BAILES GRIEGOS

El pasado día 28 de abril tuvimos la suerte de poder participar activamente en el día del centro del IES Francisco Salinas de Salamanca durante nuestro periodo de prácticas.

baile

Nuestra tutora, Amelia Montiel, es una experta en danzas griegas, ya que ha vivido en Grecia durante los últimos 28 años. Cuando nos propuso esta actividad no pudimos negarnos ante esta nueva e increíble oportunidad que teníamos ante nuestros ojos, por lo que durante una semana estuvimos aprendiendo los principales bailes griegos para luego poder realizar un taller dirigido a todos los alumnos del centro. Para la ocasión, decidimos realizar una selección de los bailes griegos más tradicionales, a los que unimos el συρτάκι, que, a pesar de ser el más reciente de todos, es el más conocido gracias a la popularidad de la película “Zorba, el griego”.

El baile ha estado siempre vinculado a Grecia desde los orígenes, ya que permitía a la población expresar sus sentimientos a través de la vinculación que se establecía con la danza y con la ciudad, ya que el baile es un elemento de cohesión entre los ciudadanos. Como ejemplo de origen mítico de algunos de esos bailes se encuentra la historia de Teseo, que mató al Minotauro en el laberinto de Cnoso. La historia narra cómo Teseo, tras haber matado al Minotauro, de regreso a Atenas, se detuvo en Delos para ofrecer un sacrificio a los dioses por la ayuda recibida. En dicho sacrificio, elaboró un baile con movimientos de serpiente, en el que ejemplificaba las dificultades que había vivido en su enfrentamiento con el Minotauro y, en general, en su aventura a través del laberinto. Los griegos extendieron el baile a su vida cotidiana a lo largo de historia, dando lugar a las diferentes variedades que existen actualmente, muchas de ellas relacionadas entre sí. Existen dos grandes grupos: danzas de pueblos o δημοτικά, entre las que tenemos el καλαματιανός (kalamatianós), el συρτός (sirtós) y el τσάμικο (tsámico); y las danzas conocidas en la ciudad a través de las tabernas y el ocio nocturno, dentro de las cuales incluimos el χασάπικο (hasápico), χασαποσέρβικο (hasaposérviko), τσιφτετέλι (tsifteteli) o el συρτάκι (sirtaki), que, como hemos dicho, es el menos tradicional. Entre ellos, practicamos los siguientes:

  • Καλαματιανός: danza tradicional griega, que en su origen tuvo un sentido trágico pero hoy es de carácter festivo. Fue muy frecuente en la zona de Laconia. Un ejemplo lo podemos encontrar en este vídeo de Youtube, en el que unas chicas bailan al son del Μήλο μου Kόκκινο.
  • Χασάπικο: fue la danza de la asociación de carniceros de Constantinopla, durante el periodo bizantino. Los bailarines ponen las manos en los hombros del compañero, realizan variaciones en los pasos e incluso se dan palmaditas en los hombros.
  • Τσιφτετέλι: baile femenino de origen oriental. Antiguamente se bailaba en pareja, con los brazos en alto y con menos movimientos sensuales que en la actualidad, ya que ha recibido mucha influencia de los bailes orientales femeninos. Aquí tenemos un ejemplo del célebre programa griego “Στην υγειά μας”.
  • χασαποσέρβικο: es una modalidad más rápida que el χασάπικο.
  • Συρτός: es una danza grupal en ronda, similar al καλαματιανός, con ligeras variantes en algunos de sus pasos. Es, probablemente, la más antiguas de todas las mencionadas. Podemos ver un ejemplo de este baile tradicional griego pinchando en este enlace.
  • Συρτάκι: no es una danza griega tradicional, sino que fue creada para la película Zorba, el griego de 1964. Pertenece al compositor Mikis Theodorakis. Esta danza es una mezcla de versiones lentas y rápidas de la danza χασάπικο. Se baila en una formación en línea o círculo, con las manos en los hombros de los compañeros y, como ya hemos dicho, comienza de manera lenta, transformándose gradualmente en más rápida e incluyendo saltos. Pinchando aquí podréis ver un pequeño tutorial realizado por Amelia Montiel, Beatriz Calvo y Marina López sobre cómo realizar el comienzo del baile griego. Tras la parte que hemos grabado seguirían los pasos del χασάπικο, que dábamos ya por conocidos.

Esperamos haber hecho un buen resumen sobre los principales bailes tradicionales griegos y que, con esta entrada, os haya “picado” el gusanillo para aprender, al menos, alguna de las variantes propuestas anteriormente.

