¿Por qué las estatuas griegas tienen el pene pequeño?

Antes de nada, queremos que conste que nos resistíamos a aprovecharnos del tirón de esta entrada. Se trata de una cuestión que tiene larga vida en la red, basta con hacer una búsqueda en Google para demostrarlo. Pero el artículo firmado en la web Quartz en el que un especialista de la Universidad de Harvard proporciona una respuesta a la famosa pregunta ha tenido una repercusión inmediata también en nuestro país. Primero se hizo eco el Huffington Post e hicimos oídos sordos para no caer en lo facilón; pero hoy nuestros siempre atentos exploradores lo han encontrado en el ABC, concretamente en la sección de cultura, y ya no podemos evitarlo.

Por supuesto, la explicación ofrecida en Quartz es correcta. En efecto, en la representación artística del cuerpo del hombre desnudo en Grecia el tamaño pequeño de su pene corresponde a una cualidad positiva de autocontrol y moderación que contrasta con el carácter no civilizado de otros personajes representados con penes desproporcionadamente grandes, como los seguidores de Dionisos, por ejemplo. Para los griegos a la hermosura física va aparejada la perfección moral, de manera que, por ejemplo, la estatua del Doríforo (el portador de lanza) de Polícleto (la que encabeza esta entrada) representa el ideal de masculinidad, un ser espiritual y físicamente superior (Rosemary Barrow, en “The Body, Human and Divine in the Greek Sculpture”).

Naturalmente esto es aprovechado por los modernos periodistas para ofrecer la oportuna moraleja. Leemos en ABC: “Eran otros tiempos. El hombre griego ideal era racional, intelectual y con autoridad.(…) Con el tiempo se ha evolucionado. Hoy el tamaño del pene importa, un hecho que en opinión del profesor Lear puede deberse al «crecimiento de la pornografía». Mientras para el hombre griego la belleza era la elegancia, lo que se traducía en el comportamiento, hoy se tiende a menudo a una falsa belleza por la vía quizás de la homologación de la cirugía plástica. Los tiempos han cambiado.”

Anacreon. Marble. Roman copy of the 2nd century A.D. after a Greek original of the 5th century B.C. Inv. No. 491. Copenhagen, New Carlsberg Glyptotek.
Anacreon. Marble. Roman copy of the 2nd century A.D. after a Greek original of the 5th century B.C. Inv. No. 491. Copenhagen, New Carlsberg Glyptotek.

 

 

Por aportar algún dato más, no olvidemos que en Grecia los atletas, tantas veces representados en vasos y esculturas, tenían como costumbre atarse el prepucio con una tira de cuero para evitar que el glande quedara al descubierto, algo que resultaba desagradable y poco decente. La cinta podía atarse a la cintura sujetando el pene hacia arriba, de manera que el escroto quedara al descubierto, o sujetarse con un lazo a la base del pene, quedando este curvado. Curiosamente esta costumbre aparece testimoniada no sólo en la representación de atletas sino en la de simposiastas y cantores. Zanker la interpreta como un signo de decencia y decoro aportando el ejemplo de la escultura del poeta Anacreonte, desnudo y en actitud que permite identificarlo con un participante en un simposio, en este caso un participante “ideal”, un hombre maduro y barbado cuyo pene está infibulado.

Susana González Marín

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s