Entrevista con Anne Carson

Hoy os dejamos esta preciosa entrevista de Anne Carson (El Cultural, 24 de junio de 2020), en la que dice sentirse “anonadada y sin palabras” al recibir su premio Princesa de Asturias, puesto que “realmente es confuso que me den una razón para una felicidad tan grande en un momento en que el mundo se está acabando. O más bien, dado que el mundo no parece terminar, ahora que está entrando en un tiempo de desconcierto.”

Y que constituye, como siempre en ella y su producción, una defensa de los clásicos. “¿Estás listo para el futuro? Homero habla de los seres humanos como si estuvieran en el tiempo de espaldas al futuro, con sus rostros vueltos siempre al pasado. Y lo hace debido a que todos los preceptos y precedentes y ejemplos de dignidad que necesitamos para vivir nuestra vida se encuentran allí, en el pasado.”

Marta Martín Díaz

Premio Princesa de Asturias para Anne Carson

Siempre es un motivo de alegría -y esta es la segunda vez que Notae Tironianae ha tenido el placer de hacerlo– anunciar un premio de categoría para una filóloga clásica: la poeta canadiense Anne Carson ha recibido el premio Princesa de Asturias de las Letras este año 2020. Os dejamos el texto que publica hoy en El País Javier Rodríguez Marcos:

Anne Carson gana el Princesa de Asturias de las Letras

La poeta canadiense Anne Carson, que el próximo domingo cumplirá 70 años, acaba de ganar el premio Princesa de Asturias de las Letras. Nacida en Toronto en 1950 y afincada en Nueva York, Carson es uno de los nombres clave de la literatura anglosajona actual. Profesora de filología clásica, en su obra confluyen el conocimiento de los griegos antiguos y la expresión de su intimidad familiar, las peripecias amorosas de los dioses olímpicos y su propio divorcio, la muerte del hermano de Cayo Valerio Catulo en el siglo I y la de su hermano en el año 2000. Según el jurado, presidido por el director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado, la recién premiada ha construido desde el mundo grecolatino una poesía en la que “la vitalidad del gran pensamiento clásico funciona a la manera de un mapa que invita a dilucidar las complejidades del momento actual”.

Para ella no hay conflicto entre el pasado y el presente. Nuestras ideas sobre el amor o la muerte no difieren demasiado de las de los habitantes de la Hélade. Por eso su obra posee una asombrosa unidad. A la vez que traduce a Eurípides o Esquilo —tiene una versión de la Orestíada—, publica poemarios como Hombres en sus horas libres (2000), La belleza del marido (2001) o Nox (2010). No es raro que uno de sus últimos trabajos haya sido Norma Jeane Baker de Troya, un diálogo dramático entre un mito moderno (Marilyn Monroe) y uno clásico (Helena) estrenado el año pasado en el neoyorquino Griffin Theatre. Todos conocen el trágico destino que arrastró la belleza de ambas.

Anne Carson es hoy una mujer a la que no le gusta demasiado hablar de sí misma pero que, en sus lecturas públicas, pide a los asistentes que la ayuden a recitar, igual que un coro en un teatro con vistas al Egeo. Siempre fue una persona particular. Era apenas una niña cuando un libro de vidas de santos le causó una impresión de la que nunca se recuperó. Lo mismo que el hallazgo de una edición bilingüe de Safo, la de Willis Barnstone. Tenía 15 años y le fascinó la grafía de un idioma “bellísimo” que no podía descifrar: el griego antiguo. Pero sería en Port Hope, a orillas del lago Ontario, donde conocería a Alice Cowan, una profesora de latín que encauzó aquella fascinación. “Le debo mi carrera y mi felicidad”, reconoce Carson cada vez que tiene oportunidad. También reconoce que su maestra “olía a apio”, pero lo dice para subrayar la conexión entre piel y espíritu.

Con 31 años se doctoró como filóloga y con 42 publicó su primer libro de poemas: Short Talks. Seis años más tarde, en 1998, publicó la novela en verso: Autobiografía de Rojo, una reescritura homoerótica de la historia de Hércules y Gerión cuyo éxito fue tal que corrió el riesgo de convertirse en autora de un solo libro. Un amigo la retó a escribir narrativa y ella aceptó. Se empeñó, ha contado, en escribir una novela “como las que compras en el aeropuerto”. Lo que comenzó como un desafío se fue convirtiendo en algo “más poético”. En parte porque tiene una máxima a la hora de escribir: cortar: “Cuando tengo demasiadas palabras, siento que no estoy diciendo nada. Que solo me estoy centrando en las palabras y no en los conceptos”. Así que comenzó a recortar “hasta que quedaron versos”. También la reescritura del enfrentamiento entre el héroe y el gigante —dueño de un rebaño de bueyes y vacas rojas— tiene una explicación particular: “En el mito, Hércules se enfrenta a Gerión y lo mata. Y ya está. Pero en algunas fuentes clásicas, como la Ilíada, hay algunas referencias a una gran ternura homoerótica y decidí introducir este elemento sensual y ver cómo alteraría la historia. Además, quería que Gerión tuviese una vida divertida”.

