Reportaje de la concentración del día 8 en Madrid en defensa de las Clásicas

Adhesión del Dpto. de Filología Clásica e Indoeuropeo de la Universidad de Salamanca a las reivindicaciones por las que se ha convocado la concentración de profesores y padres de alumnos en defensa del Griego y el Latín (Madrid, 8 de septiembre de 2018)

El Dpto. de Filología Clásica e Indoeuropeo de la Universidad de Salamanca desea
expresar su apoyo y adhesión a la Sociedad Española de Estudios Clásicos, la
plataforma “Escuela con Clásicos”, la Sociedad de Estudios Latinos, la Asociación
Cultura Clásica, la Asociación Cultural Hispano-Helénica, la Sociedad Española de
Bizantinística, la Asociación Murciana de Profesores de Latín y Griego y otros
colectivos, con respecto a la petición que realizarán al Gobierno de España el día 8
de septiembre para que se garantice la impartición de las asignaturas troncales de
Griego y Latín dentro del itinerario de Humanidades y Ciencias Sociales de
Educación Secundaria, considerándolas estratégicas en el currículo, y que con ello
se facilite la formación de grupos con aquellos estudiantes que estén interesados en
cursarlas, con independencia del número de alumnos matriculados y en igualdad de
condiciones al resto de materias troncales.
Asimismo, aprovecha la ocasión para felicitar a dichos colectivos por esta
iniciativa, que sin duda redundará en beneficio no sólo de los estudios y los
estudiantes de Griego y Latín, sino de toda la Academia y la Cultura de nuestro país.

En Salamanca, a 5 de septiembre de 2018.

Adjuntamos un reportaje fotográfico del viaje organizado desde aquí a Madrid. Agradecemos su envío a Mª Paz de Hoz, presidenta de la Sección local de Salamanca de la SEEC.

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Acude a la concentración en defensa del latín y griego en Madrid el 8 de septiembre

 La Plataforma Educativa “Escuela con Clásicos”, junto con la Sociedad
Española de Estudios Clásicos (S.E.E.C.), la Sociedad de Estudios Latinos
(SeLat), la Asociación Cultura Clásica, la Asociación Murciana de Profesores de
Latín y Griego (Amuprolag), el Collegium Latinitatis, la Sociedad Cultural Hispano
Helénica, la Sociedad Española de Bizantinística y otros colectivos, anuncia a los
medios de comunicación la convocatoria de una CONCENTRACIÓN ante las
puertas del Ministerio de Educación en Madrid (C/ Alcalá, 34), el próximo
sábado 8 de septiembre a las 12:00 de la mañana, para pedir al Gobierno que
se garantice la impartición de las asignaturas troncales de Griego y Latín dentro
del itinerario de Humanidades y Ciencias Sociales, considerándolas estratégicas
en el currículo y con ello se facilite la formación de grupos con aquellos
estudiantes que estén interesados en cursarlas, con independencia del número
de alumnos matriculados y en igualdad de condiciones al resto de materias
troncales.

La petición se produce en un momento en el que la pervivencia de las Clásicas en nuestros centros de Enseñanzas Medias está seriamente amenazada por la supresión de los grupos de Griego en muchos institutos españoles. Hay incluso autonomías en España en las que desde hace más de 10 años no se convocan oposiciones de Griego. La desaparición del Griego —que tememos inminente si no se pone remedio— significará, inevitablemente, en un plazo breve, también la del Latín, cuya lengua y cultura están estrechamente unidas a las griegas y contribuyeron a su vez a otorgar al mundo griego el papel central que le correspondió en la Europa humanista, moderna y contemporánea. Griego y Latín son dos lenguas, pero una misma cultura, como bien sabían los escritores y científicos griegos del Imperio Romano, que llevaron al mundo heleno a vivir su segunda edad de oro. Ambas lenguas y pueblos se retroalimentaron durante siglos y sentaron las bases de la cultura occidental. Fue aquel un modelo pluricultural, de integración y no de exclusión, lo que garantizó su pervivencia durante siglos.

Hoy toca defender el Griego como hace un par de años tocó defender la Filosofía. Es el modelo humanista de nuestra educación el que está en juego en un momento en el que otras naciones de nuestro entorno, como Francia o Italia, apuestan claramente por el reforzamiento del papel de los clásicos. No perdamos aquí una batalla que se está ganando en otras partes.

