La fuerza del destino

Publicamos hoy el segundo microrrelato que nuestro jurado ha seleccionado como finalista de nuestra II edición del concurso de Microrrelatos de tema clásico.

Su autora es Blanca Soto Martínez, de 1º de Filología Hispánica

LA FUERZA DEL DESTINO

Había sido un auténtico flechazo. “¿Qué se le habrá perdido a una Musa en este antro?”, se preguntaba. Melpómene resultaba tan extravagante, con sus máscaras y sus ademanes dramáticos, entre las almas de los muertos. Descubrió entonces que ni en el Hades se salva uno de Cupido.

La deseaba. Deseaba colmarla de amor y riquezas, que nunca tuvo. Nada hermoso corresponde al infame Deimos, el tormento del mundo. Además, incluso si consiguiera cortejarla, estaba su insidioso hermanito, que disfrutaba asustando a todo el que se le acercase.

¿Quién le iba a decir, sin embargo, que su flecha había alcanzado también a Fobos y a la bella Musa? ¿Cómo iba él a saber que la ciega Fortuna los colocaría a los tres en la misma alcoba, ebrios de una dulzura desconocida en el Inframundo?

Hoy Deimos está nervioso y se distrae recordando estas ironías, mientras escucha a su amada gritar de dolor.

Silencio. Un llanto infantil.

Ha sido niña.

Y Melpómene, que la acuna entre risas y sollozos, murmura:

– Se llamará Tragedia, porque nació de la pena, el terror y el arte.

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In situ

Publicamos hoy el microrrelato que nuestro jurado ha seleccionado como finalista de nuestra II edición del concurso de Microrrelatos de tema clásico.

Su autor es Jon Fontán Calzada (4º de Traducción e Interpretación)

In situ

Adriano se gana la vida combatiendo para otros. Siempre está viajando para alimentar a su familia. Siente cómo el gigantesco barco en que navega coge velocidad, inmune al oleaje. Ve empequeñecer a su mujer e hija, a lo lejos, en Gades. Navega rumbo a África. Se despide con un grito desesperado de su niña: sabe que es su última oportunidad. La pequeña, ajena a cuánto ocurre, juega con las palomas del muelle.

Abdul es un descendiente lejano de Adriano. Siempre está viajando para alimentar a su familia. Siente cómo la triste patera en que navega zozobra, herida por el oleaje. Ve crecer las siluetas de personas en la playa, a lo lejos, en Cádiz. Navega rumbo a Europa. Saluda con un grito desesperado a una niña: sabe que es su última oportunidad. La pequeña, ajena a cuánto ocurre, juega con el móvil.

Obediencia

Publicamos hoy el microrrelato que nuestro jurado ha seleccionado como ganador del 1er premio de nuestra II edición del concurso de Microrrelatos de tema clásico.

Su autora es Bárbara Martínez Terrón (2º de Economía)

Dolor. Dolor en sus muñecas, en el rastro de sangre que se deslizaba por su muslo y en la parte más profunda de su pecho. Mientras pasaba el paño húmedo por su magullado cuerpo, intentando desesperada e inútilmente hacer desaparecer los trazos morados de su piel, una lágrima se abrió camino por su mejilla. La vida tiene una extraña forma de conseguir que todo cobre sentido, que todo esté unido por un hilo al que acabas retornando. En su caso era la obediencia.

Había marcado su vida de formas inimaginables, hasta llevarla a su siguiente depredador, que llegaba a las termas quince minutos después del anterior. Cerró los ojos y mantuvo presionados los labios para intentar evitar que se creasen recuerdos imborrables. Se mantuvo callada hasta que el movimiento cesó, y al fin se quedó sola. Encontró otro rasguño en su pecho, que se añadía a la colección de marcas de amor.

Y fue entonces, viéndose reflejada en el agua, cuando lo supo. Caminó desnuda hacia su fajo, buscando el filo que antes había cortado fruta para alimentarla, y que ahora cortaba sus muñecas para liberarla. Y tan solo en ese momento se obedeció a sí misma.

El palacio flotante de Calígula en el lago Nemi

Leo en Clío. Revista de Historia, año 27, número 187 p.10 un artículo de Daniela Jiménez, “En busca del palacio flotante de Calígula”.

También se hace eco el corresponsal Eusebio Val de La Vanguardia (leelo aquí)

Al parecer se ha reanudado la búsqueda que allá en los años 20 del pasado siglo diera sus frutos: se lograron extraer dos naves para las que se construyó un museo. Y lo que es el destino, si aparecieron en bastante buen estado y a Benito Mussolini le vinieron de perlas para proclamarse heredero de las glorias de la Roma Imperial, años después un incendio en plena II Guerra Mundial, año 1944, las destruyó casi por completo.

