LOS MITOS QUE ESCONDEN LAS PLANTAS

La mayoría de los nombres científicos con los que se nombra a las plantas medicinales esconden historias fascinantes que explican de manera mitológica por qué se les atribuyen estos nombres a cada una de ellas. Aquí os dejo un repertorio con los mitos que me han parecido más interesantes, y que seguramente os despertará la curiosidad para seguir investigando más acerca de este tema:

Mirra

Nombre científico: Commiphora myrrhamirra

Mito: Se dice que Mirra era una princesa de origen incierto (se discute entre Libia, Chipre o Asiria) cuya belleza era, según su madre, comparable a la de la diosa Venus. Esta, como castigo a la ofensa, provocó que la princesa se enamorara de su propio padre. Tal era su amor que se acostó con él fingiendo ser otra para que no se enterara de ello. No obstante, su padre acabó por saberlo y, como venganza, la persiguió por todas partes con un hacha. Venus, al ver aquello, se compadeció de Mirra y la convirtió en el árbol que le pone nombre. Nueve meses después nació del tronco del árbol, fruto del incesto, el cazador Adonis.

Rosa y Anémona

Nombres científicos: Rosa gallica; Anemone coronaria

Rosa gallica
Rosa gallica

Anemona

Anemone coronaria

Mito: Durante cierto tiempo, Venus tuvo dos amantes al mismo tiempo; el dios de la guerra Marte y el joven cazador Adonis. Marte, al descubrirlo, tramó una venganza con tal de  acabar con él, para lo cual se convirtió en jabalí y esperó entre los árboles a que el joven saliera a cazar. Adonis así lo hizo, pese a los esfuerzos de Venus por retenerlo, ya que intuía que alguna desgracia iba a pasarle. El cazador, mientras se adentraba en el bosque, vio el jabalí. Adonis intentó defenderse y matarlo, pero tanto la fuerza como la magnitud del animal jugaban en su contra de tal manera que, finalmente, murió. Tras hallarlo muerto, la diosa del amor lloró desconsolada a su lado. De aquellas lágrimas nació la anemona y de la sangre que emanaba del cuerpo del cazador, la rosa.

Pino

Nombre científico: Pinuspino

Mito: El dios del viento del norte, Bóreas y el semidiós de los rebaños y pastores, Pan, se disputaban continuamente el amor de la ninfa Pitys (en griego, pino). Esta, tras un largo tiempo de hostilidades entre los dos pretendientes, escogió a Pan. Bóreas, como venganza, la estrelló contra una roca y, de esta manera, la mató. Gea, compadeciéndose de ella, la convirtió en el árbol que le da nombre.

Hierba verruguera

Nombre científico: Heliotropium europaeum hierba verruguera

Mito: La diosa Venus, enfadada con el Sol por haber revelado a su marido, el dios Vulcano, su adulterio con Marte, se vengó haciendo que el Sol se enamorara de la ninfa Leucótoe, pero que a su vez la hermana de Leucótoe, Clitia, estuviera perdidamente enamorada del astro. Clitia, sintiéndose rechazada y sabiendo que el Sol y su hermana mantenían relaciones, se lo contó todo a su padre. Este, enfadado, enterró a su hija viva. Tras conocer el Sol la desgracia de su amada y sabiendo que la culpable había sido Clitia, la rehuyó. La ninfa, tremendamente apenada, se fue consumiendo viendo pasar a su amado desde que amanecía hasta que anochecía, hasta que finalmente los dioses, sintiendo compasión por ella, la convirtieron en la planta del Heliotropo, cuyas flores se vuelven hacia el Sol.

Encina y Roble

Nombres científicos: Quercus ilex; Quercus robur

roble
Quercus robur

Mito: Júpiter, dios de los cielos, y Mercurio, dios mensajero, bajaron a la tierra bajo la apariencia de viajeros cansados pidiendo de casa en casa cierta hospitalidad para ver cómo de generosos eran en el pueblo donde se encontraban. Tan solo una pareja de ancianos, Filemón y Baucis, los acogieron en su hogar, a pesar de lo pobres que eran. Ambos dioses, tras mostrar su verdadera identidad, les dijeron que, como agradecimiento, les concederían cualquier deseo que pidiesen. Sin pensárselo mucho, la pareja de enamorados respondió que querían morir a la vez y estar juntos eternamente.

encina
Quercus ilex

Por ello, cuando les llegó su hora, Júpiter los convirtió al mismo tiempo en árboles: a Baucis en una encina y a Filemón en un roble, estando uno al lado del otro.

 

 

 

Marta Serra Marí

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