Feliz Navidad a todos los lectores de Notae Tironianae

bebé

At tibi prima, puer, nullo munuscula cultu
errantis hederas passim cum baccare tellus
mixtaque ridenti colocasia fundet acantho.

Virgilio, Ecl. 4, 18-20

 

Va a derramar por doquier para ti sin arado, mi niño,
sus regalitos primeros la tierra: los nardos, la errática
hiedra y el loto perdido por entre la risa de acantos.

Trad. Juan Manuel Rodríguez Tobal (Madrid, Hiperión, 2008)

Pincha aquí para ver la traducción de la Égloga entera de Juan Antonio González Iglesias.

Actividades culturales para amantes del mundo clásico

Por supuesto, durante las vacaciones los aficionados al mundo clásico pueden invertir su tiempo en lecturas y películas relacionadas. También pueden aprovechar y hacer alguna escapada al Museo Arqueológico Nacional o al yacimiento de La Olmeda, que no nos queda tan lejos. Pero además dos colaboradores, Cristina Platón y Diego Corral, nos envían otras propuestas.

Cristina Platón nos informa de que estas vacaciones en Zamora se puede visitar la exposición Romanorum vita (Del 22 de noviembre al 10 de enero.
Parque de La Marina) un proyecto de la Obra Social “la Caixa” que permite “conocer la vida cotidiana de los habitantes de una ciudad del Imperio Romano. Es una exposición itinerante para todos los públicos que nos sitúa en el año 79 d. C, en plena época Imperial y poco antes de la destrucción de Pompeya. Escenografías, proyecciones audiovisuales y textos informativos se complementan con elementos sonoros e incluso olores, creando una experiencia innovadora.”

zamora-855549-1030x513.jpg

En otro lugar de la geografía española pero no muy apartado de aquí, Mérida, podemos visitar no solo los célebres lugares y el espectacular Museo y además disfrutar de una nueva aportación al conjunto. Un lugar que hasta ahora era un tenebroso túnel peatonal que los vecinos del barrio de La Antigua temían cruzar hoy es una entrada triunfal al circo romano de Mérida, gracias al mural de Chefo Bravo, el primero de una serie de cuatro artistas que intervendrán en este proyecto de conmemoración del 25 aniversario de su declaración como Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Puedes leer la noticia, enviada por Diego Corral Varela en Yorokobu.

mérida.jpg

Javier Velaza y El Mundo Today

Es una gran cualidad tener sentido del humor. También para los profesores de latín y también para los de letras. Os remitimos a esta noticia publicada por El Mundo Today:

La frase en latín grabada en la entrada de la Facultad de Filología significa “Los tontos pa letras”

Se trata de la Facultad de Filología de Barcelona, en cuya fachada, según El Mundo Today, figura una frase latina: Stulti, studere linguis (sic), que significa, adaptada al lenguaje coloquial actual,  “Los tontos, pa letras”. La fuente de la traducción es, según El Mundo Today, Javier Velaza, el decano de la Facultad y Catedrático de Lengua Latina en ese centro. Esperemos que Javier Velaza, al que este año hemos podido ver en Salamanca, y sobre todo los alumnos de la Facultad se hayan tomado la broma con humor., aunque desde luego sea una broma que exija alguna reflexión por nuestra parte.

Por cierto, en el supuesto de que sepamos latín y no seamos de letras, ¿cómo corregiríamos esa expresión? ¿Stulti studeant linguis o Stulti studeant litteris?

Susana González Marín

25 de diciembre: nacimiento del Sol Invictus

Ya se acerca la Navidad, que como ya hemos contado alguna vez en este blog (aquí , aquí y aquí) es una fiesta cristiana pero con una gran relación con las fiestas paganas clásicas, especialmente las Saturnales. En esta entrada me gustaría centrarme y tratar con un poco más de profundidad la relación entre el culto romano al Sol y la celebración cristiana del nacimiento de Jesucristo, que se ha establecido en el 25 de diciembre, coincidiendo con el día del Natalis Sol Invictus (el Nacimiento del Sol Invicto).