Pueden encontrar más información a cargo de Ampa Gandulf en Arquehistoria con interesantes fotografías y reconstrucciones (pincha aquí). De ahí tomamos la que encabeza esta entrada.

Naturalmente también puede consultarse con bibliografía e interesantes enlaces la entrada de Wikipedia en italiano (aquí).

¡Ojalá tenga suerte el equipo interdisciplinar formado por quince expertos que vuelve a afanarse en tales tareas y el lago Nemi nos devuelva ese tercer barco que buscan!

Aprovechemos la ocasión para informarnos más sobre esos palacios flotantes que incluían auténticas mansiones ricamente decoradas y constituían el capricho de Cayo Julio César Augusto Germánico, más conocido como Calígula, el apodo que le diera la soldadesca de su malogrado progenitor.

Henar Velasco López

 

Fallo de la II Edición del Concurso de Microrrelatos de tema clásico

Nuestro amable jurado, compuesto por Francisca Noguerol, Javier San José y Juan Antonio González-Iglesias, ha acordado por unanimidad conceder

el 1er. premio al microrrelato titulado

“Obediencia”, de Bárbara Martínez Terrón (2º de Economía)

Asimismo otorga premio de finalistas a los titulados

In situ“, de Jon Fontán Calzada (4º de Traducción e Interpretación)

“La fuerza del destino”, de Blanca Soto Martínez (1º de Filología Hispánica)

Notae tironianae envía su enhorabuena a los premiados y su agradecimiento a todos los participantes. La semana que viene el blog publicará el microrrelato ganador y los finalistas.

La entrega de premios y la lectura de los microrrelatos galardonados tendrá lugar en un acto público el martes 30 en la Sala de Juntas de la Facultad de Filología (Palacio de Anaya) a las 12:00. Quedan invitados a asistir todos los que lo deseen.

 

 

 

Los antiguos cántabros

Javier San José Lera, cántabro de pro, nos envía amablemente una noticia aparecida en El Diario Montañés (pincha aquí) y que reproducimos íntegramente. No todo va a ser Pompeya y Roma.

Descubren un campamento romano de las Guerras Cántabras en Castañeda

Arqueólogos cántabros han sacado a la luz un nuevo campamento militar romano en un lugar conocido como La Cabaña, en el municipio de Castañeda. La campaña, dirigida por el arqueólogo Enrique Gutiérrez Cuenca, con la colaboración de José Ángel Hierro Gárate, Rafael Bolado del Castillo y Eduardo Peralta Labrador, ha reunido numerosos testimonios (una moneda, una fíbula omega o una vaina de puñal labrada), que permiten datar el asentamiento en el año 25 a. de C., coincidiendo con las Guerras Cántabras. Por otro lado, esta misma loma fue el escenario de una contienda con el ejército italiano en el año 1937.

A pesar de que el yacimiento estaba “muy alterado” por un incendio forestal ocurrido en 2015, durante la prospección se ha conseguido recuperar valiosas piezas, “que confirman el carácter militar y la cronología del yacimiento“, fijándolo en este periodo convulso de la historia entre el 29 y el 19 a.de C. Así, según describen los investigadores, se ha encontrado una moneda romana de bronce acuñada en la Colonia Lépida Celsa (Velilla del Ebro, Zaragoza) entre los años 44 y 36 a. de C., una pieza de suspensión de una vaina de puñal fínamente decorada y una fíbula en omega –broche que utilizaban los romanos para sujetarse la vestimenta– y que ya descansan en el el Museo de Prehistoria y Arqueología (Mupac) para su estudio, restauración y exposición.

Además, también han aparecido otros útiles usados por los legionarios como una dolabra –un tipo de herramienta para cavar fosos– o parte de un molino de mano portátil para moler la ración diaria de cereal.

Pieza que sujeta una vaina de puñal romano encontrada en el yacimiento de La Cabaña en Castañeda.

Pieza que sujeta una vaina de puñal romano encontrada en el yacimiento de La Cabaña en Castañeda.

El recinto tiene una extensión de dos hectáreas, “superficie suficiente para alojar a unos 1500 hombres”, describen. Además, las estructuras mejor conservadas definen una línea “triple de fosos y terraplenes en la zona norte” y se completaban con una fortificación “más sencilla”.

También, junto al yacimiento, una prospección previa mediante fotografía aérea permitió localizar otro posible campamento “de mayor tamaño” a poco más de un kilómetro hacia el sur, en el barrio de Pando (Santiurde de Toranzo). De hecho, ambos fueron incluidos en la obra colectiva ‘Las Guerras Astur-Cántabras’ en 2015.