Conviene decirlo en voz alta: el estudio de Griego ayuda al alumnado a mejorar la expresión oral y escrita no sólo de la lengua propia, sino de cualquier otra que estudie, dado el común origen indoeuropeo de casi todos los idiomas modernos del continente, amén de sus estructuras sintácticas similares; gran parte del léxico culto de esas lenguas y la práctica totalidad del vocabulario científico y técnico de todo el orbe son helenismos. Es decir, el griego es una lengua universal con todas las letras y más viva que nunca.

El acceso a los textos griegos en su lengua original permite conocer directamente no solo la producción literaria griega, base de la latina y la occidental, sino también la vasta producción filosófica, científica y artística de los autores griegos y descubrir su amplia vigencia en el mundo actual. De esta forma, las nuevas asignaturas de Valores Éticos o Educación para la Ciudadanía, por ejemplo, se ven completadas y reforzadas, de forma natural, por los temas transversales tratados a lo largo de los dos cursos de Griego que, por desgracia, se están dejando de impartir en el Bachillerato. Gracias a esto, el alumnado afianza su conciencia individual y, mediante el autoanálisis, adquiere los valores humanísticos propios de una sociedad civilizada. Con la materia de Griego, juntamente con la de Latín, será consciente de su pertenencia a la comunidad política, socioeconómica y cultural europea, cuyos ideales de libertad, democracia, igualdad, mesura y respeto del ser humano tienen su origen en el mundo griego antiguo. La adquisición de virtudes como la solidaridad, la tolerancia, el respeto al resto de la comunidad, el desarrollo de la sensibilidad artística y literaria junto con los valores del ejercicio físico competitivos, a la manera de los certámenes atléticos panhelénicos, conformarán un ser humano armónico y completo, pleno de valores humanísticos (incluso los aspectos más controvertidos en la herencia de los clásicos merecen ser estudiados, porque aquellos, para bien o para mal, han sido fuente determinante de inspiración hasta nuestros días). Por añadidura, a nadie se le escapa que las materias de Historia del Arte o Literatura, además de la Filosofía o la Historia, se ven claramente reforzadas por el estudio de Griego.

En definitiva, es inadmisible que nuestro sistema educativo se vea privado del estudio de Griego en Bachillerato, dejándose paradójicamente aventajar por el de otros países del entorno, más o menos lejano, en los que la herencia greco-latina resulta menor en todos los aspectos.

Nos consta que los titulares tanto del Ministerio de Educación como del de Cultura reconocen el valor de las lenguas clásicas, pero es necesario y urgente que regulen su presencia en el currículo del Bachillerato de manera que se garantice la enseñanza de Griego con independencia del número de alumnos matriculados, impidiendo que pueda ser suprimida por los criterios más o menos espurios, en modo alguno educativos, esgrimidos por las direcciones de los centros, con la aquiescencia de la inspección educativa, criterios que habitualmente transgreden las normas estatales e incluso las propias normas de las Consejerías, como se ha visibilizado recientemente en el IES Abdera de Adra.

Aunque las competencias en Educación estén transferidas a las CCAA, es responsabilidad del Gobierno supervisar e intervenir, en su caso, las administraciones autonómicas que incumplen sistemáticamente su propia regulación además de las reglas de juego que son para todos, como el R.D. 1834/2008 sobre atribución docente de las diferentes especialidades, que no permite al profesorado de Griego o Latín impartir Lengua Española a costa de que el alumnado, por minoritario que sea, deje de cursar Griego.

