Vengadores, Juego de Tronos, Star Wars,… ¿mitos de hoy en día?

El 1 de mayo Guillermo Altares escribía en El País una columna titulada El Olimpo de los Superhéroes a propósito del gran éxito en taquilla de Los Vengadores y de la fidelidad que sagas como Star Wars o Juego de Tronos despiertan entre el público. En efecto, algunos quieren ver en estos personajes los equivalentes de los antiguos héroes homéricos.

No es la primera vez que se relacionan estas sagas con el mundo clásico. Hablando de la omnipresente Juego de Tronos, os traemos el texto de Eldiario.es ¿En qué se parece ‘Juego de Tronos´ al Imperio romano?, firmado por Christian-Georges Schwentzel, profesor de Historia Antigua en la Universidad de Lorraine (El texto original se publicó en The Conversation). Desde luego, la influencia de esta serie es inmensa: hasta en un video del Museo Arqueológico Nacional, del que ya dimos información en otra entrada, Civitas. La ciudad hispanorromana, se recrea la cabecera (a partir del minuto 1:15).

Pero, ¿permanecerán estas historias casi treinta siglos después? Esa pregunta la aborda Carlos Garcia Gual en la sección El antrópologo inocente de A vivir que son dos días (Cadena Ser) del domingo 5 de mayo, a la que acudió para explicar por qué los mitos de la antigüedad siguen despertando tanto interés hoy en día. Quizá escuchándole se perciba la diferencia entre aquellas historias y las de las modernas sagas.

 

En la Antigua Mesopotamia ya había brecha salarial

Si hace pocos días nos hacíamos eco de la publicación de un libro sobre la situación de la mujer en Roma, hoy ofrecemos el texto publicado el día 11 de abril en El Diario.es y firmado por Agnes Garcia Ventura (Universitat Autònoma de Barcelona) y Josué Javier Justel (Universidad de Alcalá), sobre las mujeres de la Antigua Mesopotamia. El título, En la Antigua Mesopotamia ya había brecha salarial, es ya una orientación sobre lo que vamos a encontrar.

Para abrir boca, os dejamos el comienzo del artículo:

Una mujer, hace unos 4200 años, se dispone a recibir, por parte de un templo, una asignación de cereales en compensación por la labor desempeñada: la de escriba. Siglos más tarde, hace 3700 años, encontramos una composición en forma de diatriba que muestra la imagen ideal que de las mujeres tenían los autores –esta vez, hombres–: se ridiculiza a la receptora del mensaje por “su corta estatura… e incluso le está saliendo bigote”. Hace unos 3200 años una mujer, probablemente joven, adquiere un estatus jurídico masculino que le permitirá a todos los efectos comportarse como un varón: podrá heredar, rendir culto a los dioses familiares, etc. Y pasados unos siglos, hace aproximadamente 2800 años, encontramos a una mujer que gestionaba la casa real, que influía decisivamente en todos los asuntos de su reino, y que incluso llegó a gobernar durante unos años, como regente, el imperio más poderoso de la época.

Rescatando a las mujeres mesopotámicas del olvido

¿Qué tienen en común todas estas mujeres? Primero, que vivieron en la antigua Mesopotamia y que las conocemos porque son mencionadas en tablillas de barro, soporte de la denominada “escritura cuneiforme” que servía para expresar diferentes lenguas –en los casos arriba referidos, solamente el sumerio y el acadio–.

Segundo, que son ejemplos escogidos de las múltiples facetas que una mujer mesopotámica podía vivir a lo largo de la Historia (y la Historia de Mesopotamia dura hasta que la escritura cuneiforme muere, es decir, hasta el cambio de era: unos 3000 años). Tercero, que son testigos directos de mujeres de carne y hueso que vivieron en aquel pasado lejano y que por lo tanto nos permiten desmontar los estereotipos que, a través de filtros como los de la Biblia o Heródoto, han llegado hasta nuestros días.

Finalmente, que sus vidas han sido terriblemente desatendidas.

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El texto original se publicó en The Conversation

Nos envió el enlace Diego Corral Varela.

