El I.E.S. Francisco Salinas celebra el bimilenario de Ovidio

Este año 2017 celebramos el bimilenario de la muerte de Publio Ovidio Nasón y desde este blog hemos querido sumarnos y añadir nuestro granito de arena a esta gran montaña de fastos ‒nunca mejor dicho‒ y eventos en honor de la memoria del poeta de Sulmona. Una de las propuestas que salió de los integrantes de este rinconcito de internet fue que los alumnos de Máster de Secundaria realizáramos vídeos con nuestros alumnos de prácticas leyendo a Ovidio. ¡Dicho y hecho! Una servidora y un servidor abajo firmantes hemos dedicado parte de nuestro tiempo de prácticas ‒y libre‒ a elegir poemas y grabar a nuestros queridos alumnos de latín del I.E.S. Francisco Salinas en Salamanca.

Para tal efecto escogimos dos poemas: Amores, 1, 3 para 1º de Bachillerato y Amores, 2, 9 para 2º de Bachillerato. Del amplio abanico poético que teníamos a nuestro alcance los elegimos porque hablan de dos tópicos de la elegía amorosa latina: el pauper amator y la militia Amoris. La traducción escogida es la de Juan Antonio González Iglesias.

En el primer texto (Am.1.3) Ovidio pide a su amada que le quiera, no tiene nada que ofrecerle: ni un noble linaje, ni grandes riquezas; pero sí su arte, sus modales y su amor. Es fantástico ver cómo el poeta realiza un juego metaliterario en el que el que propone a su amada ser la “madre” de sus versos, cómo promete inmortalizarla gracias a la poesía como les sucede a las amantes de  Júpiter: Ío, Leda y Europa. Repetimos aquí lo mismo que dijimos en clase: ¡Qué táctica más hábil para llevar a alguien a la cama! Por tanto, vemos cómo se crea una correlación muy interesante: si la amada del poeta es comparable a las amadas de Júpiter, Ovidio se compara con el mismísimo Júpiter. ¡Bien jugado, Narizotas! No olvidemos que en última instancia no sólo es la amada la que gana fama por contarse entre los versos de Ovidio, sino que él emplea a esta mujer ‒ficticia o real‒ para ganar gloria literaria. Sin más preámbulo demos paso a los artistas: VÍDEO AQUÍ.

Es justo lo que pido: que me ame
la muchacha que me ha cautivado hace poco,
o que me dé motivos para quererla siempre.
Demasiado he pedido, ¡ay! Por lo menos
que se deje querer.

                                               Citerea habrá
así escuchado tantos ruegos míos.
Acepta al que por largos años te servirá,
acepta al que quererte
sabrá con lealtad pura.

Si no me recomiendan grandes nombres
de ascendientes remotos,
si fundó mi linaje tan sólo un caballero,
si no labran mis campos arados numerosos,
y mis padres moderan sus gastos con cuidado,

en cambio sí me da su apoyo Febo,
sus nueve acompañantes y el inventor del vino,
y Amor que a ti me entrega,
y mi fidelidad inquebrantable,
mis costumbres sin tacha,
mi desnuda franqueza y el pudor
que me hace enrojecer.

Mil a mí no me gustan, ni de amor en amor
voy saltando. Créeme:
tú serás mi cuidado duradero.

Ojalá tenga yo suerte de vivir
a tu lado los años que los hilos
de las hermanas me permitan, y
que al morir seas tú la que me llore.

Entrégate a mí
como fértil materia para versos:
nacerán poemas dignos de quien los inspiró.

Gracias al verso gozan de renombre
Io la aterrorizada por los cuernos,
la otra a la que el adúltero burló
bajo la forma de la fluvial ave,
y la que al ser raptada sobre el mar
por el novillo simulado, asió
con mano virginal los curvos cuernos.

También así nosotros por todo el universo
Seremos celebrados y mi nombre
Estará para siempre unido al tuyo.
 

