Vamos a la Marcha por la Ciencia

MANIFIESTO “MARCHA POR LA CIENCIA 19 DE OCTUBRE DE 2019”

La ciencia en España nunca ha destacado por su buena salud. Los bajos presupuestos, la falta de planificación y visión a largo plazo, y la inestabilidad política del país han hecho que la ciencia pase continuamente por alzas y bajas cíclicas que crean y a continuación destruyen todo el potencial creado, desperdiciando así la inversión pública realizada. La crisis del 2008 se llevó por delante puestos de trabajo y la mayoría de la inversión pública, afectando a los fondos para sectores clave del estado de bienestar, seguridad social, educación o investigación, lo que dejó al país en una situación de precariedad sin precedentes desde los años 70. En el caso de la investigación, esos problemas se multiplicaron, ya que las medidas tomadas supusieron recortes presupuestarios cercanos al 40% de la inversión total, dejando centros de investigación recién inaugurados sin apenas personal, infraestructuras obsoletas,  sin creación de nuevas plazas y miles de proyectos sin financiación. Desde entonces, la situación de la ciencia española no ha hecho más que agravarse. Esto se debe a la visión cortoplacista de los diferentes gobiernos, que neciamente han considerado la ciencia como un gasto y no como inversión, una mera máquina productora de resultados inmediatos. No hay que olvidar que los resultados científicos son, en realidad, la culminación de años de trabajo e inversión, lo que convierte a la ciencia en un bien de vital importancia, pero de maduración lenta. A pesar de la supuesta reciente mejora de la situación económica de España, todos los datos disponibles indican que esto no se ha visto reflejado en una recuperación de la ciencia, situándose la inversión total en I+D+i actualmente en el 1,22% del PIB, frente al 1,6% alcanzado en 2009, el año siguiente a la crisis. Más grave aún es que los fondos dedicados a investigación por el gobierno central, se redujesen del 0,5 % al 0.25% de los Presupuestos Generales del Estado. Además, una gran parte de los recursos presupuestados no llegaron a realizarse, al estar centrados en activos financieros ( cap. VIII de los P.G.E) ejecutados en menos del 20%, destinados básicamente a créditos empresariales y a los que no tienen acceso los grupos de investigaciónm cuyos recursos, procedentes de los cap, I a VII fueron ejecutados en más del 95%.

Debido a éstas limitaciones económicas y como consecuencia de la baja tasa de reposición de plazas, los recursos humanos han experimentado un proceso progresivo de envejecimiento, con un promedio de más de 54 años en universidades o instituciones como el CSIC y una precariedad inaceptable en las etapas previas a la estabilización, haciendo de la emigración de nuestros talentos la única vía de desarrollar su actividad científica para muchos de los investigadores españoles.

La recuperación de un Ministerio con competencias en Ciencia, una demanda largamente demandada por la comunidad científica, sus resultados, aún con avances puntuales, no han cubierto las expectativas generadas y la ciencia no ha asumido una mayor visibilidad en la acción del gobierno.

Frente a esta situación, que muchos informes denuncian como irreversible, en los últimos años se han sucedido las movilizaciones de todos los actores implicados en la actividad científica: asociaciones de jóvenes investigadores, sociedades científicas y académicas, sindicatos y movimientos ciudadanos como la Marea Roja. Estos movimientos reflejan el malestar de la sociedad española ante el escaso protagonismo que tienen la ciencia y la tecnología en la conformación de un modelo de sociedad, conscientes de que supondría una ventaja competitiva de futuro, no sólo para los investigadores, sino para la sociedad en general.

Por todo ello, reclamamos un Pacto de Estado por la Ciencia que permita la estabilización de la investigación en el país, dotándolo de los medios básicos para el desarrollo de un nuevo modelo económico y social que nos haga más fuertes frente a las crisis venideras y permita el desarrollo de una independencia tecnológica, con una estrategia que facilite superar nuestra progresiva pérdida de recursos y recuperar el protagonismo internacional en el desarrollo económico y medioambiental. Un pacto real que se viene reivindicando desde hace años por todos los sectores implicados, pero que no se ha hecho efectivo por la incapacidad de ponerse de acuerdo los diferentes partidos políticos que deberían implantarlo. El impasse político se traduce en una inacción que no hace sino agravar la situación. Los programas electorales son muy fáciles de escribir, sobre todo si no piensan cumplirse. Las cuatro formaciones políticas mayoritarias prometieron y prometerán en esta nueva campaña entre un 2 y un 3% del PIB para la ciencia. Nos conformamos con que acuerden alcanzar a lo largo de la próxima legislatura al 2,2% en que se sitúa la inversión media de los países de la U.E. Les pedimos que sean coherentes y firmen un pacto para asegurar una inversión que se supone que todos apoyan, de modo que el futuro y el desarrollo de este país puedan quedar garantizados.

Actualmente, las masivas movilizaciones en contra del cambio climático, son un buen ejemplo de cómo la actividad científica es clave en la generación de conocimientos y de soluciones a problemas centrales de nuestra sociedad. La innovación tecnológica está generando una nueva base material para nuestra sociedad en ámbitos clave como la energía, comunicaciones, inteligencia artificial y robótica o biomedicina. Estos cambios  no son inducidos meramente por el avance científico sino por decisiones de grandes grupos cuyos objetivos no tienen que coincidir necesariamente con una sociedas mas justa e integrada. Ante esta coyuntura los investigadores debemos incrementar nuestra responsabilidad social para ayudar a hacer comprender a la sociedad las contradicciones que supone el cambio tecnológico.

Por todo ello, ante la inminente campaña electoral, no podemos sino demandar a todos los partidos un esfuerzo real para alcanzar un consenso en torno a decisiones concretas a adoptar, como las reflejadas el Pacto por la Ciencia ya propuesto en 2004, y entre las que se incluyen:

  • Asegurar  a lo largo de la legislatura, un mínimo del 2% del PIB en la inversión en I+D ..
  • Plan de choque para recuperar el nivel de recursos humanos y la reducción de las edades medias de las plantillas de personal
  • Asegurar la periodicidad de las convocatorias de proyectos y recursos humanos
  • Mejorar las políticas de igualdad de género en las políticas de recursos urbanos
  • Elaboración del Estatuto del Personal de Investigación  ( investigadores, tecnólogos y gestores) que incluya la carrera profesional para todos los colectivos implicados.
  • Unificación de los sistemas de gestión de los organismos de investigación que aseguren su eficacia y autonomía en la gestión
  • Reducción de la burocracia que limita el correcto desarrollo de los proyectos e instituciones de investigación.
  • Reducción de la temporalidad del empleo de los investigadores y contratados.
  • Mejora de la movilidad de los trabajadores de la investigación entre las diferentes instituciones del sector público, OPIs y Universidad.
  • Transparencia en el acceso a los puestos de trabajo, con criterios públicos y un listado centralizado en el que se publiquen todas las ofertas públicas de empleo.

Necesitamos medidas, no promesas. Porque la investigación es vital para el desarrollo humano y de la sociedad, porque queremos que nuestro país deje de depender de terceros y determine su propio futuro. Firmamos este manifiesto, esperando que todos los partidos políticos olviden por un momento sus colores y pasen de las palabras a las acciones. Comprendan que la ciencia no es un arma electoral, es una necesidad estructural de cualquier país que repercute directamente en la competitividad económica y en el tejido social. Les pedimos que escuchen nuestras reivindicaciones y que las ejecuten firmando un gran Pacto Nacional por la Ciencia. Si queremos un futuro, no se puede esperar más.

INvestigadores No VAlorados                              Federación de Jóvenes Investigadoras (FJI)

(INNOVA-Salamanca)

La Gorgona vivía en Gibraltar

El descubrimiento de restos de cerámica de una cabeza de Gorgona en la cueva de Gorham (arriba en la imagen), en Gibraltar, apuntala, según los especialistas, la antigua creencia de que esta zona era el hogar de Medusa, la más peligrosa de las Gorgonas, que fue decapitada por Perseo. Lee la noticia con más información en la página del Gibraltar National Museum (Agradecemos el enlace a Diego Corral)

Mitología urbana

Pichiavo es un dúo de artistas de Valencia dedicados principalmente a la pintura y la escultura. En los últimos años se han hecho famosos internacionalmente por realizar grandes murales que fusionan el arte y la mitología clásicas con arte urbano muy influenciado por el graffiti de la llamada old school. A veces emplean la etiqueta “urban mythology” para su obra.

Foto 1
“Strategos”. Leiria, Portugal (2017).

Sus piezas representan personajes y escenas de la mitología clásica, que aparecen en primer plano, superpuestos sobre un fondo de firmas de diversos estilos del graffiti integradas con las figuras centrales mediante transparencias. Sus obras se caracterizan por la fusión de estilos además de por el realismo de los personajes mitológicos, las transparencias mencionadas y el uso de colores pastel.

Foto 2
Mural en Carballo, Galicia (2019).

“Siempre hemos pensado que hablar de lo que uno conoce o de sus orígenes es mucho más fácil porque es más creíble. Somos de cultura mediterránea, toda nuestra historia se basa en la grecorromana y, evidentemente, somos amantes de la cultura clásica. Es muy fácil reinterpretar los mitos de la antigüedad en la época contemporánea.” [FUENTE: Metal]

Foto 3
Mural en San Diego, EEUU (2017).

“El arte clásico estaba un poco intocable, y nosotros quisimos retomar esa elegancia, sus formas bellas y llevarlas a nuestro terreno del grafitti, por eso siempre hay un juego de transparencias, de color y le damos otra vida. Cogemos lo bueno de sus mitos y sus proporciones y los actualizamos a nuestros días” [FUENTE El Diario.es]

Foto 4
“Poseidón”. Lisboa, Portugal (2018).

Se pueden ver más trabajos suyos en su web y en su instagram.

Ana Laguna

Asiria me mata

Poco antes de morir, Roberto Bolaño dio una conferencia en el Institut Català de Cooperació Iberoamericana —hoy la Casa Amèrica de Catalunya— con el título de ‘Los mitos Cthulhu’; unos meses después se leería de nuevo en el I Encuentro de Escritores Latinoamericanos organizado por la editorial Seix Barral en Sevilla ante la imposibilidad del autor de terminar su texto ‘Sevilla me mata’. En aquella conferencia Bolaño apuntaba:

Hoy he leído una entrevista con un prestigioso y resabiado escritor latinoamericano. Le dicen que cite a tres personajes que admire. Responde. Nelson Mandela, Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa. Se podría escribir una tesis sobre el estado de la literatura latinoamericana sólo basándose en esa respuesta.

Bien, basándose solo en el guion que, como se ha sabido en los últimos días, Boris Johnson cometió, se podría escribir una tesis sobre el estado del orientalismo actual, o sobre el estado caricaturesco de la política, o, en suma, sobre el estado de las cosas. Quizá otra tesis pudiera versar sobre el sexismo en la academia, si tomamos como punto de partida la escueta caracterización de la protagonista femenina como «gorgeous but scholarly»; siempre atento, Boris sugiere a Scarlett Johansson o Angelina Jolie, lo que me hace pensar que quizá el Primer Ministro tuviese también en mente las aburridísimas películas de Lara Croft.

