De nuevo Medea

Ana Iriarte Goñi, catedrática de Historia Antigua en la Universidad del País Vasco, impartió una conferencia titulada “Medea o el filicidio como acción política”, dentro del ciclo Mujeres del mundo clásico: entre la sumisión y el poder. Se está celebrando en la Casa de las Conchas de Salamanca y a él se han dedicado otras entradas en este blog como la de Julia y Ariadna. Siguendo esta línea, ofreceremos una breve reseña del contenido de esta intervención:

Medea o el filicidio como acción política

El teatro es uno de los mayores descubrimientos de la cultura griega, y su progreso fue paralelo al de la democracia, manteniéndose hasta el presente. Se veía en escena a los héroes arcaicos, de los cuales las noticias llegaban fundamentalmete de forma oral. El impacto en la vida social y cultural ateniense era enorme. El mismo edificio del teatro se encontraba en pleno centro de la ciudad de Atenas. Además, estaba unido a ritos religiosos, como en el caso de las Grandes Dionisíacas. En ocasiones, la trama estaba muy ligada a la actualidad. Cuando Eurípides escribe su Medea, el conflicto entre Atenas y Esparta está a punto de estallar. Veinte años antes, Pericles había dictado una ley por la cual solo adquirían la ciudadanía aquellos que fuesen hijos de padre y madre atenienses. De esta situación política de Atenas, en torno al año 431 a.C., es posible ver reflejos en la obra.

La violencia que alcanza Medea es proverbial. Se la conoce por el asesinato de sus propios hijos para hacer daño al padre, Jasón. Acabará siendo divinizada pero también es vista como un monstruo deshumanizado. Adopta, ya en la tragedia y en algunas de sus representaciones pictóricas en cerámicas, matices muy masculinos. Mata con una espada, algo más propio de hombres, y con esta acción se hace dueña de sus hijos, que eran propiedad del padre. En cierto modo, es una mujer que adopta un rol de héroe. Con todo, no podemos olvidar que se trata de un personaje ficticio y era representada por un hombre. La Medea de Eurípides es oradora y da voz a a las “ciudadanas” que configuran el coro. En el teatro las mujeres pueden tomar la palabra cuando en la vida pública ateniense no tenían voz. Esta Medea no guarda silencio en público, rompe esta norma. Merece la pena la lectura de los versos 230-251, en los que Medea arranca a hablar sobre la condición de la mujer.Medea-Sandys

Es un mito que se ha ido actualizando a lo largo de los siglos. Siempre se añade algo nuevo según aquello que se destaque o según la época. Son muchas las manifestaciones artísticas sobre Medea: la que interpretó Maria Callas en la película dirigida por Pier Paolo Pasolini. Famoso es el cuadro que acompaña a esta entrada, de Frederick Sandys. En España, la última representación de Medea en los teatros está protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón, bajo la dirección de Andrés Lima, con la compañía Teatro de La Abadía. Recientemente se le ha dedicado una entrada de este blog a esta adaptación de la Medea de Séneca. En esta versión romana se presta más atención a la violencia intrafamiliar, para tal vez denunciar el comportamiento de la casa del emperador Nerón.

Marina Lozano Saiz

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