El segundo poema (Am.2.9) desarrolla el tópico de la militia Amoris de un modo distinto al que estamos acostumbrados. Digamos que Ovidio, el gran amante, el que ha llevado los estandartes de Cupido hasta los confines del mundo ‒amoroso‒, el que ha conquistado tantas mujeres inexpugnables, el que ha salido vencedor de tantas batallas, ahora quiere jubilarse, quiere que su general lo licencie. Emplea varias metáforas para hablar de su situación: el legionario que se retira a las tierras que le han concedido tras su servicio, el caballo que puede trotar a su gusto por las praderas libre de ataduras, la nave que deja de salir a alta mar o el gladiador que por fin obtiene la vara que simboliza su libertad. A la lectura literal del poema: Ovidio está cansado de recibir heridas en los combates amorosos ‒sentimiento humano y justo donde los haya‒, que es igualmente válida a las demás, podemos añadir también aquí la lectura metaliteraria: el poeta está preparado ya para otro tipo de poesía, está muy avezado en el verso amatorio. Mas dejemos que hable Ovidio por boca de jóvenes: VÍDEO AQUÍ.

Oh Cupido que nunca estás saciado
en tu ira contra mí,
oh niño perezoso que te quedas
dentro en mi corazón, ¿por qué me dañas
a mí —que soy soldado que jamás
ha desertado de tus estandartes—
y en mi propio cuartel recibo heridas?

¿Por qué abrasa tu antorcha
y traspasa tu arco a los amigos?
Más gloria te daría vencer a los rebeldes.
¿Acaso no curó el héroe hemonio
con medicinal arte al malherido
tras haberlo abatido con su lanza?

Sigue a la presa que huye el cazador,
pero ya capturada la abandona,
y busca, tras lograrla, siempre otra.

Nosotros, este pueblo a ti rendido,
Padecemos tus armas. Y con ese
enemigo que opone resistencia
tu mano se detiene perezosa.

Son tantos los varones sin amor,
y tantas las mujeres sin amor:
ahí obtendrías tú el triunfo con gran gloria.

(Roma estaría aún cubierta de cabañas
con techumbre de paja si no hubiera
desplegado sus fuerzas por el mundo infinito).

El soldado cansado a aquellas tierras
que le han sido entregadas se retira.
Permiten al caballo que se vaya,
libre ya de la cuadra, por los prados.

Largos diques resguardan a la nave varada.
y al deponer la espada, pide uno
la vara, bien segura, del retiro.

También sería hora de que yo,
que tantas veces he sido soldado
obediente al amor de una muchacha,
viviera, tras cumplir, plácidamente

No podemos terminar esta entrada sin agradecer su generosa y desinteresada colaboración -sin la cual no hubiera sido posible hacer esta pequeña libación a los manes de Ovidio- a nuestros alumnos del Salinas: Andrea, Marina, Lucía, Fran, Andrés, Andrea, María, Fausto, Sergio, Miguel, Guillermo, Paula, Diego, Laura y Cynthia; así como a nuestra tutora de prácticas: Cristina González Díez, que se entusiasmó con la idea desde el primer momento y nos dio total libertad para obrar según nuestro criterio. Esperamos que este esfuerzo y la ilusión que hemos depositado en este proyecto conjunto sirvan para divulgar un de manera ágil ‒ojalá viral‒ los versos de este gran poeta latino y a ser posible inicie una ola de vídeos, performances y flash moves de corte adolescente centrados en la figura de Ovidio. Demasiado hemos pedido, ¡ay!…

FELIZ BIMILENARIO A TODOS

Cecilia Ares del Teso

Ibor blázquez Robledo

Descubierto en Roma un nuevo acueducto

Cecilia Ares del Teso nos envía la noticia, que ha sido publicada por El Mundo (pincha aquí) y La Vanguardia (pincha aquí): unas obras para abrir una nueva línea de metro en Roma han hallado a gran profundidad restos de un acueducto que puede ser el llamado Aqua Appia, el primero de Roma. Aguardamos más información sobre el descubrimiento.