Clas(ic)ista, periodista, estadista y ahora guionista, Boris Johnson se está convirtiendo poco a poco en un personaje asiduo de estas notae>. De hecho, la vertiente clásica de Johnson ha sido objeto de atención durante las últimas semanas. Rory Stewart, quien fue otro de los aspirantes a sustituir a Theresa May y ahora, tras abandonar el Partido Conservador, ha anunciado que presentará su candidatura a la alcaldía de Londres, leyó una carta en la que Martin Hammond, traductor de Homero y responsable en Eton, se quejaba en 1982 de la displicente actitud de Boris hacia sus estudios clásicos. Por su parte, Charlotte Higgins en una columna de The Guardian atacaba el uso superficial que Johnson hace de la cultura clásica, así como esa atroz pátina de superioridad que lo acompaña, donde es fácil reconocer la misma «disgracefully cavalier attitude to his classical studies» de la que Hammond advertía a su padre.

Por lo que se ha podido saber, el guion de Mission to Assyria gira en torno al arqueólogo Marmaduke Montmorency Burton, «an old Clooney/Connery/Eastwood type geezer in his fifties». Hay que reconocer que Alexander Boris de Pfeffel Johnson, ahora con 55 años, ha sabido captar en un solo nombre el opresivo snobismo de los círculos de Eton y Oxbridge, de los que, oh casualidad, él mismo ha brotado. Personalmente, y hasta que salga a la luz el guion completo, me gusta pensar que, en paralelo al caso de Indiana Jones, “Marmaduke” es el nombre del gran danés de las tiras cómicas.

De hecho, el autor asegura que su blockbuster está fuertemente influido por En busca del arca perdida. En Mission to Assyria, Marmaduke ha de enfrentarse al ISIS para rescatar Shargar, la ciudad perdida de Tiglat-Pileser III. Quizá para nombrar esa mítica ciudad, BoJo se inspiró en Šagar Bazar, el sitio que excavó Max Mallowan, marido de Agatha Chistie, pero sin duda el referente inmediato es Nimrud, que se encuentra a unos treinta kilómetros de Mosul y que junto a las ciudades de Nínive y Aššur constituye el corazón de la región de Asiria (en la actualidad, más o menos la zona norte de Iraq).

Tiglat-Pileser III, uno de los monarcas del imperio Neoasirio más relevantes, se hizo con el poder tras un golpe de estado y dirigió campañas militares con el fin de aumentar las fronteras y los tributarios, incluidos los reinos de Judá e Israel. Se suele vincular a su reinado la adopción del arameo como lengua administrativa del imperio Neoasirio. Entre campaña y campaña, no descuidó la capital del imperio, Nimrud, y llevó a cabo una intensiva política de construcciones. Según confesión de Johnson, serían las imágenes de la destrucción de Nimrud por parte del ISIS lo que lo motivaría a escribir el guion.

Aunque Johnson se lamenta de que el director al que envió el proyecto —se cree que es Tom Hooper— no le respondiese, logró racionalizar el fracaso achacándolo al lanzamiento de The monuments men. Para Boris, la película en la que Clooney lidera un grupo que rescata obras de arte durante la Segunda Guerra Mundial es prácticamente su idea. Un problema de fechas parece evidente: la ocupación de Nimrud tuvo lugar a mediados del 2014 y el guion parece datar del 2015, pero el estreno de The monuments men se produjo en febrero de 2014.

Stuart Heritage, de nuevo en The Guardian, no ha dejado pasar la oportunidad de proponer algunas posibles secuelas. Como señala también, algunos, sin embargo, han pensado que si se trata de un guion escrito por Johnson, en lugar de con las películas de Indiana Jones o la de Clooney, tendría más puntos de conexión con la tercera entrega de Rambo, esa centrada en la guerra afgano-soviética y que, en su primera versión estaba dedicada a los valientes muyahidines afganos de entre los que saldrían los talibanes.

El idilio de Johnson con Asiria no parece flor de un día. A finales de junio de este año, mientras los líderes tories pugnaban por ocupar el lugar de Theresa May y nuestro guionista, quizá con Michael Myers en el recuerdo, prometía la salida de Gran Bretaña para la noche de Halloween, estalló el sockgate. John Stevens, periodista del Daily Mail, llamaba la atención en un hilo de Twitter sobre el hecho de que Johnson apareciese durante tres o cuatros días con los mismos calcetines. La prenda explotada representaba a Ašurbanipal y había salido de la tienda del British Museum, que organizó una exposición sobre el monarca asirio. La imagen elegida para la calcetería es una de las más conocidas, en la que Ašurbanipal aparece cazando onagros. La pieza proviene de la excavación de Nínive y, por supuesto, es custodiada por el British.

