¿Sabes cómo han llegado a nosotros las obras de Virgilio?

Leimos el otro día en El País un reportaje sobre el proceso, iniciado ya hace dos o tres años, de la digitalización de los fondos de la Biblioteca Vaticana.

Además de que el caso ofrece un excelente ejemplo de lo que puede aportar el avance tecnológico a las humanidades, es una buena manera de que se difunda lo que es la Biblioteca Vaticana y el aspecto que tienen esos libros a los que debemos el conocimiento de las obras de Virgilio, pro ejemplo. Por eso, además de reproducir el texto de El País, aconsejamos el breve video que puede verse en Youtube sobre el proceso de digitalización de estos libros, que son verdaderos tesoros (pincha aquí). Y si quieres conocer más maravillas, accede a la página de la Biblioteca Vaticana pinchando aquí.

Susana González Marín

Tecnología espacial para digitalizar la biblioteca del Vaticano

Por Noelia Núñez

Un precioso libro de pergamino purpúreo y de corte imperial espera a ser reparado en el taller de restauración de la biblioteca del Papa, uno de los únicos del mundo dentro de una sala de estudio. La letra está escrita con tinta de oro y plata, y su fragilidad es tal que la responsable de restauración, la española Ángela Núñez, no se atreve a enseñarlo más de 10 segundos. “Es tan delicado que la mera exposición al sol podría dañarlo. Lo mejor es que lo cerremos”. Y, aunque tan solo unas decenas de estudiosos religiosos tendrán el privilegio de tocarlo in situ al año, hoy cualquiera puede consultarlo desde casa desde el móvil, la tableta o el ordenador. El ejemplar está a la cola de ser digitalizado y, como él, 82.000 manuscritos pasarán a formar parte de la web de la Biblioteca Apostólica Vaticana (https://www.vatlib.it/). La institución, que comenzó el mayor proceso de digitalización de su historia en 2014, pretende escanear más de 41 millones de páginas a lo largo de unos 20 años.

La biblioteca ha confiado la preservación digital a la empresa japonesa NTT DATA. El formato elegido para la conservación es FITS, que fue creado por la NASA en 1981 para archivar imágenes y datos del espacio. La elección de este formato es fruto de una decisión madura: si la preservación de los documentos debía ser duradera en el tiempo, preferían no confiar en formatos como .jpg o .pdf porque tienen licencia de autor y no son tan estables por sus numerosas actualizaciones. En el laboratorio de digitalización y fotografía, contiguo al de restauración, cerca de una veintena de expertos fotografían y escanean incunables y libros de todas las lenguas y materias. Antes, los documentos han pasado por el ojo clínico del taller de restauración, de donde proceden las instrucciones para la digitalización: pasar la página por el ángulo superior, tener cuidado con las fisuras o no abrir los volúmenes más de treinta grados en algunos ejemplares.

Hoy, la biblioteca que fundó el papa Nicolás V es mucho más amplia que la iniciada de su colección personal de 350 códices en 1448. Para acceder a ella hay que adentrarse en los muros del Vaticano y cruzar el patio del Beldevere, no accesible a los turistas. Allí, entre las paredes del Palacio Apostólico, se encuentran más de 1.600.000 libros, entre los que hay 8.300 incunables, 150.000 manuscritos, 100.000 documentos impresos y unas 300.000 monedas y medallas. La inmensa colección, que se fue almacenando en diversos salones del Vaticano, se hospeda ahora en este edificio para su tratado, consulta y digitalización. “Los manuscritos que conservamos aquí no son nuestros, son producto de la humanidad y hay que ponerlos a disposición de esa misma humanidad”, dice el viceprefecto de la Biblioteca, Ambrogio M. Piazzoni.

Dos plantas más arriba de los talleres, un impresionante salón repleto de frescos, y que durante años ha servido como sala de exposiciones, custodia volúmenes bajo la mirada de los creadores de los alfabetos, representados en sus columnas. El lugar espera recuperar en los próximos meses su antigua función como sala de estudio para los casi cien especialistas que cada año consultan los documentos bajo previa acreditación. Allí, M. Piazzoni explica algunos de los libros más preciosos de la colección, como el Códex Vaticano, uno de los manuscritos en pergamino más antiguos que se conservan de la Biblia y que data del siglo V. “Aquí tenemos un manuscrito de las obras de Virgilio, el Tratado de astrología de Alfonso X el Sabio y el libro de pintura de Leonardo Da Vinci, que fue copiado en la primera parte del siglo XVI. Todos ellos han sido digitalizados y se pueden consultar desde cualquier parte del mundo”.

