La insólita divinidad de Π

Si (como afirma Borges en El golem) Dios y su omnipotencia se cifran en letras y sílabas, acaso así se justificasen las plantas y animales que desde antiguo y en inmenso número han visto su vida acortarse para servir de soporte a las especulaciones sobre el Tetragrammaton, יהוה yhwh, uno de los nombres del dios del judaísmo y recurrente candidato a ser el Šēm ha-Məforāš, ‘el nombre explícito’ que buscan los cabalistas. Un nombre hecho de consonantes y vocales, sí, pero de las que tenemos una idea dispar. El tabú religioso unido a la tardía vocalización de unos textos en principio sólo consonánticos borró el recuerdo de la pronunciación y se hubo de recurrir a soluciones de compromiso. Una de las más populares ha sido sin duda יְהֹוָה Yəhowāh (recuerda la escena de la lapidación de La vida de Brian), que probablemente surja de transponer a las consonantes del Tetragrammaton las vocales de אֲדֹנָי ʔădonāy ‘mis señores’, uno de los títulos frecuentes, con el paso hasta cierto punto previsible de ă > ə. En el siglo xix H. F. W. Gesenius dejó acotada la opinión académica y Yahveh es la lectura que se ha generalizado.

Gráficamente la inserción del Tetragrammaton en el texto bíblico suele ser peculiar. Una vez generalizada la cuadrática hebrea, que es de origen arameo, encontramos que en ocasiones el nombre divino aparece usando la antigua escritura paleohebrea 𐤉𐤄𐤅𐤄 yhwh, como en los manuscritos del Mar Muerto (Fig. 1).

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Fig. 1. Final del Ps. 119 en 11Q Psa

Esto no es exclusivo de los textos hebreos. También en las traducciones griegas, como la que representan los famosos fragmentos papiráceos de Naḫal Ḥever, encontramos el Tetragrammaton escrito en caracteres paleohebreos (Fig. 2).

 

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Fig. 2. Rollo griego de Naḫal Ḥever de los Profetas menores (8ḤvXIIgr) (apud Wilkinson, R. J., 2015, Tetragrammaton: Western Christians and the Hebrew Name of God, Leiden – Boston: Brill)

También podemos documentar el uso de la forma cuadrática dentro de los textos griegos. En el Papiro Fouad 266, famoso por transmitir una traducción griega del Pentateuco que se discute si es o no el texto estándar de la Septuaginta, podemos ver que el copista escribió el texto griego en scriptio continua y dejó huecos en blanco, marcados con un punto, para posteriormente rellenarlos con el Tetragrammaton יהוה yhwh (Fig. 3).

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Fig. 3. P. Fouad 266 con texto de Deut. 31 y 32

Precisamente esta costumbre generaría una curiosa confusión. La progresiva deformación de la escritura por parte de los copistas junto al desconocimiento del hebreo propició que lectores de los textos griegos no llegasen a identificar el Tetragrammaton como unos caracteres distintos de los propios griegos. Si las traducciones griegas copiaban el texto principal de izquierda a derecha y conservaban en el Tetragrammaton la dirección de la escritura semítica, de derecha a izquierda, era cuestión de tiempo que usuarios no advertidos acabasen por leer esas extrañas grafías también de izquierda a derecha. El resultado es que el Tetragrammaton acabó convertido por la similitud gráfica en las letras griegas ΠΙΠΙ pipi, agregando a la infinita serie de teónimos uno más. De ello da cuenta Jerónimo en una carta a Marcela (Ep.  25), datada ca. 384:

Nonum tetragrammum, quod ἀνεκφώνητον id es «ineffabile», putauerunt et his litteris scribitur: iod, he, uau, he. Quod quidam non inteligentes propter elementorum similitudinem, cum in Graecis libris reppererint, πιπι legere consueuerunt.

‘El noveno [nombre de Dios es] el tetragrammo, que consideraron ἀνεκφώνητον, esto es, «inefable» y se escribe con estas letras: yod [י], he [ה], waw [ו], he [ה]. Lo que algunos, sin entenderlo a causa de la semejanza de los caracteres, al hallarlo en códices griegos, acostumbraron a leer πιπι.’