¿Por qué latín y griego en la enseñanza? Jean Michel Blanquer contesta

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Emilio de Miguel nos envía el titular que encabeza la entrevista a Jean Michel Blanquer, ministro de educación del gobierno francés, en la edición impresa de El País del día 15 de abril. Si queréis leer la entrevista completa os dejamos el enlace a la edición electrónica pero reproducimos la contestación del entrevistado a la siguiente pregunta:

P. ¿Por qué ha reintroducido la enseñanza del latín y el griego?

R. No hay que oponer pasado y futuro. Cuando el mundo tuvo que repensar su propia lógica en los siglos XVI y XVII con el descubrimiento de las Américas y la invención de la imprenta, hubo al mismo tiempo un redescubrimiento de la Antigüedad, de los clásicos. No es casualidad. Hay que pensar de dónde venimos para ver adónde vamos. Además, el lenguaje es fundamental en la vida: es la vida. El griego y el latín no son piedras muertas. Son elementos de vida en el lenguaje. Desempeñan un papel esencial si queremos ayudar a nuestros niños a tener un lenguaje de calidad y a entender la complejidad de la vida gracias a la complejidad del lenguaje, la etimología, el juego con las palabras.

Salvemos el griego en el IES Abdera de Adra (Almería)

Nos hacemos eco de las denuncias de Fernando Basanta de la situación vivida en el IES Abdera de Adra (Almería): no se permite a siete alumnos cursar Griego I en 1º de Bachillerato porque no alcanzan el número mínimo exigido de 15 matriculados, a pesar de que la normativa autonómica establece que pueden hacerlo si  ello no implica aumento de la plantilla del profesorado, condición que se cumple en este caso.

Recogemos los enlaces de prensa en 20 minutos, La Vanguardia, Diario de Almería, Teleprensa.

Reproducimos a continuación la carta de apoyo del presidente de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, Jesús de la Villa:

Comunicado de la Sociedad Española de Estudios Clásicos sobre la supresión de la materia de Griego I en el IES Abdera de Adra, Almería.

La Sociedad Española de Estudios Clásicos (SEEC) ha tenido noticia, con enorme preocupación, de la incomprensible situación que se ha planteado durante el presente curso en el IES Abdera de Adra, en la provincia de Almería.

No es admisible que habiendo siete alumnos matriculados en la asignatura troncal de opción Griego I, y teniendo la profesora que debía impartirla holgado horario para asumir la docencia de las materias de su especialidad, se le asignen a ésta cuatro horas de Lengua Española, cuyos especialistas pueden asumir sin el menor inconveniente, a costa de la deliberada eliminación de una materia tan vertebradora del Bachillerato humanístico como el Griego.

A pesar de lo injusto de la situación, que priva a siete alumnos de cursar la materia que desean y necesitan, y que obliga a la profesora a impartir materias que no son de su especialidad, todos los escritos y recursos planteados, siguiendo los cauces oficiales, no han surtido efecto, y ni la inspección, ni las autoridades educativas de la provincia, ni de la Junta de Andalucía, han hecho lo más mínimo por rectificar la desacertada e inaudita decisión inicial.

Por desgracia, desde la implantación de la LOMCE, con demasiada frecuencia se vienen produciendo situaciones en las que los centros sacrifican materias minoritarias, aunque importantes, a costa de privar a los estudiantes de sus legítimas expectativas de formación, como consecuencia, unas veces, de pretendidas necesidades de horarios, y otras, como el caso que nos ocupa, de criterios arbitrarios, pues el centro dispone de profesorado en condiciones de impartirlas, y la especialidad de la materia asignada en su lugar puede asumir toda su docencia sin necesidad de desviarla a otra.

Entre estas malogradas materias, la oferta del Griego está sufriendo de un modo especial una alarmante merma. Desde la SEEC hemos estudiado la situación centro por centro a lo largo de todo el país, y hemos podido constatar que la materia de Griego I, y por ende de Griego II, ha reducido en un 20% su impartición en los dos últimos cursos académicos. En la mayoría de los casos han sido los propios centros los responsables de que la materia no haya podido impartirse, aunque legal y técnicamente habría sido posible, lo que convierte a las administraciones educativas en corresponsables de la pérdida por parte de los estudiantes de su legítimo derecho a la formación y todo con el objetivo de ahorrar un puñado de profesores.

  La situación es enormemente preocupante. De seguir así, en pocos años no habrá nadie en el Bachillerato español capaz de saber quiénes fueron Homero, Sófocles o Heródoto. Nadie estará en condiciones de conocer las raíces griegas del 90% del vocabulario científico y técnico internacional. Nadie podrá interpretar con facilidad el 15% del vocabulario normal y de uso de nuestra propia lengua. Habrá desaparecido una de las bases imprescindibles, junto con el Latín y la Cultura Clásica, para la formación humanística.