Además, los dos asentamientos están en relación visual tanto con los del Campo de Las Cercas y Cildá, o el castro de la Espina del Gallego, “que forman parte del mismo dispositivo militar romano, en la otra orilla del Pas”, describen.

A juicio de este equipo de arqueólogos, el hallazgo de La Cabaña es en sí mismo, una “evidencia arqueológica” que permitiría situar “en la Bahía de Santander” el mítico Portus Victoriae, cuya existencia describía ya Plinio el Viejo, pero del que existen varias teorías sobre su posible situación geográfica. “Su ubicación, a menos de 20 kilómetros de la bahía, vincula este establecimiento militar con el desembarco de tropas romanas que hizo posible la conquista de Cantabria por Roma”, afirman.

Operación de salvamento

Gutierrez Cuenca y sus colaboradores pusieron también el acento en el peligro que ha corrido La Cabaña, debido a un incendio forestal en 2015 y los trabajos posteriores de acondicionamiento “que se llevaron a cabo sin supervisión arqueológica”, dejando el yacimiento “muy alterado”. Todo ello a pesar que, en 2014, ya habían avisado a Cultura de la existencia de los mismos. La actuación ha consistido en una “operación de salvamento” con el objetivo de documentar y recuperar los restos “que la maquinaria pesada se había llevado por delante”, con autorización de Cultura y financiada por los arqueólogos.

Durante los trabajos, también se ha recuperado material importante de la Guerra Civil, ya esta misma loma fue el escenario de una batalla entre la División Littorio (italiana) y algunas unidades republicanas.

No podemos por menos de recoger la alusión a Plinio el Viejo, que, en efecto, dedica un pasaje de su extensa obra a la descripción de la zona en su Historia Natural (4, 111): “Siguen la región de los cántabros con nueve pueblos, el río Sauga [para García y Bellido, es el actual Miera; otros se inclinan por el Asón] y el Puerto de la Victoria de los Juliobrigenses; a cuarenta mil pasos [unos 60 kms.] de aquí están las fuentes del Ebro…”. En efecto, todo apunta a que el Puerto de la Victoria se situaba en el actual Santander. Julióbriga fue la ciudad más importante de la zona, situada en Retortillo, cerca de Reinosa.

Pero quizá los cántabros merezcan una entrada más completa… ¿hay algún voluntario?

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Imagen tomada de Tony Rotondas – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=23283666

Susana González Marín

Medea en Juan del Enzina

El viernes 26 de mayo a las 21.00 la compañía Némesis representará en el teatro Juan del Enzina la tragedia Medea de Eurípides.

ENTRADAS: 3 €

(ANTICIPADA, LOS PROPIOS GRUPOS Y UNA HORA ANTES DE CADA ACTUACIÓN EN LA TAQUILLA DEL TEATRO)

Adjuntamos la información precisa:

Escenografía y dirección: La Compañía

Dramatis personae (por orden de intervención):

Nodriza/Pedagogo: Felipe Brum Gallardo

Coro: Arturo López Martínez-Márkel Hernández Pérez

Medea: J. Alberto Rodríguez

Creonte/Egeo: Soraya Santos

Jasón: Carmen Diana Almeida Eleno

Mensajero (Hijos de Jasón): Pablo del Castillo Baquerizo

Sinopsis:

En Corinto, la de dos orillas (las del Hudson en Nueva York), en el tiempo mítico (los 80 de una ciudad sin ley), Jasón y Medea, ella y él, Medea y Jasón, él y ella, sobreviven como prófugos, con un rastro de sangre a sus espaldas desde la lejana Cólquide, la patria de él, Medea, a Yolcos: Chicago, Míchigan o Montreal… Todo comenzó con la misión de conquistar el vellocino de oro: “Dame la piel, extranjera”. Le dijo ella, Jasón. “A cambio de tu cuerpo”. Replicó Medea. Un pacto sexual. Un collar de sumisión para Jasón, ella, unos hijos…

Pero la sumisa decide romper el contrato, tomar un esposo convencional, Creúsa, la hija del rey, Creonte, del alcalde, Giuliani, que se ha propuesto limpiar las calles de mercenarios, convictos y sin papeles; de la droga de los sótanos nocturnos del Village, junto al río; de la prostitución y el sadomasoquismo; de Medea…

Un día para huir, sola, bajo pena de muerte. Una traición en lo más íntimo, esa cama. Una venganza: y sangre, de inocentes.

Del clásico de Eurípides. Sexo. Violencia. Ambición. Odio. Soledad. Maternidad y paternidad: “Aquí estoy: Medea”.