Entrevista a Luis Miguel Gómez Garrido, profesor de Latín en Secundaria

Entrevistamos a Luis Miguel Gómez Garrido, Doctor en Filología Hispánica y licenciado en Filología Árabe por la Universidad de Salamanca. Actualmente, ocupa una vacante como profesor interino de latín en el instituto de Educación Secundaria “María de Córdoba”, de Las Navas del Marqués (Ávila). Imparte las asignaturas de Latín y Cultura Clásica a alumnos de 4º y 2º de la ESO, respectivamente.

img_6473-Luis Miguel, ¿cómo es el trabajo diario con tus alumnos?

Yo siempre, lo que hago, es mandarles hacer frases. No me gusta mandarles deberes para casa. Les dejo toda la hora para que realicen las frases en clase. Y luego, al día siguiente, ya se corrigen en la pizarra.

-¿Cómo son las clases de Cultura Clásica?

La materia está ordenada en los siguientes bloques temáticos: primero, se da lo que es una introducción a las lenguas clásicas (al griego, al latín), su influencia en las lenguas romances; se les enseñan unos rudimentos sobre el alfabeto griego; luego, se dan unas nociones básicas sobre la religión clásica. Y también se habla sobre la vida cotidiana de los griegos y romanos, sobre los juegos, por ejemplo.

También hay algún tema dedicado al arte, a la arquitectura, a los espectáculos, por supuesto; hay un tema dedicado al ejército y la guerra, otro a la política y ciudadanía…; es decir, que se tratan diferentes aspectos del mundo clásico, tanto en Grecia como en Roma. El temario es muy amplio, y muchas veces no te da tiempo a darlo todo en un curso. Pero, ¡bueno!, lo importante no es tanto la cantidad como la calidad. Por otra parte, al final de cada unidad didáctica hay una sección dedicada a la mitología, en la que los textos están adaptados al nivel de los muchachos. En un mito, no vas a citar directamente un fragmento de las Metamorfosis de Ovidio. Son textos que están adaptados para que ellos los puedan entender. De esta manera, está estructurada la materia de Cultura clásica.

En cuanto a la asignatura de latín, se dan nociones muy básicas, porque es optativa. Se dan las declinaciones y algunas nociones sobre los verbos (solamente se ven el modo indicativo y los tiempos simples). En cuanto a la voz pasiva, sólo se imparten fundamentos muy básicos. De la oración compuesta,se ven las oraciones de infinitivo más sencillas y las coordinadas, nada más. Como puedes ver, no nos andamos “metiendo en camisas de once varas”, porque ya tendrán tiempo de ver de forma más pormenorizada la sintaxis en 1º de Bachillerato, los que luego opten por la rama de Humanidades, de letras. Ahora se trata de que tengan unas nociones básicas de latín.

Todo muy elemental: declinaciones, algunos verbos, algunas construcciones sintácticas sencillas; También se da algo de instituciones romanas.

-En Cultura clásica, tus alumnos han realizado unos murales. Cuéntanos en qué ha consistido.

En segundo de la ESO los alumnos tienen que realizar proyectos, que son trabajos cooperativos, que es algo que todavía no está muy bien perfilado. Bueno, pues a mí se me ocurrió que podían realizar unos murales, unas cartulinas, por grupos. Como máximo, cuatro, porque, si son más de cuatro, luego ya se iban a dedicar a…, pues dos iban a trabajar y el resto no iba a hacer nada. Así que se me ocurrió que en esos murales pudiesen relacionar aspectos de la Cultura clásica que estábamos viendo con el mundo moderno. Y algunos, muchos, a lo largo del curso, me han ido realizando trabajos donde relacionaban, por ejemplo, las bodas griegas (o las bodas romanas) con las bodas judías, marroquíes o gitanas.

Te pongo ejemplos, para que veas que de lo que se trata, no es tanto de hacer un trabajo al uso como de relacionar los contenidos que estamos viendo en la asignatura con otras materias: lo que ahora está tan de moda, eso que llaman el carácter “interdisciplinar” de la enseñanza. Pues se trata de aplicarlo a estos proyectos, que sepan relacionar unos contenidos con otros.

-¿Cómo fue tu primer contacto con las lenguas clásicas?

Cuando estudiaba en el colegio de los padres dominicos de Atocha, yo tuve un profesor de latín muy bueno, que tenía la virtud de explicar con mucha claridad todas las nociones, los rudimentos de la lengua latina. Me llamaron la atención el orden de la lengua latina y su sonoridad, por lo que decidí al siguiente curso optar por la rama de letras. Y, claro, el conocimiento del latín te hace luego leer a los autores clásicos, leer a Virgilio, leer a Ovidio… Virgilio siempre me gustó bastante: La Eneida, por ejemplo, y Las BucólicasLas Bucólicas y Las Geórgicas siempre han sido unas obras que me han entusiasmado. A mí siempre me ha gustado la poesía pastoril. A Garcilaso lo leí desde edad muy temprana, y, claro, cuando conocí a Virgilio y empecé a leer Las Bucólicas, pues lo relacioné con Garcilaso, con Góngora, con la fábula de Polifemo y Galatea… ¡normal que me entusiasmase leer la poesía de Virgilio!

-¿Por qué crees que el estudio de la lengua y la cultura clásica es esencial para la educación?

Es esencial, primero para “desasnarse”. Ya no se trata de una simple cuestión de pragmatismo. Si nos pusiéramos desde una perspectiva puramente pragmática o utilitarista, pues ¡claro!, llegaríamos a la conclusión de que la cultura clásica no sirve para nada. Porque para ganar dinero es mucho más rentable dedicarse a la banca que a profesor de latín o de otra disciplina. Pero viéndolo desde un sentido humanista, ¡pues claro que el estudio del latín y las lenguas clásicas, sirve para la vida!, porque te ayuda a ser mejor persona, es decir, que el conocimiento del latín y las lenguas clásicas te permite desarrollar el sentido crítico. Incluso, aunque estudies otras disciplinas, tú, si eres capaz de reconocer las raíces griegas y latinas, por ejemplo, en palabras pertenecientes al campo de la biología o de la medicina, ese conocimiento te va a dar una mayor agilidad mental que a una persona que nunca ha estudiado latín o griego. Es decir, que la cultura clásica no solamente es para las personas de letras. Vale para personas de letras y para personas de ciencias. El conocimiento de las lenguas clásicas sirve para tener una disciplina mental, para comprender mejor cualquier concepto; da igual que sea un concepto de letras o de ciencias, ahí no hay ninguna diferencia para mí, ninguna oposición. Y luego, por otra parte, desde un punto de vista espiritual, las humanidades, ya lo decían los autores del Renacimiento sirven para la vida, para hacernos mejores personas. Porque no se trata solamente de aprender “lenguas muertas”, como las llaman algunos. En esos clásicos aprende uno unos valores que se pueden aplicar a la propia vida. Son valores universales. De ahí la figura del intelectual. La figura del intelectual es heredera de la figura del humanista del siglo XVI. El intelectual, al igual que el humanista, tiene una proyección de dentro hacia fuera. El verdadero intelectual se compromete con el mundo que le ha tocado vivir; no es una persona ajena a los problemas de la sociedad. No es un simple teórico o erudito “a la violeta”, que se dedica a amontonar saberes estériles, unos encima de otros.

Esos saberes le sirven para comprender mejor o aprehender el mundo que le rodea. Y aprehendiendo, comprendiendo mejor el mundo que le rodea, probablemente, pueda encontrar una forma de transformarlo y de construir una sociedad más justa.

Elena Villarroel Rodríguez

 

 

 

Entrega de premios a los ganadores de los concursos Parnaso, Ciceronianum y Esfinge

Nuestros siempre vigilantes colaboradores nos envían la noticia de que esta tarde la Facultad de Filología acoge la entrega de premios a los ganadores de los concursos Parnaso de griego antiguo, Ciceronianum de latín y Esfinge de cultura clásica, enmarcados en la Olimpiada de Estudios Clásicos organizada por la sección salmantina de la Sociedad Española de Estudios Clásicos y por la Universidad de Salamanca.

Gracias a Salamanca24horas (leelo aquí) sabemos que desde las 18 horas, en el Aula Minor del edificio Juan del Enzina, los ocho premiados recibirán su condecoración. Se trata de Gonzalo Guirao, del IES Martínez Uribarri; y Andrea Mosquete, del IES Leonardo da Vinci de Alba de Tormes en el concurso Esfinge.