Una vida divertida para alguien maltratado por la literatura, dice Anne Carson: “Mi actitud es que, por muy dura que sea la vida, lo que importa es hacer algo interesante con ella”. Es lo que le tocó hacer cuando en el año 2000 murió su hermano Michael en Copenhague. No se veían desde 1978. Él había abandonado Canadá tras saltarse la libertad condicional. Problemas de drogas. “Muchos países he atravesado / y muchos mares. Y aquí llego, hermano, / ante esta infortunada tumba tuya, / para darte los últimos honores”. Estos versos de uno de los poemas más famosos de Catulo y un puñado de fotos de Michael le sirvieron para armar Nox (2010), un libro de una sola hoja doblado en forma de acordeón, ilustrado con varios collages y metido en una caja.

La fórmula de confeccionar un libro que no lo pareciese le resultó tan atractiva que en 2016 repitió caja con Float, un conjunto de 22 textos, ella los llama performances igual que llama tangos a algunos de sus poemas. Esta vez los protagonistas parecían invitados a una fiesta de disfraces de la alta cultura: Hegel y Matta-Clark, ella misma y Lou Reed. El año pasado recibió a Eduardo Lago, de EL PAÍS, en su casa de Manhattan. Cuando el periodista le preguntó cuál era su próximo proyecto respondió: “Un cómic”.

Este premio recayó el pasado año en la novelista, ensayista y poeta estadounidense Siri Hustvedt y en ediciones anteriores en Fred Vargas, Adam Zagajewski, John Banville, Leonardo Padura, Antonio Muñoz Molina, Leonard Cohen, Paul Auster, Claudio Magris, Arthur Miller, Doris Lessing, Augusto Monterroso y Günter Grass.

En el suplemento Babelia de El País podéis leer: De la felicidad estoica a la amistad: enseñanzas del mundo clásico para esta nueva década, donde Jorge Morla repasa las últimas publicaciones relacionadas con el mundo clásico y propone su lectura como guía para el año que comienza. algunos títulos mencionados son: El infinito en un junco, de Irene Vallejo, Latin Lovers, de Emilio del Río; Grecia para todos, de Carlos García Gual; Mi cuaderno estoico de Massimo Pigliucci; Marco Aurelio, de Birley Anthony; o El arte de la buena vida. Un camino hacia la alegría estoica, de William B. Irvine; Mythos, de Stephen Fry; El deporte en la Grecia antigua, de Fernando García Romero; Diez lecciones sobre los clásicos de Piero Boitani; El mundo clásico: ¿Por qué importa?, de Neville Morley; A Ítaca desde el Guaviare, de Rodrigo Verano; la traducción de La amistad en el mundo clásico, de David Konstan; Circe, de Madeline Miller; Si no, el invierno. Fragmentos de Safo de Anne Carson; Fisiognomica de Pseudo Aristóteles. También destaca colecciones de clásicos, no solo las de Gredos o alianza sino otras menos conocidas como Los secretos de Diotima, de Guillermo Escolar Editor, que ha editado a Cicerón (Sobre la amistad), Séneca o Platón (El banquete); o El hilo de lana, de Mármara Ediciones.

Ann Carson: celebrando el Nóbel que no fue

El Premio Nobel de Literatura no es un tema ajeno a este blog, como las entradas que se
dedicaron a Bob Dylan con motivo de su victoria en el año 2016 demuestran (puedes verlas aquí). No obstante, este año la carrera por el premio ha sido una espera emocionante para lo que formamos parte de este blog, puesto que Anne Carson, filóloga clásica, poeta, ensayista, traductora, y profesora de Clásicas en la Universidad de Michigan, se ha mantenido entre las favoritas para hacerse con el premio hasta el último momento.
Aunque finalmente no pudo ser, siempre es una buena ocasión para celebrar y promover la lectura de una de las voces más fascinantes de nuestro tiempo, en la que la imbricación del pasado clásico, y su literatura, con el presente es una constante. (Como breve ejemplo, y uno de mis favoritos: el diálogo sobre la guerra entre Virginia Woolf y Tucídides en Hombres en sus horas libres). Para ello, sirva esta entrevista, publicada en El País el pasado mayo, con motivo de su última obra de teatro, Norma Jeane Baker de Troya, en la que la canadiense enlaza a Marilyn Monroe con la figura de Helena de Troya: “mi intención es acercar la tragedia de Eurípides en la que se basa mi pieza a una audiencia contemporánea.” (Además, en esta entrevista también encontramos a Carson hablando brevemente sobre Simone Weil, otra vieja conocida de este blog).

“Por mi formación como clasicista siempre he tenido que leer textos bilingües, en los que los dos idiomas aparecen en páginas enfrentadas. En mi opinión, la verdad no está en ninguno de los dos sino en el espacio que media entre ellos, constituyendo un tercer lenguaje”.

Marta Martín Díaz

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: