¿Racismo en una representación de Esquilo?

Diego Corral nos envía este enlace a una noticia de The Guardian publicada el 28 de marzo: Greek tragedy prompts ‘blackface’ racism row at Sorbonne

No es la primera vez que asistimos a la polémica sobre si el rey Baltasar de las cabalgatas de los Reyes Magos debe estar representado por una persona blanca con la cara pintada de negro o por un auténtico negro. Pues ahora la cuestión salta en Francia en relación con una representación de las Suplicantes de Esquilo. La obra cuenta la historia de las Danaides, las 50 hijas de Danao que huyen a Argos escapando del matrimonio forzoso con los hijos del rey Egipto y se refugian en un templo acogiéndose a la protección de los dioses. Los estudiantes impidieron una representación de la tragedia griega en la que los actores llevaban la cara maquillada de negro; afirmaron que era “afrofóbico, colonialista y racista”. Los manifestantes impidieron que los actores ingresaran al teatro. Al aumentar la tensión, ambas partes mantuvieron sus posiciones: la universidad insistió en que la protesta se basó en un malentendido, provocado por una foto tomada de los ensayos de una actriz blanca con el rostro cubierto de “maquillaje cobrizo”, y que se usó en la página web para promocionar la obra; naturalmente la foto fue retirada tan pronto como surgió el problema. Por su parte, los activistas contra el racismo insistieron en que la Universidad estaba involucrada en la “propaganda colonialista”.

Esquilo

Las autoridades de la Universidad y los ministros de Cultura y Educación superior franceses consideran que la acción de los estudiantes es un ataque a la libertad de expresión y creación. La justificación de la Sorbona es que la representación se realizaría estrictamente de acuerdo con las prácticas teatrales antiguas “con actores con máscaras blancas y máscaras negras, como se hizo en ese momento”. Las máscaras, en efecto, se usaban en las representaciones antiguas, pero el argumento es de doble filo: la fotografía retirada muestra a una mujer, que, en virtud de la fidelidad a los modos antiguos, no podían intervenir en las representaciones.

 

 

 

¿Quieres escuchar a Otto Skutsch o ver a E.G. Turner en una película?

Diego Corral nos envía el enlace a una página sobre noticias relacionadas con la arqueología y la religión, Variant Readings, de Brent Nongbri, autor de God’s Library: The Archaeology of the Earliest Christian Manuscripts (Yale 2018). Una de estas noticias nos informa de que la película documental Greek Papyri. The Rediscovery of the Ancient World está disponible en Youtube. Se trata de una cinta realizada en 1971 por los Dptos. de Latín y Griego y la Slade School of Fine Art en el University College London. Galardonada en Venecia, fue dirigida por Mirek Dohnal y contiene interesantes grabaciones de insignes papirólogos del momento, como Otto Skutsch o Eric Turner, a los que otra entrada en esta misma página nos ayuda a identificar.

Día del padre: ¿de qué modelo de padre?

Hoy, 19 de marzo, todavía viviendo los coletazos del 8M, es el día adecuado para incitar a la lectura del libro “El gesto de Héctor”, del psicoanalista jungiano Luigi Zoja. El libro aborda la evolución de la figura del padre en Occidente -en declive, según el autor- desde la prehistoria hasta la actualidad.

Diego Corral nos envía un enlace a la reseña que del libro publicó Jorge Tamames el 6 de marzo en CTXT con el título “En busca de Héctor”. Allí afirma que, “a pesar de su pesimismo, el libro presenta modelos masculinos sugerentes y consecuentes con el feminismo.” Y en esta línea Zoja pone la mirada en Héctor y la escena de la Iliada en la que este coge en brazos a su hijo Astianacte. En palabras de Tamames:

“Aunando las facetas de guerrero, padre y patriota, Héctor consigue navegar la “paradoja del padre”: cumple con las exigencias morales de su familia, que le empujan a exponer su rostro desnudo; y con los imperativos de su sociedad, que le obligan a combatir. Su gesto es sencillo pero conmovedor, porque nos recuerda que las virtudes asociadas a la masculinidad –como la valentía o la fuerza– adquieren valía precisamente al combinarse con otras menos arquetípicas, como la ternura y la consideración.”

