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Las murallas de Ávila

Adelaida Andrés nos envía esta noticia publicada en El País: Nuevos restos confirman que la muralla de Ávila es de origen romano

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El togado romano de la calle Libreros

El jueves pasado, tal y como os anunciamos en nuestro blog, se presentó en el Museo de Salamanca una pieza escultórica del s. I d. C., un togado romano, de la que prácticamente solo queda el tronco (Podéis leer la noticia completa aquí). La estatua,  rota en dos fragmentos, fue hallada en 2015 en una excavación en la calle Libreros 58, zona que parece constituir el núcleo de la antigua ciudad romana. Parece que pudo llegar a medir 2 metros y a pesar media tonelada, eso sin contar con el pedestal. El hombre representado sería sin duda un personaje público de relevancia.

La estatua fue reutilizada como material de construcción; en el lugar del descubrimiento no hay restos asociados. Cabe suponer que, dadas sus dimensiones, su emplazamiento original no fuera demasiado lejano, lo que confirmaría la hipótesis de que el foro de la ciudad se encontraba en esta zona del recinto.

Para más información remitimos al artículo “Estatua de togado romano hallada en Salamanca” de Manuel Carlos Jiménez González y Ana Rupidera Giraldo (Stud. hist., H.ª antig., 34, 2016, pp. 139-165)

Susana González Marín

En Nueva York los hay que toman café sobre un mosaico de Calígula

Manuela y Mª Ángeles Martín Sánchez nos envían esta noticia publicada en el ABC el lunes 23 de octubre: EEUU ha devuelto a Italia un famoso mosaico que adornaba una de las lujosas naves de Calígula. Desde la 2ª guerra Mundial, el mosaico, reconvertido en una mesa de café, había sido utilizado en un apartamento de Nueva York.

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Reapertura del Teatro Marítimo

Nuestras colaboradoras MªÁngeles y Manuela Martín Sánchez nos envían la siguiente noticia publicada en ABC este verano (pincha aquí) sobre la reapertura tras la restauración del Teatro Marítimo y la Sala de los Filósofos de la villa Adriana en Tívoli.

Renace el famoso Teatro Marítimo de Villa Adriana

Era uno de los lugares predilectos del emperador Adriano (Itálica, 76 – Bayas, 138 d.C. ) en su fabulosa Villa Adriana, que ocupaba 120 hectáreas, a las afueras de Tívoli, a unos 30 kilómetros de Roma. Ahora, cuando se cumple el 1900º aniversario de su acceso al poder, en el 117 d.C., sucediendo a su tío Trajano, renace la alcoba secreta del emperador Adriano: Se reabre el famoso Teatro Marítimo y la Sala de los filósofos, después de tres años de restauración. Son dos edificios contiguos: El primero dedicado al retiro del emperador Adriano, lugar para cultivar el otium literario y filosófico, una isla, zona privada para aislarse con sus reflexiones y sus amores. El segundo es una amplia sala rectangular dedicada a la biblioteca de la villa. El Teatro Marítimo es el lugar más emblemático de Villa Adriana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999. «Era un espacio dedicado al pensamiento, a la meditación, a la reflexión, un área fundamental del complejo residencial de Adriano», manifiesta el director de la Villa, Andrea Bruciati, quien añade con visible emoción: «El Teatro Marítimo es un lugar único, porque es íntimo, privado, que encierra toda la sensibilidad y la complejidad de quien estaba al centro del mundo».

Villa en la villa

Era una «villa en la Villa», según definición de los arqueólogos. Retiro íntimo del emperador para sus meditaciones, y quizás alcoba de amor con su Antinoo, bellísimo esclavo adolescente nacido en Bitinia (Asia Menor), durante cinco años favorito amante del emperador. Tras su trágica muerte, ahogado misteriosamente en las aguas del Nilo en el 130 d. C., a Antinoo se le rindió culto.

El público puede acceder hasta el peristilo, el recinto rodeado de columnas, y caminar a lo largo del anillo de agua, que era una auténtica piscina donde Adriano podía también bañarse. Y se puede observar la isla central, que en su tiempo estaba comunicada solo por dos puentes de madera que podían elevarse. En esa isla había una especie de apartamento completo: Contaba con atrio, triclinio, un estudio, dos habitaciones, baño termal y vestuario. En la interpretación más romántica, era también una alcoba de amor. Aquí, en estas salas el emperador filósofo habría comenzado, según crónicas y biografías, a escribir sus propias memorias. Es sugestivo imaginar a Adriano componer el famosísimo poema fúnebre, con estos versos existenciales: «Pequeña alma, blanda, errante/ Huésped y amiga del cuerpo» («Animula, vagula, blandula / Hospes comesque corporis»).

Cabe imaginar también la emoción que habría sentido la escritora Marguerite Yourcenar (Bélgica, 1903 – Estados Unidos, 1987) al ver renacer el Teatro Marítimo de esta legendaria Villa Adriana, en cuyo ambiente paseó y respiró para escribir las «Memorias de Adriano», su amado emperador que favoreció las artes, demostró humanidad teniendo consideración con los esclavos e hizo más grande la gloria de Roma al lograr durante su reinado que el imperio alcanzara la mayor extensión territorial de su historia.

 

 

 

Siete tesoros mundiales bajo las aguas

Elena Villarroel nos envía este enlace al diario El País:

La Unesco designa siete ejemplos de protección del patrimonio cultural subacuático. Cuatro de ellos son españoles.

Por cierto, varios están relacionados con el transporte de vino en la antigüedad…

Lo interesante son las hermosas fotografías, puedes verlas pinchando aquí.