Ašurbanipal, tataranieto de Tiglat-Pileser III, fue un gobernante que hizo gala de la proverbial crueldad de los asirios en la represión de las rebeliones, pero encontró tiempo para compilar en Nínive una biblioteca que a día de hoy sigue siendo una de las mayores ventanas abiertas a la literatura del Próximo Oriente Antiguo. Entre sus tablillas se encontró la llamada “versión estándar” acadia de la epopeya de Gilgaméš, el poema del Enûma Eliš o la historia del hombre pobre de Nippur. Su reinado marca el último momento de esplendor, tanto militar como cultural, del imperio Neoasirio que con él conoce su máxima expansión, tal y como trata de dejar claro en el vídeo de (auto)presentación el propio Ašurbanipal, alardeando de su “Middle Eastern accent”.

Tras esforzarse un portavoz en asegurar que el por entonces candidato tenía múltiples pares, uno se queda con la duda de si eso es más tranquilizante. La fascinación por señeros ejemplos de cruel autoritarismo como Ašurbanipal u Octavio en quien trató de bloquear el poder legislativo de su país resulta preocupante. No faltaron en su momento intentos de exégesis. Lloyd Llewellyn-Jones, profesor de historia antigua en la Universidad de Cardiff, hábilmente apuntaba a uno de los bajorrelieves del British Museum en el que Ašurbanipal aparece en una bucólica escena de jardín bebiendo vino mientras que de un árbol cuelga la cabeza de uno de sus enemigos.

En cualquier caso la moraleja final parece ser la misma que hace un par de siglos: es más fácil para los occidentales empatizar con un pasado oriental remoto que con el presente, como la pasividad ante los continuos desmanes criminales de Turquía nos demuestra cada día. No solo la pintura de odaliscas, harenes y mercaderes con turbante es orientalismo; también muestra su peor cara bajo la forma de una estrambótica obsesión por el poder despótico en los antiguos imperios.

Diego Corral Varela

Donald Tusk en Atenas

En cuanto un mandatario político pisa suelo griego siente una acuciante necesidad de confesar su pasión secreta por los clásicos (a veces ni siquiera les hace falta excusa). En esta línea y para no ser menos que Boris Johnson, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, se marcó el otro día en el Foro de la Democracia 2019 de Atenas un florido discurso de inauguración (puedes leer el original aquí) en el que agradece la invitación al acto por tres motivos de índole distinta.

Primero, por razones personales: su gran pasión por los clásicos griegos. Tusk, historiador, tiene a bien contarnos que antes de los diez años ya había leído la Iliada en polaco y que Homero había dado sentido a su vida; ya de mayor, cuando visitó por primera vez la Acrópolis y abrazó una columna del Erechtheion no pudo contener las lágrimas. Relaciona directamente su vocación política con otra anécdota relacionada con el mundo clásico: en la Enseñanza secundaria, tras una lectura de la Antígona de Sófocles, se vio obligado en un debate en clase a actuar como abogado de Creonte, logrando que el juicio simulado quedara en tablas.

La segunda razón es su deseo de, inspirado por los clásicos, aprovechar la oportunidad de liberar al término “política” (la politeia griega y la res publica ciceroniana) de las actuales connotaciones negativas y devolverle su sentido original: una actividad al servicio del bien común. La situación actual, cuyos puntos calientes enumera -el Brexit, Trump, los paises de Centroeuropa oriental o la frontera entre Rusia y Ucrania-, sin duda merecería el análisis del historiador Tucídides.