 

 

 

Idus y calendas

Quizá la fecha de los idus de marzo sea la única del mundo romano que tiene cierta presencia actualmente. Lo demuestra el hecho de que la semana pasada varios periodistas se refirieron a ella para comentar la actualidad. Cecilia Ares envía algunos ejemplos: aquí puedes leer una columna sobre los presupuestos de Euskadi en Noticias de Guipuzkoa y aquí otra publicada en El País sobre las elecciones en Holanda, que tuvieron lugar ese mismo día.

A mucha distancia de la popularidad de los idus podemos encontrar las calendas griegas. Esta es una fecha que no llegará nunca, puesto que las calendas, el primer día de cada mes en el calendario romano, no existían entre los griegos. Así que “dejar algo para las calendas griegas” es postergarlo indefinidamente. Se trata de una expresión que se remonta a la antigüedad pues el propio emperador Augusto la utilizaba para hablar de los morosos que nunca pagaban (Suetonio, Vida de Augusto 87, 1)

Susana González

Las tres muertes de César

“¡Cuídate de los idus de marzo!” va a ser una de las recomendaciones más repetidas hoy entre todos los amantes de la cultura clásica, pues es una fecha histórica para nosotros. Ya el año pasado nuestro compañero Ibor nos ilustró, en una entrada que puedes leer aquí, sobre algunos aspectos de lo que para nosotros los clasicistas significa esta fecha.

Lo que yo os voy a presentar son tres de las muertes cinematográficas de César, tres representaciones distintas de lo ocurrido el 15 de marzo del año 44 a.C.  El contenido lo impartió la profesora Isabel Moreno en su conferencia “La muerte de J. César en la pequeña y gran pantalla” durante el ciclo “Las mil palabras de una imagen” realizado el mes de febrero, y al que tuve el gusto de acudir.

La primera de las muertes aparece en la película Julio César (1953) de Mankiewicz, basada en el texto de Shakespeare. https://www.youtube.com/watch?v=qgeZU7urH7I

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En el film observamos el carácter teatral de la obra. Destaca la frase pronunciada por César antes de morir, en latín: et tu Brute.

La segunda de las muertes es la representada en la miniserie de dos capítulos Julio César (2002) de Uli Edel. (Puedes verla aquí)

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En esta serie el escenario del asesinato es una curia, pero se está basando en la Curia Julia, aunque fue en la Curia de Pompeyo donde murió César.

Y la tercera es la que aparece en la serie de la HBO, ROMA (2005). (Puedes verlo aquí)

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Lo que tienen en común estas tres escenas, aparte del argumento, es el uso espectacular de las fuentes (que muchas veces pasa desapercibido a ojos del espectador). Se están basando en Suetonio y Plutarco:

  1. En el momento en que tomaba asiento, los conjurados le rodearon so pretexto de presentarle sus respetos y en el acto Tilio Cimbro, que había asumido el papel principal, se acercó más, como para hacerle una petición, y, al rechazarle Cesar y aplazarlo con un gesto para otra ocasión, le cogió de la toga por ambos hombros; luego, mientras Cesar gritaba “¡esto es una verdadera violencia!”, uno de los dos Cascas le hirió por la espalda, un poco más abajo de la garganta. Cesar le cogió el brazo, atravesándoselo con su punzón, e intento lanzarse fuera, pero una nueva herida le detuvo. Dándose cuenta entonces de que se le atacaba por todas partes con los puñales desenvainados, se envolvió la cabeza en la toga, al tiempo que con la mano izquierda dejaba caer sus pliegues hasta los pies, para caer más decorosamente, con la parte inferior del cuerpo también cubierta. Así fue acribillado por veintitrés puñaladas, sin haber pronunciado ni una sola palabra, sino únicamente un gemido al primer golpe, aunque algunos han escrito que, al recibir el ataque de Marco Bruto, le dijo: “¿Tú también, hijo?”. Mientras todos huían a la desbandada, quedo allí sin vida por algún tiempo, hasta que tres esclavos lo llevaron a su casa, colocado sobre una litera, con un brazo colgando.