En lo correspondiente al Parnaso, Álvaro Pérez, del IES Torrente Ballester; y Laura Bernabé y Lidia Gómez, del IES Vaguada de la Palma, por ese orden, son los premiados, mientras que en Ciceronianum, Javier Palomo, del Colegio Montessori; y Luci Pérez y Víctor Sánchez, del IES Fernando de Rojas también tendrán que estar presentes.

La antigüedad clásica copa los periódicos

Casi no damos abasto a cubrir la presencia en los medios de comunicación de noticias relacionadas con la antigüedad clásica. Es curioso que precisamente en una época en que el estudio de la filología clásica está tan en baja, sin embargo, se considere tan atractivo el material relacionado con la antigüedad.

El miércoles 17 de abril abrimos El País e inmediatamente, en lugar bien visible de su edición digital, encontramos dos noticias que nos tocan de cerca. En primer lugar nos enteramos de que se celebra el aniversario del descubrimiento del mecanismo de Antikythera (lee aquí la noticia), artefacto al que Agustín Ramos en nuestro blog dedicó una entrada muy documentada. En segundo lugar, leemos los resultados de la investigación realizada sobre los restos de un muchacho de 16 años que murió en torno al comienzo del s. IV (leelo aquí). Los huesos fueron descubiertos en la necrópolis romana de Torrenueva, en la costa granadina, y revelan que el chico tenía espina bífida y la enfermedad de Scheuermann, una deformación en la columna vertebral (en este caso una desviación de 111º).

Por supuesto, ambas noticias concluyen con la habitual reflexión que relaciona la antigüedad y nuestra propia época, evidentemente de cariz distinto en cada caso: en el primero haciendo hincapié en lo extraordinario del mecanismo que permitía cálculos complejos, probablemente astronómicos; en el segundo subrayando las dificultades a las que un discapacitado debía sin duda enfrentarse en una sociedad que no consentía la deformidad.  Pero, como sigamos así, ¿habrá alguien en un futuro no muy lejano que sea capaz de contar lo que es el mecanismo de Anticitera o de conocer lo suficiente del mundo antiguo para plantearse las diferencias en cuestiones morales, sociales y culturales que lo separan del nuestro ?

Susana González Marín

Eros – Tánatos en Clunia

El pasado 25 de abril del año en curso salía a subasta un cuadro de Velázquez, acaso obra de juventud, por el que se llegó a pagar la bonita cifra de ocho millones de euros. Desconozco cuánto se dio al final por otra joya por la que se pujó en la misma subasta, la escultura procedente de Clunia que encabeza estas líneas. El precio de salida era 42.500 euros. En ambos casos debemos congratularnos por el hecho de que el Estado haya determinado que ninguna de las dos pueda salir del suelo patrio.

No sé mucho de este pequeño (tan sólo mide 27 por 53 centímetros), que duerme el sueño de los justos desde mediados o finales del s. II d.C., según la datación de D. Jorge Meier Allende, investigador y conservador de la Real Academia de la Historia.

Me mueven a ternura sus alas y su carcaj. Me intriga la piel de león sobre la que reposa. Me pregunto qué porta realmente en la mano izquierda.

Fabulo también con la impresión que debía causar a los peñarandinos que hasta 1947 entraban en la farmacia de D. Pascual-Domingo Jimeno y se encontraban con tan tierno infante.

Según la casa de subastas Abalarte no aparece referencia alguna a la escultura en los informes arqueológicos, pero es que las primeras excavaciones datan de mediados del s. XVIII y una pieza tan llamativa… Sí aparece reproducida en el Boletín de la Institución Fernán Gómez y de la Comisión Provincial de Monumentos históricos y artísticos de Burgos, Caminos de España. Aranda de Duero. Peñaranda de Duero de 1958.  Creen que podría haber pertenecido al primer Duque de Peñaranda de Duero, Don Juan de Zúñiga y Bazán, cuyo palacio albergaba una colección de piezas procedentes de Clunia. Es posible también, según la misma fuente, que tras la francesada y consiguiente saqueo de sus propiedades pasara a la familia Jimeno.

Esperemos que la familia que lo haya acogido ahora lo guarde a buen recaudo, lo preste para alguna exposición y así podamos contemplarlo más de cerca, y que los especialistas en arte escriban pronto sobre él.