Finalmente, el tercer motivo es el agradecimiento por el premio otorgado a su amigo Paweł Adamowicz, alcalde de Gdansk, que fue asesinado en enero de este año durante un acto benéfico en el que participaba. No falta tampoco la alusión al mundo clásico, en este caso un contraejemplo menos familiar que las referencias anteriores: Demetrio Poliorcetes, rey de Macedonia, que se mostraba, según la biografía que de él redactó Plutarco, orgulloso de ese sobrenombre, “expugnador de ciudades”. A diferencia de este, Adamowicz trabajó en la idea de que no todo está perdido, de que el amor es más fuerte que el odio, de que la solidaridad lo es más que el egoísmo.

Es posible que el mundo clásico aporte al actual muchas cosas, pero sin duda una fundamental es ser un instrumento de lucimiento para políticos y otras figuras públicas. Eso sí, a la hora de favorecer su estudio y conocimiento para amplios sectores de la población el entusiasmo decae considerablemente. Lo clásico es un adorno y, por tanto, prescindible (para los demás, porque a ellos sí les gusta lucirse); eso sí, ¡a qué cosas tan monas nos dedicamos!.

Susana González Marín

Día Internacional de las Escritoras con Casia de Constantinopla

Desde el año 2016, Biblioteca Nacional de España, la Federación Española de Mujeres
Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE) y la Asociación Clásicas
y Modernas, decidieron establecer el lunes más cercano al 15 de octubre, día de Santa
Teresa, como el día de las Escritoras. Con esta iniciativa buscan reivindicar la labor y el
legado de las escritoras a lo largo de la historia (según especifica su página web
https://diadelasescritoras.bne.es/).
Esta iniciativa no es ajena a nuestras Notae Tironianae (puedes leer las antiguas
entradas relacionadas con el tema aquí) por lo que este año, siguiendo la recomendación que Elena Medel, poeta y editora en La Bella Varsovia, hizo en agosto a través de su instagram, queremos celebrarlo con la poesía de Casia de Constantinopla en edición y traducción de Óscar Prieto Domínguez, publicada por Cátedra este mismo año.
¡Feliz día y lectura!medelmedel2Marta Martín Díaz

Homenaje a Javier de Hoz en la Universidad de Salamanca

Acto académico en homenaje a Javier de Hoz

Viernes, 11 de octubre de 2019, 18:00 horas
Salón de actos de la Facultad de Traducción y Documentación

Programa

.- Apertura del Acto por la Dra. Da Purificación Galindo Villardón, Vicerrectora de Posgradoy Planes Especiales en Ciencias de la Salud de la Universidad de Salamanca.

.- Saludo de la Dra. Da María Adelaida Andrés Sanz, Directora del Departamento de Filología
Clásica e Indoeuropeo de la Universidad de Salamanca.

.- Dr. D. Eugenio Luján Martínez, Profesor Titular de Filología Griega y Decano de la
Facultad de Filología de la Universidad Complutense: “Javier de Hoz, maestro de epigrafistas
y paleohispanistas”
(Presentación del conferenciante a cargo del Dr. D. Juan Luis García Alonso,
Profesor Titular de Filología Griega de la Universidad de Salamanca).

.- Dr. D. Joaquín Gorrochategui Churruca, Catedrático de Lingüística Indoeuropea de la
Universidad del País Vasco: “Javier de Hoz, maestro, colega, amigo”
(Presentación del conferenciante a cargo del Dr. D. Julián Méndez Dosuna,
Catedrático de Filología Griega de la Universidad de Salamanca).

.- Intervención del Dr. D. Javier de Santiago Guervós, Vicedecano de Docencia de la
Facultad de Filología.

.- Intervención de la Dra. Da Purificación Galindo Villardón, Vicerrectora de Posgrado y
Planes Especiales en Ciencias de la Salud, que clausura el Acto.

DEPARTAMENTO DE FILOLOGÍA CLÁSICA E INDOEUROPEO

FACULTAD DE FILOLOGÍA

¿Portada antibélica para una edición de las obras de Julio César?

