¿Y si la historia no fue como nos la contaron? Discusiones actuales sobre historia romana y cristiana

Recientemente, han aparecido en el periódico El País dos artículos interesantes que se hacen eco de las últimas investigaciones históricas en torno a los primeros hitos del Cristianismo en el Imperio Romano: «Aún no sabemos quiénes ni por qué mataron a Jesús» (Juan Arias, 1/04/2016), y «Los cristianos que Nerón nunca mató» (Guillermo Altares, 11/12/2015). Como rezan sus títulos, hoy se está empezando a poner en duda la veracidad tanto del relato evangélico, como de las fuentes romanas al respecto; y las conclusiones, sin ser definitivas, parecen ser bien distintas de lo que (parece) afirman los textos antiguos.

Revisar exhaustivamente los Evangelios canónicos puede indicarle al historiador actual alguna incoherencia que obligue a reinterpretar las líneas maestras de la condena a muerte (que no de la divinidad) de Jesucristo. Es el caso del investigador checo Paul Winter (1904-1969), que atribuyó su crucifixión no al pueblo judío, sino al poder provincial romano: Jesús de Nazaret, rex Iudeorum, habría sido visto como un revolucionario social, y su causa, como una auténtica amenaza política. Prueba de esto se encuentra en las diferencias contradictorias que median entre los propios Evangelios, por lo que se refiere, sobre todo, a los juicios paralelos del Sanedrín y de Pilatos, con su errática actitud frente al reo. Así pues, como concluye su libro Sobre el proceso de Jesús (1961), cambiaría considerablemente el signo de los hechos.

Asimismo, merecen especial atención las noticias que recogen este acontecimiento histórico desde la óptica pagana. Por lo temprano de su fecha, es muy significativo el extraordinario capítulo sobre los cristianos en los Annales (15.44) de Tácito, que, contradiciendo la versión bíblica, viene a confirmar la hipótesis de Winter. Pero el mismo texto que da luz en un sentido, causa nuevos y serios problemas en otro.

En efecto, la obra de Tácito se tuvo por lo común como una historia relativamente rigurosa y veraz dentro de este género literario, y quizá por eso sólo pensadores como Voltaire le achacaron como defecto su resentimiento latente o su conservadurismo demodé. En cambio, buena parte de la crítica opina hoy que el autor romano no es tan fiel a la realidad histórica, y que bajo sus palabras puede haber otro tipo de realidades, cosa que no se lo pone a priori fácil al lector.

Para el caso, Brent D. Shaw ha publicado hace unos meses «The Myth of the Neronian Persecution» (JRS 105), un artículo tan sugerente como transgresor, cuando menos. Su tesis principal consiste en que la famosa persecución de los cristianos tras el gran incendio de Roma, en época de Nerón, no es otra cosa que un ejemplo de anacronismo histórico deliberado por parte de Tácito. De acuerdo con el profesor canadiense, es muy improbable que en el año 64 esta causa religiosa contase con muchos seguidores; y se confirma aún más improbable, en tanto que no se halla ninguna otra mención literaria a estas ejecuciones masivas de cristianos en fecha Julio-Claudia. Se percibe, de nuevo, un nuevo caso de modificación histórica en torno a la relación entre romanos y cristianos, que hace adoptar otras explicaciones en el curso de los acontecimientos.

Dadas estas alternativas, restaba a sus autores concluir (y, en la medida de lo posible, verificar) su argumentación explicando el porqué de estos cambios más o menos profundas en el relato de la historia. Y, de hecho, coinciden en el diagnóstico: según estos dos investigadores, tanto el testimonio de los evangelistas cuanto la información de Tácito atienden probablemente a las necesidades ideológicas y/o políticas que cada cual tiene en su tiempo. Porque hoy no cabe duda de que el Nuevo Testamento es bastante posterior a la vida de Jesucristo, en un momento en que convenía más culpar a los judíos y obtener el favor romano, y de que Tácito veía a los cristianos como una secta judía que, por forzado que pareciese, merecía un castigo ejemplar en la historia para advertir del trastorno que suponía para la identidad pagana de la Ciudad. Juicio durísimo que, por cierto, bien concuerda con el que de quienes achacan al cristianismo la responsabilidad última de la caída del Imperio.