La Navidad como fiesta se articula en torno a la celebración del nacimiento de Jesucristo, pero no todas las Iglesias la celebran el mismo día. El 25 de diciembre es la fecha que han adoptado la mayoría de las Iglesias occidentales y algunas orientales, pero muchas ortodoxas lo sitúan el 7 de enero, por no aceptar la reforma del papa Gregorio XIII al calendario juliano. La cuestión del establecimiento de una fecha para el nacimiento de Jesucristo constituye uno de los más discutidos problemas teológicos a la hora de establecer los pilares de la Iglesia: el debate sobre qué se debe priorizar, la faceta humana o la faceta divina de Cristo. Nosotros estamos acostumbrados a una comunión de ambas facetas, pero para quienes rehúsan el culto del carácter humano es natural no interesarse por buscar cuál es la fecha del nacimiento.

De hecho, no tenemos referencias sobre la fecha del nacimiento de Cristo en los primeros escritores cristianos, y es en un pergamino del 354, el “Cronógrafo del 354”, donde tenemos la mención más antigua a la fiesta del nacimiento de Jesús, realizada en el 336: VIII kal. Ian. natus Christus in Betleem Iudeae, el 25 de diciembre. Asimismo es en este manuscrito donde encontramos la primera referencia a las celebraciones del Natalis Invicti, también el 25 de diciembre.

Ahora bien, teniendo en cuenta que en ninguno de los textos sagrados se establece una fecha, es importante preguntarnos qué motivos llevaron a la elección del 25 de diciembre. Hay principalmente dos teorías que lo explican.

Por un lado unos defienden que Jesucristo nació ese día basándose en cálculos extraidos de los textos sagrados. En algunas tradiciones antiguas es frecuente que el nacimiento y muerte de una persona se fijen el mismo día; en este caso, la concepción y la muerte. Basándose en que los textos sitúan la muerte de Jesús cuatro días después del equinoccio de primavera, el 25 de marzo, pensadores antiguos establecieron en esa misma fecha su concepción. Por tanto, su nacimiento sería nueve meses después, explicando así la celebración de su nacimiento a finales de diciembre.

Por otra parte, tenemos una teoría basada en la historia de las religiones, que es la que nos interesa. Según esta hipótesis, se empezó a celebrar su nacimiento en diciembre por la importancia que el solsticio de invierno tenía en las religiones antiguas, como símbolo de renacimiento. En Roma, como ya hemos dicho, se celebraba con las Saturnales, pero en el 274 el emperador Aureliano estableció el culto al Sol Invictus.

Hay discusión sobre si este Sol Invictus suponía una introducción en el panteón romano de una deidad oriental (o una reintroducción de la deidad que ya el emperador Heliogábalo había traído consigo de Emesa, como veremos a continuación), una deidad nueva o una recuperación de un dios romano más antiguo.

El culto más antiguo al Sol en Roma es el del Sol Indiges, que según la tradición tenía raíces sabinas: lo instituyó Tito Tacio, rey sabino que gobernó Roma junto con Rómulo tras su fundación. Este culto decaería ya durante la República, asimilándose a deidades solares griegas como Helios y Apolo.

El Sol cobra importancia en el panteón romano en época imperial. Tras la muerte del emperador Caracalla su tía materna Julia Mesa, hermana de Julia Domna, coloca como emperador a su joven nieto Heliogábalo en el año 218, cuyo nombre como emperador era Marco Aurelio Antonino Augusto (solo tras su muerte se extendió el nombre de Heliogábalo). El joven emperador se vio involucrado en tantos escándalos religiosos y sexuales que su abuela decidió librarse de él para que subiera al poder su otro nieto y así fue asesinado en el año 222. Heliogábalo había sido sacerdote en Emesa, su ciudad natal, de la deidad El-Gabal (de ella tomó el nombre, latinizado a Elagabalus), y cuando fue a Roma a gobernar llevó el culto consigo, rebautizándolo como Deus Sol Invictus y situándolo por encima de Júpiter en el panteón. Construyó un templo al dios en el monte Palatino, donde colocó una piedra sagrada, un fragmento de meteorito negro que en Emesa servía de representación del dios y que quería que se venerara también en Roma. A este templo hizo llevar reliquias de otros templos, para asegurarse la adoración de su dios. En los solsticios de verano, en una fiesta muy popular porque se repartía comida, colocaba la piedra en un carro lleno de oro y joyas que desfilaba por la ciudad. Tras su asesinato, el culto al Sol Invictus decayó.

Medio siglo después vuelve a cobrar importancia nuestro Sol Invictus. El emperador Aureliano, interesado en unificar a todo el Imperio pero sin que los ciudadanos renunciasen a sus cultos propios, fortifica su posición en el panteón. Construyó un templo en su honor en el año 274 en el Campo de Agripa y lo consagró el 25 de diciembre.

Los emperadores siguientes frecuentemente tienen representaciones del Sol en sus monedas, y Constantino en su decreto de marzo del 321 establece el dies solis (el domingo) como día de descanso oficial para los romanos. El Arco de Constantino también cuenta con representaciones del Sol Invictus.

Como decíamos al principio, en el 336 se celebra la primera fiesta al nacimiento del Sol Invictus de la que tenemos noticia el 25 de diciembre. Tras el edicto de Tesalónica de Teodosio I queda establecida como única religión del Imperio el cristianismo niceno, y la fecha ya solo se asociará con el nacimiento de Jesucristo.

En resumen, el culto al Sol en Roma cobra importancia en época imperial por las mismas fechas en las que se están asentando las bases del cristianismo, y aunque haya discrepancias entre investigadores antiguos y contemporáneos sobre el origen de la Navidad, sí que podemos ver una relación con el culto solar, quizá no causal pero como mínimo si influyente a la hora de establecer una fecha para el nacimiento de Jesucristo. Eso, sin habernos puesto a analizar las representaciones más antiguas de Cristo con motivos solares y la analogía tradicional del Sol (y la Luna) con la eternidad.

Por último, no querría terminar sin aclarar que aunque nos hemos centrado en momentos clave del culto al Sol para ilustrar su importancia y evolución, eso no quiere decir ni mucho menos que haya habido siglos vacíos en los que nada se haya hecho en su honor. Las deidades solares son muy antiguas y cuentan con una prerrogativa que pocos otros dioses tienen: al tratarse de cultos a astros es mucho más difícil que desaparezcan. En Roma tenemos representaciones del sol de manera continua, con la dificultad de establecer cuándo son imágenes del Sol como deidad y cuándo del sol como astro (el mismo problema nos encontramos con la Luna). Las más comunes son, de hecho, las representaciones como astros, reconocibles por ir acompañadas de una iconografía determinada (las estaciones, los días de la semana, el zodíaco…), aunque es arduo averiguar cuánta carga religiosa podían tener también estas imágenes. Por tanto, por poca que haya podido ser a veces su importancia religiosa, su presencia en el imaginario romano no era ni mucho menos pequeña.

Carmen Pérez González

El Canto de la Sibila o Iudicii signum

Uno de los elementos más característicos de la Navidad mallorquina es el Cant de la Sibil·la. Ignorando las prohibiciones derivadas del Concilio de Trento (1545-1563), esta figura pagana, espada en mano, pervive desde la Edad Media en los maitines de Mavidad (o Misa del Gallo) de toda Mallorca y de l’Alguer (la ciudad catalanoparlante de Cerdeña). Ataviada como es debido, la Sibila (representada por un niño o, más modernamente, por una mujer) canta la segunda venida de Cristo que ha de juzgar a todos los mortales.

La Sibila cantaba en toda el área de habla catalana y a partir de su promoción como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco han sido muchos los lugares en los que se ha recuperado sus propias variantes. Ahora es posible volver a oír la Sibila en la Seu d’Urgell, Girona, Barcelona, València, Ontinyent, Maó y un largo etcétera. Se puede afirmar que esta reliquia paralitúrgica de la musical medieval se ha transformado en un símbolo nacional. Sin embargo, también se documenta en todo el sudeste europeo y de tanto en tanto se edita y se interpreta alguna nueva versión olvidada ya sea en occitano, en gallego, en castellano o, como recientemente ha salido a la luz, en euskera (si bien el texto de la Sibilaren Profezia es algo diferente al resto).

Sibila.jpg
Maria Camps interpretando el Cant de la Sibil·la en Mahón (2016; fotografía de Gemma Andreu

Las versiones catalanas parecen proceder de una provenzal, pero todas son variantes en última instancia del llamado Iudicii signum, una traducción latina de San Agustín de Hipona (Ciudad de Dios 18.23) de un original griego. El mismo autor narra cómo llegó a sus manos el tomo de los Oráculos Sibilinos, en donde se ha transmitido este texto. De hecho, el título Iudicii signum proviene de las dos primeras palabras de la misma profecía, siguiendo la costumbre antigua de titular la obra por su inicio, y se corresponde al griego κρίσεως σημεῖον ‘señal del juicio’, aunque en la versión original no están en la misma posición inicial. San Agustín tomó estos versos, atribuidos a la Sibila de Eritrea, para ejemplificar cómo incluso entre los paganos se había profetizado la venida de Cristo. Entre otras cosas, comenta el acróstico del original (el mensaje que se lee a partir de la primera letra de cada verso) haciendo notar que su traducción, en hexámetros como el original, mantiene este juego (con las mismas letras griegas transcritas, mostrando sólo dos incongruencias, e incluso manteniendo (Creistos por Cristos) el itacismo griego de Χρειστός por Χριστός); sin embargo, no traduce los últimos siete versos que contienen la palabra griega σταυρός ‘cruz’.

La versión original griega se ha transmitido en la recopilación de los Oráculos Sibilinos (8.217-250). Se trata de profecías atribuidas a las diferentes sibilas, compuestas en un período de varios siglos, entre el II y el VI d.C. Por ello, sus referentes son muy variados y el conjunto se está revalorizando como fuente para el estudio de las interacciones entre paganos, cristianos y judíos. Evidentemente, su composición se ha de buscar en ambientes de los dos últimos, interesados en tomar una figura pagana para el proselitismo de su fe ante los primeros.

(Pincha aquí para ver a Margalida Rodríguez interpretando el Cant de la Sibil·la en la Catedral de Palma (2012)

El fragmento que nos ocupa está compuesto a partir de imágenes apocalípticas procedentes de diferentes libros del Nuevo Testamento, aunque tiene algunas pocas referencias propiamente paganas (el Hades, el Tártaro, el Caos…) para conferirle el aire pagano que hiciera verosímil la autoría sibilina del texto. Un ejemplo muy evidente de esta dependencia textual se encuentra en el verso 231 (15):

Θρῆνος δ’ ἐκ πάντων ἔσται καὶ βρυγμὸς ὀδόντων (Orac.Syb. VIII 231)
Tunc erit et luctus stridebunt dentibus omnes (trad. de Agustín XVIII 23, v. 15)
‘Todos dejarán escapar sus lamentos y el rechinar de dientes’

ἐκεῖ ἔσται ὁ κλαυθμὸς καὶ ὁ βρυγμὸς τῶν ὀδόντων (Lucas XIII 28)
            ibi erit fletus et stridor dentium (Vulgata, Lucas XIII 28)
‘Allí habrá llanto y rechinar de dientes’

Sin más dilación, ofrezco el original griego con traducción castellana junto a la traducción latina de Agustín de Hipona. Al final puede consultarse también un enlace a diferentes versiones catalanas y una recopilación de diferentes grabaciones en Spotify.

