Cosas que hacer en cuarentena (18): elogiar lo inútil con Nuccio Ordine

Os dejamos dos intervenciones de Nuccio Ordine en el CCCB de Barcelona reivindicando la importancia de los (inútiles) saberes humanísticos, algo sobre lo que ya le hemos leído hablar en alguna ocasión por estos lares:

Marta Martín Díaz

El confinamiento y Ovidio

En la serie inacabable de ejemplos diversos que los periódicos nos ofrecen de situaciones similares a la de confinamiento que vivimos, Jacinto Antón publicó en el País el viernes pasado (24/04/2020) un artículo sobre el destierro de Ovidio: El exilio más cruel y triste para el poeta romano más mundano. La visión que arroja es un tanto superficial, pero al fin y al cabo responde a la idea general que la gente tiene del poeta. Si te apetece recuperar la poesía triste de Ovidio en una versión distinta, la de Maite Jiménez, lee la entrada de Grand Tour Distancia social.

Otro pasatiempo para un ratito de cuarentena

Si el otro día os invitábamos a identificar algunas imágenes de personajes de la antigüedad clásica reproducidas en varios libros de los Fondos de la Biblioteca General Histórica de la USAL, hoy os proponemos la continuación del mismo juego (Soluciones al pie de la página):

1. Aquí tienes las figuras de tres dioses, cuya identificación no ofrece la misma dificultad

Temis

2.

Polifemo

3. ¿Quiénes son los tres personajes que aparecen entre Calíope y Clío?

Eneas

4.

Minerva

Doc2

Mapa pormenorizado de las calzadas romanas

Adelaida Andrés nos envía la noticia publicada por El Español: Los 40.000 kms de calzadas romanas en la Península: el mapa al detalle de las carreteras del Imperio.

Pau de Soto Cañamares, del Instituto Catalán de Arqueología Clásica, con el proyecto Viator-e, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, presenta un mapa pormenorizado de las calzadas del Imperio romano de Occidente.

Cadena literaria

Esperanza González nos envía un nuevo eslabón de la cadena literaria, un poema de Zbigniew Herbert:

A Marco Aurelio

Buenas noches Marco Aurelio apaga la luz
y cierra el libro Encima de tu cabeza
se levanta una dorada alarma de estrellas
el cielo habla alguna lengua extranjera
este es el bárbaro grito de miedo
que tu latín no puede entender
un terror continuo un negro terror
contra la frágil tierra humana

empieza a golpear y triunfa Escucha
su rugido El flujo incesante
de los elementos ahogará tu prosa
hasta que se derrumben los cuatro muros del mundo

¿Y para nosotros? -temblar en el aire
soplar las cenizas agitar el éter
roernos los dedos buscar vanas palabras
arrastrar las sombras caídas a nuestras espaldas

Bueno Marco Aurelio mejor cuelga tu paz
a través de las tinieblas dame la mano
Déjala temblar cuando el ciego mundo golpea
en nuestros cinco sentidos como en una lira caída
Traidores el universo y la astronomía
el cálculo de las estrellas la sabiduría de la hierba
y tu grandeza demasiado enorme
y Marco mis lágrimas indefensas

De “Informe sobre la ciudad sitiada”
Traducción de José Emilio Pacheco

Agustín García Calvo canta a Safo

Diego Corral nos envía el enlace a un breve vídeo en el que Agustín García Calvo entona un poema e Safo. Forma parte de una conferencia que impartió en 2010 en la fundación Juan March en la que trazó su autobiografía intelectual; puedes escuchar el audio completo de la conferencia aquí.

Homero y el virus

Mª Ángeles Martín Sánchez nos envía esta columna de opinión del diario ABC publicada el 21 de abril: “Homero y el virus”, de Pedro García Cuartango.opinion3

Abril, el mes consagrado a Afrodita

Abril es el mes de la primavera por definición, donde las flores crecen, el sol relumbra y las lluvias cubren con generosidad el campo, que acrecienta su verdor y valor.

Según el Etymological Dictionary of Latin and the other Italic Languages (2008) de Michiel de Vaan, Aprilis “April”, es posible que esté formado con ab, *ap(e)rilis ‘el próximo, el siguiente’. Podría reflejar la misma  preforma *aperi- (apertura’) que se propone para apricus. El sufijo -ilis podría ser analógico a los meses quinto y sexto del calendario romano (Quintilis y Sextilis, respectivamente), lo que lo convertiría también en un adjetivo sustantivado.

Pero este mes, para los romanos, está consagrado a la diosa Venus, y de ahí también la probable procedencia de Afrodita. Esta etimología, que aparece ya en Varrón, la encontramos también en Isidoro, Etym. V, 33: [7] Aprilis pro Venere dicitur, quasi Aphrodis; Graece enim AFRODITE Venus dicitur; vel quia hoc mense omnia aperiuntur in florem, quasi Aperilis. El mes de abril se dice por Venus, igual que Afrodita; pues Venus se dice Afrodita en la lengua griega; o bien porque en este mes todo se abre en flor, como aperilis.

Afrodita o Venus, diosa del deseo y del amor, nació de la espuma del mar, arquetipo de la fuerza vital y de los nuevos inicios.

El poeta Ovidio habló del calendario romano y de los orígenes de los meses del año en su obra Fastos. Mediante la lectura de estos versos, podemos darnos cuenta de lo que la diosa Venus significa, como iniciadora de la primavera, por un lado, y como diosa que trama ardides de índole amorosa.

“[…] Pero yo adivino que el mes de Venus recibió su denominación de la lengua griega; la diosa fue llamada en base a la espuma del mar. […]

[…] Pues, dado que la primavera abre entonces todo y cede la intensa aspereza del frío y la tierra fecunda se abre, dicen que se llamó abril por la estación abierta, mes que reivindica la nutricia Venus, poniendo su mano en él. […]

[…]  Ella dio sus orígenes a los sembrados y a los árboles; ella condujo a la unión el carácter selvático de los hombres y enseñó a cada cual a juntarse con su pareja. […]

[…] Y ningún tiempo era más apropiado para Venus que la primavera. En primavera relucen las tierras, en primavera está el campo blando; ahora rompen la tierra y levantan sus guías las plantas, ahora brotan las yemas de la vid en la corteza hinchada. Y la hermosa Venus es digna de una estación hermosa, y como suele hacerlo, acompaña a su querido Marte. En primavera aconseja a los bajeles curvilíneos surcar los mares de que ella nació y dejar de temer ya las amenazas del invierno. […]”

Ovidio, Fastos IV, 61-64; 88-91; 96-98; 125-134. Trad.: Bartolomé Segura Ramos.

En suma, este es un mes propicio para el renacimiento y la renovación, es la antesala al verano.  Las flores que se abren en primavera, son símbolo de juventud. Para muchos poetas la juventud y la primavera significan lo mismo, alegóricamente.

Elena Villarroel Rodríguez

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