(Suetonio, Vida de los doce Césares, 2 vols., Madrid: Gredos, 1992, vol I. pp. 160-162)

  1. 5. Cuando César entró los senadores se pusieron en pie por deferencia, y entre los cómplices de Bruto, unos se desplegaron en círculo detrás del asiento de César y otros salieron a su encuentro como si se unieran a los ruegos que en ese momento le dirigía Tilio Cimbro por su hermano fugitivo, y así, suplicándole, lo acompañaron hasta su asiento. Una vez sentado rechazó sus peticiones, y como ellos insistían con más vehemencia, César les hizo ver, uno por uno, su disgusto. Entonces Tilio agarró con ambas manos su toga y se la bajó, dejándole el cuello al descubierto, lo que era la señal convenida para comenzar el ataque. Casca le golpea el primero con su espada en la nuca, pero la herida no fue mortal, ni siquiera profunda, pues, como es comprensible, aquél era presa de la turbación al estar tan osada empresa tan sólo comenzando; y así César pudo darse la vuelta, agarrar la espada y retenerla con la mano. Casi al mismo tiempo gritaron ambos personajes, el agredido en latín: «Maldito Casca, ¿qué es lo que haces?», y el agresor en griego, a su hermano: «¡Ayuda, hermano!». Tras este comienzo un escalofrío de terror se apoderó de quienes nada sabían de la conspiración, a la vista de lo que sucedía, y no se atrevieron ni a huir ni a defender a César, ni siquiera a proferir una sola palabra. Pero los que habían preparado el asesinato desenvainaron cada cual su espada; César, rodeado por todos lados y encontrándose dondequiera que mire con el hierro hiriéndole en el rostro y en los ojos, se ve envuelto y zarandeado como una fiera salvaje entre todas esas manos. Y es que todos tenían que tomar parte en el sacrificio y gustar del crimen; por ello también Bruto le propinó una herida, una sola, en la ingle. Y hay quien dice que César se defendía contra los otros, moviéndose de un lado a otro y gritando, pero que cuando vio que Bruto blandía su espada contra él, se cubrió la cabeza con la toga y se dejó caer, ya fuese empujado por el azar, ya por sus asesinos, junto al pedestal sobre el que se alzaba la estatua de Pompeyo. Este pedestal quedó completamente ensangrentado, de modo que parecía que Pompeyo en persona presidía el castigo de su enemigo, recostado a sus pies y palpitando de sus innumerables heridas. Se dice, en efecto, que fueron veintitrés las que recibió; muchos de los conjurados se causaron heridas entre ellos al asestar tal cantidad de golpes sobre un mismo cuerpo.

Plutarco, Vidas paralelas: Alejandro y César, Madrid:  2007, vol. VI, pp. 205-206.

Una vez vistas las representaciones en pantalla y las fuentes, podemos comprobar el gran valor historiográfico que tienen estas obras: la muerte a los pies de la estatua de Pompeyo, la petición de Cimbro, Casca como primer agresor, la huida de los conjurados del lugar, el papel de Bruto… Pero cabe destacar la serie de Uli Edel, que es la más fiel al texto de Plutarco: César está sentado en el sitial, trata de defenderse, aunque incluye el “Bruto, tú también” que aparece en Suetonio. También la versión de la HBO sigue bastante bien el texto de Suetonio y Plutarco: Cimbro le coge de la toga, como señal para los conjurados, César se defiende y trata de cubrirse las piernas y la cabeza para morir con dignidad.

En conclusión, son escenas que ilustran muy bien lo que nos transmiten los textos, porque se basan en ellos. Se trata de una muy buena forma de acercar al espectador a los textos clásicos mediante la imagen.

Cecilia Ares.

