel vivir del mar. El mar en la poesía griega. Antología, Barcelona, Acantilado, 2015.
  • Odysseas Elytis, ‘Dignum est’ y otros poemas, Barcelona, Galaxia Gutemberg-Círculo de lectores, 2008 (ed. bilingüe de Cristian Carandell).

ni las novelas de Santiago Posteguillo, Andrea Camilleri y Petros Márkaris: M. Ulpio Trajano, Montalbano y Jaritos son filósofos antiguos del siglo XXI… 😉

Y, de todos los géneros literarios…… ¡¡una o varias obras clásicas en una buena traducción o edición bilingüe!!

4.

José Antonio Fernández Delgado nos cuenta su propósito para este verano: “leer algo del recién fallecido Juan Goytisolo (solo conozco sus estupendas colaboraciones en El País), en parte por curiosidad y en parte porque creo que este país se ha portado muy mal con él, incluidos algunos que se dicen sus amigos, como el nóbel Vargas Llosa, silenciándolo y tratándolo como si fuera un autor de cuarta fila, cuando está muy lejos de eso.”

Confiado.jpg

Además nos invita a leer la poesía de nuestro compañero y poeta Juan Antonio González Iglesias, que se ha convertido en todo un clásico, como demuestra la aparición de su textos en el comentario del examen de la Selectividad de la comunidad Balear. Aquí tenéis una selección de su obra: Esto es mi cuerpo (Visor, 1997), Un ángulo me basta (IV Premio Internacional de Poesía Generación del 27, Visor, 2002), Olímpicas (El Gaviero Ediciones, 2005), Eros es más (XIX Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe, Visor, 2007), Del lado del amor (Poesía reunida 1994-2009) (Visor, 2010). Confiado (XXXVI Premio Internacional de Poesía “Ciudad Autónoma de Melilla”, Visor, 2015), etc. Y, por supuesto, podéis leer sus traducciones de los clásicos, entre otras, Ovidio, Arte de amar. Amores (Madrid, Ediciones Cátedra, 1993) y las Poesías, de Catulo (José Carlos Fernández Corte ed., Madrid, Ediciones Cátedra, 2006.)

José Antonio además anima a los jóvenes investigadores a estudiar la tradición clásica en la literatura actual y a presentar sus resultados en CLASSICS AND POETRY NOW WORKSHOP (organizado por The Classical Reception Studies Network (CRSN), Classics And Poetry Now (CAPN) y The Institute of Classical Studies.), que tendrá lugar en noviembre de este año en Londres.

5.

El mismo Juan Antonio González Iglesias recomienda la visita a la exposición temporal del Museo del Prado La mirada del otro. Escenarios para la diferencia (hasta el 10 de septiembre), que invita a contemplar la realidad histórica de las relaciones sentimentales entre personas del mismo sexo y de las identidades sexuales no normativas. Entre las obras expuestas no faltan las relacionadas con el muncdo antiguo, como el grupo escultórico Orestes y Pílades de la Escuela de Pasiteles o David con la cabeza de Goliat de Caravaggio Pincha aquí para acceder a la página web.

mirada

6.

Henar Velasco López aconseja que los que pasen por la calurosa Atenas este verano welcome_od.PNGvisiten otra exposición, Odysseys, que celebra el 150º aniversario de la fundación del Museo, abierta hasta el 16 de octubre. Un repaso a través de 184 obras a la figura de Ulises y su viaje en torno a tres ejes temáticos, El viaje, Ítaca y el Éxodo. Pincha aquí para acceder a la página web.  

Más cerca, con sus espléndidos mosaicos, sobre todo la primera, se pueden visitar las villas romanas de La Olmeda en Palencia (pincha aquí) o la de Puras en Valladolid (pincha aquí) o, algo distinto, los tapices con tema troyano de la Catedral de Zamora.

7.

Eusebia Tarriño Ruiz nos envía su recomendación:

“Fue en aquel momento cuando Ford se fijó en algo que le hizo sudar. De pronto vio que sobre la repisa de la chimenea se había dejado olvidadas las dos cucharas romanas más bellas de todo el hallazgo. Las cucharas le habían fascinado porque cada una de ellas llevaba grabado el nombre de una niña romana a la que se la habían regalado, seguramente con motivo de su bautizo, sus padres romanos que se habían convertido al cristianismo. Uno de los nombres era Pascentia, el otro era Papittedo. Unos nombres bastante bonitos”. Roald Dahl recrea en el cuento “El tesoro de Mildenhall” el hallazgo en 1942 de una impresionante vajilla romana en plata (puedes verla en la foto adjunta o pinchando en la página del British Museum aquí).vajilla

Ecos del mundo clásico encontramos por doquier, como este blog ha venido contando durante todo el curso. Aprovechando este plateado reflejo en el relato de Dahl yo os recomiendo la lectura de sus Cuentos completos, con y sin ecos clásicos, pero siempre sorprendentes y refrescantes. Que paséis buen verano.

