Gazapos en tiempos del Imperio

Recientemente, una entrada en este blog se refería a un gazapo oficial en Zamora. No es la primera vez que desde Notae Tironianae se señalan estas particulares formar de recuperar el latín. Hace tiempo, el profesor Gregorio Hinojo se refirió a la expresión remontada interruptus en el diario MARCA o a caueat creditor en EL PAIS, entre otras entradas.
Como apunta el prof. Battaner en su comentario en Facebook, en la película La vida de Brian (The life of Brian, Terry Jones, 1967) hay una conocida escena en la cual Brian, «militante revolucionario» del Frente Popular de Judea, escribe sobre un muro una pintada en contra de los romanos (“romanes eunt domus”). Al ser sorprendido por un centurión, se produce el efecto cómico. A éste, poco le importa la proclama antiimperialista del mensaje (una parodia del “yankees go home”). Más bien, pone el acento en la construcción de la fórmula y adopta un comportamiento semejante a un temible profesor de latín.
Al final de la escena, Brian aprende la lección. Otros, a juzgar por lo que escriben sobre los cristales o en la prensa, no.

Gustavo D. Merlo

 

 

Estrogenuinas: punk et circenses

Estrogenuinas es un grupo salmantino formado desde sus inicios por Ángela Álvarez (guitarra y voz), Carolina Álvarez (bajo y coros) y María Gómez (guitarra y coros). El puesto de baterista ha sido ocupado sucesivamente por Rebeca Serrada (2011-14), Elena Nieto (2014-15) y, actualmente, Darío Dagomsa (2016). En mayo de 2013 lanzaron su primer disco autoeditado “De Guijuelo a Wisconsin” y desde esa fecha han participado en programas de radio, televisión y hasta de un cameo en la película Ärtyco (2014) de Gabriel Velázquez. Compartieron escenario con Vinila Von Bismark, Pantones, Novedades Carminha, Pony Bravo y Belako, entre otros. En 2015 formaron parte del cartel del Sonorama Ribera y en este 2016 hicieron lo propio en el Irún Rock Festival. Durante el mes de abril de este año se dejarán ver en Uburama.

La formación posee una presencia activa en redes sociales tal como lo prueban sus cuentas en Facebook, Twitter, Bandcamp y Youtube. De la primera, se extrae una frase notable con la cual definen su música: “hacemos ‘chirll-out’: lo que nos sale de la chirla”.

El mundo del rock cuenta con un buen número de músicos con trayectoria académica. Greg Graffin, vocalista de Bad Religion, es PhD y profesor en la UCLA. Dexter Holland, cantante y guitarrista de The Offspring, posee un máster en biología molecular, entre muchos ejemplos. En el caso de Estrogenuinas, una de sus integrantes es alumna del grado en filología clásica.

Estrogenuinas versión 2014-15. De izq. a der: Elena Nieto, Ángela Álvarez, Carolina Álvarez y María Gómez.

Voy a un concierto para observarlas en directo y conocer personalmente a Carolina Álvarez, bajista del grupo y estudiante de clásicas en la USal. Antes del show, me presento y le formulo algunas preguntas:

—¿Cómo te acercaste a la música?

—Siempre me han gustado los grupos de punk femeninos como Bikini Kill o L7 y, dado que mi hermana tocaba la guitarra, se nos ocurrió formar un grupo que siguiera las inspiraciones del riot grrrl, movimiento feminista de principios de los 90, que dejó notar su influencia en el punk. Pero más tarde, a medida que íbamos componiendo las canciones, el grupo adquirió su propia personalidad, satírica y burlona con un amplia variedad temática.

Carolina Álvarez

—Entonces, ¿por eso la elección del punk?

—En primer lugar porque es lo que escuchamos. Y en segundo, debido a su sencillez a nivel compositivo y a la crítica que implica, se convierte en el género musical idóneo para nuestras canciones. En la mayoría de ellas contamos una historia y, si diéramos más importancia a la parte musical, el mensaje que queremos transmitir quedaría en un segundo plano. El punk es incisivo, directo y consigue que las letras no pasen desapercibidas.

