Hoy hubiera cumplido Horacio 2081 años

rectius-vives_pagina_1
Horacio, Carmen II, 10

Moderación en todo, pues hasta en medio del mismo torrente […] debes tener y mostrar aquella templanza que hace suave y elegante la expresión. (Hamlet, 3 II)

Quinto Horacio Flaco nació un ocho de diciembre del 65 a.C. Fue el principal poeta lírico y satírico latino, y su obra se compone de Sátiras, Épodos, Odas, Epístolas y el Carmen Saeculare.

Como poeta fue reflexivo en sus contenidos, acercándose sobre todo a la filosofía estoica y epicúrea y abordando tópicos literarios como el del carpe diem, beatus ille o aurea mediocritas, entre otros. Además, el poeta expone en sus composiciones su filosofía de vida.  Respecto a los tópicos, tuvieron influencia tal, que gozan de un respaldo universal a lo largo de la literatura posterior. Muchos poetas se vieron abonados a su influencia, como Petrarca, Garcilaso de la Vega o Fray Luis de León, como Shakespeare o los románticos ingleses John Keats o John Milton, o actuales como Jorge Guillén, entre otros. En los versos horacianos se puede ver un mundo antiguo que transmite una moralidad universal, atemporal. Navegando un poco en la poesía se puede ver la fuerza de nuestro poeta.

Penetrando en el poema, Horacio aconseja a Licinio huir de los extremos y elegir un término medio. Rinde su vida a la aurea mediocritas para no caer en miseria, alejándose de las envidias y el fasto. El rectius vives con que empieza tiene un sentido moral, en Ep. I 6 29 podemos leer el “vis recte vivere”. El fuerte golpe de quienes están más encumbrados (vv. 9-12) se muestra con imágenes muy plásticas. Contrataca la desgracia con un corazón preparado, y nos avisa que la muy buena suerte esconde algo perverso. El bene praeparatum (“bien preparado”) es un concepto muy extendido y profundo en la moral helenístico-romana, que alude al concepto de προφίλασθαι (“precaverse, guardarse”). Insiste en que no hay mal que cien años dure (vv. 15-17). Opone el arco a la cítara de Apolo, que no siempre está en guerra; también los dioses gustan de distraerse. Siempre, nos aconseja, debemos mostrarnos animosus atque fortis (vv. 21-22) cuando todo va mal; y cuando todo va bien, sapienter (v. 22). Agudo y reflexivo es el poema que nos dejó, quizás consecuente con el comportamiento del ser humano.

El tema fundamental de la aurea mediocritas, recogiendo la visión aristotélica de que la virtud está en el medio, procede de la poesía; ya está en Focílides, y Teognis insiste siempre en ello junto con el μηδέν ἄγαν[1]. Con aurea mediocritas Horacio intenta traducir la ataraxia de Epicuro. El ataráxico epicúreo es un hombre libre de toda preocupación, no sufre las tentaciones de poder, riqueza o política. La idea de mediocritas aparece también en Hesíodo, Píndaro. Aristóteles dice que este lema provendría de Quilón, uno de los siete sabios.

Andrés Gutiérrez Temiño

[1] Estaba inscrito en el frontispicio de Delfos, según cuenta Pausanias. “Nada en exceso”.

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s