Duerme tranquilo. ¿Dónde lo hacías en Clunia?

Henar Velasco López

 

Pintadas en latín

Isabel Varillas nos envía una entrada aparecida en el blog Yorokobu que nos toca muy de cerca: “En Cambridge son tan cultos que hasta hacen pintadas de protesta en latín” (puedes leerla aquí) Fundamentalmente recoge lo que apareció hace unos días en las Noticias de la BBC (pincha aquí para leerlo). El caso es que, en efecto, en esta ciudad han aparecido grandes pintadas de protesta realizadas sobre casas de lujo (de aproximadamente 1.700.000 euros; parece ser que en Cambridge el precio del suelo es un gran problema y la vivienda es enormemente cara) ¡EN LATIN!.

Mira un ejemplo:LATIN6

El texto tiene su gracia porque no solo nos trae a la memoria aquellas famosas pintadas de la Vida de Brian, sino que nos informa de que ya había precedentes en Cambridge de este medio de protesta: “Hace un par de años, pintadas en griego y latín invitaban a los ciudadanos a retirar las bicicletas atadas a las barandillas de las escaleras de la ciudad.”

Pero además se señala la dudosa corrección gramatical de los textos; ¿qué quiere decir Loci populum! o Locus in domos? Y la que contesta no es cualquiera -al fin y al cabo estamos en Cambridge-: es Mary Beard. La ilustre profesora no encuentra una traducción y sugiere una posible interpretación: lo que quieren es protestar sobre el hecho de que un hermoso lugar haya sido convertido en viviendas y reclaman casas para la gente.

En fin, que es Cambridge.

 

Entrevista a Óscar Lilao, Director del Fondo Antiguo de la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca

Notae Tironianae se reúne con Óscar Lilao Franca, Director del Fondo Antiguo de la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca. El pasado mes de febrero, los alumnos del Máster Universitario en Textos de la Antigüedad Clásica y su Pervivencia realizaron una visita a dicha biblioteca, en la que pudieron ver, entre otros muchos, algunos manuscritos griegos y latinos que se conservan en este lugar.oscar

-¿Cuándo se crea esta biblioteca? ¿Es el primer fondo bibliográfico que tuvo la Universidad de Salamanca?

El origen de esta biblioteca lo situamos a partir del año 1254. Sabemos que en un documento real firmado por Alfonso X El Sabio en mayo de ese año se establece la primera organización global del Estudio (con dotación económica incluida) que marca también el punto de partida de la Biblioteca Universitaria. El propio rey Sabio se encargó de describir las funciones de los estacionarios en su compendio normativo conocido como Siete Partidas. Así, en la Segunda Partida, bajo el epígrafe «De los estudios en que se aprenden los saberes y de los maestros y de los escolares», la ley XI trata de la figura del estacionario en estos términos: «Estacionarios es menester que haya en cada estudio general para ser cumplido, y que tenga en sus estaciones libros buenos y legibles y verdaderos, de texto y de glosa, que los alquilen los escolares para ejemplarios, para hacer por ellos libros de nuevo o para enmendar los que tuvieren escritos».

– La Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca se encuentra en el edificio histórico por excelencia de la Universidad, ¿siempre se ha sido así?

El edificio actual de las escuelas mayores empezó a configurarse en el siglo XV y es de esa centuria cuando tenemos las primeras noticias de la biblioteca en ese espacio. Sabemos que en diciembre de 1465 ya se hablaba de poner los libros «en la librería en sus cadenas» y en 1467 hay referencias a un horario. Sin embargo, estas noticias parecen referirse a un espacio algo provisional, pues en 1472 hay algunas quejas de que no se acometía la obra de la biblioteca, «lo cual era en gran daño y oprobio y vergüenza de la Universidad». Además, en 1479 se anuncia el cierre de la bóveda de la biblioteca, donde se encontraba lo que hoy conocemos como «el cielo de Salamanca».

Por tanto, en sus principios no se encontraría en el lugar en el que se encuentra hoy. Si en esos remotos comienzos de los que hablamos hacia mediados del siglo XIII realmente hubo algún local con libros de consulta, pudo haber sido en alguna casa de la catedral alquilada por la universidad.