Justo antes de Cristo

El 5 de abril empezó a emitirse la comedia de Movistar+ “Justo antes de Cristo”, ambientada en la antigua Roma del 31 AC (aunque claramente también basada en la realidad actuajusto-antes-de-cristo-2l y conectada con ella), que narra las hazañas de Manio, un patricio que mata sin querer a un senador y por eso es desterrado en Tracia, donde pondrá todo del revés.

Os dejamos aquí, por cortesía de Julián Bautista, la canción que acompaña a la serie, de Carlos Jean, que incorpora el estribillo del tema Historia del arte, de Las Bistecs, que puede que suene a nuestros lectores.

Asimismo podéis ver imágenes en la página de Fotogramas.

A la espera de publicar nuestra propia crítica recogemos la primera crítica que ha aparecido, la de  El Diario.es. Y de paso una noticia relacionada de El Mundo Today.

Justo antes de Cristo

Varios colaboradores habituales nos han enviado la noticia que sin duda muchos ya conocéis: Movistar va a estrenar en primavera una serie cómica de romanos, “Justo antes de Cristo” (lee la noticia de El Diario aquí o en el País aquí, en El Confidencial, aquí; cada informante nos ha mandado un enlace a un medio de comunicación distinto) Ha sido creada por Pepón Montero y Juan Maidagán (dúo responsable de Plutón B.R.B Nero y guionistas en Camera café) . Julían López, Xosé A. Touriñán y Cecilia Freire encabezan el reparto y entre los directores han estado Borja Cobeaga (Pagafantas) y Nacho Vigalondo (Los cronocrímenes).

Los creadores parece que no quieren oír hablar de comparaciones con Astérix o con La vida de Brian, aunque Diego Corral, uno de nuestros informantes, nos advierte de la semejanza del título con aquel recurso genialVida de Brian.jpg del comienzo de La vida de Brian, cuando sitúan el Sermón de la montaña “más o menos a la hora del té”.

Los responsables prefieren compararla con la serie MASH.

En cualquier caso, esperaremos a primavera para que nuestros seguidores emitan su juicio.

Vox, el diccionario, no el partido

Una seguidora nos envía el enlace a esta noticia de El Diario.es que recoge el malestar de los editores de los diccionarios Vox, tan familiares para los estudiantes de latín y griego: “Los editores de diccionarios Vox admiten que les “toca las narices” que exista un partido con el mismo nombre”. Parece que ya circulan chistes al respecto.

Un recorrido con Jano

Hace unos días tanto María Ángeles Martín Sánchez como yo avisábamos a Susana González Marín, coordinadora del blog, sobre esta noticia “Localizan en Mengíbar el mítico Jano de Augusto, frontera entre la Tarraconense y la Bética”. Hasta nos encontrábamos en La Rúa como si la diosa Fortuna, la Τύχη, propiciara ese felicitarnos por este año pródigo en hallazgos y con ese cara a cara se burlara un poco de los rostros de Jano que no cruzan su mirada.DiosJano

Otro encuentro casual en el patio del Palacio de Anaya me llevó a ahondar en la doble pregunta que, tras oír el anticipo del titular en una emisora de radio, se me quedó volando entre sueños, las palabras del periodista eran más o menos éstas: “¿Tú sabes qué es el Jano de Augusto?”, “¿Habías oído hablar de él?”.

Lo cierto es que tanto el ABC como El Diario dan cumplida cuenta de la importancia y trascendencia de la localización del arco en Mengíbar, crucial para las comunicaciones en Hispania. No podemos por menos de felicitarles.

Aun así, si uno siguiera con hambre de aprender ¿qué encontraría en una búsqueda rápida? ¿A dónde le conducirían las primeras pesquisas?

Para mi sorpresa a muy diferentes ámbitos. Juzguen ustedes.

La escritora Cecilia Böhl de Faber y Ruiz de Larrea, que se escondía bajo el pseudónimo de Fernán Caballero, pergeñó una bonita historia con la que cualquier lector de periódico bien podría satisfacer la curiosidad del niño avispado que anda enredando entre sus piernas.

