Un trabajo de Cultura clásica: Rutas comerciales entre Gades y Roma

Amelia Montiel, la profesora de Griego que imparte Cultura Clásica de 2º de la ESO en el IES Francisco Salinas, encargó a sus alumnos un trabajo sobre misiones comerciales en época imperial. Luis Mayo Gejo, uno de sus alumnos, propuso la ruta entre Gades y Roma. No reproducimos el trabajo completo por su extensión (25 páginas) pero sí hemos seleccionado algunos pasajes y gráficos por su detalle y originalidad.

LHMMayo_CC 26.02.2019 (1)_Página_01

Objetivos de la misión en la ida

Ruta terrestre

Negocios con mercaderes romanos para comercializar el producto gaditano en Roma, para el ejército y otros clientes menores.

Suministros procedentes de Gades para varios clientes posibles tratados en las poblaciones de las regiones de paso en la ruta.

Mercader Romano:     Petronius Marius

Medios de transporte:     18 carros, 36 bueyes y 12 caballos, manejados por 30 personas.

Época de viaje y tiempo meteorológico:     Meses de primavera, con tiempo bueno en clima mediterráneo.

Producto (a exportar) Espadas “Gladius

Espada utilizada como arma por las legiones de Roma (entre S.III a.C. y S.II aprox.).

(Término latino). De esta palabra deriva «gladiador».

Hoja recta y ancha de doble filo. Longitud aproximada de 0.5 m.

Se puede hacer también a medida del usuario.

 

Variedades del Gladius

  • Hispaniensis

Tipo más antiguo y anterior al uso romano. Fue usado originalmente por celtíberos y otras tribus iberas durante las guerras púnicas.

Su eficacia es la causa de que los romanos decidieran adoptarlo más tarde. .

  • Maguncia

El modelo «maguncia» (por la ciudad de Maguncia) es similar al «hispaniensis», tanto que muchos lo consideran del mismo tipo.

Sin embargo, su adaptación a las necesidades, y al estilo de lucha de los romanos, lo hacen un modelo distinto.

  • Pompeii

El modelo “pompeya” (por la ciudad de Pompeya) es el más conocido. Es una versión que evoluciona según la forma de hacer la guerra de Roma. Destaca por tener una hoja más corta y más acinturada, y variaciones en la empuñadura.

 

Técnica del Gladius

El Gladius es una espada ligera, excelente para las formaciones romanas en la época en uso.

El cruce de la hoja le da una forma perfecta para ser alineada con el codo, formando un ángulo de 90º.

Se usa junto al popular scutum.

  • Los legionarios romanos dan veloces y cortas estocadas con ella, y causan serias y probablemente mortales heridas en abdomen, estómago, pecho y pubis.
  • Los legionarios están adiestrados acerca de los puntos débiles del cuerpo y conocen la gravedad de las heridas causadas al enemigo en muslos o ingles, que causan su desangrado.
  • El enemigo puede tardar en morir pero rápidamente pierde los reflejos y la fortaleza por la severa hemorragia, pudiendo sobrevenirle mareos por el esfuerzo, tras lo cual queda, obviamente, fuera de combate.
  • Tampoco los legionarios desdeñan dar estocadas en las rodillas, las corvas o el talón (corte de tendones), lo que inutiliza al adversario.
  • Si el enemigo presenta una guardia baja, el legionario puede atacar de arriba abajo, hiriendo en el rostro o el cuello.
  • La posibilidad de recibir una estocada directa en el rostro es muy temida por los soldados enemigos, provocando que desprotejan así con más frecuencia sus partes bajas.

Las Campañas de la Guerra de las Galias atestiguan la eficacia del Gladius.

  • Los soldados romanos de Julio César pueden atacar de forma escalonada  y sincronizar las filas para reemplazar a los cansados y heridos por soldados frescos de la retaguardia.

El Gladius también es eficaz si el enemigo trata de romper el ala de la cohorte.

 

Características

El gladius se considera la mejor espada que jamás ha existido desde el punto de vista práctico y estratégico y la que más muertes provoca (en la antigüedad).

Las espadas originales hispanas están medidas para cada persona y hechas de hierro de alta calidad, que se trata de una manera especial, dando como resultado muy buenas armas.