Oráculos Sibilinos VIII 217-250

Acróstico ΙΗΣΟϒΣ ΧΡΕΙΣΤΟΣ ΘΕΟϒ ϒΙΟΣ ΣΩΤΗΡ ΣΤΑϒΡΟΣ

δρώσει δὲ χθών, κρίσεως σημεῖον ὅτ’ εσται.
ξει δ’ούρανόθεν βασιλεὺς αἰῶσιν ὁ μέλλων,
Σάρκα παρὼν πᾶσαν κρίναι καὶ κόσμον ἅπαντα.
220      ψονται δὲ θεὸν μέροπες πιστοὶ καὶ ἄπιστοι
(5)       ψιστον μετὰ τῶν ἁγίων ἐπὶ τέρμα χρόνοιο.
Σαρκοφόρων δ’άνδρῶν ψυχὰς ἐπὶ βήματι κρίνει,
Χέρσος ὄταν ποτὲ κόσμος ὅλος καὶ ἄκανθα γένηται.
ίψουσιν δ’εἴδωλα βροτοὶ καὶ πλοῦτον ἅπαντα.
225      κκαούσει δὲ τὸ πῦρ γῆν οὐρανὸν ἠδὲ θάλασσαν
(10)     χνεῦον, ῥήξει τε πύλας εἱρκτῆς Ἀίδαο.
Σὰρξ τότε πᾶσα νεκρῶν ἐς ἐλευθέριον φάος ἥδει
Τῶν ἁγίων· ἀνόμους δὲ τὸ πῦρ αἰῶσιν ἐλέγξει.
ππόσα τις πράξας ἔλαθεν, τότε πάντα λαλήσει
230      Στήθεα γὰρ ζοφόεντα θεὸς φωστήρσιν ἀνοίξει.
(15)     Θρῆνος δ’ ἐκ πάντων ἔσται καὶ βρυγμὸς ὀδόντων.
κλέιψει σέλας ἠελίου ἄστρων τε χορεῖαι.
Οὐρανὸν εἱλίξει, μήνης δὲ τε φέγγος ὀλεῖται.
ψώσει δὲ φάραγγας, ὀλεῖ δ’ ὑψώματα βουνῶν,
235      ψος δ’ οὐκέτι λυγρὸν ἐν ἀνθρώποισι φανεῖται.
(20)     σά δ’ ὄρη πεδίοις ἔσται καὶ πᾶσα θάλασσα
Οὐκέτι πλοῦν εἴξει. γῆ γὰρ φρυχθεῖσα τότ’ ἔσται
Σὺν πηγαῖς, ποταμοί τε καχλάζοντες λείψουσιν.
Σάλπιγξ δ’ οὐρανόθεν φωνὴν πολύθρηνον ἀφήσει
240      ρύουσα μύσος μέλεον καὶ πήματα κόσμου.
(25)     Ταρταρεον δὲ χάος δείξει τότε γαῖα χανοῦσα.
ξουσιν δ’ ἐπὶ βῆμα θεοῦ βασιλῆος ἅπαντες.
εύσει δ’ οὐρανόθεν ποταμὸς πυρὸς ἠδὲ θεείου.
Σῆμα δέ τοι τότε πᾶσι βροτοῖς, σφρηγὶς ἐπισημος
245      Τὸ ξύλον ἐν πιστοῖς, τὸ κέρας τὸ ποθούμενον ἔσται,
(30)     νδρῶν εὐσεβέων ζωή, πρόσκομμά δὲ κόσμου,
δασι φωτίζον κλητοὺς ἐν δώδεκα πηγαῖς·
άβδος ποιμαίνουσα σιδηρείη γε κρατήσει.
Οὖτος ὁ νῦν προγραφεὶς ἐν ἀκροστιχίοις θεὸς ἡμῶν
250      Σωτὴρ ἀθάνατος βασιλεὺς, ὁ παθὼν ἕνεχ’ ἡμῶν.

Acróstico: Jesucristo, el hijo de Dios, el Salvador; la Cruz.

[217 (1)] Sudará la tierra cuando llegue la señal del juicio. Vendrá del cielo el que ha de ser rey eterno, cuando se presente para juzgar a la carne toda y al mundo entero. [220] Verán a Dios los mortales, fieles e infieles, [(5)] al Altísimo, junto con todos los santos al final de los tiempos. Sobre su trono juzgará. las almas de los hombres hechos de carne, cuando algún día el mundo entero se transforme en tierra firme y espinas. Los mortales desecharán los ídolos y todos los tesoros. [225] El fuego abrasará cielo y tierra [(10)] rastreando y romperá las puertas de la prisión del Hades. Entonces toda la carne de los muertos saldrá a la luz de libertad, de aquellos que sean santos; y a los impíos el fuego los someterá a eterna prueba. Todas aquellas acciones que ocultas realizaron, entonces las confesarán; [230] pues Dios abrirá con sus rayos de luz los pechos sombríos. [(15)] Todos dejarán escapar sus lamentos y el rechinar de dientes. Desaparecerá el brillo del sol y las danzas de las estrellas. Enrollará el cielo y se apagará la luz de la luna. Elevará las simas, aplanará las cimas de los montes, [235] ya no se verá entre los hombres ninguna penosa altura. [(20)] Los montes se igualarán con las llanuras y el mar entero ya no será navegable, pues la tierra, junto con las fuentes, se habrá agostado y los ríos resonantes desaparecerán. La. trompeta desde el cielo emitirá su voz llena de lamentos, [240] y aullará por la abominación de los desdichados y las calamidades del mundo. [(25)] Entonces la tierra se abrirá para mostrar el abismo del Tártaro. Llegarán ante el trono de Dios todos los reyes. Fluirá desde el cielo un río de fuego y de azufre. La señal entonces para todos los mortales, el sello insigne, [245] será el madero entre los fieles, el ansiado cuerno, [(30)] vida para los hombres piadosos, (escándalo) del mundo, que con sus aguas ilumina a los convocados en sus doce fuentes; dominará un férreo cayado pastoril.  Ese que ahora tiene sus iniciales escritas en acrósticos es nuestro Dios, [250] salvador, rey inmortal que sufrió por nosotros.