Es, pues, de agradecer que un periódico tan influyente como el arriba citado no sólo aborde de vez en cuando temas clásicos, sino que también divulgue la labor de filólogos e historiadores a través de sus páginas culturales y con la firma de unos periodistas reconocidos, informando e invitando a la reflexión por igual. Sólo queda aquí recomendar la lectura de uno y otro artículo, para plantearnos, al menos, hasta qué punto los relatos antiguos, junto con el curso de la historia, han contribuido a configurar nuestro imaginario cultural.

Federico Pedreira Nores

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Shakespeare y Cervantes en el Palacio de Anaya

Nuestro blog creía que era necesario que hubiera algún homenaje en nuestra Facultad y en la Universidad de Salamanca con motivo del aniversario de Shakespeare y Cervantes. Afortunadamente el guante ha sido recogido por los Departamentos de Filología Clásica e Indoeuropeo y de Literatura Española e Hispanoamericana, que han contado con el apoyo económico de la Facultad de Filología.

Así pues, habrá dos homenajes distintos el día 20 de abril (miércoles):

A las 13:15 el grupo de teatro Caterva representará una escena del Julio César de Shakespeare en las escaleras del patio del Palacio de Anaya.

A las 19:00 en el Aula Magna del Palacio de Anaya tendrá lugar el acto Lecturas cervantinas: un clásico entre clásicos. Estudiantes y profesores de los Departamentos organizadores leerán textos de Cervantes junto con textos de autores clásicos relacionados con aquellos. Ejercerán como maestros de ceremonias Emilio de Miguel y Juan Antonio González Iglesias.

Os esperamos a todos.

Javier San José y Susana González Marín

Cervantes última versión

Sopa de letras… latinas (II)

Aquí tenéis otra sopa de letras, pero ésta no pone a prueba vuestros conocimientos literarios sino gramaticales. En esta sopa se esconden diecisiete formas de perfectos de distintos verbos latinos. Si no encontráis todas, podéis consultar abajo la lista de verbos incluidos (en presente, claro, que si no sería muy facil, jeje)

accendi

accendo, bibo, cingo, colo, doceo, ago, ignosco, impleo, ludo, maneo, pendeo, pello, peto, restituo, rego, rumpo, sedeo.

Ademas incluimos las soluciones a los últimos pasatiempos publicados.

Solución al crucigrama adaptado del Times:

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Solución a la sopa de letras de personajes de la Eneida:

Los personajes que había que localizar eran ACATES, AMATA, ANQUISES, ASCANIO, CAMILA, DIDO, ENEAS, EURIALO, LATINO, LAUSO, LAVINIA, MECENCIO, NISO, PALANTE, TURNO, YUTURNA.

solución sopa

Susana González Marín

 

SALMANTINAS ILUSTRES: LA LATINA

De La Latina, reciben su nombre, por ejemplo, un colegio, un instituto, una calle en el centro de Salamanca y uno de los barrios más conocido de Madrid.

latina 2Si preguntáramos a los habitantes de estas dos ciudades el nombre de la mujer de la que hablamos, me atrevo a aventurar que la mayoría no sabría responder. Y es que a Beatriz Galindo, también conocida como “la Latina”, una de las grandes humanistas de esta tierra, la historia de España la ha dejado de lado por mucho que las instituciones se “esfuercen” por traerla a la memoria con estatuas y placas.

Beatriz Galindo nació en Salamanca en 1465, probablemente en lo que ahora es el nº11 de la calle la Latina, donde pasó su infancia y juventud junto a sus muchos hermanos. Sus padres, hidalgos venidos a menos, eran conscientes de que casar a todas sus hijas sería costoso a más de un nivel (sobre todo económicamente), por lo que decidieron que Beatriz, que se mostraba interesada en los libros, estudiaría gramática y después ingresaría en un convento.Así pues empezó sus estudios de gramática dependientes de la Universidad de Salamanca, donde se relacionó con Fernando de Rojas y Antonio de Nebrija entre otros (esperemos que a nuestros hipotéticos “encuestados” estos nombres sí les suenen). A los 16 años era considerada una experta en textos y autores clásicos, tanto en latín (lengua en la que siempre destacó) como en griego. Tal era su fama que a los 21 años, cuando Beatriz iba a ordenarse monja, la Reina Isabel I de Castilla la llamó para que fuera profesora tanto de sus hijas como de ella misma al considerar (rarezas de la época) que la formación humanística, y ebeatriz1specialmente el latín, eran imprescindibles para un buen monarca.

