Nuevas noticias sobre Romulus

Hace unos meses, nuestra compañera Ana Laguna nos traía una noticia que no por atrayente dejaba de ser inquietante: se nos venía encima Il Primo Re, película sobre el mito fundacional de Roma, y con diálogos en latín arcaico porque hemos venido a jugar. Mediaset, por cierto, se ha hecho con los derechos de emisión en España, así que es cuestión de tiempo que podamos catarla.

Pues tenemos un nuevo giro de los acontecimientos: y es que la cadena Sky, financiación de la productora Cattleya mediante, está rodando Romulus, una serie de diez episodios que servirá de extensión de la película ya mencionada… y que también estará en latín arcaico.

Todos los detalles están en este artículo de El País.

Alberto López Redondo

Noticias arqueológicas

El pasado fin de semana El País rompió su propio record y acumuló varias noticias y recomendaciones relacioandas con el mundo clásico y, en concreto, con la arqueología.

Por una parte el suplemento El Viajero recomendaba 18 ciudades españolas para enamorarse de la arqueología.

TomaresEl País se hace eco también de la publicación de un estudio técnico encargado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía sobre el tesoro de Tomares, hallado en 2016: 53.208 piezas de bronce tasadas en 468.230 euros pero de valor histórico y científico “incalculable” —aseguró este jueves la consejera de Cultura, Patricia del Pozo— como fuente de información sobre la acuñación monetaria o las relaciones comerciales en el Bajo Imperio Romano.Antonia

En el inevitable capítulo de los delitos, también hay novedades. El arqueólogo José Beltrán ha localizado en la Gliptoteca de Múnich la cabeza de Antonia la Menor (s. I), que desapareció a finales de 2010, robada de unas instalaciones municipales de Bornos, un pueblo de la Sierra de Cádiz. El misterioso e ilegal viaje de Antonia la Menor.

Finalmente, leemos la noticia de la creación de un parque arqueológico en Tolmo de Minateda (Hellín, Albacete). Una fortísima tormenta en otoño de 1987 desenterró esta desconocida ciudad, de la que se ignora hasta el nombre, y en la que los expertos llevan trabajando más de 30 años. El asentamiento fue habitado por íberos, romanos, visigodos y musulmanes. De época romana se conserva un sarcófago romano y sillares con una inscripción que debía de figurar a la entrada de la ciudad.inscripción

 

Vengadores, Juego de Tronos, Star Wars,… ¿mitos de hoy en día?

El 1 de mayo Guillermo Altares escribía en El País una columna titulada El Olimpo de los Superhéroes a propósito del gran éxito en taquilla de Los Vengadores y de la fidelidad que sagas como Star Wars o Juego de Tronos despiertan entre el público. En efecto, algunos quieren ver en estos personajes los equivalentes de los antiguos héroes homéricos.

No es la primera vez que se relacionan estas sagas con el mundo clásico. Hablando de la omnipresente Juego de Tronos, os traemos el texto de Eldiario.es ¿En qué se parece ‘Juego de Tronos´ al Imperio romano?, firmado por Christian-Georges Schwentzel, profesor de Historia Antigua en la Universidad de Lorraine (El texto original se publicó en The Conversation). Desde luego, la influencia de esta serie es inmensa: hasta en un video del Museo Arqueológico Nacional, del que ya dimos información en otra entrada, Civitas. La ciudad hispanorromana, se recrea la cabecera (a partir del minuto 1:15).

Pero, ¿permanecerán estas historias casi treinta siglos después? Esa pregunta la aborda Carlos Garcia Gual en la sección El antrópologo inocente de A vivir que son dos días (Cadena Ser) del domingo 5 de mayo, a la que acudió para explicar por qué los mitos de la antigüedad siguen despertando tanto interés hoy en día. Quizá escuchándole se perciba la diferencia entre aquellas historias y las de las modernas sagas.

 

Arqueología: una de cal y otra de arena

La semana pasada aparecieron en la prensa dos noticias relacionadas con la arqueología en los periodicos, ambas de la misma zona, Andalucía, pero de distinto signo. Una es un nuevo descubrimiento: Un inmenso vertedero como espejo del esplendor del Cádiz romano. En efecto, se ha descubierto en las inmediaciones de la céntrica playa de La Caleta, antiguo puerto romano de la ciudad, un basurero que estuvo activo desde el año 50 antes de Cristo durante más de un siglo. El arqueólogo Darío Bernal afirma que debía de tener “un diámetro de entre 75 y 125 metros y una altura de unos 30 metros —como un edificio de ocho plantas—. Era un hito en el paisaje que tendría una altura similar al faro que había en la zona”.

Pero también leíamos en El País cómo la Guardia Civil ha destapado una red de comercio ilícito de bienes del patrimonio: Recuperadas más de 3.700 piezas arqueológicas en una operación contra el expolio en Málaga). Las piezas eran prehistóricas, íberas, romanas, visigodas y medievales y la red actuaba en la zona de Antequera. Puedes ver un reportaje en vídeo aquí.