El proyecto, que necesitará todavía unos 16 años para completarse, cuenta con la colaboración de la fundación Digita Vaticana, una organización nacida en 2012 para recaudar fondos. Para su directora, la española Maite Bulgari, el objetivo no es más que el de salvaguardar el patrimonio, pero sobre todo avanzar en la investigación de los textos. “Con la digitalización habrá más descubrimientos. Para los estudiosos será más fácil comparar diferentes manuscritos al disponer de herramientas de búsqueda avanzada por palabras clave, algo los antiguos manuales no permiten”.

Aunque tan solo una parte de la colección está pasando por los escáneres de sus laboratorios, el prefecto de la Biblioteca, Cesare Pasini, asegura que solo los documentos más valiosos y deteriorados se pondrán en valor, pero sin perder la esencia de la consulta. “Sé que no perderemos a los estudiosos porque, si sus estudios son serios, sentirán la necesidad de venir aquí, ver el manuscrito y estudiarlo de cerca”.

Descubierto en Roma un nuevo acueducto

Cecilia Ares del Teso nos envía la noticia, que ha sido publicada por El Mundo (pincha aquí) y La Vanguardia (pincha aquí): unas obras para abrir una nueva línea de metro en Roma han hallado a gran profundidad restos de un acueducto que puede ser el llamado Aqua Appia, el primero de Roma. Aguardamos más información sobre el descubrimiento.

 

 

 

La casa de Nerón

Bajo el impactante titular “Bienvenidos a la casa de Nerón”, el periódico El País publicó el lunes 20 de Marzo una noticia (pincha aquí) en torno a la Domus Aurea de Nerón, uno de los monumentos de la antigua Roma (no el único), que resulta difícil de visitar, porque a las hordas de peregrinos y turistas que invaden en cualquier época del año la ciudad, se suma la dificultad de que, aunque descubierta hace mucho tiempo, la casa de Nerón ha resultado muy difícil de excavar, y de mantener; sobre ella ya no están las Termas de Trajano, sino un jardín, que sin duda producirá filtraciones de agua. Ha estado abierta en algunos intervalos (yo la visité el 2004), y ha permanecido cerrada la mayor parte del tiempo. La noticia del periódico no está motivada por su apertura, sino porque se ha empezado a incluir en la visita la realidad virtual.

Es sabido que los restos arqueológicos no son atractivos para la mayor parte de la gente si no hay algo visible, preferiblemente atractivo, como un mosaico, alguna columna in situ con su capitel, alguna inscripción… El hallazgo de alguno de estos elementos es lo que suele impulsar a la autoridad correspondiente a hacer la inversión necesaria para que el yacimiento sea accesible, a la espera de numerosos visitantes que contribuyan con sus entradas al mantenimiento de las instalaciones y a la prosperidad del entorno. Esto ha provocado en todas las épocas reconstrucciones más o menos afortunadas, que no critico si consiguen su propósito dinerario sin estropear el yacimiento; sin embargo, en algunos lugares periféricos del Imperio Romano (entre los que nos incluimos) se han hecho reconstrucciones más bien burdas, sin duda imaginativas, pero que entorpecen el acceso a las verdaderas ruinas y que, en mi opinión, las falsean. Naturalmente, las nuevas tecnologías, la realidad virtual que se puede lograr a través de ellas, abre un campo inmenso a estas reconstrucciones.

En Roma no han necesitado nunca este tipo de cosas, porque ya tienen el Coliseo, y las estancias de Augusto en el Palatino, y muchos restos más perfectamente visibles. No obstante, siempre se vendieron unos libritos en los que alterna una foto del estado actual de las ruinas con una hoja transparente en la que se ha dibujado lo necesario (en opinión de su creador) para dar el aspecto original del monumento. Pero esto ya no es suficiente, al parecer su ambición desbocada les ha llevado ya a hacer en verano unas proyecciones en las que se puede ver los foros tal y como fueron (supongo que con romanos de la época incluidos), y, desde hace poco, a incluir una visita virtual en el recorrido por la Domus Aurea.