(Traducción de Emilio Suárez de la Torre)

Traducción latina de San Agustín de Hipona (De civitate Dei XVIII 23)

            Iudicii signum tellus sudore madescet
            E celo rex adveniet per secla futurus
            Scilicet in carne presens ut iudicet orbem
            Unde deum cernent incredulus atque fidelis
5          Celsum cum sanctis eui iam termino in ipso
            Sic anime cum carne aderunt, quas iudicat ipse
            Cum iacet incultus densis in uepribus orbis.
            Reicient simulacra uiri cunctam quoque gazam
            Exuret terras ignis pontumque polumque
10        Inquirens tetri portas effringet Auerni
            Sanctorum sed enim cuncte lux libera carni
            Tradetur Sontes eterna flamma cremabit
            Occultos actus retegens tunc quisque loquetur
            Secreta atque deus reserabit pectora luci
15        Tunc erit et luctus stridebunt dentibus omnes
            Eripitur solis iubar et chorus interit astris
            Volvetur celum lunaris splendor obibit
            Deiciet colles valles extollet ab imo
            Non erit in rebus hominum sublime vel altum
20        Iam aequantur campis montes et cerula ponti
            Omnia cessabunt tellus confracta peribit
            Sic pariter fontes torrentur fluminaque igni
            Sed tuba tum sonitum tristem demittet ab alto
            Orbe, gemens facinus miserum variosque labores
25        Tartareumque chaos monstrauit terra dehiscens
            Et coram hic domino reges sistentur ad unum
            Reccidet e celo ignisque et sulphuris amnis.

Pincha aquí para leer algunas versiones del Cant de la Sibil·la. Y aquí para acceder a la lista de reproducción de Spotify

Bartomeu Obrador Cursach

 

Ideas para los Reyes Magos

Para todos los públicos

En la tienda del Portal Clásico puedes adquirir desde chapas e imanes (la oferta es amplia, puedes encontrar representaciones artísticas de mosaicos, cerámica y otras obras artísticas hasta mensajes y frases famosas en latín y griego; PVP 0,95-1,50) hasta camisetas (la reproducción del poema 5 de Catulo o la Esfinge, entre 9,95 y 13,95) y tazas con mensajes: Keep Calm and Read Virgil o Keep Calm and Read Homer (PVP 8,95)Keep calmAntinoo

 

 

 

 

 

Esta simpática camiseta en Redbubble (18,95):A2

O en la misma página esta pegatina (2,68), una sudadera de las Saturnalia (36,24) o un póster con la leyenda Cave canem (Hay tres tamaños entre los 11 y los 27 euros.). Si trasteas un poco encontrarás más regalos apropiados para un aficionado al mundo clásico.pegatina

Un mug de Starbucks personalizado (10 euros) en Etsy:

taza starbucks.jpg

Para el público juvenil:

Percy Jackson y los dioses del Olimpo es una colección de seis libros escrita por Rick Riordan y protagonizados por Percy Jackson, un chico que un día descubre que es un semidiós porque es hijo de Posidón y de una mortal y desde ese momento empieza una serie de aventuras acompañado de su amiga Annabeth, que también es una semidiosa, hija de Atenea y de Grobber, un sátiro. De estos libros hay dos películas: Percy Jackson y el ladrón del rayo y Percy Jackson y el mar de los monstruos.

JAckson.jpg

(Cada volumen entre los 11 y los 17 euros; cada película alrededor de los 9 euros)

gladiadora.jpgLa colección de novelas protagonizadas por Titus Flaminius, un detective en Roma, inspiradas en los relatos de Sherlock Holmes y en las novelas de Batya Gur. Su autor es Jean-François Nahmias. (Lee aquí información en Revista Babar) Cada volumen cuesta unos 12 euros.