Beatriz se trasladó a Madrid donde residió durante 19 años y se hizo gran amiga de la reina Isabel. Aunque varias veces estuvo tentada de marcharse, no lo hizo hasta la muerte de la reina en 1504. Pero siguió viviendo en la capital, en el barrio que ahora lleva su nombre, pendiente de todo lo que sucediera en palacio, hasta su muerte en 1534.

De si se casó, si siempre se sintió más cercana a Dios que a los hombres, si tuvo hijos o si era guapa no hablaremos aquí. Tampoco de si verdaderamente fue la primera profesora que hubo en España, si impartió clases de latín en la Universidad o si su autor favorito era Aristóteles. Pero sí recalcaremos que fue una gran latinista, que supo hacerse un hueco en un mundo masculino, que su nombre era sinónimo de cultura y erudición y que sólo por eso merece que los salmantinos y “cuantos de la apacibilidad de la vivienda salmantina gustan” sepan por qué una de las vías más céntricas de la ciudad es llamada “La Latina”.

Isabel Varillas Sánchez

MITOLOGÍA EN LA MÚSICA MODERNA (I). EL MITO DE PROMETEO.

Al hilo de otras entradas y debido a que muchos de nuestros seguidores son grandes melómanos (del gr. μέλος) dedicaremos una serie a la mitología, sobre todo griega, y otros aspectos de las cultura greco-romana en la música de las últimas décadas. Pues bien, pese a lo que algunos sectores opinen de ciertos géneros de música como es el rock o el pop, vamos a ver que junto a la calidad poética de estas composiciones, los podemos considerar un buen vehículo para la transmisión cultural en general y de la cultura grecolatina en particular.

Bien sabemos que la mitología clásica ha sido una de las principales y más importantes fuentes de inspiración para todas las manifestaciones artísticas a lo largo de toda la Historia: literatura, cine, artes plásticas, música, etc.  Hoy nos centramos en dos puntos clave: la música y el mito de Prometeo. Este mito ha sido estimulante para los artistas desde la antigüedad clásica hasta nuestros días.

Para quien no conozca la historia, Prometeo era un Titán que no tenía miedo alguno a los dioses, y ridiculizó a Zeus. Fue un gran benefactor de la humanidad. Urdió un primer engaño contra Zeus al realizar el sacrificio de un gran buey que dividió en dos partes: en una de ellas puso la piel, la carne y las vísceras, que ocultó en el vientre del buey y en la otra puso los huesos pero los cubrió de apetitosa grasa. Dejó entonces elegir a Zeus la parte que comerían los dioses. Zeus eligió la capa de grasa y se llenó de cólera cuando vio que en realidad había escogido los huesos. Indignado por este engaño, Zeus privó a los hombres del fuego. Prometeo decidió robarlo y lo consiguió devolver a los hombres. Tras vengarse de la humanidad por la nueva enviándoles a Pandora, Zeus se vengó también de Prometeo e hizo que lo llevaran al Cáucaso, donde fue encadenado. Zeus envió un águila (o buitre) para que se fuera comiendo el hígado de Prometeo.

Podríamos decir que Prometeo para la actualidad se ha convertido en el rebelde por antonomasia de la Antigüedad. También simboliza el sufrimiento o la desesperación a causa de su cíclico castigo. Por lo tanto, la visión de Prometeo que nos van a ofrecer las canciones siguientes es la de rebelde, luchador que se levanta contra el poder divino y superior y la encarnación del sufrimiento.

La primera canción que os presentamos es del grupo Tierra Santa en su disco Apocalipsis (2004): “La ira del cielo” (Puedes escucharla pinchando aquí). Nos presentan a Prometeo como benefactor del ser humano aun a costa de su propia vida.

Otro grupo nacional ha tratado el tema en varias canciones. Se trata de Extremoduro, conocido por todos. El episodio mítico le ha servido al grupo en el álbum Rock transgresivo (1994) para “Extremaydura”, en donde las menciones o alusiones al mito de Prometeo son evidentes. El mito está traído como recurso para la comparación entre el yo-lírico, abatido por el abandono de la amada, y el sufrimiento del titán. (puedes pinchar aquí para ver y escuchar en youtube)

Desde que tú no me quieres
yo quiero a los animales
y al animal que más quiero
es al buitre carroñero
es al buitre carroñero.
Desde que tú no me quieres
yo todos los días me muero
y alimento con mi carne
en Monfragüe buitres negros
en Monfragüe buitres negros
[…]