 

Italia: El Senado inicia el proceso para declarar el latín y el griego patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad

Cecilia Ares nos envía esta noticia publicada en La túnica de Neso:

“Es realmente una gran satisfacción haber contribuido a iniciar, gracias al orden del día aprobado ayer en la Comisión de Educación del Senado, el proceso que llevará a la inclusión del latín y el griego en el “Patrimonio Cultural de la Humanidad” reconocido por la UNESCO”.

Es lo que declara el senador Fabrizio Bocchino (Sinistra Italiana), primer firmante de la moción que insta al gobierno a “convertirse en «garante de la salvaguardia del latín y el griego» como disciplinas de soporte, junto con la filosofía, de una escuela formativa no profesionalizadora, y de una educación global y humana de las nuevas generaciones, también mediante una continua sensibilización a través de políticas educativas”, continúa el senador.

“De lenguas muertas, nada: el latín y el griego están más vivas que nunca, ya que en ellas se basa la estructura del pensamiento lógico, y por lo tanto del pensamiento científico, filosófico, histórico, político. Dar valor a estas lenguas como patrimonio inmaterial de la humanidad contribuye a darnos un sentido de identidad y de continuidad, proporcionándonos una conexión con nuestro pasado, que atraviesa el presente y tiende hacia el futuro”, concluye el senador.

Origen: Italia: El Senado inicia el proceso para declarar el latín y el griego patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad

El perfume de los dioses

Estamos en plena campaña navideña, época sin duda característica por el continuo bombardeo publicitario. Se ha estimado que de media en un día recibimos unos 3000 impactos publicitarios y de todos ellos, nosotros, como filólogos clásicos y amantes de lo greco-latino nos hemos hecho eco de dos.

Los perfumes son uno de los regalos más socorridos en estas fechas, pero en concreto nosotros os recomendamos dos, no por su aroma, ni por su precio, ni por la marca… -no estamos aquí para hacer ese tipo de publicidad gratuita-; pero sí por lo que representan en sus spots y en su nombre: Invictus y Olympéa.

Invictus es un perfume masculino en cuyo anuncio aparece un esbelto Adonis, recién vencedor de los Juegos Olímpicos. Lo impresionante de esta campaña publicitaria es cómo ha sabido conjugar elementos propios del siglo XXI, como los paparazzi, el estadio, los tatuajes… con lo que es la esencia de los Juegos Olímpicos de la Grecia clásica: el atleta es jaleado por la multitud tras su victoria, considerado un héroe, aunque aquí cambiamos la corona de olivo por un trofeo. En el spot ampliado vemos que el vencedor es incluso señalado por una divinidad femenina y recibido por dos dioses que le tienden la mano, simbolizando el carácter semidivino que se les otorgaba a los campeones. Y para finalizar, su nombre, Invictus. Aquí no han recurrido a la cultura griega, sino al latín: “invicto”.

Podéis pinchar aquí para ver el anuncio en su versión extendida de casi un minuto

Pero Paco Rabanne no creó sólo la fragancia masculina, el año pasado lanzó la correspondiente para el género femenino, Olympéa. En esta ocasión vemos a una mujer que sin duda rivaliza en belleza con la propia Afrodita. Su llegada al Olimpo en un deportivo blanco con alas despierta a los aletargados y aburridos dioses, ¡hasta las estatuas cobran vida para mirarla! Volvemos a tener aquí a nuestro campeón de Invictus, que, como es lógico y esperable, se queda prendado de nuestra diosa. De nuevo observamos una mezcla entre lo clásico y lo actual: un Zeus escuchando un “loro”; vestidos que recuerdan a la Grecia clásica pero que fácilmente podrían desfilar por la fashion week; duchas en la palestra; e incluso, un coche deportivo con alas que podría cambiar su matrícula de OLYMPÉA por la de PEGASO, sin ningún problema. Pero hay un error en toda esta historia y no sabemos si ha sido involuntario o una transgresión para dotar de más carácter a nuestra Afrodita particular, y es que las mujeres griegas nunca pisaban las palestras donde los atletas entrenaban en total desnudez y esto es lo que se representa en la última escena. De todas las maneras la esencia nos deja un recuerdo totalmente clásico.