  Por todo ello, es de absoluta urgencia que las autoridades educativas tomen conciencia de la importancia de mantener la oferta real de la materia de Griego en Bachillerato, de favorecer su impartición allá donde existan alumnos ansiosos por aprenderla, así como profesores dispuestos y deseosos de enseñarla; más aún, deberían proveer plazas allí donde no existan para que no desaparezca de nuestro Bachillerato una de las señas de identidad de nuestra civilización, de nuestro pasado lingüístico y cultural compartido con los otros pueblos europeos. Las actuales administraciones educativas no pueden asumir sobre sus espaldas la responsabilidad de ser las que hagan desaparecer de nuestro sistema educativo una materia de la importancia del Griego.

         En consecuencia, en representación de los más de tres mil socios de la SEEC, a la que pertenece la práctica totalidad de los profesores de Griego y Latín de España, reclamamos a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía que revise las decisiones tomadas hasta el momento actual, reconsidere la eliminación de la materia de Griego I en el IES Abdera y permita que los estudiantes que desean estudiar esta materia fundamental para su formación humanística puedan hacerlo.

         Madrid, 4 de diciembre del 2017

Jesús de la Villa

Presidente de la SEEC

P. Márkaris, Muerte en Estambul: ¿Y el Griego?

¿Les apetece embarcarse rumbo a Estambul? ¿Conocer los secretos de sus monumentos, sus barrios, sus gentes? ¿Saber no ya de la coexistencia entre griegos y turcos, sino del sentir de los helenos, de los que se quedaron y de los que partieron? ¿De los sentimientos encontrados entre los oriundos de la Grecia continental en viaje turístico por Turquía y los constantinopolitanos? ¿De los griegos del Ponto, de los karamanlíes, esos griegos ortodoxos turcoparlantes que habitaban en Capadocia? ¿De las tragedias escondidas de gentes humildes que sufrieron el intercambio de poblaciones? ¿Y qué me dicen de prolongar el viaje hasta Trebisonda, no en el barco de los Argonautas, claro está, en un moderno avión para así desvelar y cerrar el destino de una mujer singular, inocente, culpable, terrible? No, no es Medea.

Pues si quieren hacerlo y además de la mano de un auténtico polita, su libro es Muerte en Estambul de Petros Márkaris.

Conocerán también a una profesora jubilada de lengua y literatura que ejercía en Estambul. Ella pregunta al comisario Kostas Jaritos si su hija estudió griego antiguo. La hija se crió en Atenas, y “No, cuando Katerina fue al instituto, habían eliminado el griego antiguo de los planes de estudio”.

La señora Sarátsoglu comenta:

“A veces pienso que daría igual si enseñara mi materia en griego antiguo. Lo expliques como lo expliques, los niños tienen las mismas dificultades. Últimamente, tenía la sensación de impartir clases en un colegio extranjero. En el Saint Benoit, en el Colegio Alemán o en el Notre Dame de Sion. Los niños de nuestra escuela aprenden la gramática griega, hablan griego en clase cuando es necesario, pero cuando vuelven a casa hablan su lengua, el árabe. Igual que los alumnos de los colegios extranjeros”.

“¿No hay niños griegos en las escuelas?”, pregunta Jaritos. Y la profesora contesta: “Sí hay. Como hay niños franceses en el Saint Benoit y alemanes en el Colegio Alemán. Pero son una minoría”. Y añade más adelante: “Eso también forma parte de la lucha”. “¿La lucha por la supervivencia?”, vuelve a intervenir Jaritos. Y ella replica: “De una lucha abocada a la derrota, señor comisario. Por eso hacemos lo imposible para que no termine. Mientras sigamos luchando, aplazamos la derrota. –De repente se da cuenta de que se está poniendo pesada e intenta cambiar de tema–: Pero no quiero cansarle hablándole de mis problemas. No me lo tenga en cuenta”.

No me lo tengan en cuenta a mí, si después de animarles tanto, termino con esta tristeza. Pero piensen en sus palabras y mutatis mutandis en lo que vivimos en nuestras aulas con el griego antiguo. Lo que nos jugamos es mucho. Y no podemos permitirnos el lujo de perder.

Henar Velasco López