Beatriz Calvo y Marina López

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Pigmalión, el mito del que todos hablan

Aprovechando el tirón sobre la entrada pasada de nuestra compañera Marina López, que podéis ver aquí, continuemos explorando la figura de Pigmalión, ¡qué mejor homenaje para recordar al poeta Ovidio en el segundo bimilenario de su muerte (43 a.C.- 17 d.C.)!.

Para el que no haya oído hablar de él o no haya echado un vistazo a la entrada a la que he hecho referencia anteriormente, es un mito que narra la historia de un artista, Pigmalión, que, aborreciendo a las mujeres, decide crear él mismo, con sus propias manos, a la mujer ideal. Crea una estatua de marfil tan hermosa, que acaba enamorándose de ella. Le adorna con ropas el cuerpo, se lo palpa y la besa imaginándose que es real, pero no es así. El día de la fiesta de Venus en Chipre, tras realizar las debidas ofrendas en el altar de la diosa, le pide tímidamente a ésta, que su esposa sea una joven semejante a la joven de marfil:

[…] cum munere functus ad aras
constitit et timide, “si di dare cuncta potestis,
sit coniunxopto” (non ausus “eburnea virgo
dicerePygmalion “similis mea” dixit “eburnae.”

“Cuando después de haber cumplido el ritual, se paró junto al altar y con gran temor dijo Pigmalión: “Si los dioses podéis conceder todo, deseo que mi esposa sea” (no se atrevió a decir “la joven de marfil”) “semejante a la de marfil” (Ov. Met. 10, 273-276)

Y la diosa, entendiendo su petición, le concede vida a la estatua. El poeta finaliza el mito dándonos el nombre de la hija de ambos, Pafos. Hecho que resulta curioso, ya que en ningún momento da el nombre de la estatua, y podía haber hecho lo mismo con la hija, aunque muy posiblemente le resultó útil nombrarla para narrar la historia siguiente. Con esto, quiero señalar el evidente papel secundario de la mujer durante todo el relato. Quizá podamos encontrar similitudes en la creación de la mujer por el hombre en la historia de Adán y Eva.

normand
Ernest Normand, Pigmalión y Galatea. 1886

Bien, una vez expuesto el mito, les invitaré a que hagan memoria, ¿les suena haber visto, leído u oído una historia similar bien sea en libros, en cines, teatro o música? De sobra es conocida la película de My fair lady, por poner un ejemplo.

Eso en cuanto al cine, pero bien podría hablar de literatura, pintura, teatro o incluso ciencias modernas como la sociología, pero donde me voy a detener es en la música.

El videoclip “Una come te” (puedes verlo aquí) de Cesare Cremonini creo que ilustra perfectamente bien el mito que Ovidio pone en boca de Orfeo, aunque adaptado en cierta medida a los nuevos tiempos. Narra la historia de un artista, que al ver una muñeca se siente realmente inspirado para darle forma. Comienza a diseñar cada detalle del cuerpo de su muñeca inspirándose en las revistas de modelos que tiene a mano. El videoclip muestra el proceso detalle a detalle, cómo empieza modelando el yeso y creando cada parte del cuerpo de su obra. Una vez terminada, la mide y se da cuenta de que es la mujer perfecta (físicamente). Él mismo diseña y cose el vestido del maniquí y tras este duro trabajo, el artista cae rendido en un profundo sueño mientras la muñeca cobra vida. A continuación, muestra como el hombre enseña a la mujer a bailar, a comer, a hablar y a besar (recordemos los besos que le da Pigmalión a su estatua).

Oscula dat reddique putat.

“Le da besos, cree que se los devuelve” (Ov. Met. 10, 256)

[…] oraque tandem
ore suo non falsa premitdataque oscula virgo
sensit et erubuit […]

“Y por fin aplasta con su boca una boca que ya no era falsa; notó la doncella los besos que le daban y enrojeció”. (Ov. Met. 10, 291-3)

Yo creo que se asemeja bastante al mito, en tanto en cuanto que el hombre es el artista que crea a la mujer, modela cada parte de su cuerpo, se intuye el canon de belleza, ya presente en Ovidio, le cose sus ropas y además le enseña a comportarse; pero el final del videoclip a mí me desconcierta completamente. Resulta que es el hombre el que desaparece y es él quien es un muñeco. La chica sonríe como si ya se lo esperara y lo pone junto a la muñeca que apareció al principio y fue la inspiración del artista para la realización de su obra y así finaliza esta producción, casi con la idea de que todo había sido un sueño y en realidad es la mujer la que maneja al hombre, a mí me da la sensación de que los papeles se han invertido, pero las apuestas, están abiertas, opinen ustedes.