Aquí podéis pinchar por si queréis ver el anuncio.

Así que, si estas navidades queréis sentiros como vencedores de las Olimpiadas o hermosas diosas griegas, sólo tenéis que incluir estos perfumes en vuestras listas de deseos. Y por si alguien se pregunta cuál es la canción de fondo, os la dejamos aquí . Observaréis que también tiene ciertas reminiscencias clásicas.

Os pedimos que, si conocéis otros perfumes con anuncios televisivos desde el mismo enfoque, los compartáis con nosotros.

Cecilia Ares del Teso

MITOLOGÍA EN LA MÚSICA MODERNA (I). EL MITO DE PROMETEO.

Al hilo de otras entradas y debido a que muchos de nuestros seguidores son grandes melómanos (del gr. μέλος) dedicaremos una serie a la mitología, sobre todo griega, y otros aspectos de las cultura greco-romana en la música de las últimas décadas. Pues bien, pese a lo que algunos sectores opinen de ciertos géneros de música como es el rock o el pop, vamos a ver que junto a la calidad poética de estas composiciones, los podemos considerar un buen vehículo para la transmisión cultural en general y de la cultura grecolatina en particular.

Bien sabemos que la mitología clásica ha sido una de las principales y más importantes fuentes de inspiración para todas las manifestaciones artísticas a lo largo de toda la Historia: literatura, cine, artes plásticas, música, etc.  Hoy nos centramos en dos puntos clave: la música y el mito de Prometeo. Este mito ha sido estimulante para los artistas desde la antigüedad clásica hasta nuestros días.

Para quien no conozca la historia, Prometeo era un Titán que no tenía miedo alguno a los dioses, y ridiculizó a Zeus. Fue un gran benefactor de la humanidad. Urdió un primer engaño contra Zeus al realizar el sacrificio de un gran buey que dividió en dos partes: en una de ellas puso la piel, la carne y las vísceras, que ocultó en el vientre del buey y en la otra puso los huesos pero los cubrió de apetitosa grasa. Dejó entonces elegir a Zeus la parte que comerían los dioses. Zeus eligió la capa de grasa y se llenó de cólera cuando vio que en realidad había escogido los huesos. Indignado por este engaño, Zeus privó a los hombres del fuego. Prometeo decidió robarlo y lo consiguió devolver a los hombres. Tras vengarse de la humanidad por la nueva enviándoles a Pandora, Zeus se vengó también de Prometeo e hizo que lo llevaran al Cáucaso, donde fue encadenado. Zeus envió un águila (o buitre) para que se fuera comiendo el hígado de Prometeo.

Podríamos decir que Prometeo para la actualidad se ha convertido en el rebelde por antonomasia de la Antigüedad. También simboliza el sufrimiento o la desesperación a causa de su cíclico castigo. Por lo tanto, la visión de Prometeo que nos van a ofrecer las canciones siguientes es la de rebelde, luchador que se levanta contra el poder divino y superior y la encarnación del sufrimiento.

La primera canción que os presentamos es del grupo Tierra Santa en su disco Apocalipsis (2004): “La ira del cielo” (Puedes escucharla pinchando aquí). Nos presentan a Prometeo como benefactor del ser humano aun a costa de su propia vida.

Otro grupo nacional ha tratado el tema en varias canciones. Se trata de Extremoduro, conocido por todos. El episodio mítico le ha servido al grupo en el álbum Rock transgresivo (1994) para “Extremaydura”, en donde las menciones o alusiones al mito de Prometeo son evidentes. El mito está traído como recurso para la comparación entre el yo-lírico, abatido por el abandono de la amada, y el sufrimiento del titán. (puedes pinchar aquí para ver y escuchar en youtube)

Desde que tú no me quieres
yo quiero a los animales
y al animal que más quiero
es al buitre carroñero
es al buitre carroñero.
Desde que tú no me quieres
yo todos los días me muero
y alimento con mi carne
en Monfragüe buitres negros
en Monfragüe buitres negros
[…]