– Al entrar en la sala principal de la biblioteca el propio mobiliario llama la atención. ¿De qué época son las estanterías, mesas, sillas, globos…? ¿Forman parte del patrimonio de la biblioteca?

Como acabamos de decir, ese primer espacio en el que se encontraba la biblioteca no duró mucho tiempo y, a principios del siglo XVI, pasó a estar en el espacio que ahora ocupa, en la planta alta, detrás de la fachada principal. Sin embargo, tampoco esto fue definitivo, porque en 1664 parte de la bóveda se desplomó y afectó a la biblioteca. Aunque sabemos que ya en el siglo XVI se empezaron a utilizar estanterías adosadas a la pared, como las que ahora vemos, estas son fruto de la reforma que se realizó hacia 1750. A esta época pertenece la imagen actual de la sala. Los globos fueron adquisiciones de diferentes épocas. Algunos fueron comprados por Diego Torres de Villarroel en ese siglo y otros después, pues los hay hasta del siglo XIX, hechos en Francia y en España. Del mobiliario, llaman la atención las sillas que llevan el escudo de vuestra facultad, porque ese edificio fue el Colegio de San Bartolomé, fundado por Diego de Anaya, cuyo retrato y escudo aparece en el respaldo.

– ¿Qué tipo de libros podemos encontrar? ¿Manuscritos, incunables, impresos actuales…?

Conservamos manuscritos desde el siglo XI hasta el XX, unos 2800. De estos, alrededor de 90 están escritos en griego. También tenemos un gran número de manuscritos escritos en latín, en lenguas romances como el catalán, galaico-portugués, italiano, castellano, y algunos escritos en hebreo y en árabe.

Entre los impresos, hay una colección de incunables de unos 480. Y una buena colección de impresos antiguos de los siglos XVI al XVIII. De fondo posterior la colección también es muy amplia, porque esta biblioteca fue la biblioteca general de la Universidad, que debía ofrecer obras de todas las disciplinas. Además, desde mediados de siglo XIX hasta 1982, cuando se creó la biblioteca pública de Salamanca, esta biblioteca era universitaria y provincial, es decir, daba servicio a toda la ciudad. También es importante la colección de prensa periódica y de revistas salmantinas, que es un fondo bastante consultado y que, en gran parte, está digitalizado y disponible en la red.

– ¿De qué fecha es el códice más antiguo que se conserva en esta biblioteca?

Normalmente hablamos del llamado Liber canticorum et horarum, un libro litúrgico, en latín, copiado el año 1059 para la reina Sancha de Castilla (Ms. 2668, pincha aquí para verlo). Pero entre el fondo griego se conserva otro que los especialistas fechan incluso antes, a comienzos ese mismo siglo, hacia 1006. Se trata del ms. 2738, con unas homilías de Juan Crisóstomo sobre el Evangelio de Mateo. Estaría copiado en uno de los monasterios griegos del Monte Atos.

– ¿Se hacen visitas guiadas abiertas al público general (no universitario)?

No. El público general solamente puede tener acceso a través del programa de visitas a monumentos del Ayuntamiento llamado “Las llaves de la ciudad”, que tiene lugar entre octubre y diciembre. Durante estos meses y dentro de este programa se realizan dos visitas semanales (una por la mañana y otra por la tarde) de unas 20-25 personas.

– ¿Cuántas personas trabajan para mantener y cuidar los fondos de la Biblioteca Histórica?

Hay cinco personas en la recepción, por turnos, que realizan también labores de limpieza de los libros, colocación e inspección de estanterías y cinco técnicos, que nos ocupamos de catalogación, difusión y atención a investigadores. También contamos con una persona de conservación y restauración y otra encargada de la reprografía, que ahora es básicamente digitalización.

– ¿Qué habría que estudiar o qué requisitos habría que cumplir para trabajar en una biblioteca como esta?

Al ser una biblioteca dependiente de las administraciones públicas, para obtener una plaza hay que aprobar una oposición, para la que se exige el grado o la licenciatura, sin especificar la carrera. Quiere decirse que no es necesaria una formación específica en biblioteconomía, salvo la que te da la preparación del temario.