ΠΙΠΙ, a veces incluso ΠΠ, entra con fuerza y hemos de suponer que en ese legere de Jerónimo no hay una simple confusión gráfica sino que, consecuentemente, el nombre divino acaba siento Pipi. Así parece atestiguarlo la existencia de ritos y conjuros apotropaicos entre los judíos que incluyen repetir nueve veces “Pipi”.

Las sucesivas copias y ediciones de los textos bíblicos en griego acabaron por hacer desaparecer el Tetragrammaton y prefirieron la forma Κύριος, ‘señor’, para traducir yhwh, que sin duda planteaba menos complicaciones gráficas y teológicas, perdiéndose ΠΙΠΙ. Sin embargo, la vida de Pipi continúa en el cristianismo oriental. A comienzos del siglo VII Pablo de Tela traduce al arameo la Hexapla de Orígenes. En ella introduce habitualmente el término ܦܝܦܝ pypy para referirse a la divinidad, no sólo cuando en el texto de partida podemos suponer el Tetragrammaton sino también como traducción de Κύριος. La motivación gráfica que puede unir la forma cuadrática יהוה yhwh con la griega ΠΙΠΙ pipi está por completo ausente de la estranguela ܦܝܦܝ pypy. En el mismo siglo VII Jacobo de Edesa, comentando algunas homilías de Severo de Antioquía, ha de apuntar que ܦܝܦܝ pypy es un engaño de inspiración satánica y, como tal, ha de ser corregido.

Hoy, que es el Día Π, hemos de lamentar el que fuese un matemático tan tardío como L. Euler el que popularizase la designación de π para la relación entre el περίμετρον de una circunferencia y su diámetro.

Los círculos cabalísticos, particularmente preocupados por la gematría, han perdido la oportunidad de entregarse a las permutaciones de letras y las complejas variaciones a las que sin duda los inclinaría el parentesco entre el nombre de un dios y el nombre de un número. Quizá para llenar ese vacío se estrenó en 1998 π, el primer largometraje de Darren Aronofsky, director también de Requiem por un sueño. En π se entremezclan matemáticos paranoicos, conspiradores cabalistas y malvadas corporaciones en busca del número que es el verdadero nombre de Dios.

Y es que los artificios y el candor del hombre no tienen fin. Las digitalizaciones de manuscritos o impresos antiguos con reconocimiento automático de texto han reproducido el mismo error y de nuevo se lee el Tetragrammaton como πιπι, como puedes comprobar aquí.

Diego Corral Varela

 

 

Amo a Francia

El título de esta entrada está tomado del “asunto” del mensaje que Emilio de Miguel nos envía con el enlace a esta noticia de El País: “Francia potencia el latín y el griego en la escuela“. En efecto, Jean-Michel Blanquer, ministro de Educación Nacional, ya es conocido de nuestro blog también gracias a Emilio, que nos remitió a una entrevista que el mismo periódico publicó hace unos meses.

Atentos a las cifras, merecen que nos paremos un momento: en Francia un 12,25% de alumnos estudia latín, y un 0,85% griego.

Emilio de Miguel lee en Rtve: Amo el latín

Si uno pone en Google “concentración en favor de los clásicos 8 septiembre” los dos primeros resultados nos remiten a la intervención de Jesús de la Villa en ese acto, cuyo texto podéis leer aquí (ha sido publicado en la página de la SEEC y se hace eco la página de Céfiro, Asociación Asturiana de Profesores de Latín y Griego). En honor a la verdad la mayor parte de los resultados que vienen a continuación nos remiten a distintas concentraciones de aficionados al automóvil antiguo repartidas por toda la geografía española.

Aunque la repercusión no ha sido mucha sí debemos hacer constar que la noticia se pudo leer en varios periódicos de ámbito nacional (El País, Público, El Mundo -cuyo titular fue especialmente deprimente-, etc. ) y hubo imágenes en varios noticiarios. Es más, el tema llegó hasta el programa La resistencia, donde David Broncano lo aprovechó en clave de humor (puedes verlo aquí; agradecemos a Bartomeu Obrador Cursach su envío).

En este apartado cabe destacar que la noticia de la concentración tuvo una presencia especial en RTVE, tanto en las Noticias de las 15:00 del 8 de septiembre como en las de las 21 del domingo 9. Pero además en ambos telediarios pudimos ver a Emilio de Miguel, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Salamanca, fiel seguidor de nuestro blog, leyendo en su despacho un texto que redactó para un acto en defensa de las Clásicas (“Yo conozco mi herencia, ¿y tú?”) convocado el día 12/12/12 a las 12:00 en toda España. En Salamanca se celebró en el edificio de Anayita de la Facultad de Filología y  constituyó un éxito de participación (Textos e imágenes en formato pdf son accesibles en el repositorio Gredos de la USAL; es más rápido buscar en Google Yo conozco mi herencia, ¿y tú? Gredos). En la televisión sale este fragmento, que nos deja con ganas de más:

El profesor Emilio de Miguel amablemente nos ha dado permiso para reproducir el texto entero y además ha tenido la deferencia de actualizarlo. Lo reproducimos a continuación:

Amo el latín

Amo el latín porque es una lengua en la que los buenos profesores no tienen por qué ser nativos. De hecho, mi querido Gregorio Hinojo era de Fuentes Calientes.

Amo el latín porque todos mis mejores pecados tienen nombre en latín. Y eso significa que los latinohablantes también los practicaban. Y quien practica mis mismos pecados, si tiene que condenarme, me condenará con mucha benevolencia.

Amo el latín porque cuando en esa lengua leí la palabra virgen la estaba utilizando Ausonio y era para invitar a las doncellas a disfrutar las rosas de la vida.

Amo el latín porque en español la mediocridad es funesta pero la nombrada por Horacio era dorada y su aurea mediocritas es mi aspiración en esta vida.

Amo el latín porque mis curas medievales, que eran individuos muy jaleosos, es decir, el campechano Berceo, el zumbón Juan Ruiz y el falso misógino arcipreste de Talavera, no hubieran podido escribir magníficos libros en castellano sin venir ellos mismos de leer magníficos libros en latín.

Amo el latín porque me es fiel. En efecto, en mi generación el latín y la fe iban unidos, pero cuando me divorcié de la fe, el latín se quedó conmigo.

Amo el latín porque es una lengua larga en recursos y de dulce aspereza. Y eso es justo lo que siempre he esperado de las lenguas que he amado en esta vida.

Amo el latín porque, nacido en Reinosa, parece que puedo presumir de un nombre con no sé qué abolengo regio cuando no es más que el nombre latino de una aldea llena de ranas: Ranosa.

Amo el latín porque era la lengua de Poncio Pilatos, el cual, además de cumplir muy bien con sus obligaciones como Presidente de la Comunidad Autónoma de Judea, era un tipo limpio que se lavaba mucho y muy bien las manos.

Amo el latín porque cuando hago turismo, el criterio para visitar o no un país es saber si antes estuvieron allí los romanos. Si no estuvieron, por algo sería, me digo, y prescindo de ese destino. (Exceptuados Nueva York y Brasil, claro).

Amo el latín porque los romanos tenían muchos dioses y en época de crisis o en caso de padecer gobiernos imbéciles que arrinconen a las Humanidades, la abundancia de dioses multiplica las posibilidades de blasfemia. 

Susana González Marín

Reportaje de la concentración del día 8 en Madrid en defensa de las Clásicas

Adhesión del Dpto. de Filología Clásica e Indoeuropeo de la Universidad de Salamanca a las reivindicaciones por las que se ha convocado la concentración de profesores y padres de alumnos en defensa del Griego y el Latín (Madrid, 8 de septiembre de 2018)