Al abrir un volumen que contiene una edición de las obras de César, impresa en Frankfurt en 1669, el lector encuentra una portada grabada que llama la atención. Hay en ella, claramente, un programa alegórico en el que se combinan textos e imágenes. Según el background del lector (que suponemos más familiarizado en aquella época con las citas latinas), la comprensión de la imagen será más o menos completa.

Empezamos por la cita que aparece en la parte inferior y que justifica el título de esta entrada. Quizá sea la más conocida para el público en general, si no fuera por una leve modificación que es la que motiva nuestra sorpresa: el conocido Sic transit gloria mundi [Thomas de Kempis, O quam cito transit gloria mundi («Qué deprisa pasa la gloria del mundo») en Imitación de Cristo 1, 3, 6] se convierte aquí en un Sic transit gloria Martis («Qué deprisa pasa la gloria de Marte», recordemos que se trata del dios de la guerra), frase que aparece sobre un soldado muerto. A sus lados, en los pedestales de las columnas, otros símbolos poco halagüeños: una calavera y un reloj de arena, que representa también la muerte y el paso del tiempo.

Pero volvamos nuestra mirada hacia la parte superior: la primera cita que encontramos y que confirma la lectura antibélica es la virgiliana Nulla salus bello, pacem te poscimus omnes,  «Ninguna salvación hay en la guerra, todos te imploramos la paz». (Eneida XI, 362), palabras que Drances dirige a Turno rogándole que ceda a Eneas la mano de Lavinia tras la terrible batalla en la que los troyanos han castigado duramente a los latinos y sus aliados.

En la misma idea abunda la figura a la izquierda de la cita virgiliana, un soldado derrotado, abatido y harapiento, con las armas por el suelo. La figura de la derecha podría ser la paz, con las ramas de olivo.

Más abajo a la izquierda leemos Omnia vasto, «Todo lo destruyo». En cambio, a la derecha Castra sequamini, «Seguid la vida del soldado», una expresión utilizada sobre todo por Lucano en su Farsalia, que es la única leyenda de la portada que invita a la guerra.

No menos antibélico resulta el siguiente adagio en el centro del frontispicio, Dulce bellum inexpertis. Para los lectores de la época del libro quizá la referencia fuese todavía el larguísimo comentario que de él hace Erasmo en sus Adagia (IV, I, 1, de la última edición de 1536; nº 3001 en en la versión online; hay traducción española de Ramón Puig de la Bellacasa: Adagios del poder y de la guerra y Teoría del adagio, Madrid: Alianza, 2008, págs. 193-253: «La guerra atrae a quienes no la han vivido»). La frase es de raigambre clásica, como nos recuerda el de Rotterdam al comienzo de su glosa, donde cita el tratado De re militari de Vegecio y a Píndaro. En esta dura crítica erasmiana encontramos una vívida representación de la devastación de la guerra: «el estruendo enloquecido, el furioso encontronazo, la feroz carnicería, la alternancia cruel de los que mueren y de los que matan, montones de cadáveres, mieses que ondean sangrientas, ríos teñidos de sangre humana [etc.]» (págs. 204-205 de la traducción citada).

El título de la edición de la que hablamos es: C. Julii Caesaris quae exstant ex viri docti accuratissima recognitione accedit nunc vetus interpres graecus librorum VII De Bello Gallico ex Bibliotheca P. Petavii praeterea nota, adnotationes, commentarii partim veteres partim novi adhaec indices rerum, et locorum utiles … . – Editio olim adornata opera et studio Gothofredi Iungermanni Lipsiensis nunc auctior et comtior. – Francofurti: sumptibus Johannis Davidis Zunneri, typis Pauli Hummii, 1669 (BG/136829) y hay copia digital. Es una edición rica de contenidos: el De bello Gallico se presenta en paralelo con una traducción griega, que se anuncia ya en la portada. Por otra parte, contiene aparato crítico y comentarios de numerosos estudiosos (1048 páginas), además de los del editor principal que consta en la portada, Gottfried Jungermann (como se puede ver en esta portadilla). Se completa con dos «nomenclátor» geográficos. Además, por supuesto, de un completísimo índice que para sí quisieran muchas ediciones modernas.