En una biblioteca como esta tiene muchas ventajas el haber cursado carreras de humanidades (historia, arte, filologías) y, desde luego, filología clásica, porque hay un alto porcentaje de obras en latín, griego y otras lenguas. Conocimientos de codicología, transmisión de textos e historia del libro son esenciales, porque nos ayudan a comprender mejor los objetos que tenemos en las manos. Aunque he de decir que en todo esto se aprende algo cada día, después de ver muchos libros, comparar, realizar lecturas especializadas, etc. En fin, que aquí hay que saber de todo un poco.

– Si tuvieras que salvar un único códice de esta biblioteca, ¿cuál elegirías y por qué?

Mi obligación sería intentar salvar aquellos manuscritos que tienen una relevancia especial, como el Libro de buen amor, puesto que el manuscrito aquí conservado es el que tiene mayor cantidad de texto. O el comentario de fray Luis de León al libro de Job, porque tiene partes autógrafas. La decisión sería difícil porque son varios en los que nos encontramos con estas condiciones o parecidas. Por ejemplo, de las tres copias más antiguas del llamado Codex Calixtino, aquí está la única conservada en España.

También podría elegir la conocida como Tabulatio o expositio Senecae, del dominico Luca Mannelli, una especie de antología de textos se Séneca ordenada alfabéticamente y con comentarios, que solo se conserva en tres manuscritos, de los cuales este es el más lujoso y bello, no tanto por su decoración –que también– sino también por la disposición del comentario alrededor del texto.

– ¿Se siguen adquiriendo libros históricos o más bien se mantienen los que ya se conservan?

Esta es una biblioteca humilde con pocas posibilidades de adquirir nuevos fondos antiguos. Además de donaciones que podamos tener, nuestro criterio actual es comprar, si las llegamos a conocer o si nos las ofrece algún librero, obras relacionadas con la Universidad en general o con sus profesores, o con la ciudad. Aunque de vez en cuando realizamos alguna compra, es imposible conseguir todo lo que nos falta, incluso, por ejemplo, impresos salmantinos que, a pesar de lo que pueda parecer, no se encuentran aquí. Por ejemplo, hace ya varios años se compró a un librero inglés un tratado de música muy famoso del siglo XVI: era de un profesor de la Universidad, Francisco Salinas, y además editado aquí en Salamanca.

Una de las últimas adquisiciones fue un manuscrito del siglo XVIII con una Historia de la ciudad de Salamanca de Bernardo Dorado. Es una obra conocida, porque fue impresa, pero el manuscrito tiene alguna variante respecto a las ediciones y nos pareció interesante. Esta pieza se compró con la colaboración de Universidad, Ayuntamiento y Diputación. También hacemos un esfuerzo por comprar obras de referencia o monografías especializadas sobre historia del libro, ilustración de manuscritos e impresos, sobre las disciplinas que encontramos en los libros aquí conservados (por ejemplo, diccionarios de juristas, de humanistas, de obras clásicas y sus traducciones, etc.). En definitiva, herramientas que sirvan para comprender y estudiar las fuentes primarias que son los manuscritos e impresos que tenemos en la biblioteca.

– ¿Alguna anécdota o dato curioso sobre la Biblioteca?.

En unas constituciones de la biblioteca de 1776 se dice: «La experiencia ha demostrado que no están de más, y que antes bien son utilísimas todas las precauciones que se toman para la más segura custodia de los libros» y se mandaron poner las cédulas de excomunión que se ven en las puertas de la biblioteca y que se han reproducido en postales.

Como sabéis, en la Edad Media y a principios de la Moderna, los libros estaban fijados a los muebles, mitad estantería y mitad pupitre para consulta, con cadenas. Sin embargo, esto no sirvió de mucho porque hay varias menciones en los libros de claustros de que a veces la cadena era lo único que quedaba del libro que la llevaba, o de que se habían cortado hojas o cuadernillos. Ya a principios del siglo XVI, Hernando Colón había dicho «que vemos que es imposible guardarse los libros, aunque estén atados con cien cadenas». La anécdota tiene que ver de alguna forma con esta apropiación indebida de los objetos ajenos. En una ocasión tuve que atender la visita de un grupo. Aquella era una visita poco grata, porque nos había sido impuesta, era un grupo que venía e iba a visitar otros monumentos, y querían que se hiciera con prisa, cuando a nosotros nos gusta explicar bien las cosas. Efectivamente, vinieron con prisa y además el cicerone era un profesor que explicó cuatro cosas y a mí no me dejo abrir la boca. Normalmente, en las visitas yo muestro una pequeña monografía que tiene una imagen de libros encadenados, para explicar cómo eran las bibliotecas antiguamente. Con el batiburrillo yo había dejado mi libro medio abandonado en un sillón y ya nunca más lo volví a ver. Espero que quien lo tomó prestado indefinidamente lo haya aprovechado. Por cierto, os lo recomiendo, Copistas e iluminadores, de Christopher de Hamel, una breve y buena introducción sobre la confección de manuscritos.