El Dpto. de Filología Clásica e Indoeuropeo de la Universidad de Salamanca desea
expresar su apoyo y adhesión a la Sociedad Española de Estudios Clásicos, la
plataforma “Escuela con Clásicos”, la Sociedad de Estudios Latinos, la Asociación
Cultura Clásica, la Asociación Cultural Hispano-Helénica, la Sociedad Española de
Bizantinística, la Asociación Murciana de Profesores de Latín y Griego y otros
colectivos, con respecto a la petición que realizarán al Gobierno de España el día 8
de septiembre para que se garantice la impartición de las asignaturas troncales de
Griego y Latín dentro del itinerario de Humanidades y Ciencias Sociales de
Educación Secundaria, considerándolas estratégicas en el currículo, y que con ello
se facilite la formación de grupos con aquellos estudiantes que estén interesados en
cursarlas, con independencia del número de alumnos matriculados y en igualdad de
condiciones al resto de materias troncales.
Asimismo, aprovecha la ocasión para felicitar a dichos colectivos por esta
iniciativa, que sin duda redundará en beneficio no sólo de los estudios y los
estudiantes de Griego y Latín, sino de toda la Academia y la Cultura de nuestro país.

En Salamanca, a 5 de septiembre de 2018.

Adjuntamos un reportaje fotográfico del viaje organizado desde aquí a Madrid. Agradecemos su envío a Mª Paz de Hoz, presidenta de la Sección local de Salamanca de la SEEC.

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Acude a la concentración en defensa del latín y griego en Madrid el 8 de septiembre

 La Plataforma Educativa “Escuela con Clásicos”, junto con la Sociedad
Española de Estudios Clásicos (S.E.E.C.), la Sociedad de Estudios Latinos
(SeLat), la Asociación Cultura Clásica, la Asociación Murciana de Profesores de
Latín y Griego (Amuprolag), el Collegium Latinitatis, la Sociedad Cultural Hispano
Helénica, la Sociedad Española de Bizantinística y otros colectivos, anuncia a los
medios de comunicación la convocatoria de una CONCENTRACIÓN ante las
puertas del Ministerio de Educación en Madrid (C/ Alcalá, 34), el próximo
sábado 8 de septiembre a las 12:00 de la mañana, para pedir al Gobierno que
se garantice la impartición de las asignaturas troncales de Griego y Latín dentro
del itinerario de Humanidades y Ciencias Sociales, considerándolas estratégicas
en el currículo y con ello se facilite la formación de grupos con aquellos
estudiantes que estén interesados en cursarlas, con independencia del número
de alumnos matriculados y en igualdad de condiciones al resto de materias
troncales.

La petición se produce en un momento en el que la pervivencia de las Clásicas en nuestros centros de Enseñanzas Medias está seriamente amenazada por la supresión de los grupos de Griego en muchos institutos españoles. Hay incluso autonomías en España en las que desde hace más de 10 años no se convocan oposiciones de Griego. La desaparición del Griego —que tememos inminente si no se pone remedio— significará, inevitablemente, en un plazo breve, también la del Latín, cuya lengua y cultura están estrechamente unidas a las griegas y contribuyeron a su vez a otorgar al mundo griego el papel central que le correspondió en la Europa humanista, moderna y contemporánea. Griego y Latín son dos lenguas, pero una misma cultura, como bien sabían los escritores y científicos griegos del Imperio Romano, que llevaron al mundo heleno a vivir su segunda edad de oro. Ambas lenguas y pueblos se retroalimentaron durante siglos y sentaron las bases de la cultura occidental. Fue aquel un modelo pluricultural, de integración y no de exclusión, lo que garantizó su pervivencia durante siglos.

Hoy toca defender el Griego como hace un par de años tocó defender la Filosofía. Es el modelo humanista de nuestra educación el que está en juego en un momento en el que otras naciones de nuestro entorno, como Francia o Italia, apuestan claramente por el reforzamiento del papel de los clásicos. No perdamos aquí una batalla que se está ganando en otras partes.

Conviene decirlo en voz alta: el estudio de Griego ayuda al alumnado a mejorar la expresión oral y escrita no sólo de la lengua propia, sino de cualquier otra que estudie, dado el común origen indoeuropeo de casi todos los idiomas modernos del continente, amén de sus estructuras sintácticas similares; gran parte del léxico culto de esas lenguas y la práctica totalidad del vocabulario científico y técnico de todo el orbe son helenismos. Es decir, el griego es una lengua universal con todas las letras y más viva que nunca.