—¿Lo clásico tiene lugar en la música de Estrogenuinas?

—Todas hicimos el bachillerato de humanidades y, a la hora de componer las letras, esto nos ha influido en buena medida. Por ejemplo, tenemos una canción llamada Hardkoré que trata sobre la Koré del Peplo. El título es un juego de palabras que alude a una koré aficionada al hardcore, un subgénero del punk. La canción da algunas nociones sobre cómo eran estas esculturas al tiempo que incluye referencias a ese estilo musical. También tenemos otra, Nietzsche es mi fetiche, dedicada al filósofo y filólogo clásico. En ella hacemos una síntesis de su filosofía. Todo ello en clave de humor.

Quien haya visto a Estrogenuinas coincidirá en que es una banda musicalmente compacta que despliega una energía intensa en sus directos. Pero además, poseen una actitud escénica que eclipsa al público.

Gustavo D. Merlo

 

Los romanos y la exploración espacial

El término inglés “hoax”, traducido habitualmente como “bulo”, designa un tipo de noticia falsa que -a diferencia del fraude- no persigue el lucro. Su finalidad es un poco más edificante: busca instalar una historia en el imaginario social. Para ello, el bulo procura asegurar su verosimilitud valiéndose de mecanismos simples: carencia de fuentes o firma, redacción pretendidamente formal, un razonamiento elegante, entre otros.

En la era de las redes, muchos de nosotros hemos recibido algún tipo de noticia falsa. Desde advertencias sobre el cierre de servicios de mensajería hasta la muerte e inmediata sustitución de Paul McCartney, todo cabe en su campo semántico. Incluso aquellos que tienen a la antigüedad clásica como foco. Por ejemplo, gracias a internet se difundió una historia que relacionaba el ancho de las vías del tren, las calzadas romanas y la exploración espacial. Su razonamiento es el siguiente:

El ancho de las vías del tren en EEUU es exactamente de 1435 milímetros.

¿A qué se debe la medida? A que el ferrocarril estadounidense se construyó a imagen y semejanza del de Inglaterra por ingenieros ingleses que pensaron que sería práctico mantener estas proporciones para reutilizar sus propias locomotoras.

¿Y por qué los ingleses habían construido así su ferrocarril? Porque esos ingenieros fueron los mismos que diseñaron los tranvías.

Pero, ¿por qué imperaba dicha distancia? Porque las personas que construyeron los tranvías fueron las mismas que construían carros y, por lo tanto, utilizaron los mismos métodos y herramientas.

¿Y por qué las ruedas de los carros estaban separadas exactamente en 1435 milímetros? Porque gran parte de los caminos de Europa poseía una suerte de carriles producto del tránsito de los carros. Una distancia diferente hubiera provocado la ruptura de sus ejes.

¿Por qué los carriles de los caminos estaban separados a una distancia tan exacta? Porque databan del tiempo de los romanos y fueron construidos por éstos para acelerar el despliegue de sus legiones.

¿Por qué los romanos utilizaron esta medida? Porque sus primeros carros eran instrumentos de guerra tirados por dos caballos que galopaban uno junto al otro con una distancia suficiente como para no estorbarse. Por otro lado, era necesario que las ruedas no se deslizasen sobre las huellas de los cascos y que, al mismo tiempo, no estuviesen demasiado espaciadas, ya que eso hubiera podido provocar accidentes cuando los carros avanzaban en formación.

000218Como se observa, el texto abunda en relaciones causales. Eso asegura, a primera vista, cierta coherencia en su progresión. Parte de un hecho fáctico -una medida standard- y a través de una secuencia lo relaciona con el Imperio Romano. Sin embargo, nuestra particular historia no termina aquí. Una ramificación -no menos sorprendente- relaciona el ancho de las vías del tren con la exploración espacial. Su razonamiento es el siguiente:

