VERBA VOLANT: UN PROGRAMA DE RADIO SOBRE CULTURA CLÁSICA

Radio Nacional de España (RNE) emite los domingos un programa dedicado a la cultura clásica. El programa se titula Verba Volant y está presentado por el latinista Emilio del Río Sanz, Profesor de Filología Latina en la Universidad de La Rioja. La emisión comienza a las 11.00, dentro del programa No es un día cualquiera, que presenta Pepa Fernández.

En el programa de este domingo, hubo una interesante disertación sobre las estrellas y su etimología. Aprovechando que el programa fue emitido ese día desde la localidad navarra de Estella, se habló del origen latino: Estella procede de stella, que significa “estrella”, siendo esta localidad una de las etapas para los peregrinos hacia el camino de Santiago  de Compostela, que por cierto, también procede de stella. Por lo tanto, el camino de Santiago sería como un camino “hacia las estrellas”.

Se habló también de que “tener buena estrella” es tener buena fortuna, teniendo las estrellas una connotación muy positiva en cuanto a la protección del hombre en su vida y destino. Todo lo contrario sería un “desastre”, palabra que también tiene una etimología similar: dis-astro (del prefijo negativo dis-, y de astér, en griego estrella)

Palabras derivadas: astronomía, astrología, asteroide, así como la expresión “actuación estelar”.

¿De dónde viene el nombre de Pepe? En este programa se habló de su interesante etimología, también latina: abreviatura de pater putativus, “supuesto padre”, que acompañaba al nombre de San José.

Aquí tenéis el podcast del programa. En Salamanca, lo podéis sintonizar en la radio frecuencia 94.5.

                                                     Elena Villarroel Rodríguez

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Termarium en Baños de Montemayor

Desde Notae Tironianae vamos a sugerir un viaje imaginario, o tal vez real.

Partimos desde Baños de Montemayor, que es un pueblo situado en la provincia de Cáceres, en el bellísimo entorno del Valle de Ambroz, rodeado de montañas y de bosques de castaños.

Podrán visitar aquí su balneario y termas romanas, de apreciadas aguas medicinales. Los exvotos allí encontrados, así como monedas, aras dedicadas a ninfas e inscripciones latinas, confirman la procedencia romana, así como la posible cronología de esta villa termal, que sería entre el s. I y el s. IV d. C.

Las antiguas termas tienen aproximadamente ocho metros de diámetro, con planta circular y techo abovedado. Aquí podemos encontrar bañeras ovales, talladas en granito. Este antiguo complejo ha sufrido numerosas restauraciones.

Aquel que lo desee puede visitar el museo, que dispone de piezas romanas.

Esta localidad conserva, en parte, el empedrado de la antigua calzada romana de la Vía de la Plata, que une, de norte a sur, Asturica Augusta (Astorga) y Emerita Augusta (Mérida). También se pueden admirar los miliarios, que son unas columnas en forma de cilindro, colocadas en el borde de las calzadas romanas para señalar las distancias.

En el tramo sur de la calzada, hay un puente romano, el “Puente del Cubo”, de un solo arco, que ha sido reformado.

Y si coincide este viaje con el fin de semana del 24 y 25 de marzo, podremos disfrutar de las actividades de Termarium: visitas a las termas romanas, ruta de la tapa romana, desfile de la legión y la representación de una obra de teatro: “La intención del Senador”.

Visitar los monasterios, la parada y fonda en los albergues y el silencio de los bosques tal vez dejen una huella indeleble en el semblante y en el alma del peregrino. Y cuando por fin lleguemos a Santiago de Compostela, recibiremos “La Compostela”, una acreditación, escrita en latín para los caminantes que hayan realizado el camino por motivos religiosos o espirituales.

¡Buen camino!

Elena Villarroel Rodríguez

 

DE RE COQUINARIA: ANTOLOGÍA DE RECETAS DE COCINA EN LA ANTIGUA ROMA

Hoy en día la dieta mediterránea está muy recomendada para conservar la salud. Alimentos de la cocina actual ya eran consumidos en la antigua Roma (aceite de oliva, cereales, aceitunas, vino, pescado, etc).

En esta entrada pretendemos dar a conocer (y que ustedes degusten) un recetario de cocina escrito en latín. Se trata de De re coquinaria, “Sobre los asuntos de la cocina”.

Esta obra fue atribuida a Marco Gavio Apicio, que vivió durante el siglo I (contemporáneo de Augusto), y del cual tenemos testimonios de otros autores latinos. Sin embargo, la colección parece de origen posterior.

Encontraremos curiosas recetas: Conditum melizomum perpetuum quod subministratur per viam peregrinanti, “vino aromático con miel para el viaje, que se conserva siempre y pueden llevarse los que van de viaje; Receta para conservar el pescado frito: el texto latino nos explica que se fríe el pescado y después se rocía con vinagre caliente, en el mismo momento en el que se retira del fuego. De esta receta llama mi atención que, hogaño, el vinagre se utiliza a menudo para las conservas, para hacer el escabeche casero (caballa, chicharro, perdiz): el pescado se fríe antes de cubrirlo con el aceite y el vinagre. Para preparar la perdiz, vemos que también añadían el vinagre; es lo que conocemos ahora por perdiz escabechada. Podéis leer el recetario, traducido al castellano, a través de esta página en formato PDF.

Este mismo año la editorial Huevo Cósmico ha editado Ave, César, los que van a cocinar te saludan, con las recetas originales del mismo libro.

La pimienta, el comino y la miel son ingredientes que se repiten en muchas de las recetas. Y la forma de hacer el chorizo era prácticamente similar. A continuación, podéis leer los detalles de la elaboración:

Farcimina.

Ova et cerebella teres, nucleos pineos, piper, liquamen, laser modicum, et his intestinum implebis. Elixas, postea assas et inferes.

Chorizos

Pica unos huevos y sesos, piñones, pimienta, garum y un poco de benjuí. Con eso llenas la tripa. Pones a cocer, luego asas y sirves

Ahora se elabora con carne picada, grasa de cerdo, ajo, orégano, pimentón, sal. Se pica todo y se embute en tripa natural de cerdo. Una vez hecho esto, se debe buscar un lugar fresco y seco para curar el chorizo. Por supuesto, hay muchas variantes y maneras de elaboración.

También encontraremos postres: flan, dulces caseros y leche coagulada, dulces con pimienta, tortilla de leche, etc.

Los romanos se recostaban en su triclinium y comían uvas o aceitunas.

Para saber más:

Gianni Gentilini, I cibi di Roma imperiale: vita, filosofia e ricette del gastronomo Apicio, Milano: Medusa,  2004.

Apicius, L’art culinaire; texte établi, traduit e annoté par Jacques André, París: Les Belles lettres, 2002.

Ea, ¡buen provecho!

Elena Villarroel Rodríguez

 

Construcción en el mundo romano

Elena Villarroel nos envía este enlace de XLSemanal sobre la construcción en el mundo romano.

Además Manuela y Mª Ángeles Martín Sánchez nos envían otro que puede complementar al anterior, en este caso más especializado, la noticia (publicada en Madri+d) sobre la realización de estudios interdisciplinares para el mejor conocimiento de la metodología de la elaboración de morteros romanos: técnicas petrográficas, petrofísicas y geoquímicas han permitido diferenciar los distintos morteros romanos en los restos de Complutum (Alcalá de Henares)