 

 

Entrevista a alumnas del Máster de Investigación en Textos de la antigüedad clásica y su pervivencia

Aída Gordo Retortillo es extremeña y cursó el Grado de Filología Clásica en Salamanca. Alba Boscà Cuquerella es valenciana y de la Universidad de Valencia procede. Sara Matías Pérez se ha formado en la Universidad de Santiago, pero es oriunda de Gran Canaria.

Las tres han coincidido este año en el Máster Universitario en Textos de la Antigüedad Clásica y su Pervivencia. Las tres han brillado con luz propia. Y por eso nos ha parecido oportuno dejar constancia de su paso por las aulas salmantinas formulándoles algunas preguntas:

  1. ¿Qué te impulsó a cursar el Máster de Investigación al terminar los estudios de Grado?

Aída: Considero que todo lo aprendido durante el Grado es una base suficientemente sólida para trabajar en el ámbito de la Filología Clásica. No obstante esa base puede considerarse como tan solo un aperitivo de lo que ésta ofrece, así que decidí cursar el Máster para profundizar en materias que ya conocía y descubrir otras nuevas.

Alba: Al principio me costó mucho decidirme, sobre todo por la desinformación y el miedo, pero finalmente me decidí. Por una parte, gracias al hecho de haber cursado las prácticas de secundaria durante el cuarto año, lo que me abrió los ojos a lo que era la docencia. Por otra, gracias a mi profesora de Griego VII, quien me informó sobre las posibilidades de las que disponía y de los diferentes Másters que podría cursar.

Sara: Durante el cuarto año de los Estudios de Grado determiné continuar mi formación encaminada a la investigación, no sólo porque siempre me ha interesado estudiar en profundidad cualquier aspecto insertado en el marco de la Filología Clásica —aunque con predilección por la literatura griega—, sino también porque considero que cuatro años no son suficientes para adquirir los conocimientos que se deberían de tener al terminar los Estudios de Grado.

  1. ¿Por qué elegiste el Máster de la Universidad de Salamanca?

Aída: Dado que había cursado el Grado en esta universidad ya estaba familiarizada con el entorno y contaba con información sobre las características y contenidos del Máster. Consideré otras opciones pero sus curricula no me parecieron tan interesantes como el de este.

Alba: Porque me lo recomendaron, tanto algunos de mis profesores del Grado, como compañeros míos, he conocido a varias personas que han hecho algún curso en esta universidad. Además, me llamaron mucho la atención los contenidos de los cursos. Está claro, también, porque es una de las pocas universidades que ofertan este Máster y porque es Salamanca.

Sara: Después de informarme sobre los diversos Másteres de Investigación ofertados en las universidades españolas, opté por el que se encontraba la Universidad de Salamanca ya que las asignaturas del programa me parecían muy adecuadas al Máster.

  1. Ahora que ya casi has terminado ¿podrías decirnos si se han cumplido tus expectativas?

Aída: Sí. Estoy satisfecha con lo que me han enseñado pero aún queda mucho por aprender.

Alba: Sí, y, además, con creces. Sabía que iba a ser un año muy provechoso, y lo ha sido, más de lo que esperaba en un principio, tanto por parte de los profesores como por parte de mis compañeros. Ha sido una experiencia realmente provechosa, además de bonita.

Sara: Se han cumplido satisfactoriamente. Durante este curso de Máster he podido comprobar la considerable implicación de mis compañeros y profesores en las clases, hecho que ha revertido positivamente en nuestro aprendizaje.

  1. ¿Qué es lo que te ha parecido más positivo del Máster?

Aída: Creo que la mayor riqueza de este Máster es la variedad. Las asignaturas cuentan con más de un profesor experto en la materia y cada uno se esfuerza por transmitir sus conocimientos; en ocasiones la cantidad de información resulta abrumadora porque no hay suficiente tiempo para profundizar todo lo que nos gustaría. Pero el tiempo no es un bien que sobre a nadie y este sistema ofrece una amplitud de miras nada desdeñable además de unos conocimientos prácticos enfocados a la investigación de las obras clásicas.

Alba: Los cursos impartidos y la manera de trabajar. Se ha insistido mucho en aspectos que durante la carrera o bien hemos tratado muy poco o, directamente, no pudimos trabajar. También, el punto de vista que nos han aportado los profesores que nos han impartido estos cursos, dirigidos a enseñarnos cómo debemos afrontar cualquier aspecto que queramos estudiar con profundidad.

Sara: Considero favorables las clases en las que el profesor nos invita al debate, ya sea a partir de los ejercicios prácticos, ya sea en las propias explicaciones teóricas.

  1. De estar en tu mano, ¿qué aspectos cambiarías?

Aída: El horario y algunos elementos técnicos no favorecen, en mi opinión, la “productividad” del Máster, sin embargo la comisión de calidad ya se interesó por nuestra opinión y esta tratando de solucionarlo para el próximo curso.

Alba: Si fuera posible, yo cambiaría los horarios del primer cuatrimestre, porque esos meses supusieron un descontrol; no teníamos horas seguidas con los profesores que compartían una misma asignatura y las horas de las clases no tenían un orden lógico. Pero es evidente que eso queda un poco lejos de nuestras manos, puesto que depende de los horarios de los profesores.