Y de nuevo Extremoduro en “Prometeo”, del disco Ágila (1996) usan al titán para encarnar el espíritu de lucha, rebeldía y desobediencia, pero también simboliza el sufrimiento  por el rechazo de la amada. Aquí se establece el paralelismo entre el titán mitológico y el desdichado enamorado, y entre Zeus y la altiva amada. (Pincha aquí para escuchar)

[…]“No me levanto ni me acuesto día
que malvado cien veces no haya sido”
no me entretengo, estoy en lucha entodavía,
hoy voy ganando, ayer perdí.
Me regaló una herida, cierra de noche, abre de día;
-no sufras Prometeo- me dice siempre que la veo.

 

Posteriormente, Robe Iniesta, letrista y líder de Extremoduro en solitario ha lanzado el disco Lo que aletea en nuestras cabezas (2015). En la canción “Guerrero” volvemos a encontrar el yo-lirico identificado con Prometeo. Esta vez como luchador valiente cuyo objetivo es robar el fuego, acto que simboliza la búsqueda del amor perdido. Es un guerrero que se lame las heridas y lucha (esta vez por el amor). Pero Prometeo no es el único modelo griego que evoca y tanto el título, “Guerrero”, y la frase “del desfiladero no os voy a dejar pasar” nos hace pensar inmediatamente en Leonidas y sus trescientos, ¿verdad?. Y es que Robe estudió en la UNED latín, lo que se nota también enel disco La ley innata (2008), más que conocida para nosotros, los filólogos clásicos. Os recomiendo que le echéis un vistazo, sobre todo a la portada del disco.extremoduro

Pincha aquí para escuchar la canción de “Guerrero”:

[…]Como buen guerrero,
solo tengo miedo
a que sus ojos dejen
de mirar a ver si puedo
llegar al Olimpo
y robar el fuego.
Yo no robé del Olimpo
este fuego, mi amor,
fue del infierno,
este invierno,
buscando calor.
[…]

 

Distinta manera de acercarse al mito es la que nos presenta Kutxi Romero, cantante y letrista de Marea, y el grupo de flamenco-fusión Ja ta Ja, en Raigambre (2009). En el corte “Que mi mula nunca duerme” encontramos claras referencias al padecimiento cíclico, con el ejemplo en el mito de Prometeo. Aquí el mito esta usado como metáfora junto con otras leyendas para simbolizar el sufrimiento repetido, pero el afán de superación es suficiente para que nada de lo anterior haga temer por la voz lírica (es decir, por Prometeo) ya que es inmortal). Escúchalo aquí

No temas por mí cuando aniden buitres en mi espalda,
jamás te preocupes del lodo que inunda mi sien
si viste a las ratas atarme las patas,
si buscan las hienas mis venas hurgando en la piel,
que mi mula nunca duerme; has de saber
[…]

Estos son ejemplos de cómo aun la mitología sigue siendo una inagotable fuente para establecer comparaciones y similitudes con los sentimientos humanos que plasman los músicos en sus canciones. Y hay una infinidad más de canciones y mitos que esperamos tratar en otras entradas futuras.

Os animamos a que nos hagáis llegar grupos o canciones que tengáis en mente sobre este tema y entre todos ampliemos el recopilatorio que aquí, en Notae Tironianae, iremos haciendo.

 

Cecilia Ares.

 

Thermae Romae: un japonés en las termas

¿Os imagináis un péplum japonés? Sí, sí, una peli de romanos pero rodada por japoneses y en japonés. Pues existe. Y ya van dos, porque hay una segunda parte, dado el éxito que tuvo la primera película: Thermae Romae (2012) y Thermae Romae II (2014) (su título original es Terumae romae, del director Hideki Takeuchi). Ambas películas están basadas en un manga del mismo título, creado por la autora Mari Yamazaki. Lo que empezó siendo una historia única se prolongó en seis volúmenes en los que se cuentan las aventuras de Lucius Modestus, un arquitecto de la época de Adriano (la acción se sitúa en el año 128). Al comienzo del relato el protagonista presenta un proyecto para construir unas termas, que es rechazado por anticuado. Mientras camina preocupado por las calles de Roma, un amigo lo invita a tomarse un baño relajante. Y estando sumergido en la piscina es succionado por una corriente (un “agujero de gusano”, me explica el profesor Agustín Ramos) que lo traslada hasta unos baños japoneses actuales —el tradicional sentō—, para sorpresa propia y de los bañistas nipones. La inesperada visita al futuro le permite introducir innovaciones en su proyecto que le reportarán gran éxito. Esta es la idea básica y a partir de ahí surge la confrontación entre dos culturas amantes del agua y de los baños públicos, como son la romana y la japonesa. Qué cosas, el mundo romano tiene más éxito en Japón que aquí…