Y de nuevo Extremoduro en “Prometeo”, del disco Ágila (1996) usan al titán para encarnar el espíritu de lucha, rebeldía y desobediencia, pero también simboliza el sufrimiento  por el rechazo de la amada. Aquí se establece el paralelismo entre el titán mitológico y el desdichado enamorado, y entre Zeus y la altiva amada. (Pincha aquí para escuchar)

[…]“No me levanto ni me acuesto día
que malvado cien veces no haya sido”
no me entretengo, estoy en lucha entodavía,
hoy voy ganando, ayer perdí.
Me regaló una herida, cierra de noche, abre de día;
-no sufras Prometeo- me dice siempre que la veo.

 

Posteriormente, Robe Iniesta, letrista y líder de Extremoduro en solitario ha lanzado el disco Lo que aletea en nuestras cabezas (2015). En la canción “Guerrero” volvemos a encontrar el yo-lirico identificado con Prometeo. Esta vez como luchador valiente cuyo objetivo es robar el fuego, acto que simboliza la búsqueda del amor perdido. Es un guerrero que se lame las heridas y lucha (esta vez por el amor). Pero Prometeo no es el único modelo griego que evoca y tanto el título, “Guerrero”, y la frase “del desfiladero no os voy a dejar pasar” nos hace pensar inmediatamente en Leonidas y sus trescientos, ¿verdad?. Y es que Robe estudió en la UNED latín, lo que se nota también enel disco La ley innata (2008), más que conocida para nosotros, los filólogos clásicos. Os recomiendo que le echéis un vistazo, sobre todo a la portada del disco.extremoduro

Pincha aquí para escuchar la canción de “Guerrero”:

[…]Como buen guerrero,
solo tengo miedo
a que sus ojos dejen
de mirar a ver si puedo
llegar al Olimpo
y robar el fuego.
Yo no robé del Olimpo
este fuego, mi amor,
fue del infierno,
este invierno,
buscando calor.
[…]

 

Distinta manera de acercarse al mito es la que nos presenta Kutxi Romero, cantante y letrista de Marea, y el grupo de flamenco-fusión Ja ta Ja, en Raigambre (2009). En el corte “Que mi mula nunca duerme” encontramos claras referencias al padecimiento cíclico, con el ejemplo en el mito de Prometeo. Aquí el mito esta usado como metáfora junto con otras leyendas para simbolizar el sufrimiento repetido, pero el afán de superación es suficiente para que nada de lo anterior haga temer por la voz lírica (es decir, por Prometeo) ya que es inmortal). Escúchalo aquí

No temas por mí cuando aniden buitres en mi espalda,
jamás te preocupes del lodo que inunda mi sien
si viste a las ratas atarme las patas,
si buscan las hienas mis venas hurgando en la piel,
que mi mula nunca duerme; has de saber
[…]

Estos son ejemplos de cómo aun la mitología sigue siendo una inagotable fuente para establecer comparaciones y similitudes con los sentimientos humanos que plasman los músicos en sus canciones. Y hay una infinidad más de canciones y mitos que esperamos tratar en otras entradas futuras.

Os animamos a que nos hagáis llegar grupos o canciones que tengáis en mente sobre este tema y entre todos ampliemos el recopilatorio que aquí, en Notae Tironianae, iremos haciendo.

 

Cecilia Ares.

 

La emperatriz Teodora en la Casa de las Conchas

Continuando con la serie del ciclo de conferencias titulado “Mujeres del Mundo clásico. Entre la sumisión y el poder” hoy le toca el turno a la titulada “Mulieres fortes de Constantinopla: Teodora y las emperatrices de los siglos V y VI”.

Margarita Vallejo Girvés, profesora titular de Historia Antigua en la Universidad de Alcalá de Henares, nos presentó el pasado lunes 8, en la biblioteca municipal de la Casa de las Conchas, la figura de Teodora, una de las mujeres más importantes del siglo VI en el Imperio Romano de Oriente.