Están diseñadas para ataques rápidos de estocada. Esto es muy práctico, ya que el legionario romano que lleva la espada se resguarda tras un scutum. Una vez que el enemigo descarga inútilmente su golpe sobre el escudo o armadura del romano, o se dispone a hacerlo, el romano lanza una rápida estocada con su ágil gladius, y así apuñala y mata al contrincante.

Estas armas son del tipo de las espadas “de antenas”, “biglobulares”, o “de lengua de carpa” utilizadas tanto por celtas como por celtíberos, muy prácticas para los ataques de iniciativa. Al ser cortas y ligeras permiten lanzar un ataque con gran rapidez, en especial estocadas, para lo que tienen una larga punta. También pueden usarse dando tajos, para lo que tienen doble filo, lo que es menos útil si el enemigo lleva cota de malla.

Las versiones muy antiguas del gladius sugieren el origen hispano de esta arma relacionado con una variante ibérica de la espada tipo «La Tène». En la Galia esta espada se alarga y se hace más de tajo, incluso se fabrica sin punta, mientras que en Hispania se conserva tamaño menor y más adecuado para la doble función del tajo y estocada.

La versión hispana se inspira el gladius romano original, que, con el tiempo, se hace cada vez más corto, más de apuñalamiento. Originalmente, los romanos usan un tipo de características muy similares al original ibérico, con doble filo y una larga punta, capaz de penetrar cotas de malla con una estocada vigorosa.

El gladius evoluciona a formas más simples, hasta llegar al modelo «pompeya», de hoja totalmente recta, y punta más corta. Esto es así porque, al no usar armadura casi nunca los enemigos bárbaros de Roma, basta con una punta más corta y que corre menos riesgo de “atascarse” en las costillas de la víctima al empalarla. Otro motivo es que resultan más simple, barata y más rápida de fabricar.

(El gladius se sustituirá posteriormente por la spatha, copiada de los bárbaros  germánicos).

LHMMayo_Página_11LHMMayo_Página_13LHMMayo_Página_14LHMMayo_Página_15

La divulgación es imprescindible: Canfora en la red

Mary Beard ha demostrado que el mundo clásico puede interesar a un público más amplio que el especializado. Sin ser Mary Beard, en una escala más modesta Luciano Canfora, catedrático emérito de Latín y Griego de la Universidad de Bari, también ha considerado que la divulgación es tarea suya. Poco conocido fuera de Italia en los círculos intelectuales ajenos al estudio de la antigüedad, sin embargo es uno de los pocos filólogos clásicos que consiguen ver algunas de sus obras traducidas al español: Julio César. Un dictador democrático, La biblioteca desaparecida. Pues bien, Óscar Lilao nos informa de que en la red podemos escucharle hablar sobre distintos temas del mundo clásico: Julio César o Pericles.

Latín en Twitter

Hoy en día tenemos a nuestra disposición una extensísima cantidad de información a un solo clic de distancia y, en este asunto, el mundo clásico no se queda atrás. Dentro de la red social Twitter hay algunas cuentas que merecen atención, ya que aportan contenido sobre el ámbito grecolatino de un modo accesible, atractivo y sencillo.

La primera de ellas es @EtimosDirectos que, como su propio nombre indica, se centra en hablar de palabras tanto españolas como de otras lenguas cuya raíz es latina o griega. Siguiendo este enlace, accederemos a una serie de tuits que nombran una lista de marcas comerciales que tienen influencia latina o griega. Podemos encontrar algunas de las más famosas, pero también otras menos conocidas y que pueden llegar a sorprendernos.

Sin embargo, podemos encontrar otro tipo de información, como la etimología de algunos de los colores y palabras en español que tienen que ver con la raíz de ese color, así como breve información sobre algunos aspectos de la cultura clásica, por ejemplo la esclavitud o Nerón.

Otra cuenta que también es interesante conocer es @antigua_roma, que principalmente publica hechos destacables de la historia de Roma en el mismo día en el que tuvieron lugar, como puede ser el asesinato de Calígula el día 24 de enero del año 41. También son destacables e interesantes sus tuits diarios con la fecha en latín, así como algunos otros, también en latín, con contenido sobre sucesos curiosos e interesantes.

El conocido Portal Clásico tiene una cuenta con el mismo nombre: @PortalClasico. Aquí nos encontraremos con información de varios ámbitos, como referencias a esculturas, datos curiosos o tuits con enlaces a su página web, donde hay publicaciones más exhaustivas y detalladas.

Del Portal Clásico existe, a su vez, otra llamada @portalmitologia, en la que se trata principalmente y como es imaginable, la mitología: desde obras de arte que representan mitos a tuits que permiten acceso a la página web.

Hasta aquí la breve reseña de algunas cuentas que nos pueden acercar un poco más al mundo clásico. Cada una de ellas tiene mucho más que aportar de lo que se ha mostrado aquí, por lo que se invita a indagar en ellas. Esperamos que haya sido útil y… sapere aude!

Leticia Enríquez

Verba Durii

Daniel Tuda nos comunica que en Ondacero Zamora emiten un programa sobre cultura clásica conducido por Mª Eugenia Rivera. Está enfocado especialmente hacia las palabras: expresiones y etimologías.

Podéis acceder a los podcasts aquí.

Además al programa le corresponde un blog del mismo nombre que podéis leer aquí.

Entrevista a Luis Miguel Gómez Garrido, profesor de Latín en Secundaria

Entrevistamos a Luis Miguel Gómez Garrido, Doctor en Filología Hispánica y licenciado en Filología Árabe por la Universidad de Salamanca. Actualmente, ocupa una vacante como profesor interino de latín en el instituto de Educación Secundaria “María de Córdoba”, de Las Navas del Marqués (Ávila). Imparte las asignaturas de Latín y Cultura Clásica a alumnos de 4º y 2º de la ESO, respectivamente.

img_6473-Luis Miguel, ¿cómo es el trabajo diario con tus alumnos?

Yo siempre, lo que hago, es mandarles hacer frases. No me gusta mandarles deberes para casa. Les dejo toda la hora para que realicen las frases en clase. Y luego, al día siguiente, ya se corrigen en la pizarra.

-¿Cómo son las clases de Cultura Clásica?

La materia está ordenada en los siguientes bloques temáticos: primero, se da lo que es una introducción a las lenguas clásicas (al griego, al latín), su influencia en las lenguas romances; se les enseñan unos rudimentos sobre el alfabeto griego; luego, se dan unas nociones básicas sobre la religión clásica. Y también se habla sobre la vida cotidiana de los griegos y romanos, sobre los juegos, por ejemplo.

También hay algún tema dedicado al arte, a la arquitectura, a los espectáculos, por supuesto; hay un tema dedicado al ejército y la guerra, otro a la política y ciudadanía…; es decir, que se tratan diferentes aspectos del mundo clásico, tanto en Grecia como en Roma. El temario es muy amplio, y muchas veces no te da tiempo a darlo todo en un curso. Pero, ¡bueno!, lo importante no es tanto la cantidad como la calidad. Por otra parte, al final de cada unidad didáctica hay una sección dedicada a la mitología, en la que los textos están adaptados al nivel de los muchachos. En un mito, no vas a citar directamente un fragmento de las Metamorfosis de Ovidio. Son textos que están adaptados para que ellos los puedan entender. De esta manera, está estructurada la materia de Cultura clásica.

En cuanto a la asignatura de latín, se dan nociones muy básicas, porque es optativa. Se dan las declinaciones y algunas nociones sobre los verbos (solamente se ven el modo indicativo y los tiempos simples). En cuanto a la voz pasiva, sólo se imparten fundamentos muy básicos. De la oración compuesta,se ven las oraciones de infinitivo más sencillas y las coordinadas, nada más. Como puedes ver, no nos andamos “metiendo en camisas de once varas”, porque ya tendrán tiempo de ver de forma más pormenorizada la sintaxis en 1º de Bachillerato, los que luego opten por la rama de Humanidades, de letras. Ahora se trata de que tengan unas nociones básicas de latín.

Todo muy elemental: declinaciones, algunos verbos, algunas construcciones sintácticas sencillas; También se da algo de instituciones romanas.

-En Cultura clásica, tus alumnos han realizado unos murales. Cuéntanos en qué ha consistido.

En segundo de la ESO los alumnos tienen que realizar proyectos, que son trabajos cooperativos, que es algo que todavía no está muy bien perfilado. Bueno, pues a mí se me ocurrió que podían realizar unos murales, unas cartulinas, por grupos. Como máximo, cuatro, porque, si son más de cuatro, luego ya se iban a dedicar a…, pues dos iban a trabajar y el resto no iba a hacer nada. Así que se me ocurrió que en esos murales pudiesen relacionar aspectos de la Cultura clásica que estábamos viendo con el mundo moderno. Y algunos, muchos, a lo largo del curso, me han ido realizando trabajos donde relacionaban, por ejemplo, las bodas griegas (o las bodas romanas) con las bodas judías, marroquíes o gitanas.

Te pongo ejemplos, para que veas que de lo que se trata, no es tanto de hacer un trabajo al uso como de relacionar los contenidos que estamos viendo en la asignatura con otras materias: lo que ahora está tan de moda, eso que llaman el carácter “interdisciplinar” de la enseñanza. Pues se trata de aplicarlo a estos proyectos, que sepan relacionar unos contenidos con otros.

-¿Cómo fue tu primer contacto con las lenguas clásicas?

Cuando estudiaba en el colegio de los padres dominicos de Atocha, yo tuve un profesor de latín muy bueno, que tenía la virtud de explicar con mucha claridad todas las nociones, los rudimentos de la lengua latina. Me llamaron la atención el orden de la lengua latina y su sonoridad, por lo que decidí al siguiente curso optar por la rama de letras. Y, claro, el conocimiento del latín te hace luego leer a los autores clásicos, leer a Virgilio, leer a Ovidio… Virgilio siempre me gustó bastante: La Eneida, por ejemplo, y Las BucólicasLas Bucólicas y Las Geórgicas siempre han sido unas obras que me han entusiasmado. A mí siempre me ha gustado la poesía pastoril. A Garcilaso lo leí desde edad muy temprana, y, claro, cuando conocí a Virgilio y empecé a leer Las Bucólicas, pues lo relacioné con Garcilaso, con Góngora, con la fábula de Polifemo y Galatea… ¡normal que me entusiasmase leer la poesía de Virgilio!

-¿Por qué crees que el estudio de la lengua y la cultura clásica es esencial para la educación?

Es esencial, primero para “desasnarse”. Ya no se trata de una simple cuestión de pragmatismo. Si nos pusiéramos desde una perspectiva puramente pragmática o utilitarista, pues ¡claro!, llegaríamos a la conclusión de que la cultura clásica no sirve para nada. Porque para ganar dinero es mucho más rentable dedicarse a la banca que a profesor de latín o de otra disciplina. Pero viéndolo desde un sentido humanista, ¡pues claro que el estudio del latín y las lenguas clásicas, sirve para la vida!, porque te ayuda a ser mejor persona, es decir, que el conocimiento del latín y las lenguas clásicas te permite desarrollar el sentido crítico. Incluso, aunque estudies otras disciplinas, tú, si eres capaz de reconocer las raíces griegas y latinas, por ejemplo, en palabras pertenecientes al campo de la biología o de la medicina, ese conocimiento te va a dar una mayor agilidad mental que a una persona que nunca ha estudiado latín o griego. Es decir, que la cultura clásica no solamente es para las personas de letras. Vale para personas de letras y para personas de ciencias. El conocimiento de las lenguas clásicas sirve para tener una disciplina mental, para comprender mejor cualquier concepto; da igual que sea un concepto de letras o de ciencias, ahí no hay ninguna diferencia para mí, ninguna oposición. Y luego, por otra parte, desde un punto de vista espiritual, las humanidades, ya lo decían los autores del Renacimiento sirven para la vida, para hacernos mejores personas. Porque no se trata solamente de aprender “lenguas muertas”, como las llaman algunos. En esos clásicos aprende uno unos valores que se pueden aplicar a la propia vida. Son valores universales. De ahí la figura del intelectual. La figura del intelectual es heredera de la figura del humanista del siglo XVI. El intelectual, al igual que el humanista, tiene una proyección de dentro hacia fuera. El verdadero intelectual se compromete con el mundo que le ha tocado vivir; no es una persona ajena a los problemas de la sociedad. No es un simple teórico o erudito “a la violeta”, que se dedica a amontonar saberes estériles, unos encima de otros.

Esos saberes le sirven para comprender mejor o aprehender el mundo que le rodea. Y aprehendiendo, comprendiendo mejor el mundo que le rodea, probablemente, pueda encontrar una forma de transformarlo y de construir una sociedad más justa.

Elena Villarroel Rodríguez