Esta Biblioteca Histórica constituye uno de los grandes legados históricos de los que dispone la Universidad de Salamanca. Preservar esta cantidad de libros manuscritos e incunables hace que no perdamos el contacto con nuestro pasado y otorga un sello de calidad indiscutible a los estudios que se pueden hacer de ellos. Agradecemos enormemente a Óscar Lilao haber accedido a realizar esta entrevista y así poder dar a conocer los increíbles fondos bibliográficos que el personal de la biblioteca se encarga de mantener día a día.

Sandra Cruz Gutiérrez

 

Violencia de género mitológica

En El País del 9 de mayo se publicó el reportaje “La violencia de género en los grandes museos” (pincha aquí para verlo). El texto llama la atención sobre la frecuencia con la que el arte ha plasmado escenas de violencia contra la mujer, que proceden muchas veces de la mitología clásica (o en menor medida de la Biblia).

El Mausoleo de Augusto

Henar Velasco nos informa de que ha sido presentado en Roma el proyecto «El renacimiento del Mausoleo de Augusto». Las obras de rehabilitación acabarán en la primavera de 2019, aunque se preven algunas aperturas extraordinarias. Puedes leer la noticia en el ABC pinchando aquí, y en El diario.es, aquí.

El mausoleo es el más grande sepulcro circular conocido, un impresionante monumento con un diámetro de unos 87 metros y una altura de 45, mandado construir por Augusto en el 28 a.C.

La Grecia clásica de Chanel

El pasado 3 de mayo la casa de moda francesa Chanel presentó en el Gran Palais de París su colección Crucero 2017/18—es decir, de preverano, para que nos entendamos—, bajo el título de La Modernité de l’Antiquité. (Pincha aquí para verlo)

Karl Lagerfeld, su actual director creativo, ha explicado así la inspiración clásica de esta colección:

PRELUDIO (enlace aquí)

«Veo Grecia como el origen de toda belleza y cultura.»chanel-cruise-2017-18-collection-decor-olivier-saillant

 UNA VISIÓN IDEAL DE GRECIA (http://chanel-news.chanel.com/en/home/2017/05/an-ideal-vision-of-ancient-greece.html)

«Los criterios de belleza de la Grecia antigua, luego clásica, siguen siendo vigentes. Nunca ha habido representaciones más bellas de la mujer. O columnas más bonitas. De hecho, todo el Renacimiento se basó en la Antigüedad. Se trata verdaderamente de la juventud del mundo en todo su poder y su imprevisibilidad.»

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LO ANTIGUO Y LO MODERNO

LO ANTIGUO ES MODERNO (pincha aquí)

«Estoy sugiriendo volver hacia atrás para avanzar. Para crear el futuro tienes que prestarle atención al pasado.»

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Este no es el primer acercamiento al mundo clásico de Lagerfeld, puesto que dos de sus proyectos como fotógrafo han encontrado, a su vez, inspiración en la literatura griega: El viaje de Ulises (que decora un hotel en Monte-Carlo) y Dafnis y Cloe.

Aunque, sin duda, la influencia primigenia del mundo clásico en las creaciones de la Maison se encuentra, ya desde sus inicios, en su propia fundadora, Gabrielle Coco Chanel.ay

Para ella un vestido venía bajo la forma de «una escultura, no un dibujo.» El centro de su apartamento lo presidía una Venus sin cabeza, datada en el primer siglo antes de Cristo.

Citaba al escultor Praxíteles como una de sus mayores influencias a la hora de explicar tanto su arte como su visión de la moda, que estaba también muy apoyada en la arquitectura.

Así mismo, realizó en 1922 el vestuario para la ópera Antígona de Arthur Honegger basada en el libreto de Jean Cocteau.

Marta Martín Díaz

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