Y con esto termino esta larga entrada, dejando patente que los mitos griegos y romanos están más vivos que nunca, que la inspiración viene de cualquier parte y que puede haber muchas versiones de una misma historia, sólo hay que saber manejarlas.

Gracias por leernos.

Beatriz Calvo

Las traducciones son de Josefa Cantó Llorca y José Carlos Fernández Corte (Ovidio, Metamorfosis, Libros VI-X, Madrid: Gredos 2015)

Los beneficios de una vida sana

¿Cómo abordar este tema y relacionarlo con “las clásicas”? Ya de antemano advierto que esta entrada no pretende seguir la línea que se viene marcando en el blog en cuanto al contenido, pero si quiero haceros pensar, y no solo a la mayoría de lectores clásicos que frecuentan, como yo, cada día las entradas de este círculo, sino también al resto de personas que nos leen, aunque solo sea por curiosidad.

¿Qué pasa con las clásicas? ¿Quién ha dicho que el griego y el latín son “lenguas muertas”? ¿Quién ha dicho que ese mundo no es divertido y totalmente enriquecedor para el cuerpo y la mente? En realidad, vemos como aún hoy las películas de Romanos encandilan al público, hay mucha sangre y digámoslo claro, ¡mucho sexo! Y esto es lo que vende, en muchos casos. Tenemos los ejemplos de todas las épocas, como “Cleopatra” o “Ben-Hur”, pero lo más reciente sería “Gladiator”, entre otras. Hasta Disney se atrevió con lo mitológico y su película sobre la figura de Hércules.

¿Quién dice que el latín esté muerto? ¿Acaso no hay anuncios de coches que usan citas latinas? ¡Anda! ¿Y eso? ¿Ahora resulta que el latín proporciona prestigio? ¡Esto no es de ahora señores! ¡Nosotros no hemos inventado nada! Con esto no quiero decir que antes de que nosotros llegáramos a estar donde estamos, solo hubiera griegos y romanitos por el mundo; obviamente, había otras grandes civilizaciones que contribuyeron a hacer a éstos mucho mas grandes, bien fuera por medio de conquistas o aportes culturales (no nos olvidemos de los relatos de Heródoto)

Hoy en día parece que estudiar clásicas es de ser friki y ¡no!: hay gente “normal” apasionada por saber de dónde venimos, cómo se ha construido todo lo que tenemos hoy, de dónde surge la filosofía, la oratoria o la literatura, etc; y que los antiguos no solo se dedicaban a pensar, también jugaban, bebían, hacían sus fiestas, y, ¡anda! ¡qué casualidad!, hasta parece que en eso es lo único en lo que les hemos superado. Con la fama que tenían los romanos…

¿Y qué pasa con los vestidos? ¿Los peinados? ¡Si parece que hasta las más famosas marcas de moda se inspiran en los clásicos creando diseños de corte heleno!

¿Y qué hay del culto al cuerpo? Pues sí, en esto también se nos adelantaron; los griegos ya tenían sus gimnasios y lugares increíbles creados para tratar todo lo relacionado con el culto al cuerpo.

¡Los griegos y los romanos nos dieron muchas cosas! Y yo creo que no somos conscientes de la importancia que esto supone. Estudiar sus textos y su forma de vida no solo te aporta un saber lingüístico sino otras muchas cosas que están al alcance de todo el que quiera descubrirlas.

Yo no sé qué pensaréis, pero a mí realmente me emociona ver un puente romano aún en pie, un acueducto, una casa, ¡Ay, sí, sobre todo una casa! ¡Bendita sea Pompeya! Nosotros somos hoy igual de cotillas que ellos en su época, porque también eran personas; y a mí personalmente me produce una curiosidad terrible saber dónde y cómo vivían y mi mente no alcanza a comprender cómo es posible que haya gente a la que directamente no le interese y nos tache de aburridos.

Yo creo que cada día nos introducimos un poquito más en la sociedad, los periódicos mencionan noticias relacionadas con “nuestro mundo”, se hacen películas de esas que gustan, series, obras de teatro (no nos olvidemos de los éxitos de cada verano en el teatro romano de Mérida), ropa, anuncios… y sí, reconozcámoslo: ¡Las clásicas están vivas!

Sé que hay muchas cosas que no he matizado, y sé, sobre todo, que me dejo la mayoría de lo que somos hoy en el tintero, sólo quería haceros llegar lo evidente: es necesario ser conscientes de dónde venimos y lo que ha costado llegar hasta aquí, todo este mundo merece mucha más importancia de la que hoy en día tiene.

Hasta aquí por hoy y gracias por leernos.

 Mens sana in corpore sano

Juvenal, Sat. X, 356

Beatriz Calvo Manzano