 

 

 

 

 

 

“Misterios romanos” es una colección de doce libros escrita por Caroline Lawrence y protagonizada por Flavia Gémina, una niña de 8 años y sus amigos. Narra una serie de aventuras protagonizadas por este grupo de niños. (Alrededor de los 10 euros)

Para niños mayores de 8 años:

Latin Lover: frases latinas para todas las ocasiones. El libro de Milo Milani recoge 40 frases en latín y su explicación (13,20) Puedes ver algunas páginas pinchando aquí.

Latin_Lover_1.jpg

La marca Playmobil tiene una serie de romanos. Desde una caja de legionarios (12 €) hasta el Coliseo (52 €)

En Don Disfraz hay disfraces de romanos, romanas, griegos y griegas para niños y mayores.disfraz-de-emperador-augusto-para-nino.jpg_1

Para adultos:

Zbigniew Herbert trabajó durante veinte años en El rey de las hormigas y, no obstante, la obra quedó inconclusa hasta que su editor polaco recopiló los materiales, fragmentos y esbozos para darle la forma que hoy presentamos. Es una recreación personalísima, colorida y luminosa de un buen número de personajes de la mitología clásica, algunos conocidos por los lectores y otros injustamente olvidados  (16 €)

Por supuesto, algunos de los libros a los que este año hemos dedicado alguna entrada: El ultimo libro traducido al español de Mary Beard, Mujeres y poder (11,35), la novela Yo Julia de Santiago Posteguillo (21,75).

Hemos seleccionado unas pocas sugerencias pero la literatura antigua ofrece tesoros inapreciables en buenas traducciones muy accesibles de precio.

Esta entrada se ha elaborado con las sugerencias enviadas por

Begoña Alonso Monedero, Lidia Gil Gardachal, Alfonso Hernando Carbayo, Carmen Pérez González, Irene Ruiz Aires y Susana González Marín.

 

 

 

Los nombres de las constelaciones

Hace unas semanas hablábamos en este blog de los planetas del Sistema Solar y los orígenes mitológicos de sus nombres. Esta vez vamos a centrarnos en constelaciones, concretamente las del Zodíaco, y en cómo los antiguos griegos vieron en ellas figuras de su mitología.

z1

La constelación de Aries se identifica con el mito del vellocino de oro, un carnero volador de lana dorada que la ninfa Nefele envía para salvar a su hijo Frixo cuando este está a punto de ser sacrificado a los dioses como solución a un periodo de hambruna. Él y su hermana Hele montan en el carnero y logran escapar hacia Asia, pero con la mala fortuna de que Hele se cae mientras sobrevuelan el mar y se ahoga (el mar será nombrado en su honor a partir de entonces Helesponto –“el mar de Hele”). Frixo llega sano y salvo a la Cólquida, donde el rey Eetes lo recibe amistosamente y lo casa con su hija Calcíope. Frixo sacrifica el carnero a Zeus pero guarda su vellocino, que cuelga en un árbol de un bosque consagrado a Ares. El vellocino se convertirá más tarde en el objetivo de Jasón y los argonautas.

z4

Sobre Tauro son varios los mitos que encontramos en los que aparecen toros, pues era un animal que recibía bastante culto. Quizá la historia más conocida sea la de cómo Zeus se transformó en un hermoso toro blanco que atrajo la atención de la princesa Europa por su belleza y su mansedumbre. Europa, encantada con el animal, se montó en él y Zeus aprovechó el momento para raptarla y tener relaciones con ella. De su unión nacieron Sarpedón, Radamantis y el famoso Minos, rey de Creta.

Otro mito relaciona al toro con Ío, otra de las jóvenes amantes de Zeus, a la que este transforma en ternera para que pueda escapar de la ira de su esposa Hera, pero esta se la reclama como regalo y encarga a su guardián de cien ojos, Argos, vigilarla.

Y para terminar tenemos otra famosa historia con toros. Recuperando la figura de Minos, este rey promete sacrificar a Posidón lo que salga del mar, así que el dios envía un magnífico toro: tan magnífico que Minos prefiere romper su promesa y quedárselo. Posidón se enfada, por supuesto, y como venganza hace que Pasífae, la mujer de Minos, se enamore perdidamente del animal. Pasífae se encuentra con problemas logísticos para cumplir sus deseos de unirse con este, así que le pide ayuda al gran inventor Dédalo y así es como unos meses después tiene que darle explicaciones a su marido de por qué su nuevo hijo tiene cabeza de toro, el Minotauro.