Cualquier vehículo que precise ser enviado al espacio necesita de un empuje adicional. Los ingenieros responsables del Programa de Transbordadores Espaciales lo sabían. Por lo tanto, desarrollaron unos cohetes auxiliares que permitieran al Columbia alcanzar la altura deseada y desprenderse de la nave para ser reutilizados en posteriores misiones. La compañía encargada de proveer de los SRBs (Solid Rocket Boosters) tiene su sede en Utah. Los propulsores debían ser transportados en partes para ser ensamblados en las inmediaciones de Cabo Cañaveral. Ahora bien, el medio de tranporte elegido para llevar a cabo esta tarea fue el tren. Sin embargo, en el trayecto de Utah a Cabo Cañaveral había un pequeño detalle: el convoy debía sortear una serie de túneles. Por lo tanto, el diámetro de los cohetes debía adecuarse a esta limitación. Y es aquí cuando la historia vuelve a concatenarse:  booster-train

¿Y qué determina el tamaño de un túnel? El tamaño de la locomotora.

¿Y qué determina el tamaño de la locomotora? El ancho de las vías del tren.

¿Y qué determina el ancho de las vías del tren? El culo de un caballo.

Basada en este relato, la compañía Luft Logistics diseñó para Brasil una singular publicidad. Para una versión subtitulada del mismo anuncio, clic aquí:

Eterno retorno, eterna creación. De las vías del tren a Roma. De las vías del tren hacia la exploración espacial. Y vuelta a Roma.

Lo cierto es que la relación entre la separación de las vías del tren y los carros tirados por caballos es más bien un producto de la ficción. Y no porque el ejército romano no usara carros. Los utilizó cuando ya no era posible tranportar los suministros de campaña por vía fluvial o marítima (en Agricola de Tácito poseemos descripciones detalladas). Los utilizó cuando la capacidad de carga del soldado estaba al límite (por Mario de Plutarco conocemos el mote de “mulas de Mario” aplicado a los soldados). Y finalmente, los utilizó cuando los animales de carga no eran suficientes o se carecía de forraje para su sustento. Es decir, los usó cuando no había otra alternativa. Eso sí, tirados por bueyes. Lo que a su vez generaba un convoy que atentaba contra la maniobrabilidad de la unidad y constituía un punto débil frente al enemigo.

La imagen épica del soldado romano montado en su carro es algo que sí se observaba en una ceremonia o en una procesión triunfal en Roma.

A pesar de todo, la historia de los romanos contribuyendo a la exploración espacial tiene su encanto. Aunque sea falsa.

Gustavo D. Merlo

Queremos tanto a Woody

Hay oficios que han visto la necesidad de aggiornarse. Y no me refiero a la noble ocupación de copista en tiempos de Gutenberg. No, nada de eso. De alguna manera, las transformaciones sociales influyen en las prácticas laborales de toda época. Pensemos por un momento en algo más contemporáneo, por ejemplo, en la profesión de “carterista”. Antiguamente, este oficio precisaba simplemente de la ejecución sensata de dos verbos: robar y correr. Al carterista le bastaba con una capacidad pulmonar suficiente como para galopar algunos cientos de metros. Es decir, correr hasta que la víctima abandonaba la persecución abatida por el cansancio. Hoy en día, eso no es tan simple. La proliferación de runners convierte al carterismo en una profesión de alto riesgo.

Hay otras profesiones que, por motivos que no vale la pena enumerar, han retocado mínimamente su praxis. Una de ellas es el psicoanálisis. Hay quienes aventuran que Woody Allen posee su cuota de responsabilidad.

Woody Allen por F. J. Sarró Alonso
Woody Allen por F. J. Sarró Alonso

Woody Allen llegó a este mundo como Allan Stewart Königsberg el 1 de diciembre de 1935. Su proyección mediática incluye además de la más conocida -me refiero a la de director- la de guionista, actor, músico, dramaturgo, humorista y escritor. Si hay algo que se puede extraer de su producción fílmica es que siempre buscó un lenguaje propio y, por tanto, un espectador ideal. ¿Cómo definir sus coordenadas? Podríamos postular que se trata de un espectador urbano, un voraz consumidor de cultura, alguien que ha experimentado los dilemas de su tiempo, un sujeto que ve en el cine de Hollywood un producto ingenuo, un neurótico y por último, un psicoanalizado.