Sara: Intentaría que la oportunidad de participación del alumno en clase fuese igual en todas las asignaturas, evitando así que la iniciativa y predisposición queden mermadas. Por otra parte, el desajuste de horarios producido durante el primer cuatrimestre con algunas asignaturas ha sido algo incómodo en el transcurso de las clases, pero esta cuestión ya ha sido transmitida al coordinador del Máster.

  1. ¿Recomendarías a otros estudiantes este Máster? ¿Qué consejos les darías?

 Aída: El Máster me parece recomendable para todos aquellos que estén interesados en enriquecer su conocimiento de los autores clásicos, y en especial para aquellos que quieran dedicarse a la investigación.

Alba: Sí, sin pensarlo. Y les diría, si cursan el Máster, que lo aprovechen al máximo y le saquen todo el jugo posible a las asignaturas, los trabajos y los profesores.

Sara: Por supuesto, lo recomendaría. Si le tuviera que dar un consejo a esa persona, le diría que no perdiese nunca la iniciativa en las clases, pues la vergüenza de preguntar no tiene cabida en un entorno donde el profesor se muestra totalmente accesible a cualquier aportación por parte del alumno.

  1. ¿Qué planes tienes a medio y/o largo plazo?

Aída: Quiero seguir aprendiendo y me parece que el Doctorado es la opción más sensata para lograrlo.

Alba: A largo plazo, en verdad, no lo sé, pero a medio plazo mi intención es continuar formándome en esta universidad haciendo el Doctorado. Después ya, el futuro dirá.

Sara: Una vez terminado el Máster de Investigación, espero que el próximo curso pueda comenzar el Doctorado en esta universidad.

A mí no me resta sino darles las gracias no sólo por responder a estas preguntas, sino por su participación activa en las clases, por el interés, el esfuerzo y el trabajo que han desarrollado a lo largo de todo el curso, también por la simpatía y encanto que desprenden.

Ha sido un placer y una satisfacción enorme contar con ellas en las tres asignaturas que imparto en el Máster.

¡Buen verano y los mejores augurios ahora y siempre!

Henar Velasco López

P. Márkaris, Muerte en Estambul: ¿Y el Griego?

¿Les apetece embarcarse rumbo a Estambul? ¿Conocer los secretos de sus monumentos, sus barrios, sus gentes? ¿Saber no ya de la coexistencia entre griegos y turcos, sino del sentir de los helenos, de los que se quedaron y de los que partieron? ¿De los sentimientos encontrados entre los oriundos de la Grecia continental en viaje turístico por Turquía y los constantinopolitanos? ¿De los griegos del Ponto, de los karamanlíes, esos griegos ortodoxos turcoparlantes que habitaban en Capadocia? ¿De las tragedias escondidas de gentes humildes que sufrieron el intercambio de poblaciones? ¿Y qué me dicen de prolongar el viaje hasta Trebisonda, no en el barco de los Argonautas, claro está, en un moderno avión para así desvelar y cerrar el destino de una mujer singular, inocente, culpable, terrible? No, no es Medea.

Pues si quieren hacerlo y además de la mano de un auténtico polita, su libro es Muerte en Estambul de Petros Márkaris.

Conocerán también a una profesora jubilada de lengua y literatura que ejercía en Estambul. Ella pregunta al comisario Kostas Jaritos si su hija estudió griego antiguo. La hija se crió en Atenas, y “No, cuando Katerina fue al instituto, habían eliminado el griego antiguo de los planes de estudio”.

La señora Sarátsoglu comenta:

“A veces pienso que daría igual si enseñara mi materia en griego antiguo. Lo expliques como lo expliques, los niños tienen las mismas dificultades. Últimamente, tenía la sensación de impartir clases en un colegio extranjero. En el Saint Benoit, en el Colegio Alemán o en el Notre Dame de Sion. Los niños de nuestra escuela aprenden la gramática griega, hablan griego en clase cuando es necesario, pero cuando vuelven a casa hablan su lengua, el árabe. Igual que los alumnos de los colegios extranjeros”.

“¿No hay niños griegos en las escuelas?”, pregunta Jaritos. Y la profesora contesta: “Sí hay. Como hay niños franceses en el Saint Benoit y alemanes en el Colegio Alemán. Pero son una minoría”. Y añade más adelante: “Eso también forma parte de la lucha”. “¿La lucha por la supervivencia?”, vuelve a intervenir Jaritos. Y ella replica: “De una lucha abocada a la derrota, señor comisario. Por eso hacemos lo imposible para que no termine. Mientras sigamos luchando, aplazamos la derrota. –De repente se da cuenta de que se está poniendo pesada e intenta cambiar de tema–: Pero no quiero cansarle hablándole de mis problemas. No me lo tenga en cuenta”.

No me lo tengan en cuenta a mí, si después de animarles tanto, termino con esta tristeza. Pero piensen en sus palabras y mutatis mutandis en lo que vivimos en nuestras aulas con el griego antiguo. Lo que nos jugamos es mucho. Y no podemos permitirnos el lujo de perder.

Henar Velasco López