La-constelacion-de-geminis_2_1369665.jpg

z6En la constelación de Géminis tenemos a los hermanos Cástor y Pólux, los Dioscuros. Son hijos de Leda, nacidos de un huevo pero de diferentes padres (cómo no, por causa de Zeus, que se une a Leda en forma de cisne) junto con sus hermanas Helena (la de la guerra de Troya) y Clitemnestra. Cástor y Clitemnestra son hijos del marido de Leda y, por tanto, mortales. Los Dioscuros son famosos por participar en la expedición de los argonautas. Se querían tanto que ni después de la muerte estaban dispuestos a separarse, pero como solo uno era inmortal, Zeus les ofreció que repartieron su tiempo entre el Olimpo y el Hades para poder seguir juntos.

z7z8Cáncer representa a un cangrejo que la diosa Hera mandó para que atacara a Heracles mientras este luchaba con la Hidra de Lerna. Él héroe lo aplastó matándolo, pero Hera decidió agradecerle su gran labor convirtiéndolo en una constelación en el firmamento.

 

 

 

z10En la constelación de Leo volvemos a tener otra referencia a Heracles y a sus doce trabajos. El león de Nemea era una bestia terrible con un pelaje impenetrable a la que Heracles se tuvo que enfrentar y que, por supuesto, venció. Después lo despellejó y se hizo una capa con el pelaje, uno de sus atributos más reconocibles.

z11z12La historia más extendida sobre Virgo la identifica con Astrea, hija de Zeus con Temis, diosa de la justicia divina. De manera parecida a su madre, Astrea representa la justicia pero entre los hombres. Convivió con ellos durante la Edad de Oro y la Edad de Plata, pero en la de Bronce no pudo soportar más lo mucho que se habían envilecido y decidió retirarse de la Tierra y subir a las estrellas.

Constellation Libra

Libra es la única constelación que no representa a un ser vivo. En sus orígenes era vista como parte de Escorpio, concretamente como sus pinzas, pero en Roma se empezó a considerar como constelación que representaba la balanza de Astrea, de la que está cerca.

z14z15Escorpio representa al escorpión que según muchas leyendas acabó con la vida del cazador Orión. Una de las más conocidas dice que lo envió Gaia para que matase a Orión porque el cazador se había jactado de que podía matar a todos los animales y bestias de la tierra, asustando a la diosa; otros relacionan su muerte con la diosa Ártemis, ya sea porque es ella la que envía el escorpión para castigar la soberbia del hombre que se cree tan buen cazador, o porque se hace amiga de Orión, y Apolo se pone celoso y manda al escorpión a matarlo.

Sagittarius-teapot-asterism.jpg

Sobre Sagitario encontramos en los escritores antiguos dos teorías diferentes. Según una tradición, la constelación representa a un centauro, probablemente a Quirón, hijo del titán Crono y de Fílira, conocido por ser el maestro de grandes héroes como Jasón, Asclepio o Aquiles. Según otra, no se trata de un centauro sino del sátiro Croto, hijo de Pan e inventor del tiro con arco y del aplauso, y muy cercano a las Musas que fueron las que a su muerte pidieron que se le concediera un lugar en las estrellas.

z17

z18La constelación de Capricornio representa un ser mitad cabra y mitad pez. Según una versión, corresponde a la cabra Amaltea, que alimentó a Zeus cuando este era pequeño y su madre Rea lo tenía escondido de su padre Crono; según otras, se identifica con Pan, que cuando los dioses se enfrentaron al monstruo Tifón escapó y se lanzó a un río transformando su mitad inferior en pez.

z19

En Acuario se reconoce la figura de Ganimedes, joven príncipe del que Zeus, transformado en águila, se enamoró y al que raptó. Se lo llevó consigo al Olimpo, donde sirve de copero de los dioses.

constelacion_de_piscis.jpg

Por último tenemos la constelación de Piscis. Los icónicos dos peces no son nada más ni nada menos que Afrodita y Eros: en la ya mencionada batalla contra Tifón ambos se vieron obligados a huir también, así que se lanzaron a un río y se convirtieron en peces, atados el uno al otro para no separarse.

Carmen Pérez González