thermaeConsulta en Wikipedia el manga Thermae Romae
En este blog (en español) se habla de este manga.
En Amazon se pueden ver las primeras páginas (en inglés) del volumen 1 si pinchas aquí:
thermae 3

thermae 2Más información sobre las películas en IMDB si pinchas aquí (Terumae Romae, 2012) y aquí (Terumae Romae II, 2014)
En Youtube se pueden ver los tráilers de las películas, si pinchas aquí.:

thermae
Portada del primer volumen del manga

Eusebia Tarriño

 

 

 

 

Profesor Ruipérez in memoriam

Hoy, 11 de abril, habría cumplido 93 años D. Martín Ruipérez que falleció en Madrid el pasado 2 de julio de 2015 y fue enterrado en Salamanca el día 3.

Nació D. Martín en Peñaranda, cursó parte de su bachillerato en Francia durante la Guerra Civil, estudió Filología Clásica y, muy joven, fue catedrático de griego de la Universidad de Salamanca donde ejerció hasta que en 1969 se trasladó a la Universidad Complutense de Madrid. Allí desarroló su actividad docente e investigadora hasta el momento de su jubilación.

Quienes tuvimos la suerte de tenerlo como Profesor recordaremos siempre al Gran Maestro que, en cada momento, trataba de hacer sencillo el acceso a cualquier texto por difícil que este fuera. Cada año, al entrar en contacto con los nuevos alumnos, tanteaba su nivel para ver por dónde y cómo debía orientar su clase para que nadie se perdiera y todo el mundo pudiera llegar a lo que se debía conseguir en esa etapa, dejando muy claro qué pretendía con esa asignatura, y cuál sería su método de trabajo y el tipo de pruebas que realizaría para comprobar que se había asimilado lo que se había ido desarrollando en la clase. Al trabajar los textos, comenzaba siempre contextualizando el fragmento del que se iba a ocupar en ese
momento, para proceder luego a un detallado análisis del mismo, con el fin de lograr una traducción lo más exacta posible y poder realizar, después, un comentario de “realia” de cuanto en él se decía, rematando el trabajo con la selección del léxico que debería asimilarse. Para ello, agrupaba el léxico por familias, con especial insistencia en las diferencias de matiz que podían encerrar palabras aparentemente sinónimas.

En el momento de tener que rendir cuentas de lo aprendido, los alumnos podían estar totalmente seguros de que todo cuanto se le pedía se había visto detenidamente en clase.

Su dominio de la materia quedaba palpable en la claridad con la que desarrollaba todas sus clases: textos, lingüística, métrica, didáctica del griego…, de tal modo que los alumnos, si estaban atentos, no tenían ningún problema para asimilar cuanto se había dicho.

Su labor no solo se desarrollaba en las clases a lo largo del año con los alumnos matriculados en Filología Clásica, sino que su generosidad sobrepasó a veces los límites normales p.e. al trabajar durante todo un verano con un grupo de licenciados que estaban preparando oposiciones de Instituto.

Asimismo, a lo largo del curso, organizaba con licenciados, profesores de Universidad o de Instituto, sesiones científicas en las que uno de los asistentes  exponía un tema sobre el que estaba trabajando y todos los asistentes debían debatir sobre lo que el ponente decía.

Por todo ello, quienes hemos tenido la suerte de disfrutar de sus enseñanzas nos sentimos en este momento demasiado huérfanos.

Mª Ángeles Martín Sánchez

Washington y Roma

Por una vez no traemos a los medios de comunicación para censurarles algún gazapo sino para constatar la presencia de la cultura clásica en el mundo moderno. Un buen ejemplo es la ciudad de Washington, provista de numerosos símbolos que entroncan directamente con el mundo romano. Si queréis conocer aunque sea superficialmente esta relación, podéis escuchar aquí este reportaje del programa de la Cadena Ser A vivir que son dos días.

Susana González Marín

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