La insólita divinidad de Π

Si (como afirma Borges en El golem) Dios y su omnipotencia se cifran en letras y sílabas, acaso así se justificasen las plantas y animales que desde antiguo y en inmenso número han visto su vida acortarse para servir de soporte a las especulaciones sobre el Tetragrammaton, יהוה yhwh, uno de los nombres del dios del judaísmo y recurrente candidato a ser el Šēm ha-Məforāš, ‘el nombre explícito’ que buscan los cabalistas. Un nombre hecho de consonantes y vocales, sí, pero de las que tenemos una idea dispar. El tabú religioso unido a la tardía vocalización de unos textos en principio sólo consonánticos borró el recuerdo de la pronunciación y se hubo de recurrir a soluciones de compromiso. Una de las más populares ha sido sin duda יְהֹוָה Yəhowāh (recuerda la escena de la lapidación de La vida de Brian), que probablemente surja de transponer a las consonantes del Tetragrammaton las vocales de אֲדֹנָי ʔădonāy ‘mis señores’, uno de los títulos frecuentes, con el paso hasta cierto punto previsible de ă > ə. En el siglo xix H. F. W. Gesenius dejó acotada la opinión académica y Yahveh es la lectura que se ha generalizado.

Gráficamente la inserción del Tetragrammaton en el texto bíblico suele ser peculiar. Una vez generalizada la cuadrática hebrea, que es de origen arameo, encontramos que en ocasiones el nombre divino aparece usando la antigua escritura paleohebrea 𐤉𐤄𐤅𐤄 yhwh, como en los manuscritos del Mar Muerto (Fig. 1).

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Fig. 1. Final del Ps. 119 en 11Q Psa

Esto no es exclusivo de los textos hebreos. También en las traducciones griegas, como la que representan los famosos fragmentos papiráceos de Naḫal Ḥever, encontramos el Tetragrammaton escrito en caracteres paleohebreos (Fig. 2).

 

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Fig. 2. Rollo griego de Naḫal Ḥever de los Profetas menores (8ḤvXIIgr) (apud Wilkinson, R. J., 2015, Tetragrammaton: Western Christians and the Hebrew Name of God, Leiden – Boston: Brill)

También podemos documentar el uso de la forma cuadrática dentro de los textos griegos. En el Papiro Fouad 266, famoso por transmitir una traducción griega del Pentateuco que se discute si es o no el texto estándar de la Septuaginta, podemos ver que el copista escribió el texto griego en scriptio continua y dejó huecos en blanco, marcados con un punto, para posteriormente rellenarlos con el Tetragrammaton יהוה yhwh (Fig. 3).

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Fig. 3. P. Fouad 266 con texto de Deut. 31 y 32

Precisamente esta costumbre generaría una curiosa confusión. La progresiva deformación de la escritura por parte de los copistas junto al desconocimiento del hebreo propició que lectores de los textos griegos no llegasen a identificar el Tetragrammaton como unos caracteres distintos de los propios griegos. Si las traducciones griegas copiaban el texto principal de izquierda a derecha y conservaban en el Tetragrammaton la dirección de la escritura semítica, de derecha a izquierda, era cuestión de tiempo que usuarios no advertidos acabasen por leer esas extrañas grafías también de izquierda a derecha. El resultado es que el Tetragrammaton acabó convertido por la similitud gráfica en las letras griegas ΠΙΠΙ pipi, agregando a la infinita serie de teónimos uno más. De ello da cuenta Jerónimo en una carta a Marcela (Ep.  25), datada ca. 384:

Nonum tetragrammum, quod ἀνεκφώνητον id es «ineffabile», putauerunt et his litteris scribitur: iod, he, uau, he. Quod quidam non inteligentes propter elementorum similitudinem, cum in Graecis libris reppererint, πιπι legere consueuerunt.

‘El noveno [nombre de Dios es] el tetragrammo, que consideraron ἀνεκφώνητον, esto es, «inefable» y se escribe con estas letras: yod [י], he [ה], waw [ו], he [ה]. Lo que algunos, sin entenderlo a causa de la semejanza de los caracteres, al hallarlo en códices griegos, acostumbraron a leer πιπι.’

ΠΙΠΙ, a veces incluso ΠΠ, entra con fuerza y hemos de suponer que en ese legere de Jerónimo no hay una simple confusión gráfica sino que, consecuentemente, el nombre divino acaba siento Pipi. Así parece atestiguarlo la existencia de ritos y conjuros apotropaicos entre los judíos que incluyen repetir nueve veces “Pipi”.

