Moda latina

La docencia, profesión hermosa e interesante donde las haya, depara sorpresas al que la desempeña. Un servidor, que tiene el gran honor de poder ostentar la denominación de “profesor en prácticas” durante un par de meses, ha acabado sorprendido de la facilidad con la que las lenguas clásicas (el latín en este caso) se emplean a la hora no sólo de elegir nombre para un producto (perfumes, enlace aquí), sino también para decorar prendas de ropa, que es el caso que aquí nos atañe.

Cierto día, antes de las vacaciones de Semana Santa, en la clase de latín de segundo de Bachillerato en el IES Francisco Salinas de Salamanca, nos encontrábamos los alumnos, mi compañera, Cecilia Ares del Teso (habitual colaboradora de este blog), nuestra tutora, Cristina González Díez, y yo desentrañando la sintaxis de un texto de Cicerón —cosa divertida y dicharachera donde las haya a primera hora de la mañana—, cuando de repente saltó la liebre. Mientras el que suscribe mandaba a uno de los alumnos analizar y traducir una oración de relativo, se hicieron patentes a sus ojos unas palabras en latín escritas en la sudadera de ese chico. Fue en ese momento cuando dije: ¡aquí hay entrada para el blog! Al punto le pregunté dónde había comprado la prenda y si sabía por qué ponía eso. Por respuesta obtuve que en el Pull and Bear y que no tenía idea alguna. Lo primero que pensé es que se tratara de la portada de un disco de algún grupo de música, pero parece que no. Es en apariencia un diseño propio de la cadena.

Miguel entero.jpg

Agradezo encarecidamente al alumno en cuestión, Miguel Heredero García, permitirnos de buena gana poner su imagen en Notae tironianae. Permítanme que pare por unas líneas a analizar el diseño de la sudadera. Apreciamos un triángulo superpuesto sobre un círculo —o viceversa— que bien nos recordaría a algún símbolo cabalístico o de alquimia, por no decir a las propias Reliquias de la Muerte de Harry Potter, dentro de los cuales se encuentran distintas letras góticas mayúsculas puestas prácticamente de manera aleatoria. Si algún lector tiene idea de lo que puede significar, por favor, nos lo transmita. Más: flanqueando este juego geométrico propio de la magia negra o la misma necromancia, hay tres citas latinas: DICTUM FACTUM • FORTIS ET LIBER • ACTA NON VERBA. A lo mejor, dentro de las posibles salidas que tiene estudiar Clásicas o simplemente haber estudiado latín unos años, deberíamos incluir diseñador de ropa de grandes cadenas. Vemos repetida una de ellas en la manga izquierda bajo un símbolo igualmente críptico como el de arriba. ¿De verdad no se preguntan ustedes si los diseñadores de ropa para Pull and Bear pertenecen a una logia masónica?

acta

Cada lado del triángulo tiene un binomio que podemos rastrear en los textos latinos y en internet. ACTA NON VERBA (“actos, no palabras”) está relacionado con el viejo adagio latino: FACTA NON DICTA/FACTA NON VERBA (“hechos, no dichos”); una admonición a actuar, a no quedarse parado hablando sin aportar solución a un problema. Algo más interesante creo que es DICTUM FACTUM, que quiere decir lo mismo que nuestro “dicho y hecho”. Una rápida cata en el corpus de textos latinos (PHI) nos basta para comprobar que estas palabras se encuentran desde la literatura latina más antigua, como en los Annales de Ennio: dictum factumque facit frux (Ann. IX. 314) “dicho y hecho actúa el provecho”. Pero no acaba ahí su presencia, también Terencio lo dejó escrito en una de sus famosas comedias, El castigador de sí mismo: dictum factum huc abiit Clitipho (Ter. Heaut. 904) “dicho y hecho, de aquí se ha marchado Clitifón”. Incluso Séneca lo emplea en De constantia sapientis: hunc adfectum mouet humilitas animi contrahentis se ob dictum factum inhonorificum (Sen. Dial. II. 10. 2) “este estado de ánimo lo produce la debilidad del espíritu que se encoge a causa de un deshonroso dicho y hecho”. Por último tenemos FORTIS ET LIBER (fuerte y libre), que no requiere mayor explicación: fortaleza y libertad, entendidas como dos virtudes de la persona que se precie de cumplir lo que reza la cita. Lo más interesante de todo —y que a mí me chifla— es que fortis et liber es el lema del estado canadiense de Alberta. Si hay que reconocer una cosa a las gentes de América del Norte, ésta es el uso que hacen del latín, los motivos y temas clásicos a la hora de dar una entidad mínimamente nacional a sus territorios, lo cual es un claro producto decimonónico.

alberta.png

Digamos que el latín da pedigrí o caché a quien lo usa. Ahí está el meollo de la cuestión. El latín “viste”, en los dos mejores sentidos de la palabra. Sirve no sólo para distinguirse de forma algo elitista, sino que también homogeneiza, condición capital para que una moda triunfe. De hecho, el ejemplo de esta sudadera es palmario; las dos lenguas más universales del pasado (latín) y del presente (inglés) unidas en una misma prenda de vestir. Al lado de algunas palabras inglesas escritas en letra gótica, observamos en una grafía de claridad meridiana binomios latinos a modo de lemas cuasi bélicos; como si éstos se tratasen de tres eslóganes —y slogan, como decía López Eire, significa en origen “grito de guerra”— los cuales conminan al portador de la prenda a ser fuerte y libre, a actuar ipso facto, dejándose de palabrería. ¡Bonita declaración, pardiez! Apliquémonosla nosotros para la defensa de nuestros estudios, ya que de ellos han salido.

Ibor Blázquez Robledo

Anuncios

2 comentarios en “Moda latina

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s