Teodora (497-548), pese a su origen humilde, fue emperatriz bizantina y esposa de Justiniano I. La conocemos en gran parte por las referencias literarias de Procopio de Cesárea, que nos presenta una imagen a veces contradictoria sobre esta mujer. Muchas veces la alaba, pero fue él sobre todo quien creó la leyenda negra que hay sobre ella. Esta mala fama, que nos ha llegado a través de la Historia Secreta de Procopio, la hizo merecedora de protagonizar muchas novelas históricas que inciden en su carácter malvado. También ha sido protagonista de muchas obras pictóricas, películas, etc.

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Benjamin Constant, Teodora en el Coliseo

 

Pero, pese a las connotaciones negativas de las que la carga Procopio, no se puede negar que Teodora fue una mujer fuerte, con valor, con carácter y muy religiosa. La versión de Procopio fue preferida por el “morbo”; y tampoco ayudó la visión que se tenía de ella en el Imperio de Occidente, sobre todo por las confrontaciones religiosas que había entre ambas partes del imperio.

Pero Teodora no es la única figura femenina con autoridad de la época, sino que se sitúa en una tradición de emperatrices con gran poder político como Aelia Eudoxia, Aelia Eudocia, Pulqueria, Verina y Ariadne, entre otras. Su papel no se entendería bien si obviásemos a sus antecesoras.

Teodora era, como decíamos al principio, de origen humilde, y antes de conocer a Justiniano fue actriz de escenas mitológicas de tono subido y de vez en cuando ejerció la prostitución. Pero esto no le impidió llegar a ser emperatriz. Tras una vida agitada, llena de altibajos, conoció a Justiniano en el hipódromo. Aunque tuvieran algunos impedimentos para casarse (ya que había una ley que prohibía que las actrices se casasen con hombres de la nobleza) consiguieron hacer su unión oficial.

Conocemos a Justiniano como un emperador con un gran espíritu reformista, y también aquí se nota la influencia de Teodora. Pero el episodio donde ella se reveló como una valiosa y apta gobernante fue durante los Disturbios de Niká, protestas que en parte provocaron las propias acciones de Justiniano y Teodora. Los agitadores, con toda probabilidad, prendieron fuego a muchos edificios públicos, incluyendo la iglesia de Hagia Sofia, y proclamaron un nuevo emperador, Hipatio, el sobrino del anterior emperador Atanasio I. Incapaz de controlar a las masas, Justiniano y sus oficiales se prepararon para huir. En un encuentro del consejo gubernamental, Teodora censuró esta actitud y pronunció la célebre frase “la púrpura es una excelente mortaja”. Su discurso alentó a todos, incluyendo al propio Justiniano, que ordenó a sus tropas leales que atacaran a los manifestantes en el hipódromo. Hipatio y los instigadores de la rebelión fueron ajusticiados debido a la insistencia de Teodora. Por lo tanto, vemos reflejada en esta mujer una figura autoritaria, con un coraje superior incluso al de su propio marido.

Políticamente asesoró a su esposo Justiniano en muchas de sus reformas, sobre todo en las que concernían a la vida de las mujeres. Fue mediadora entre Justiniano y los monofisitas, una de las corrientes religiosas proscritas, llegando incluso a dar protección a los refugiados y perseguidos, lo cual no agradó a la parte occidental del Imperio. Su gran influencia y el poder monetario del que disponía le permitió llevar a cabo una amplia actividad evergética, construyendo iglesias, orfanatos, etc.

Dejando a un lado la visión negativa que nos ha transmitido la tradición, vemos en Teodora la figura de una de esas mujeres, que lejos de la sumisión, ejerció un gran papel, aunque secundario, en el gobierno de su esposo, quien la amó profundamente y siempre se hizo representar junto a ella como símbolo de amor, respeto y admiración, otorgándole así el reconocimiento que muchos le restaban.

Cecilia Ares del Teso

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