Aphrodite

El singular inicio de “Mighty Aphrodite” (1995) nos sitúa en el teatro greco-romano de Taormina. La entrada del coro en escena y el recitado del prólogo predisponen al espectador a ser testigo de una tragedia. La breve semblanza de las historias de Aquiles, Layo y Edipo procuran inscribir el texto en un contexto de solemnidad. Sin embargo, el inmediato uso del gag produce un efecto cómico. Por ejemplo, el corifeo apunta una consecuencia funesta a propósito de la historia de Edipo: “Y nació toda una profesión que cobra hasta 200$ por hora… Y en horas de 50 minutos”. La película continúa su marcha con un coro que glosará e interactuará con su protagonista, el cronista deportivo Lenny Weinrib.

MightyAphrodite

Minuto 25 y nuestro particular Edipo viaja en automóvil junto a su esposa e hijo. Suena Take Five de The Dave Brubeck Quartet y la música se balancea al compás de 5/4 y de la vida de Lenny. Su búsqueda, aquella que el Coro intentó impedir, se encuentra en un momento crucial. Nos preguntamos si se arrancará los ojos o simplemente pondrá en práctica algún mecanismo de defensa. ¿Cómo seguirá su programa narrativo? Como buen héroe trágico -o como buen paciente- Lenny se empeña en hacer caso omiso a las recomendaciones de Casandra, el corifeo o el Dr. Kleinholtz. Entonces, ¿cómo sublimar las pulsiones? He aquí un dilema.

Mighty_Aphrodite

Y a esta altura del film -y de un texto que procura eludir el spoiler– cabe preguntarse: ¿qué hacen Casandra, Tiresias, el Corifeo y Lenny cohabitando el marco griego y la ciudad de New York de los ’90? Al parecer están al servicio de la parodia y, a su vez, de la metaficción. Porque sirven para parodiar las convenciones de la tragedia griega yuxtapuesta a una comedia. Porque la metaficción le permite al director inscribir los saltos temporales entre el marco griego y el s.XX como un aspecto más de la comicidad y el absurdo. Y porque, en definitiva, todo contribuye a lograr un efecto cómico.

Por eso, y porque te queremos Woody, hoy martes 1 de diciembre te damos la enhorabuena por tus 80 años. Y en tu honor, proyectaremos “Poderosa Afrodita” el día 2 de diciembre a las 19:00hs en el Aula Minor de Anayita. Todos están invitados. Luego, muchos nos desplazaremos a Caballerizas a discutir aspectos de la película o de tu produccción cinematográfica. Porque aún cuando “Poderosa Afrodita” difícilmente soporte una lectura de género, te queremos.

Por eso y por mucho más: feliz cumpleaños, Woody.

Gustavo D. Merlo


Ficha técnica

Título original: Mighty Aphrodite

Año: 1995

Duración: 95 min.

País: Estados Unidos

Director: Woody Allen

Guión: Woody Allen

Música: Dick Hyman

Fotografía: Carlo Di Palma

Reparto: Mira Sorvino, Woody Allen, F. Murray Abraham, Helena Bonham Carter, Michael Rapaport, Claire Bloom, Olympia Dukakis, Jack Warden, Peter Weller, James Woods, Dan Moran, David Ogden Stiers, Paul Giamatti

Productora: Miramax

Género: Comedia. Romance

Sinopsis: Nueva York. Una galerista (Helena Bonham Carter) convence de adoptar un bebé a su marido (Woody Allen). El marido, asombrado por la inteligencia del niño, quiere saber si su madre biológica es también superdotada. Por lo tanto, decide buscarla. Cuando consigue localizarla, resulta que se trata de una prostituta que aspira a ser actriz (Mira Sorvino).

Premios

1995: Oscar: Mejor actriz de reparto (Mira Sorvino).

1995: Globo de Oro: Mejor actriz de reparto (Mira Sorvino)

1995: National Board of Review: Mejor actriz de reparto (Mira Sorvino)

1995: Círculo de críticos de Nueva YorK: Mejor actriz de reparto (Mira Sorvino)

1995: Critics’ Choice Awards: Mejor actriz secundaria (Mira Sorvino)

Trailer:

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