Claribel Alegría y su Penélope

El pasado día 14 de noviembre, Claribel Alegría, recibía a sus noventa y tres años de manos de Su Majestad el vigésimo sexto Premio Reina Sofía.

En su discurso el Rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez, ensalzó su amor a la vida, el amor a su esposo y su estrecha colaboración intelectual con él, Darwin Flakoll. A él, a Bud, dedica este bello poema:

LA PREGUNTA
Tejo y destejo
la pregunta
que desde siempre me persigue:
el cuerpo muere
¿pero el alma?
O bien seré cenizas
o encontraré tu huella.

Ese tejer y destejer naturalmente nos recuerda a Penélope y éste es el poema originalísimo que sobre ella teje Claribel Alegría.

CARTA A UN DESTERRADO
Mi querido Odiseo:
ya no es posible más
esposo mío
que el tiempo pase y vuele
y no te cuente yo
de mi vida en Ítaca.
Hace ya muchos años
que te fuiste
tu ausencia nos pesó
a tu hijo y a mí.
Empezaron a cercarme
pretendientes
eran tantos
tan tenaces sus requiebros
que apiadándose un dios
de mi congoja
me aconsejó tejer
una tela sutil
interminable
que te sirviera a ti
como sudario.
Si llegaba a concluirla
tendría yo sin mora
que elegir un esposo.
Me cautivó la idea
al levantarse el sol
me ponía a tejer
y destejía por la noche.
Así pasé tres años
pero ahora, Odiseo,
mi corazón suspira por un joven
tan bello como tú cuando eras mozo
tan hábil con el arco
y con la lanza.
Nuestra casa está en ruinas
y necesito un hombre
que la sepa regir.
Telémaco es un niño todavía
y tu padre un anciano.
Preferible, Odiseo,
que no vuelvas
de mi amor hacia ti
no queda ni un rescoldo.
Telémaco está bien
ni siquiera pregunta por su padre
es mejor para ti
que te demos por muerto.
Sé por los forasteros
de Calipso
y de Circe.
Aprovecha, Odiseo,
si eliges a Calipso,
recobrarás la juventud
si es Circe la elegida
serás entre sus cerdos
el supremo.
Espero que esta carta
no te ofenda
no invoques a los dioses
será en vano
recuerda a Menelao
con Helena
por esa guerra loca
han perdido la vida
nuestros mejores hombres
y estás tú donde estás.
No vuelvas, Odiseo,
te suplico.

Tu discreta Penélope

¡Enhorabuena por el premio y que sus huellas sigan juntas por siempre!

Henar Velasco López

P.S. Los poemas proceden de su libro Mitos y delitos (Madrid, Visor Libros, 2008), dedicado a Rubén Darío, a Robert Graves y a Juan Ramón Jiménez, su maestro.

 

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