El aficionado a las recreaciones de eventos históricos podría rememorar la celebración que se hizo el año pasado de la apertura del templo de Jano con ocasión de las guerras cántabras.

Los más serios podrían retomar una vez más de la estantería el Diccionario de mitología griega y romana de Pierre Grimal y a partir de sus citas llenar la mesa o el sofá de los volúmenes de los clásicos que al fin y al cabo son nuestras fuentes últimas para saber quién era Jano. Hallarían allí la bonita leyenda que hace remontar nada menos que a la intervención de Jano durante el ataque de los sabinos (hizo brotar el dios una fuente de agua hirviente entre cuyos veneros había volcado azufre, con ella puso en fuga al asaltante que había sobornado a Tarpeya y a punto estaba de penetrar en Roma) la costumbre de dejar abierta la puerta de su templo en tiempos de guerra para así facilitar la ayuda que el dios bifronte habría de prestar a los romanos.

Se levantarían también en pos de un manual de arte o incluso echarían mano de la “red de redes” y leerían la entrada de la Wikipedia, sí, pero en la lengua de Shakeaspeare para descubrir de qué modo se sirvió el dramaturgo inglés de la figura de Jano. Las notas y referencias que contiene les merecerían credibilidad; y adJanojovenyviejoemás, gracias a ellas, al tiempo que se informaran sobre utilizaciones modernas del dios, podrían consultar tranquilamente los Fasti de Ovidio.

Y ahí (Fasti I, 63-288) empaparse bien de la invocación que recibía el día de su fiesta, nuestro actual uno de enero, de la naturaleza y funciones del dios, de los motivos por los que el año se inicia en invierno (nuestro enero, el Ianuarius latino, deriva de su nombre), del significado de los aguinaldos o el por qué las monedas llevan su efigie, la consagración de su santuario, los ritos de apertura y cierre del templo. Todo ello convenientemente revelado por el propio Jano.

Muy probablemente se preguntarían dónde se alzaba el famoso templo. De ahí sólo hay un paso, éste para los viajeros empedernidos, para intentar localizarlo. Acaso se toparían entonces con el denominado Arco de Jano construido en el siglo IV d.C., pero con probables antecedentes en el s. I de nuestra era. Propiamente no es un arco sino un tetrápilo, un espacio cubierto donde los mercaderes podían refugiarse de la intemperie para discutir sus negocios; incluso terminó convertido en la Edad Media en una pequeña fortaleza (véase la entrada 220px-Sesterce_temple_janusde Wikipedia y el apartado “Temples”.

Y quizás luego emprendieran un paseo, siquiera imaginario, por el Janículo. Más allá del origen mítico (en la cima de la colina habría erigido Jano una ciudad a la que dio su nombre, mientras acogía a Saturno, quien recién llegado a tierras ítalas, expulsado por Júpiter, reinaba sobre Saturnia, emplazada en la cumbre capitolina), más allá del papel que en diferentes momentos ha desempeñado en la defensa de la ciudad… ¡Es tan hermosa la vista de Roma desde San Pietro in Montorio!

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¡Tan evocador el Tempietto que se alza a su lado! Bramante lo erige donde según la tradición fue crucificado San Pedro, el primer edificio verdaderamente renacentista de Roma, una perfecta forma circular, imitación de las capillas construidas en los lugares de martirio, armonía perfecta de columnas, friso y balaustrada. 001Tempietto-San-Pietro-in-Montorio-RomeMundo clásico y cristiano hermanados. Sede hoy de la Academia de España en Roma, el Templete fue encargo de los Reyes Católicos, erigido en honor a Juan, su único hijo varón, el malogrado heredero. El mismo cuyo estandarte luce el Paraninfo de nuestra Universidad, el príncipe que murió en Salamanca el cuatro de octubre de 1497 y lánguido contempla nuestro apresurado caminar, recostado frente al Palacio de Monterrey.

Ya ven, estamos de vuelta en casa. Pero antes nos hemos abierto a muchos frentes, el Bifronte nos ha guiado.

Henar Velasco López