El acceso a los textos griegos en su lengua original permite conocer directamente no solo la producción literaria griega, base de la latina y la occidental, sino también la vasta producción filosófica, científica y artística de los autores griegos y descubrir su amplia vigencia en el mundo actual. De esta forma, las nuevas asignaturas de Valores Éticos o Educación para la Ciudadanía, por ejemplo, se ven completadas y reforzadas, de forma natural, por los temas transversales tratados a lo largo de los dos cursos de Griego que, por desgracia, se están dejando de impartir en el Bachillerato. Gracias a esto, el alumnado afianza su conciencia individual y, mediante el autoanálisis, adquiere los valores humanísticos propios de una sociedad civilizada. Con la materia de Griego, juntamente con la de Latín, será consciente de su pertenencia a la comunidad política, socioeconómica y cultural europea, cuyos ideales de libertad, democracia, igualdad, mesura y respeto del ser humano tienen su origen en el mundo griego antiguo. La adquisición de virtudes como la solidaridad, la tolerancia, el respeto al resto de la comunidad, el desarrollo de la sensibilidad artística y literaria junto con los valores del ejercicio físico competitivos, a la manera de los certámenes atléticos panhelénicos, conformarán un ser humano armónico y completo, pleno de valores humanísticos (incluso los aspectos más controvertidos en la herencia de los clásicos merecen ser estudiados, porque aquellos, para bien o para mal, han sido fuente determinante de inspiración hasta nuestros días). Por añadidura, a nadie se le escapa que las materias de Historia del Arte o Literatura, además de la Filosofía o la Historia, se ven claramente reforzadas por el estudio de Griego.

En definitiva, es inadmisible que nuestro sistema educativo se vea privado del estudio de Griego en Bachillerato, dejándose paradójicamente aventajar por el de otros países del entorno, más o menos lejano, en los que la herencia greco-latina resulta menor en todos los aspectos.

Nos consta que los titulares tanto del Ministerio de Educación como del de Cultura reconocen el valor de las lenguas clásicas, pero es necesario y urgente que regulen su presencia en el currículo del Bachillerato de manera que se garantice la enseñanza de Griego con independencia del número de alumnos matriculados, impidiendo que pueda ser suprimida por los criterios más o menos espurios, en modo alguno educativos, esgrimidos por las direcciones de los centros, con la aquiescencia de la inspección educativa, criterios que habitualmente transgreden las normas estatales e incluso las propias normas de las Consejerías, como se ha visibilizado recientemente en el IES Abdera de Adra.

Aunque las competencias en Educación estén transferidas a las CCAA, es responsabilidad del Gobierno supervisar e intervenir, en su caso, las administraciones autonómicas que incumplen sistemáticamente su propia regulación además de las reglas de juego que son para todos, como el R.D. 1834/2008 sobre atribución docente de las diferentes especialidades, que no permite al profesorado de Griego o Latín impartir Lengua Española a costa de que el alumnado, por minoritario que sea, deje de cursar Griego.

¿Por qué latín y griego en la enseñanza? Jean Michel Blanquer contesta

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Emilio de Miguel nos envía el titular que encabeza la entrevista a Jean Michel Blanquer, ministro de educación del gobierno francés, en la edición impresa de El País del día 15 de abril. Si queréis leer la entrevista completa os dejamos el enlace a la edición electrónica pero reproducimos la contestación del entrevistado a la siguiente pregunta:

P. ¿Por qué ha reintroducido la enseñanza del latín y el griego?

R. No hay que oponer pasado y futuro. Cuando el mundo tuvo que repensar su propia lógica en los siglos XVI y XVII con el descubrimiento de las Américas y la invención de la imprenta, hubo al mismo tiempo un redescubrimiento de la Antigüedad, de los clásicos. No es casualidad. Hay que pensar de dónde venimos para ver adónde vamos. Además, el lenguaje es fundamental en la vida: es la vida. El griego y el latín no son piedras muertas. Son elementos de vida en el lenguaje. Desempeñan un papel esencial si queremos ayudar a nuestros niños a tener un lenguaje de calidad y a entender la complejidad de la vida gracias a la complejidad del lenguaje, la etimología, el juego con las palabras.