Semana de la Mujer en la Ciencia: Mujeres cuidadoras, mujeres envenenadoras

La mujer de las sociedades antiguas pasaba sus largas jornadas en la casa, mientras los hombres se dedicaban a las (así consideradas) nobles ocupaciones del ágora o el foro. Ellas, entretanto, permanecían en la esfera privada, donde se encargaban de varios asuntos, pero ante todo cumplían el papel de cuidadoras, velando por sus hijos y por sus enfermos. Desde el punto de vista antropológico, se comprende que la mujer quedara en casa con el niño, pues solo ella podía amamantarlo. Para esta tarea, las familias con recursos disponían de una nodriza (gr. τίτθη, lat. nutrix); pero, en el caso de las madres humildes, ellas mismas cuidaban de sus hijos. La nodriza es la mujer enteramente dedicada al pequeño, a su alimentación y a su educación, atenta cuentacuentos tan querida por el niño tanto en su infancia como en su madurez –un amor tal nos revela al menos la literatura–. En resumen, la nodriza hace las veces de madre. El pasado 11 de febrero, se publicó en El País una entrevista a María Ángeles Durán, que en 1982 se convirtió en la primera catedrática española de Sociología. Fue ella la creadora del término «cuidatoriado». En relación con este tema, afirmaba que las mujeres continúan teniendo una fuerte conciencia ética del cuidado y, de hecho, son ellas las que sienten el deber de atender a sus enfermos y a sus hijos con más frecuencia que los hombres. En este punto, el paso de los siglos no ha traído consigo un verdadero cambio sustancial. Como bien continúa apuntando la entrevistada, la mujer de hoy ha entrado definitivamente en los mundos de la educación y el empleo y, por esta nueva situación, se ha de actuar de un modo diferente. La mujer de la época preindustrial era cuidadora, pero no es natural que hoy en día siga siendo la única encargada de ello.

Frente a esto, las mujeres griegas y romanas pudieron formar parte de la esfera pública gracias al oficio de comadrona (gr. μαῖα, lat. obstetrix o iatromaea), que por lo general quedaba en manos de las mujeres. Su trabajo no se limitaba a asistir a las parturientas. También se les confiaban problemas de esterilidad e histeria, que las pacientes preferían tratar con personas de su mismo sexo. Quizás la partera más conocida es Fenáreta, la madre de Sócrates. Su profesión inspiró al filósofo ateniense en la llamada mayéutica (μαιευτική, «[ciencia] de las comadronas» < μαῖα), método filosófico con el que conseguía que sus discípulos «dieran a luz» las respuestas a ciertas preguntas que ellos mismos sabían sin haber reparado en ello.

nodriza
Nodriza (s. I a. C., África Púnica)

Así pues, en su dimensión de cuidadora, la mujer no tuvo impedimentos legales para ejercer la medicina ni privada ni públicamente; al menos, la ley romana no se lo prohibió. En el caso de Grecia, Higino recoge la historia de una tal Agnódice, que habría aprendido de Herófilo el arte de la obstetricia, y la habría practicado haciéndose pasar por hombre –estando completamente prohibido que una mujer se dedicara a la profesión médica–. Agnódice fue llevada al Areópago, acusada por los demás médicos de abusar de sus pacientes, y allí mismo descubrió su engaño y reveló ser una mujer. Gracias a la defensa de sus pacientes, la absolvieron y, a partir de ese momento, la mujer pudo ejercer la medicina en Atenas (Fábulas, 274). Es esta una historia marginal, solo presente en Higino, y seguramente también fabulosa. Sea como fuere, lo cierto es que hubo mujeres que ejercieron la medicina (gr. αἱ ἰατροί, lat. medicae). Algunas inscripciones lo atestiguan y tenemos noticia de que incluso algunas de ellas llegaron a escribir tratados: Salpe de Lemnos, Lais, Elefantis o Aspasia.

Desafortunadamente, su relación con el mundo del cuidado, en ocasiones, las puso bajo sospecha de brujería y/o envenenamiento. Como conocedora de plantas y remedios (gr. φάρμακα, lat. medicamina o medicamenta), manejaba, a la vista de los hombres, un arma de doble filo, capaz de curar y matar al mismo tiempo. Como bien indicará Paracelso (s. XVI), una sustancia se convierte en veneno o medicina dependiendo de la dosis. Φάρμακον y medicamentum poseen la doble acepción de «medicina» y «veneno».

Russell
William Russell Flint
Medea, Teseo y Egeo

Las literaturas griega y romana nos presentan un buen número de historias de brujas despiadadas y lujuriosas, que forzaban el amor de los hombres con filtros amorosos o acababan con sus enemigos recurriendo a hierbas ponzoñosas. Nada más que fantasía y deformación de la realidad, pues, a pesar de que tanto mujeres como hombres se sirvieran de prácticas mágicas en diferentes épocas y lugares del mundo antiguo, es falaz su reducción a la esfera femenina.

En fin, curiosa sociedad, que mantenía a sus mujeres encerradas, pero luego fabulaba que, en su encierro, cocían venenos y filtros de amor para arrebatar la voluntad de los hombres, que desconocedores de tales asechanzas, se mantenían ocupados en tan nobles oficios. No hubo suficiente con Gorgonas, Cancerberos y Tifones. Era necesaria Medea, la mujer con dobleces, bienhechora de sus amantes y envenenadora de sus rivales.

Noelia Bernabéu Torreblanca

Nueva biografía de Agripina

El País en su edición del 4 de febrero da noticia de la publicación en España de una biografía que revisa la imagen tradicional de Agripina, la madre de Nerón: Agripina. La primera emperatriz de Roma (Pasado y Presente), de la historiadora británica Emma Southon, que, denunciando la invisibilidad de las mujeres en la historia de Roma, destaca su transcendencia en el mundo político de su época.

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