Viene adornada, además, con tres mapas: Imperio romano; Hispania vetus; Gallia vetus.

Desde luego, la portada, como otras contemporáneas, está repleta de textos y figuras que contribuyen a presentar la obra de César al público y lo orientan hacia una interpretación determinada. Este ha sido un intento de desgranar la información que ofrece pero es muy probable que se pueda ir más allá. Os invitamos, lectores, a que nos enviéis vuestros comentarios y propuestas.

Óscar Lilao

Fotoclásica III: convocatoria del concurso de fotografía de tema clásico para estudiantes de Secundaria

El blog Notae tironianae, promovido por el Dpto. de Filología Clásica e Indoeuropeo de la Universidad de Salamanca. convoca, con la colaboración de la Sección local de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, la tercera edición del concurso de fotografía de tema clásico Fotoclásica.

La idea es que los alumnos de Secundaria aprendan a contemplar y reconocer los elementos de la civilización clásica en el mundo que les rodea. Para eso es necesaria la colaboración de sus profesores como orientadores y supervisores de los envíos. La actividad además refuerza la perspectiva interdisciplinar al afectar a otras áreas distintas a la Filología clásica: Historia, Literatura, Historia del Arte y Educación Plástica.

Bases del concurso:

  1. Podrán participar todos los alumnos matriculados en centros de enseñanza Secundaria de las provincias de Ávila, Zamora y Salamanca.
  2. El tema de la fotografía debe tener relación con el mundo clásico. La fotografía irá acompañada de un título y un pie de foto explicativo donde figure la localización de la imagen y la explicación necesaria para su comprensión (este texto tendrá una extensión máxima de 120 palabras). Quedan excluidos como tema rótulos publicitarios y carteles modernos.
  3. Las fotografías y los textos deberán ser originales e inéditos.
  4. Los participantes deben enviar sus obras a través de su profesor a la siguiente dirección de correo electrónico: sana@usal.es.
  5. En el cuerpo del mensaje debe figurar
    1. nombre del alumno, DNI o pasaporte, dirección de correo electrónico;
    2. nombre, dirección y teléfono del centro;
    3. nombre y correo electrónico del profesor y
    4. título de la obra enviada.

Se incluirá en archivo adjunto la imagen (en archivo jpg. o png.) y el texto (en formato Word y en pdf). Cada participante podrá presentar un máximo de tres obras.

  1. El período de entrega permanecerá abierto desde ahora hasta el 14 de febrero de 2020.
  2. La organización designará a un jurado competente, así como sus normas de funcionamiento. El jurado no conocerá, en ningún caso, los nombres de los autores o autoras, tan solo el título de la creación.
  3. El fallo del jurado, que se dará a conocer el 28 de febrero, será inapelable. Se notificará por correo electrónico al ganador y al profesor correspondiente, también se publicará en el blog Notae tironianae. Además de tener en cuenta la calidad artística de la fotografía, el jurado valorará especialmente la originalidad del motivo elegido y la redacción del texto.
  4. Todos los trabajos premiados serán publicados en el blog Notae tironianae. La cuantía de los premios será la siguiente:

1er. premio: libros por valor aproximado de 50 euros

2º premio: libros por valor aproximado de 25 euros.

3º premio: libros por valor aproximado de 25 euros.

El hecho de participar en este certamen implica la plena aceptación de las presentes bases. Todas las incidencias no previstas serán resueltas por la organización en beneficio del concurso. El jurado podrá interpretar libremente los aspectos de las bases que no se hayan previsto o tenido en cuenta en el momento de publicación de las mismas.

Para cualquier duda podéis escribirme a esta dirección: sana@usal.es.

Susana González Marín

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