A lo mejor han deducido que yo estoy en contra de estas innovaciones; nada más lejos de la realidad: me he apresurado a reservar entrada (14 +4, o sea 18 euros) para comprobar si esa realidad virtual es capaz de crear la atmósfera del pasado que yo he percibido en ciertos monumentos en estado natural, entre ellos, la propia Domus Aurea. Ya les contaré.

Mª José Cantó Llorca

Convocatoria de la II edición del concurso de Microrrelatos de tema clásico

Nuestro blog promueve la II edición del Concurso de microrrelatos de tema clásico. En él pueden participar todos los alumnos matriculados en la Universidad de Salamanca. Como bien sabéis, no tenemos ninguna fuente de financiación propia, así que de nuevo tenemos que agradecer a la Delegación de Alumnos de la Facultad de Filología que con su apoyo económico haga posible esta iniciativa.

Bases del concurso de microrrelatos de tema clásico:

  1. Podrán participar todos los alumnos matriculados en la Universidad de Salamanca.
  2. El tema del microrrelato debe tener relación con el mundo clásico. Deberán ser originales e inéditos, con una extensión máxima de 200 palabras.
  3. Las obras se enviarán vía e-mail a la siguiente dirección: sana@usal.es.
  4. El período de entrega permanecerá abierto desde ahora hasta el 18 de mayo de 2017.
  5. Los participantes deben enviar: nombre, dirección, D.N.I. o pasaporte, teléfono de contacto, dirección válida de correo electrónico y relación con la Universidad de Salamanca. Se incluirá en archivo adjunto el texto presentado a concurso en formato Word y en pdf. Cada participante podrá presentar un máximo de tres obras.
  6. La organización designará a un jurado competente, así como las normas de su funcionamiento. El jurado no conocerá, en ningún caso, los nombres de los autores o autoras, tan solo el título de la creación.
  7. El fallo del jurado, que se dará a conocer el 25 de mayo de 2017, será inapelable. Se notificará vía correo electrónico al ganador y a todos los participantes, así como a través del blog Notae tironianae.
  8. Premio: 100 euros y la publicación inmediata en el blog Notae tironianae.
  9. Los relatos finalistas serán también publicados en el blog y recibirán un diploma acreditativo y un pequeño obsequio.
  10. El hecho de participar en este certamen implica la plena aceptación de las presentes bases. Todas las incidencias no previstas serán resueltas por la organización en beneficio del concurso. El jurado podrá interpretar libremente los aspectos de las bases que no se hayan previsto o tenido en cuenta en el momento de publicación de las mismas.

Animaos y participad.

Susana González Marín

Sacrificios en cómic

En el canto III de la Odisea (vv. 430-473) se describe un sacrificio para hacer propicia a la diosa Atenea y, ¿por qué no?, vamos a darle un toque cómico, que para eso estamos. Pero antes hay que explicar algunos conceptos clave para entender bien las viñetas en su conjunto.

El sacrificio se celebraba como si fuera una gran fiesta en la que no podían faltar flores, adornos, oro, globos, piñatas… Se necesitaba un animal para ser sacrificado (perdónenme las protectoras de animales, pero así era). Con el animal dispuesto a ser ofrecido por la causa y todos los preparativos listos, únicamente faltaba que, una vez hechos los rezos y purificado todo por la gracia del señor, alguien le diese el golpe de gracia a la bestia. ¿Un humano? Sí, pero no. A menudo la culpa se le solía echar al instrumento con el que se degollaba al pobre animal, y como éste era un ser inerte, no podía quejarse ni defenderse. Siempre había cuatro o cinco mujeres de entre la multitud que, aun sabiendo lo que iban a ver, se hartaban a gritar y a llorar. ¿Postureo? Que cada cual saque sus propias conclusiones. Por último, con la comida extraída del sacrificio se hacían dos montones, en uno, el de los humanos, abundaba la buena carne y los alimentos que parecían comestibles; en el otro, el de los dioses, se veían todas las sobras. Y ahora nos preguntamos ¿no se trata de hacer propicios a los dioses? ¿Por qué entonces se les ofrecen las sobras? Quizás alguno de los lectores pueda indagar más al respecto e incluso presentar una tesis sobre eso. Con la comida en la mesa no podía faltar un buen vino y, si me permiten recomendarles, prueben el vino Tiara, el mejor vino de Extremadura.

Ahora disfruten del cómic. Un saludo de su amigo y compañero Paco Sarró.

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