No, por favor. Otro gazapo no.

Y seguimos advirtiendo sobre el descuido a la hora de utilizar las lenguas clásicas. Los medios de comunicación las usan con frecuencia para dar una mano de barniz cultural, que queda deslucido rápidamente por erratas que revelan un desconocimiento de los fundamentos esenciales y, lo que es peor, falta de rigor y de preocupación por la calidad de los contenidos (lo lógico es pensar que si esto sucede con la cultura clásica, lo mismo sucederá con otras materias, como la ciencia o la tecnología).

En El País del pasado 4 de enero encontramos la noticia (“El sueño enciclopédico del Nuevo Mundo“) de que ha sido incorporado al Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO un conjunto de doce documentos del siglo XVIII que contienen la lexicografía de 35 lenguas indígenas de América y Asia. Forman parte de los Linguarum totius orbis Vocabularia comparatiua (Vocabularios comparativos de lenguas de todo el mundo), obra editada por  P. S. Pallas. Pero el periódico la cita con el título Linguarum totius orbis uocabulario comparatiua, erróneo al no mantener la concordancia entre sustantivo y adjetivo ni en número, ni en género ni en caso.

Susana González Marín

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s