Las sucesivas copias y ediciones de los textos bíblicos en griego acabaron por hacer desaparecer el Tetragrammaton y prefirieron la forma Κύριος, ‘señor’, para traducir yhwh, que sin duda planteaba menos complicaciones gráficas y teológicas, perdiéndose ΠΙΠΙ. Sin embargo, la vida de Pipi continúa en el cristianismo oriental. A comienzos del siglo VII Pablo de Tela traduce al arameo la Hexapla de Orígenes. En ella introduce habitualmente el término ܦܝܦܝ pypy para referirse a la divinidad, no sólo cuando en el texto de partida podemos suponer el Tetragrammaton sino también como traducción de Κύριος. La motivación gráfica que puede unir la forma cuadrática יהוה yhwh con la griega ΠΙΠΙ pipi está por completo ausente de la estranguela ܦܝܦܝ pypy. En el mismo siglo VII Jacobo de Edesa, comentando algunas homilías de Severo de Antioquía, ha de apuntar que ܦܝܦܝ pypy es un engaño de inspiración satánica y, como tal, ha de ser corregido.

Hoy, que es el Día Π, hemos de lamentar el que fuese un matemático tan tardío como L. Euler el que popularizase la designación de π para la relación entre el περίμετρον de una circunferencia y su diámetro.

Los círculos cabalísticos, particularmente preocupados por la gematría, han perdido la oportunidad de entregarse a las permutaciones de letras y las complejas variaciones a las que sin duda los inclinaría el parentesco entre el nombre de un dios y el nombre de un número. Quizá para llenar ese vacío se estrenó en 1998 π, el primer largometraje de Darren Aronofsky, director también de Requiem por un sueño. En π se entremezclan matemáticos paranoicos, conspiradores cabalistas y malvadas corporaciones en busca del número que es el verdadero nombre de Dios.

Y es que los artificios y el candor del hombre no tienen fin. Las digitalizaciones de manuscritos o impresos antiguos con reconocimiento automático de texto han reproducido el mismo error y de nuevo se lee el Tetragrammaton como πιπι, como puedes comprobar aquí.

Diego Corral Varela

 

 

‘Idomeneo’: refugiados y la guerra de Siria para un manifiesto pacifista

Diego Corral nos envía este enlace a Elasombrario&co sobre el estreno en Madrid del Idomeneo, re di Creta, de Mozart; una nueva producción del Teatro Real, en coproducción con la Canadian Opera Company de Toronto, el Teatro dell’Opera di Roma y la Ópera Real Danesa de Copenhague. La drección escénica es del canadiense Robert Carsen, que ha reinterpretado la historia original para alertarnos sobrela tragedia que está sucediendo ahora mismo en el Mediterráneo: “Siempre que me enfrento a un nuevo trabajo trato de hacerme dos preguntas: De qué trata la obra y qué quiere decirnos hoy. Y esta ópera trata sobre la ideología, la agresión y la paz. Trata de explicarnos qué ocurre después de la crueldad extrema de una guerra. ¿Cómo se sigue adelante?”, explicó el director de escena durante la presentación de la obra. Os recordamos que el mundo clásico ha sido utilizado con frecuencia para plantear problemas de actualidad pero que resultan ser universales y no es la primera vez que nos hacemos eco de tales iniciativas.

En la página web del Teatro Real hay información sobre actividades culturales paralelas relacionadas con la historia de Idomeneo. Entre ellas destacamos conferencias y actividades en el Museo Arqueológico Nacional y una exposición que puede visitarse hasta el 17 de marzo en la Biblioteca Nacional, cuya presentación reproducimos:

Idomeneo. La proyección de un mito. De Homero a Mozart, por Javier de Diego Romero. 15 de enero a 17 de marzo. La ópera de Mozart Idomeneo es la reelaboración moderna más famosa de un mito que se remonta a la Antigüedad clásica y que conocerá con posterioridad numerosas versiones; la más influyente de ellas es la de Servio (ca. 400 d. C.), cuyos comentarios a la Eneida introducen en la leyenda el tema del sacrificio del hijo debido a un juramento insensato. A través de diferentes itinerarios culturales, el mito llega al siglo XVIII, del que datan las recreaciones de, entre otros, François Fénelon, Prosper Jolyot de Crébillon, Pedro Montengón, Nicasio Álvarez de Cienfuegos y, por supuesto, la ópera de Mozart. La exposición recogerá los hitos fundamentales del recorrido del mito de Idomeneo, combinando distintos tipos documentales: partituras, registros sonoros, manuscritos, impresos antiguos, grabados, dibujos, etc.

¿Cuál es la polémica en Twitter sobre el coloso de Rodas?

Diego Corral nos lo aclara enviándonos este enlace. El problema ha surgido por la publicación de este tuit:

“Esta es la recreación exacta de la estatua del Coloso de Rodas, construida en la isla de Rodas (Grecia) en el 292 a.C. y destruida por un terremoto en el 226 a.C. Es considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.”

Los comentarios a la publicación demostraron que una gran cantidad de tuiteros desconocían el sentido de las siglas a. C. Puedes ver una selección pinchando aquí.

Sin comentarios.